NovelToon NovelToon
Nova Reik IV

Nova Reik IV

Status: Terminada
Genre:Héroes / Autosuperación / Mundo mágico / Completas
Popularitas:104
Nilai: 5
nombre de autor: Powder34

Flor Watson, una heroína, deberá enfrentar a sus demonios internos dentro del Valhalla mientras al mismo tiempo continúa con su vida poco normal como madre en una familia.

¿Podrá Flor sobrevivir a su mente? ¿O a la maternidad?

NovelToon tiene autorización de Powder34 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo #22

Con la esperanza de salir del abismo oscuro seguí el camino, llegando a una sala del hospital donde había varias mujeres con partes del cuerpo faltantes. Lo curioso era que todas ellas llevaban un velo negro, similar al mío.

Retrocedí asustada al ver a esas mujeres, pero ellas se me acercaron sonrientes e ignorantes de su dolor.

—¿Cómo se llama el tuyo? Querida

—Ya era hora ¡Felicidades! Por el tercero

—¿Y qué es el tuyo? ¿Es niño o niña?

—Te ves muy joven para este tipo de responsabilidades, pobrecita

—¿Tu esposo también te abandono?

—No, lo dudo, ella parece seguir teniendo el símbolo pegado en su rostro —respondió una mujer con el rostro destrozado, provocado por haberse arrancado el antifaz—.

—Niña, eres nueva ¿verdad? —una mujer cubierta de heridas y sin su antifaz debido a que alguien se lo arrancó, se me acercó para extenderme la mano—. Sígueme, te guiaré en tu camino

—S-sí —respondí tartamudeando—

Temblando la sujeté de la mano para que me guiará hacia otra de las habitaciones del hospital. La mujer no me soltó por nada, de hecho me sujetó con tanta fuerza que dolía, de hecho en el camino no dejaba de fruncir el ceño y mis cejas por el dolor del agarré de la mujer.

—Tranquila… te vas a acostumbrar al dolor, es una sensación que desde ahora sentirás todo el tiempo

Quería quejarme pero el llanto de unos bebés evitaban que la mujer me escuchará, ellos taparon mi voz, como si ya no importará que sentía, solo como actuaba y caminaba sin caerme.

Caminamos por un camino lleno de sangre, hasta llegar a un trono donde había un lobo con nueve colas, era similar al Kyubi pero en su versión de lobo y a simple vista parecía más agradable.

Traté de retroceder asustada pero la mujer me lanzó con fuerza al suelo, para que cayera frente a ese monstruo.

—¿No es linda? Es tuya… ella nació de tus entrañas y ahora va a ser parte de tí por siempre

—Por favor… por favor… no… ¡¡Esperé!! ¡Oiga!

La mujer me ignoró y me clavó un cuchillo en la espalda atravesando mi vientre. El cuchillo no me mató, pero sí que me unió al lobo por la eternidad mediante una cadena que salía del ombligo del lobo. El lobo abrió los ojos y no dejo de mirarme con indiferencia.

—Tranquila… tal vez, si la cuidas bien… ella te regrese el favor y te cuide cuando estés más vieja jaja —se burló mientras me abandonaba con ese monstruo—.

Cuidarlo era una batalla constante, tenía que alimentarlo con cestos de frutas y carne sin pasarme del tiempo definido. Si me pasaba, él me arañaba o me cortaba con sus afiladas garras.

Su temperamento era detestable pero lo que más odiaba era su llanto, no lloraba como un lobo normal, sino como un bebé recién nacido, era un infierno viviente convivir con él.

—¡¡Ya cállate!! ¡¡Por favor!! —me quejé tapándome los oídos—.

Él como era de esperarse me arañó con sus garras, cortándome parte del pecho. Ese pequeño monstruo siguió llorando, por lo que tuve que encontrar la forma de callarlo y solo se me ocurrió una forma, la cual era contarle una de las historias que solía contarle a Mayday.

—El héroe cruzó montañas y cielos con tal de encontrar a su bella doncella… —el lobo se recostó a mi lado mientras me miraba con afecto—. Enfrentó miles de obstáculos como a un cíclope y a los dioses ¡Fue emocionante!

