NovelToon NovelToon
Mi Jefe Arrogante (Minsung)

Mi Jefe Arrogante (Minsung)

Status: En proceso
Genre:Fantasía LGBT / Celebridades / Fanfic
Popularitas:684
Nilai: 5
nombre de autor: glenda ramos

Han Jisung solo quería un trabajo tranquilo pero todo cambia cuando comienza a trabajar para Lee Minho ,un Jefe brillante, Arrogante y peligrosamente atractivo. Entre órdenes, discusiones y miradas intensas, Han empieza a descubrir q detrás del carácter arrogante de su Jefe hay algo q nadie más a logrado ver

NovelToon tiene autorización de glenda ramos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

la huida

El pasillo del edificio parecía más largo que nunca.

La madre de Minho avanzaba primero, mirando hacia todos lados como si esperara que alguien apareciera de la nada.

Minho iba detrás de ella, tenso, como un depredador listo para saltar.

Han caminaba a su lado, sintiendo cómo su corazón golpeaba tan fuerte que le temblaban los dedos.

Changbin iba atrás del grupo, como si fuera su guardia personal, observando hasta la más mínima sombra.

—¿A dónde vamos? —susurró Han mientras bajaban las escaleras.

Minho no lo miró.

—A mi auto. Y de ahí, a un lugar donde mi padre no los encuentre.

Changbin bufó.

—¿Y tú sí sabes esconderte de un hombre con dinero, contactos y rabia? Suena tan fácil.

Minho giró la cabeza apenas, sin dejar de caminar.

—Yo no estoy escondiéndome. Estoy ganando tiempo.

Han tragó saliva.

—¿Tiempo… para qué?

Minho respondió casi sin voz.

—Para protegerte… antes de que él haga algo que no tenga vuelta atrás.

Han sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

LA SOMBRA QUE APARECE

Cuando llegaron al primer piso, la madre se detuvo en seco.

Todos la imitaron.

—¿Qué pasa? —murmuró Changbin, acercándose.

Ella no respondió.

Solo señaló hacia la puerta de cristal.

Un hombre de traje oscuro estaba afuera.

Quitado de emociones.

De pie junto a un auto negro.

Sin moverse.

Sin parpadear.

Han sintió que el estómago se le comprimía.

—¿Quién es ese? —preguntó, aunque ya intuía que no quería saber la respuesta.

La madre susurró:

—Trabaja para tu padre, Minho.

Minho apretó los dientes tan fuerte que se le marcó la mandíbula.

—¿Tan rápido…?

La madre negó.

—Debe haber estado vigilándote desde hace días.

Changbin dio un paso al frente.

—¿Entonces estamos atrapados?

Minho bajó la voz… pero sonaba peligroso.

—No.

Solo necesitamos una salida que él no espere.

Han lo miró, confundido.

—¿Cuál?

Minho sonrió apenas.

—La puerta de servicio… donde nadie entra porque huele a químico y basura.

Changbin soltó una carcajada.

—¿En serio ese es tu gran plan?

Minho se volvió hacia él.

—¿Tienes uno mejor?

Changbin se quedó callado.

La madre suspiró.

—Vamos. No tenemos tiempo.

EL PASILLO DE SERVICIO

El camino hacia atrás del edificio era oscuro, estrecho, y olía a algo que definitivamente nadie quería identificar.

Han arrugó la nariz.

—Esto parece sacado de una película de terror…

Changbin respondió:

—Tranquilo. Si sale un zombie, yo lo pateo.

Han rió nervioso.

Minho iba adelante, sin perder la seriedad.

—No se separen. Escuchen pasos, voces, lo que sea.

Llegaron a la puerta metálica roja de emergencias.

Minho agarró la manija.

—Cuando salga, síganme. No miren atrás ni se detengan.

Changbin murmuró:

—¿Y si hay alguien esperando afuera?

Minho lo vio serio, directo.

—Entonces correrás más rápido, ¿verdad?

Changbin frunció los labios, pero no dijo nada.

Han respiró profundo.

—Estoy listo.

Minho abrió la puerta.

LA CARRERA

El callejón estaba vacío.

Ni autos.

Ni cámaras.

Ni guardias.

Solo humedad, cajas mojadas y olor a lluvia vieja.

