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La Campesina y el Paralizado

La Campesina y el Paralizado

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Maltrato Emocional / Traiciones y engaños / Romance de oficina / Enfermizo / Completas
Popularitas:110
Nilai: 5
nombre de autor: Rosi araujo

Tras un accidente automovilístico que lo deja en una silla de ruedas, Carlos Eduardo enfrenta las consecuencias de su arrogancia y crueldad. El accidente, en realidad, fue provocado por su prometida, Sarah, quien teme ser abandonada. Para asegurarse de que él reciba los cuidados necesarios, su familia contrata a una joven sencilla del interior, acostumbrada a la vida en el campo. Obligada a convivir con Carlos Eduardo, ella debe lidiar con su carácter duro y sus actitudes ásperas. ¿Lograrán su bondad y sencillez ablandar el corazón de un hombre que parece incapaz de sentir compasión?

NovelToon tiene autorización de Rosi araujo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 17

Salimos del restaurante y anduvimos por São Paulo, entramos en tiendas y fuimos a algunas ferias de barrio, pero no nos demoramos mucho, estaba muy lleno.

Cadu - Quiero tomar un helado.

Betina - Quiero.

Llevé a Betina a la heladería del centro, donde atrae a miles de personas y filas gigantescas, como puedo usar el beneficio de un discapacitado, pasamos al frente y pedimos el nuestro, pagué y fuimos a tomarlo dentro del coche.

Betina - Lo conoces todo, ¿verdad?

Cadu - Sí, ya he recorrido en coche toda esta ciudad, pero esta es la primera vez que bajo y entro en las cosas, solo entré en el lugar al que vamos en un rato, estoy esperando que abran.

Betina - Quiero ir al baño.

Para usar un baño decente, necesité volver al restaurante en el que confío, tomamos agua, solo para usarlo, yo también fui después de que Betina salió.

Desde allí miramos más lugares, y cuando llegó la hora, pedí al conductor que nos dejara en el Teatro Municipal, y seguimos hacia allí. Así que paramos, Betina bajó mirando todo.

Betina - Vamos a entrar aquí.

Cadu - Sí, hoy hay un show, ven.

Pagué y entramos.

Betina registra.

Betina - Wow, qué lindo aquí dentro.

La sujeté de las manos y la arrastré hasta nuestra cabina, nos sentamos.

La casa se llenó y luego los músicos comenzaron a tocar, la música hizo llorar a Betina, tocaban Beethoven, la abracé y ella sujetó mi mano.

Aspiré sus cabellos domados, la apreté más cerca de mí, tan pronto como termina, ella me agradece por el día de hoy, y salimos, antes de que todos pasaran por las puertas.

Cadu - Vamos, a andar un poco más, ven.

Seguimos hasta un lugar verde, parecido a una plaza.

Betina - Mis pies me están matando.

Cadu - Siéntate en mi regazo, ven.

Ella mira, y niega.

Cadu - Anda, siéntate, deja de tonterías.

Ella se sienta en mi regazo y pasa sus brazos alrededor de mi cuello, dejando los senos casi cerca de mi boca, concéntrate Carlos Eduardo, andé con ella y ella sonrió.

Betina - Qué descaro, es legal tu silla.

Cadu - La cambiaría fácil.

El tiempo se cerró de la nada, Betina abrió el paraguas y seguimos hacia el coche, nos mojamos muy poco. Y seguimos hacia casa.

Berta - Ustedes desaparecieron, ¿dónde estaban?

Betina - Doña Berta, conocí São Paulo, es hermosa de más.

Berta - Por eso la desaparición.

Cadu - No pensé que fuéramos a demorar tanto, está todo bien.

Berta - Sí, vayan a tomar un baño, parecen dos pollitos mojados.

Betina da una carcajada alta y subimos, mi seguridad me deja en la cama.

Betina - Voy primero y luego te ayudo.

Cadu - Mejor yo ir primero.

Betina me ayuda con la ropa y sale, tomo mi baño y voy con el andador al armario, ella estaba viendo mi ropa, y me viste, así que coloco los calzoncillos, y me deja en la silla, y se va.

