lucia una joven de 21 años enamorada desde la adolescencia de su vecino Ignacio, no se ha atrevido a confesarse.
*Prohibido el Copyright ©️, historia original y derecho reservados al autor.
Puede contener escenas explícitas 🔞🔥.*
NovelToon tiene autorización de Lizeth Suarez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 23
Betty:
Estoy tan enojada con Lucy, no puedo creer que me haya arreglado una cita a ciegas con Ian. No lo había visto desde la semana pasada cuando, vine al bar Babilonia, para saber por qué no contestaba mis mensajes y lo encontré bailando con Maddie. Él notó mi presencia, pero yo no me iba a quedar viendo como Ian coqueteaba con otra mujer.
Ahora se el motivo por el que me fue infiel con Maddie. Me vio con Franco, ¿pero por qué no hablarlo en vez de tomar decisiones precipitadas?, no se, ni me importa.
Me juré a mi misma que ningún hombre me iba a controlar y tenía que caer con él, lo peor es que me duele, no recuerdo haberme sentido así por nadie, verlo hoy de nuevo con Maddie hacía que me hirviera la sangre, por eso le demostré con el chico que baile qué podía jugar igual que él
Cuando me llamó para que fuera por mi bebida, le dije que estaba ocupada y él respondió, qué sí me iba a acostar con ese sujeto y lo iba a engañar igual que a él, qué no le sorprendía porque era una niña remilgada, que jugaba con los sentimientos de los demás.
Lo perdí y lo abofeteó. Me dolió al punto de derramar lágrimas, que nunca había derramado por ningún hombre y él notó eso.
No voy a dejar que alguien me trate como una ramera, es cierto que busco sexo casual, pero eso no me hace poca mujer y no iba a dejar que él me tratara así. ¡Quién se cree que es!
Me dirijo al frente del bar y decido tomar un taxi, alguien me jala el brazo y veo que es Ian, es tan hermoso, tan guapo y su contacto es un shock para mis sentidos, pero no puedo caer en esto y olvidar lo que me hizo.
Jalo mi brazo ---suéltame--- le digo. Él hace lo contrario y me sujeta con su mano y con la otra para un taxi. ---Gracias, Ian pero puedo hacerlo yo--- sin decir una palabra abre la puerta del carro y me insta a entrar. Idiota, veo que entra enseguida de mi .
---Puedo llegar sola--- lo miro
---Lo sé pero quiero asegurarme de que llegues bien a tu casa--- dice él simplemente
---No es necesario--- le digo. Voy a abrir la puerta del otro lado para salir, pero él me detiene y me abraza contra su pecho y me sujeta las manos
El conductor nos mira ---¿está todo bien ahí?---
---Si--- responde Ian y le da la dirección de donde vivo. Sabe de memoria la dirección, porque más de una vez fue a mi apartamento y me hizo el amor.
Ian suelta mis manos y me retiro pero lo impide, levanto mis ojos a él, a un penetrante azul eléctrico que son sus ojos y él también me observa.
---Suéltame--- le digo en un gruñido
Ian sonríe --- Creó que te gusta, que te abrace---
---Eso no es cierto--- digo con mi pulso disparado, por la forma como me mira, veo deseo en sus ojos.
---Mentirosa--- dice y mira mi boca.
Recuerdo sus besos apasionados y como se sentían contra los míos, pero ¿cuántas veces beso Maddie como a mi?. Aparto la mirada, trato de volver a alejarme y esta vez Ian me deja ir, me alejo y dirijo mi mirada a las calles.
Duramos así un largo tiempo en silencio hasta que llegamos. Ian paga, me bajo y me dirijo a mi apartamento, me alejo sin despedirme.
Busco las llaves de la puerta y notó por el reflejo del vidrio que Ian me sigue.
---Ya puedes irte--- le digo sin atreverme a mirarlo.
---Necesitamos hablar--- dice él
---Ya está todo dicho y demostrado, no quiero volver a verte--- la llave hace clip en la cerradura y entró, pero Ian me sigue.
---¡Que estás haciendo!--- le digo enojada. Sin previo aviso Ian, se acerca y me besa y yo como una tonta cedo a sus encantos.
Me pega contra la pared, su beso es salvaje, su lengua baila con la mía, sus manos bajan por mis caderas y las aprieta, saca un gemido de mi y él me besa más fuerte, pero recuerdo a Maddie y lo alejo aunque no llega muy lejos me tiene contra la pared y su mirada penetrante en mi.
---No puedes besarme, no después de lo que me hiciste--- digo agitada, su respiración se mezcla con la mía. Ian me mira atentamente y su mirada viaja a mi escote y sube lentamente de nuevo a mi cara.
---Lo siento Betty, no debí decir eso en el bar--- pone su mano en mi mejilla ---estaba celoso--- dice enojado ---él te estaba tocando,... no sabía que Franco era gay, perdón debí preguntarte, pensé que yo era uno más en tu vida---
---Si, debiste preguntar y que pasa con Maddie ¿tuviste algo con ella?---
Ian se ríe y aspiro su aliento fresco ---¿Maddie?, es mi amiga, jamás pensaría de ella en esa forma---
---Estaban muy bien bailando ese día--- le digo pero él me corta y me besa.
---No tengo nada con ella--- baja la mirada ---yo pensé que estabas con Franco, pero no he estado con ninguna mujer, no había sentido esto por nadie y ese día solo te dejé ir porque me dolió verte con otro hombre---
Suspiró irregularmente él me observa y continúa diciendo ---¿sientes lo mismo?, sí no te juro que me iré---
No lo dejo terminar y me abalanzó contra él y lo besó, Ian me corresponde y me abraza contra él. Su beso es apasionado nuestros dientes se golpean, sacándonos gemidos.
Él se aparta de mi y me dirige a hacia el elevador para dirigirnos a mi apartamento, no dejamos de besarnos hasta que llegamos a la puerta.
Ian me ayuda a abrir y entramos, su mirada se dirige a mi cuerpo de arriba a abajo ---estás hermosa Beatriz, me encanta ese vestido---
Me quita la chaqueta y me besa nuevamente con una mano toca mis senos y los aprieta, luego levanta mis piernas una en cada lado de sus caderas.
Caigo en algo suave y sé que es mi cama. Ian se levanta y empieza a sacarse su blusa azul claro, revelando unos brazos musculosos y un abdomen y pectorales esculpidos por los dioses.
Empieza a bajar y me quita el vestido revelando mi conjunto rojo de encaje, después se desase de mis botas.
---Dios eres tan hermosa, me encantas y eres solo mía--- dice Ian y me mira posesivamente.
Baja su cabeza y chupa mis senos y los muerde aún teniendo el sostén, sacándome más gemidos traslada sus besos más abajo y empieza a quitarme las bragas y sin darme un momento. Empieza a chupar mi zona más sensible llevándome solo unos minutos al borde, mi cabeza está dando vueltas.
Ian empieza a sacarse sus jeans y su ropa interior. Me observa a los ojos y saca el sostén, luego se posiciona en mi zona, me mira preguntando, sí puede entrar en mi, asiento. Con ningún hombre lo hice así solo con él, siempre use preservativo y tomó la píldora, para evitar accidentes.
Pero con Ian lo quería sentir sin barreras y fue como tener una primera vez y es verdad siempre use condón, no sabia como se sentía sin él.