¡Advertencia! Está novela es poli amor. Si no desea leer este contenido detengase y no insulte por favor. Ya está advertido.
El héroe y el villano comparten un único amor dulce y posesivo hacia la extra de una historia.
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Capitulo 23
La puerta del despacho de Bonnie se cerró detrás de Bastian. Calister esperaba apoyado contra una columna de piedra, tenía la capa sobre el hombro y el pergamino doblado entre los dedos. Cuando vio salir a su hermano levantó ligeramente la cabeza.
—Pensé que tardarías más.
Bastian acomodó la capa sobre sus hombros mientras caminaba hacia él.
—Tú fuiste el que salió primero.
Calister levantó el pergamino.
—Quería revisar los nombres otra vez.
Bastian miró el documento.
—¿Cuántos son?
—Cuatro importantes; dos menores que siguen a los primeros.
Bastian comenzó a caminar por el pasillo y Calister lo siguió con paso tranquilo.
—¿Dónde están?
Calister leyó brevemente.
—Lord Renwick está en el ala oeste; Lord Elton probablemente aún esté en la sala de vino; los otros dos se alojan en las habitaciones del consejo.
Bastian asintió.
—Empezaremos por Renwick.
Caminaron en silencio unos momentos, el sonido de sus pasos resonaba contra la piedra pulida del corredor. Algunos guardias se apartaban al verlos pasar, inclinaban la cabeza con respeto y luego regresaban a su vigilancia.
Calister habló de nuevo.
—Bonnie estaba muy segura de esta información.
—Porque la investigó durante semanas.
Calister sonrió ligeramente.
—Eso explica por qué parecía tan tranquila.
—Cuando Bonnie se muestra tranquila es porque ya entiende el problema y sabe cómo resolverlo.
Calister suspiró.
—Entonces será mejor que consigamos lo que quiere.
Llegaron al ala oeste del castillo. Calister se detuvo frente a una puerta.
—Aquí.
Bastian golpeó dos veces.
Pasaron unos segundos antes de que la puerta se abriera. Lord Renwick apareció con una copa de vino en la mano y expresión ligeramente irritada.
—Su Alteza… no esperaba visitas a esta hora.
Bastian habló con calma.
—Necesitamos hablar.
El noble dudó un momento pero se apartó para dejarlos entrar. La habitación era amplia, con una mesa llena de documentos y varias copas de vino abiertas. Renwick cerró la puerta y trató de recuperar su postura formal.
—Si se trata de asuntos del consejo podemos hablar mañana.
Calister caminó lentamente por la habitación observando los papeles.
—Preferimos hablar ahora.
Renwick frunció ligeramente el ceño.
—¿Sobre qué tema?
Bastian sacó el pergamino que Bonnie había escrito.
—Sobre el compromiso que algunos nobles quieren anunciar entre Lady Elinor y yo.
El noble tomó un pequeño sorbo de vino.
—Eso es solo una conversación política.
Calister levantó la mirada hacia él.
—No exactamente.
Renwick intentó mantener la calma.
—Muchos creen que sería una alianza beneficiosa para el reino.
Bastian lo observó con atención.
—¿Muchos o usted?
El noble dejó la copa sobre la mesa.
—Yo simplemente compartí una opinión.
Calister se acercó un poco más.
—Una opinión muy insistente según lo que escuchamos en el consejo.
Renwick cruzó los brazos.
—Los matrimonios reales siempre generan debate.
Bastian habló con tono firme.
—Debate es una cosa; prometer apoyo político es otra.
Renwick guardó silencio unos segundos. Calister apoyó una mano sobre la mesa.
—Tenemos nombres.
El noble levantó ligeramente la cabeza.
—¿Nombres?
Bastian extendió el pergamino.
—El suyo está aquí.
Renwick lo miró y su expresión cambió ligeramente.
—No sé qué espera que diga.
Calister respondió con tranquilidad.
—La verdad sería un buen comienzo.
El noble suspiró con paciencia.
—Lady Elinor habló con varios miembros del consejo; eso no es ilegal.
Bastian lo miró directamente.
—Prometer tierras sí lo es.
Renwick levantó la cabeza con rapidez.
—¿Quién dijo eso?
Calister sonrió ligeramente.
