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La Esposa del Hombre Prohibido

La Esposa del Hombre Prohibido

Status: En proceso
Genre:Romance de oficina / La mimada del jefe / Casada con el millonario / Amante arrepentido
Popularitas:144.8k
Nilai: 4.7
nombre de autor: MeriGrei

Lucia despierta después de una noche de borrachera, dándose cuenta que estaba en la casa de su jefe, Mateo Alcázar, y que había pasado una noche de pasión.

Mateo, a consecuencia de esto, promete hacerse responsable, pero Lucía lo rechaza. Aunque eso no significa que sea el final, ya qué, con la presencia de su ex novio, quien intenta agredirla, Lucía finalmente acepta el matrimonio con Mateo, iniciando así, una relación en donde no existe amor, pero hay una evidente atracción entre ambos.
¿Podrá prosperas el amor, en este matrimonio que empezó como una necesidad de protección?

NovelToon tiene autorización de MeriGrei para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 22

Después de almorzar, Clara los echó.

—Vayan a caminar. Están en Seúl y parecen dos jubilados con agenda médica.

Lucía protestó. Mateo no.

La calle estaba húmeda por la nieve del día anterior, pero el sol había salido con fuerza. Lucía caminaba cuidando que las botas no se llenaran de barro. Mateo iba a su lado, manos en los bolsillos, demasiado cómodo en un barrio que no era suyo.

—Entonces viviste acá tres meses —dijo ella.

—Sí.

—¿Con mi mamá?

—En una habitación de tu mamá.

—Eso sonó raro.

—La casa era de Clara.

Lucía lo miró de costado.

—Yo me acuerdo de alguien en silla de ruedas. Nunca salía.

—Era yo.

—Pensé que eras algún amigo deprimido de Inés.

—También.

Mateo lo dijo tan seco que a ella se le fue el chiste.

—¿Fue por la pierna?

—Sí.

—¿Querés hablar de eso?

—No hoy.

—Está bien.

Caminaron un rato sin hablar. En una esquina, un chico casi la choca con un pincho de fruta caramelizada. Mateo la tomó del brazo y la tiró hacia él.

Lucía terminó agarrada a su sueter.

—Perdón —dijo el chico en coreano.

—No pasa nada —contestó ella.

Mateo miró sus manos cerradas en la tela.

—Menos mal que no era camisa.

Lucía soltó de golpe.

—No empieces.

—Ya van varias.

—Tus botones tienen mala suerte.

—Mis botones te conocen.

Ella le acomodó el sweater con un gesto rápido, avergonzada. Mateo la dejó hacerlo.

Más tarde, él propuso ir a un santuario pequeño en una ladera cercana. Lucía se quedó quieta.

—¿Vos rezás?

—No.

—Entonces, ¿qué hacemos en un santuario?

—Hay un rincón de deseos.

Lucía lo miró como si acabara de decir una rareza.

—¿Un rincón de deseos?

—Clara dijo que venías.

La sonrisa se le fue.

Había ido allí con Bruno años atrás. Había escrito sus nombres, había intentado lanzar una cápsula de madera al recipiente colgado frente al muro y falló una vez, dos, diez. Después volvió sola y volvió a fallar. En su momento se enojó con la puntería. Ahora le parecía una advertencia bastante amable del universo.

—Podemos no ir —dijo Mateo.

—Vamos.

El santuario era discreto, casi escondido. Pocos turistas, algunos vecinos, campanas pequeñas moviéndose con el viento. Un encargado les entregó papeles y cápsulas de madera.

Mateo escribió primero, de espaldas.

—¿Qué pusiste?

—No.

—Tacaño.

Lucía escribió sus nombres. Lucía Salcedo. Mateo Alcázar.

Le dio vergüenza verlos juntos.

El encargado sonrió al leerlos, cerró el papel dentro de la cápsula y se la devolvió.

El recipiente estaba alto. Tres metros, quizá más. Mateo ya había lanzado la suya y había entrado sin esfuerzo.

Lucía sostuvo la cápsula.

—Odio este juego.

—¿Por?

—Tengo historial.

Mateo se cruzó de brazos.

—A ver.

Ella apuntó. Lanzó con más fuerza que técnica.

La cápsula pegó en el borde, rebotó y salió disparada directo a la cara de Mateo.

Él la atrapó a centímetros de los lentes.

Un hombre que pasaba se rio.

Lucía se tapó la boca.

—No fue a propósito.

Mateo miró la cápsula.

—Buena técnica. Casi te dejás viuda.

—No soy tu viuda si te mato yo.

—Interesante vacío legal.

Antes de que ella pudiera recuperarla, Mateo la lanzó sin mirar.

Entró.

