Gabriela es una adolescente. Quien no gusta mucho de estudiar. Pero un día. recibe una llamada, no sabe de quien se trata. Pues es número desconocido., cuelga pero al día siguiente. Vuelve a recibirla. Esta vez contesta. Escucha una vez. Que pregunta ¿Eres tú? Cada día recibirá la misma llamada e intentará no contestar. O ser lo más cortante posible. Aunque al final. Deja alargar la llamada y descubre algo sorprendente e inmaginable.
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Capítulo 23
El almuerzo fue hecho, se veía delicioso, las tres se sentaron a comer. Gabriela, veía la comida sin mucho afán. Los minutos pasaban y Gabriela Seguía viendo su comida. Clara empezaba a impacinetarse. Estaba por hablar cuando Carolina lo hizo.
—¿por qué no quieres comer?
—no lo sé, se ve muy bien la comida, pero... No siento muchas ganas de comer ahora.
—¿En serio?
—sí. Es que...
—¿qué? ¿Quieres que Carolina tede de comer?
—... Si.
—¿Eh? —fue la reaccion de clara.
—dame de comer. ¡Si...! —dijo Gabriela con unos ojos de cachorrito.
—bueno... Yo... Esta bien. —dijo carolina un poco avergonzada. —di. Ah...
—Ah...
—¿cómo está?
—delicioso. Me gusta mucho.
—¿en serio estas haciendo esto?
—¡dejame! Quiero disfrutar siendo alimentada por mi mejor amiga. ¿A ti también te gusta verdad Carol?
—sí. También me gusta.
—Oye, no tienes que ser complaciente con ella. —le hablo en voz baja.
—me da un poco de pena. Pero igual me da gusto hacerlo.
—aaaah, estoy rodeada de lunáticas.
—sí. Pero que te quieren mucho. —Dijo Gabriela,
—sí. Lo sé, supongo que debería alegrarme por eso.
—¿y no lo haces?
—sí. La verdad que sí. Son unas lunáticas. Pero realmente lo son todo el tiempo. En la escuela o aquí y eso rara vez se ve.
—aunque en la escuela tratamos de hacer cuidar eso. —dijo carolina Mientras limpiaba la boca de Gabriela. —tratamos de que todo sea controlado.
—ya veo. Oye, se que estas inscrita en un club. ¿Cual es?
—ah, es cierto. El club. No he ido estos días. Quizas vaya mañana.
—oh, entiendo... —Gabriela bajo la mirada.
—pero es para disculparme. Estoy pensando en renunciar al club.
—¿Eh? ¿Por qué? —dijo Clara sorprendida.
—¿por qué? Porque si no lo hago. No podré cuidar de Gabi como es debído.
—¿En serio? —dijo Gabriela con alegría.
—así es. Estuve pensando mucho en eso desde el día en que me dijiste que estabas molesta con eso.
—¿Eh? ¿En serio?
—sí. Eres mi mejor amiga. Así que. Desde el momento en que me dijiste que te molestaba lo pasar más tiempo conmigo. Me pregunte si debería seguir. Además de que yo quiero pasar más tiempo contigo y que también Empezaba a sentirme más distante de ti y eso comenzaba a hacerme sentir mal.
—¿en serio? ¿Tanto te afecta estar lejos de ella?
—Mucho. —se levanta y abraza a Gsbriela. —siento en mi corazón un fuerte dolor.
—¿Ah? ¿Es en serio?
—bueno, nos hemos conocido desde hace cinco años. Nuestro tiempo juntas ha sido lleno de muchas cosas. Aunque no creas que para ser amiga de Carol fue fácil. Principalmente por mi parte. —dijo Gsbriela con una sonrisa.
—sí. Gabi era alguien que apenas y hablaba. No quería estar cerca de ninguno de nuestros compañeros. Le hablabas y te ignoraba.
—¿en serio?
—sí. Los primeros tres meses de clases. Estuve detrás de ella. Era extraño. Todos me hablaban y yo no tenia ningún problema con eso. Pero al ver que Gabi no me hablaba me empezó a calar. La primera semana lo entendí. Pero, la segunda ya no. Empecé a ser insistente. Pero conforme me iba adentrando en el espacio de Gabi, empecé a notar como eran los demás. Muchos solo me hablaban por que sabían quien era. El centro de masajes. Ya tenía un tiempo de existencia y era algo famosa ya. Y otras cosas que la verdad solo les hablaba porque sentía que debía hacerlo.