—Parece que tocamos el punto correcto.
El noble volvió a cruzar los brazos.
—No voy a discutir rumores.
Bastian dio un paso hacia él.
—Entonces discutiremos otra cosa.
Renwick lo miró con atención.
—¿Qué cosa?
Bastian respondió con calma.
—Lealtad al reino.
El noble frunció el ceño.
—No entiendo a dónde quiere llegar.
Calister apoyó ambas manos sobre la mesa.
—Es muy simple; alguien dentro de la corte está comprando apoyo político.
Renwick negó con la cabeza.
—Eso es una acusación grave.
Bastian lo miró sin cambiar su expresión.
—Por eso estamos preguntando primero.
El noble caminó unos pasos por la habitación.
—Lady Elinor solo habló de posibles alianzas.
Calister respondió inmediatamente.
—¿Y las tierras?
Renwick se detuvo.
—No tengo nada que decir sobre eso.
Bastian habló con voz baja pero firme.
—Entonces tendremos que hablar con el consejo mañana.
El noble volvió a mirar el pergamino.
—¿El consejo?
Calister asintió.
—Con todos los nombres que tenemos.
Renwick respiró lentamente.
—Esto es innecesario.
Bastian lo observó con paciencia.
—Entonces explíquelo.
El noble pasó una mano por su rostro.
—Lady Elinor dijo que su familia podría ayudar a varios nobles a conseguir tierras en el norte si el compromiso se volvía oficial.
Calister inclinó ligeramente la cabeza.
—Eso suena muy específico.
Renwick respondió con frustración.
—Porque lo era.
Bastian mantuvo la mirada fija.
—¿Qué más prometió?
El noble dudó unos segundos.
—Puestos dentro del consejo.
Calister levantó una ceja.
—¿Para quién?
Renwick señaló el pergamino.
—Para algunos de los nombres que están ahí. Lady Elinor cree que sería una reina fuerte.
Bastian respondió con calma.
—No se trata de lo que ella cree.
Renwick levantó la cabeza.
—Muchos nobles piensan que el reino necesita una alianza poderosa.
Calister respondió con una pequeña sonrisa.
—¿O que necesitan recompensas?
Renwick no respondió. El silencio duró unos segundos. Bastian dobló el pergamino nuevamente.
—Gracias por su honestidad.
El noble lo miró con inquietud.
—¿Qué harán ahora?
Calister respondió con tranquilidad.
—Hablar con los demás nombres.
Renwick se sentó lentamente.
—Entonces esto no terminará pronto.
Bastian caminó hacia la puerta.
—Si. Siam acabará pronto.
Calister lo siguió. Antes de salir miró al noble.
—Le recomiendo descansar esta noche.
Renwick frunció el ceño.
—¿Por qué?
Calister respondió con una sonrisa tranquila.
—Mañana será un día largo en el consejo.
Los dos príncipes salieron al pasillo y la puerta se cerró detrás de ellos.
Caminaron unos pasos en silencio. Calister habló primero.
—Elinor estaba construyendo un bloque político.
Bastian miró hacia el corredor que llevaba a la sala de vino.
—Y apenas empezamos a ver las piezas.
Calister lo observó con interés.
—¿Seguimos con los otros nombres?
Bastian comenzó a caminar.
—Sí.
Calister sonrió ligeramente mientras lo seguía.
—Bonnie estará satisfecha con esto.
Bastian respondió con calma.
—Eso espero.
Calister levantó una ceja.
—Especialmente porque aún me debe otro beso.
Bastian soltó una pequeña risa mientras continuaban por el pasillo.
—Concéntrate en el trabajo.
Calister respondió con tranquilidad.
—Estoy concentrado; solo digo que la recompensa ayuda a la motivación. Y no te hagas el santo, que bien tu también quieres.
Los dos siguieron avanzando por el castillo mientras la noche continuaba, sabiendo que cada confesión que obtuvieran esa noche acercaría más la verdad sobre el plan que Elinor había construido dentro de la corte.
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Muchas gracias por leer no olviden dejar su me gusta y su comentario ❤️.
Es que debieron de buscarla mucho ante de que todo se volviera una locura 🤭🤭🤭🤭😭😭
Siempre de los digo a mis hijos 🤣🤣🤣