Cuando sale arreglada, bajamos a cenar, vemos la televisión y luego subimos, estábamos agotados.

Betina - Gracias por hoy, llevaré conmigo el día de hoy.

Cadu - Nada, fue especial para mí también.

Betina - Buenas noches, Edu.

Cadu - Buenas noches, Tinha.

Ella sonríe, el silencio reina en la habitación, Betina se apagó, me siento y me quedo mirando para ella, antes de apagar las luces.

Cadu - ¿Qué estás haciendo conmigo, Betina?

Apagué las luces y me acosté, demoré en dormir.

Los días pasaron muy rápido, y era el día de la audiencia, de Sarah, si pudiera la mandaría directo a la cárcel, mientras me arreglo, Betina estaba en el baño, en media hora yo quedé listo, mientras ella domaba los cabellos.

La esperé, sentado en la cama, luego ella salió y se sentó a mi lado con los zapatos en la mano y me mira.

Betina - Vamos, estoy lista.

Cadu - Estás linda.

Betina - Gracias, usted también, un poderoso jefe.

Salimos de la habitación y seguimos para nuestra audiencia, Betina quedó aguardándome del lado de afuera, mientras yo entré con Thomas, ya tenía un lugar reservado para mí, Sarah me miró sin gracia, cuando me vio en una silla de ruedas.

La audiencia juntó todos los hechos, y oyó ambas partes, Sarah dijo que hizo lo que hizo por amor a mí, y para que no fuera abandonada.

Thomas entró con mi defensa, yo di un apartamento y sesenta mil a ella para recomenzar la vida, el juez me oyó nuevamente, y después a Sarah, hizo el teatro de ella que yo, ya sabía de memoria y salteado.

Salimos cuando el juez pidió un tiempo, y quedamos en una sala reservada, parecía tan natural a Betina sentarse a mi lado y nosotros dos cruzamos nuestros dedos, esperando el juez nos llamar de nuevo. Thomas vuelve después de algunos largos minutos y nos llama.

Betina - Va a salir todo bien.

Cadu - Espero, necesito ir.

Quedamos mirándonos, y juro que yo quería tanto un abrazo de ella, pero ninguno de nosotros dos tuvimos coraje de dar ese paso, hacíamos eso cuando ni esperaba, pero cuando era necesario, algo nos trababa.

Ella suelta mi mano y yo voy atrás de Thomas, entramos en la sala, Betina con su abogado, el juez leyó todas las partes, y llegó al veredicto.

Juez - Señora Sarah Paschoal, con base en las pruebas y deposiciones recogidas, yo como juez de esta corte, declaro culpable por tentativa de homicidio culposo, con prisión sin derechos a salida, con penalidad de ocho años, pero servicios comunitarios, pudiendo así, ser reducido a su pena por buen comportamiento.

Sarah lloró en desesperación, los policías la llevaron, estaba triste por ella acabar con ocho años de vida, en una cárcel, y feliz por ella pagar lo que hizo conmigo, yo podría haber muerto en ese accidente, pero soy grato por haber tenido la segunda chance.

Salí de la sala y Betina estaba aprehensiva, conté a ella, y ella saltó de alegría, y me abrazó y besó mi rostro, Thomas sonrió.

Betina - Yo sabía que iba a ganar.

Cadu - Ella va a quedar presa.

Betina - Pobrecita, ella es tan nueva, ella pasó llorando por mí, su novia es muy bonita, para quedar en la cárcel.

Cadu - Ex novia. Que ella pague lo que hizo conmigo, ahora vamos.

Thomas - Vamos, Betina puede pasarme su número.

Betina - Claro.

Cadu - Para qué.

Thomas - Secreto.

Betina - Quedé curiosa, para qué.

Thomas - A un chico le gustaste.

Betina - Dios me libre, entonces no.

Reímos y Thomas habló que era solo para tener, caso yo no atendiera el teléfono, entonces ella pasó y fuimos aunque

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