Tal y como dijo aquella mujer, aunque no quisiera fue cuestión de tiempo para que me fuera acostumbrando al dolor, con cada minuto que pasaba y poco a poco aprendí a manejar con ese pequeño monstruo.

Por si se preguntan, mis heridas causadas por el lobo no sanaban, solo mutaban, convirtiendo a la fuerza partes de mi cuerpo en las partes de un Kyubi, similares a las que tenía en Nova en su boda falsa, solo que está vez la apariencia monstruosa se estaba fusionando con mi apariencia humana.

Entre más tiempo pasaba con mi pequeño monstruo, más me olvidaba de mi propia realidad y solo podía enfocarme en mi hermosa bebé que estaba atada a mí.

—Sydney… mi pequeña bebé —susurré agarrando las mejillas de mi pequeño monstruo que dormía en mi regazo—. Te amo…

—Si que sigues siendo débil y aún sigues pensando como una niña —me regaño Kairo mientras se acercaba a mi descalza—.

Kairo a diferencia de mí; estaba vestida como enfermera, no tenía partes de Kyubi, no tenía un antifaz y en sus manos sostenía una llave dorada.

—Ka-Kairo ¿Qué haces aquí? No deberías estar aquí

—Zero… de verdad, eres una tonta, por algo siempre serás superada por esa mujer de blanco, incluso ahora… ella te consume y olvidas tu misión

—¡Callate!, mi única misión es cuidar de mi hijo, nada más importa más que su bienestar

—¡Hmph! Veo que esa… ¡Cosa! te ha conseguido domar

—¡Es mejor que te vayas! Porque sí lo tocas… yo… ¡¡Voy a matarte!!

—Sabes, me recuerdas a Megan… de algún modo, su manera de proteger… parece similar a la tuya —se burló caminando a mi alrededor—.

Enfurecida fruncí el ceño mientras me ponía en cuatro para atacar en cualquier momento, debía evitar que lo tocará… Sydney ahora era mi corazón… ¡¡Mi mundo!! Sin mi hija, sin mi carne, yo no merecía vivir… no debía vivir sin ella…

—¿Vas a matarme? ¿Te volverás igual a tu hermana? —se detuvo mientras me lanzaba una llave a mis pies—. Creí que eras distinta a ella, creí que eras lo que esa mujer jamás podrá ser…

Kairo se envolvió en un aura oscura acompañada de mariposas negras, su rostro antes de irse, no era de felicidad o decepción, sino más bien de cansancio, lo que me hizo entender que ella también estaba siendo afectada por el alrededor y mis decisiones.

—Más te vale no olvidar lo que te hace distinta a ella, no olvides avanzar hasta llegar al núcleo de tu dolor… por Megan… por nuestra paz, Zero…

A la lejanía una puerta blanca con flores rojas apareció para iluminar todo con su brillo, mi pequeña Sydney se me acercó para empujarme con su nariz.

—Bebé… —murmuré confundida mientras volteaba a ver a mi pequeño monstruo—.

Ella junto su inmensa cabezota hueca con mi frente, por sus lágrimas intuía que le dolía la idea de separarse de mi.

—Mm… lo sé —comencé intentando no llorar—. Pequeño monstruo, lo sé

Puede que al principio lo odiara pero había una verdad que ignoraba, lo que lo trajo a la vida fue mi error.

Sydney no tenía culpa de haber nacido, después de todo, a diferencia de mí, ella no tuvo posibilidades de elegir y ahora que lo tenía, estaba decidida a dejarme ir.

En un acto grotesco ambos acercamos nuestras bocas a la cadena que nos unía para romperla mediante mordiscos.

No obstante al romperla, un hilo fino de color azul apareció en nuestro en nuestro vientre, para después volverse invisible. Ahora… podíamos movernos con libertad pero a su vez, estábamos juntos por siempre.

—Ve, mamá —dijo Sydney con la voz de una adulta joven—.

Recogí la llave dorada del suelo y corrí hacia la puerta no sin antes voltear a ver a mi hija, la cual ya no era un lobo gigante, sino una joven veinteañera.

—Adiós… mi pequeño monstruo… —me despedí para después cruzar a través de la puerta—.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play