—¿y no fue lo mismo con Gsbriela?
—bueno, podria decir que sí. Pero como dije. Cuando empecé a sentir que ella me aceptaba. Empecé a sentirme bien. Gabi no me hablaba por que ella quisiera. Sino que era por que yo quería. Hablar con ella. Yo era quien deseaba de corazón entablar una amistad con ella. Y ella se dio cuenta poco a poco. Hasta que por fin me permitió entrar y bueno. Eso lo valoro mucho. Y realmente me siento muy feliz de ser su amiga. —dijo carolina sonriendo, mientras unas pequeñas lágrimas se formaban en la comisura de sus ojos. —¿Eh? ¿Qué me está pasando?
—Carol... —Gabi la abrazaba mientras lloraba.
—has cambiado mucho Gabriela. Y tu también Carolina, ambas ya no son las mismas de ese tiempo.
—sí. —dijo Gabriela limpiando sus lágrimas. —ella me hizo sentir una confianza única. Muy rara vez me sentí así. Que podía confiar en alguien como lo he hecho con Carol. días antes de aceptar ser su amiga. Estuve confundida. Pensando que se me seguía acercando por mera amabilidad. No queriendo dejar a nadie afuera y eso no me gustaba. pero como dijo Carol. Ella demostró que no era solo por eso. Si no que realmente quería tener una relación de amistad sincera. Eso me emocionó por primera vez en mi vida. Y d3bueno. Han sido Cinco años. Geniales pero también con una que otra pelea. Pero que llegamos a solucionar. Je, je.
—ya veo, oye, si eras alguien que no solía acercarse mucho a las personas. Supongo que te sumergias de lleno en las tareas y las clases, ¿no?
—ah... No precisamente.
—¿Eh?
—es que... No quería estar en la escuela, solo quería irme a mi casa y ya. Me daba igual todo.
—¿es en serio?
—sí.
—¿realmente en serio?
—sí...
—¿en serio?
—¡sí...!
—¿pero cómo?
—creo que yo te lo puedo explicar un poco mejor. —dijo Carolina volviendo a su lugar. —Gabi era alguien muy cerrada. Pero también de las chicas que no le gusta la escuela. Ella simplemente trataba de ser suspendida o en el mejor de los casos para ella. Ser expulsada. —Gabriela asintió. —y nada de eso pasaba y no pasó en absoluto. Ella no entregaba tareas. Pero conforme fui enterando a su vida. Me involucre en ello y bueno. Aquí nos tienes. He estado ayudando a Gabi con sus tareas y los exámenes desde tercero de primaria. Hasta llegar a este año.
—vaya, eso quiere decir que siempre has sido tonta. Solo que antes eras menos cool que ahora. ¿No?
—¿qué? —Gabriela se levanto molesta.
—es una broma, no es verdad lo que te digo.
—ah, bueno. —se volvió a sentar.
—pero bueno, he visto que has tratado de esforzarte. Pero tú, ni nosotras dos. Teníamos pensado que ocurriera esto. Pero bueno. Falta cada vez menos para que puedas regresar. Yo hablaré con los maestros. Para ver que podemos hacer. Para que puedas obtener los puntos de este bimestre. Y no tengas ningún problema. Creo que vendrán después los exámenes. Bueno. Tampoco te preocupes por eso. Nosotras dos te ayudaremos a estudiar y que puedas terminar bien este año. —sonrió.
—gracias, Clarita, gracias Carol. En verdad muchas gracias.
—no es nada. —dijeron las dos a la vez.
Terminaron el almuerzo, Carolina y Clara hicieron toda la limpieza de la casa. Antes Clara llamó a la escuela mintiendo diciendo que se sentía mal y Por eso no había podido ir y así entregar su tarea al día siguiente.
Terminaron la limpieza de la casa. Mientras Gabriela permaneció sentada en el sillón. Observándolas y Sin moverse. Su mamá llegó como a las cuatro de la tarde. se quedaron a cenar. Y se fueron. No sin que Clara tuviera que llevarse a rastras a Carolina quien no quería irse y quedarse nuevamente. Gabriela solo pudo reír ante tal escena y despedirse.
Subió a su habitación. Se acostó y como pudo vio su celular. Justo en ese instante entro la llamada. Ya espérada como pudo contestó. Solo para escuchar...
—¿fue una platica muy bonita sobre los recuerdos, no?