—¡Era mi deseo!

—También es mío.

Dio media vuelta y empezó a caminar.

Lucía se quedó mirando el recipiente, furiosa y con el pecho raro.

La última vez, con Bruno, no había entrado.

Con Mateo, sí.

Lo alcanzó enojada.

—Sos un arrogante.

—Metí tu deseo.

—Lo robaste.

—Lo cuidé.

Ella quiso contestar, pero resbaló en una zona húmeda. Mateo la agarró de la cintura y la pegó a él.

—Otra vez —dijo.

—El piso me odia.

—No es el único.

Lucía iba a pegarle en el brazo cuando escuchó una voz conocida desde abajo.

—Dicen que Lucía vivió acá una temporada. Capaz nos podía traer, pero siempre tiene planes raros.

Nicolás.

Ella se congeló.

Mateo miró hacia la escalinata.

Simón, Blanca y Nicolás subían conversando.

—Escondete —susurró Lucía.

—Somos matrimonio, no amantes.

—En la empresa somos jefe y empleada. Movete.

Lo tironeó detrás de una roca decorativa. El espacio era mínimo. Mateo quedó de espaldas al camino y Lucía atrapada contra su pecho.

—Esto no es serio —dijo él.

—Callate.

Las voces se acercaron.

—Ese de ahí se parece al señor Alcázar —dijo Nicolás.

Lucía dejó de respirar.

Mateo le levantó el mentón.

—¿Qué hacés?

—Cubrirte.

La besó.

La cubrió con el abrigo, con el cuerpo, con la boca. Lucía intentó empujarlo por reflejo, pero la voz de Nicolás pasó a pocos metros y ella se quedó quieta.

Simón dijo:

—¿El jefe besándose en un santuario? Nicolás, buscate una vida.

Los pasos siguieron.

Mateo no la soltó enseguida.

Cuando por fin se apartó, Lucía tenía la boca caliente y las rodillas flojas.

—Sos un animal —susurró.

Mateo le acomodó el pelo.

—Sí.

1
Vicky Salcido Estrada
a mi tambien me encanto, pwro ya no la actualizo😭😭😭😭
Beda Aleman
cuando veremos la continuación y el fin para saber con.ha continuado la novela a mí .e agrado 😡😡😡😡
Beda Aleman
cuando veremos la continuación y el fin para saber con.ha continuado la novela a mí .e agrado 😡😡😡😡
Paula Giaccaglia
Otra mujer más!!!!! en vez de que sigan apareciendo más mujeres enamoradas, o encaprichadas con él, podrían poner algo más de ROMANTICISMO!!!!!!
Maria Rosa Grisinco
Me gusta, pero espero que Lucia deje de ser tan intensa.
Maria Rosa Grisinco
Lucía es muy intensa, no se que es lo qué quiere, Mateo se va a cansar y la va a dejar, después se va a lamentar pero será tarde.
Cliente anónimo
Me ha gustado mucho esta novela ,entretenida y refrescante .
Julieta Lastra
Muy bueno!!!
Beda Aleman
Será que no vas a continúe la novela es muy grata a.mi me agrado mucho no se cual es el motivo de continuar a uno se le quitan las ganas de volver a leer tus novelas ok gracias espero la continuación por fa siiii
Beda Aleman
Será que no vas a continúe la novela es muy grata a.mi me agrado mucho no se cual es el motivo de continuar a uno se le quitan las ganas de volver a leer tus novelas ok gracias espero la continuación por fa siiii
Marisol grez castro
estas putizorras ni saben de quien son sus hijos, 😧
Graciela Guevara
muy linda pero si la terminan y ver el final mejor estoy muy enojada me pasó muchas veces
Graciela Guevara
porque no terminan las novelas q no la presenten si no la terminaron ...te quedas siempre como termina me pasó varias veces yo leo mucho y después no me acuerdo cuál no termine
Beda Aleman
muy cierto va por el camino de algo que nadie sabe dónde llegar por lo que veo hay para largo y por parte que tal
Maria Eugenia Avila
bueno, pero quisiera verlo completo. siento que estoy a la mitad de la novela y me faltan cosas interesantes que escribió la persona que hizo la novela.
Maria Eugenia Avila
por que están parando la novela y no me dejan verla completa. por favor dejen ver el final
Esilda Munoz
ya me está pareciendo muy aburrida y cansona
Nora Reyes
no me gusta la protagonista espero que no siga así los siguientes capítulos porque aburre
Beda Aleman
La Camila es la envidia. en punta ella está hecha la loca en contra de Lucía ya ella está detrás de Mateo.
Beda Aleman
Hay mija es que todas son brujas y envidiosas 👏👏👏
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