Minho salió primero, rápido.

—¡Vamos, vamos!

Han lo siguió.

Changbin detrás.

La madre última, cerrando la puerta.

Avanzaron hacia el final del callejón, donde la luz de la calle parpadeaba.

—Mi auto está a tres cuadras. —dijo Minho—. Si llegamos ahí, estamos a salvo por unas horas.

Pero al doblar la primera esquina…

Un ruido metálico les congeló la sangre.

Un golpe seco.

Como una reja cerrándose.

Changbin se giró inmediatamente.

—¿Escucharon eso?

Han se aferró al brazo de Minho sin pensarlo.

Minho lo tomó también, fuerte.

—No te sueltes.

Pero lo que apareció no fue ruido…

Fue una voz.

—Minho.

Los cuatro se voltearon al mismo tiempo.

El hombre del traje estaba ahí.

En el callejón.

A unos seis metros.

Mirándolos fijamente.

Han sintió que el corazón le cayó hasta el estómago.

—Corre —susurró Minho.

Pero el hombre habló:

—Tu padre quiere verte.

Ahora.

Minho avanzó medio paso, poniéndose entre Han y el sujeto.

—No voy.

—No es una solicitud —respondió el hombre.

Changbin dio un paso al frente, con el puño cerrado.

—¿Por qué no mejor te largas antes de que te rompa la cara?

El hombre ni siquiera lo miró.

—El señor dijo que quien se interponga… será considerado un problema adicional.

Changbin sonrió con burla.

—Perfecto. Me encantan los problemas.

Minho lo detuvo con el brazo.

—Changbin… no.

Han sintió la mano de Minho temblar apenas.

El hombre dio un paso hacia ellos.

Uno.

Otro.

Otro.

La tensión era tan pesada que parecía que el aire se había vuelto sólido.

—Minho —dijo Han en un susurro apretado—… vámonos. Por favor.

Minho respiró hondo.

—A la cuenta de tres.

Changbin lo entendió todo con solo verlo.

La madre se sostuvo las manos.

Han se preparó para correr.

Minho bajó la voz.

—Uno…

—Dos…

El hombre levantó una mano, como para detenerlos.

—Min—

—¡Tres! —gritó Minho.

Los cuatro salieron corriendo al mismo tiempo.

EL AUTO

Minho abrió el auto con un clic, prácticamente lanzando a Han al asiento trasero.

—Entra, entra, entra —repetía.

Changbin entró por el otro lado.

La madre se sentó adelante.

Minho se subió a toda velocidad.

El hombre del traje dobló la esquina.

—¡Minho! —gritó.

Pero Minho ya estaba encendiendo el auto.

Han vio al hombre acercarse rápido.

Muy rápido.

—¡MINHO VÁMONOS!

El auto arrancó con un chirrido.

El hombre golpeó el vidrio trasero con la mano abierta.

Han saltó del susto.

Minho aceleró.

Dobló sin mirar atrás.

Luego otra calle.

Otra más.

Nadie habló durante diez segundos que parecieron eternos.

Hasta que Changbin dijo, respirando agitado:

—Ok… eso fue demasiado cerca.

Han seguía temblando.

Minho, con las manos aferradas al volante, dijo:

—Esto ya no es solo presión.

Esto es persecución.

La madre murmuró:

—Ahora entienden por qué tenían que salir.

Han sintió que el pecho le pesaba.

Pero Minho lo miró por el retrovisor.

—Jisung…

Han levantó la mirada, tembloroso.

—No te voy a dejar.

Pase lo que pase.

Aunque él mande a diez más.

Han tragó saliva.

Changbin miró por la ventana, tenso, sin interrumpir.

Minho volvió a mirar el camino.

Pero Han…

Han se dio cuenta de algo.

La voz de Minho había cambiado.

Ya no era solo miedo.

Ya no era solo protección.

Era decisión.

Y eso…

solo complicaba más lo que estaba por venir.

1
Theo
quericominhobesameyaseme63377hijos
Raquelskz♣
okis gracias por el consejo
kiuri_stayengene
holaa, te recomiendo que en genero de la historia pongas "celebridades fanfics"
kiuri_stayengene: te ayuda a que se pueda volver mas popular🥰
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play