Camila, una joven sencilla, ve cómo su vida cambia de forma inesperada.
Por cobardía, la colocan en la cama del poderoso y arrogante Sebastián Medeiros.
Lleno de un odio mortal hacia ella, se deja convencer de casarse con ella, y convierte la vida de su esposa en un verdadero infierno.
Cuatro años de matrimonio, sin ningún cambio, y a pesar de todo su esfuerzo por ser una buena esposa, Camila pide el divorcio y desaparece.
Sebastián, que no le daba la menor importancia al matrimonio, se encuentra perdido, sin saber cómo volver a vivir sin que Camila atendiera todas sus necesidades.
Cinco años después, ella regresa, pero a diferencia de lo que él creía, Camila no vino en busca de perdón. Él se da cuenta de lo mucho que ha cambiado y decide demostrar lo arrepentido que está de no haber valorado a la mujer que ni siquiera se dio cuenta de amar.
Camila, por su parte, está decidida a dejar atrás ese triste capítulo de su vida y seguir adelante.
NovelToon tiene autorización de núbia santos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 4
Sebastian
Camino por toda la casa, sin creer que se ha ido, Camila y sus jueguitos, voy a dormir ahora, cuando vuelva vamos a tener una conversación seria, ¡ella sabe que odio las niñerías!
Dormí prácticamente todo el día, cuando desperté fui a la cocina, está todo ordenado, como si nadie hubiera pasado por aquí, hoy es día libre de las empleadas.
Llamo a Lucas, mi chófer, él vive en la casa cerca de la piscina, me gusta tener uno a disposición, pues a veces me gusta salir a beber con los amigos, y no dejo que Camila salga sola, conduciendo.
- ¿El señor me llamó? - Lucas llega preguntando.
- Sí, ¿a dónde llevaste a Camila?
- A ningún lugar, señor.
- ¿Estás probando mi paciencia, Lucas?
- De ninguna manera, señor.
- Te vi saliendo con ella en el coche, te pregunté a dónde la llevaste, y dices a ningún lugar, ¿fue una ilusión óptica? ¿No vi lo que vi? - ¡Estoy tan irritado! ¡A punto de explotar!
- No es eso, la señora Camila pidió que la dejara cerca de la estación del metro.
- Ella cogió el metro, ¿es eso?
- No, ella lo pidió, yo llamé a un taxi y me vine cuando llegó.
- ¿Pero no acompañaste al taxi? ¿No sabes a dónde la llevó?
- Ella pidió que volviera, señor, ¡no quería problemas con el señor!
Salgo de allí controlándome, no puedo darle un puñetazo a mi empleado, a pesar de que creo que lo merecía, Camila lo engañó, ¡no conocía ese lado manipulador de ella!
Voy hasta el cuarto, donde ella deja sus cosas, nunca permití que durmiéramos en cuartos separados, ella quiso casarse entonces tenía la obligación de dormir conmigo, mismo si para ella eso fuera un sacrificio, nunca me importó.
Allí están prácticamente todas sus ropas, nada que compré se llevó, miro y veo sus ropas simples, Camila no salía, cuando iba con la amiga famosa en algún lugar, vestía las ropas de ella, yo nunca la llevaba a eventos, nunca quise que la vieran.
Recuerdo las cenas en casa de mis padres, todas las mujeres vestidas como si estuvieran en una competición, y ella siempre con ropas simples, poco maquillaje, mi madre siempre insultándola.
- Deberías comprar ropas decentes para tu mujer, Sebastian, ¡ella parece una indigente! - mi madre es siempre muy cruel.
- A Camila le gustan cosas más simples, madre.
Las mujeres en la mesa siempre hablando de grandes nombres en la moda.
- Madre, Bia Max va a lanzar la nueva colección de la temporada, ¡necesito comprar! - mi hermana habla con su fastidio de siempre.
- ¿No crees que tienes demasiada ropa, no?
- Ropa nunca es demasiado, papá - Leandra habla, haciendo puchero - también, puedo librarme de algunas, dándoselas a Camila, ¡por ejemplo!
- ¡No! Muchas gracias, ni siquiera tengo dónde usar tus ropas, ¡no mismo! - Camila respondió haciendo que todas la miraran con desprecio.
Miro a sus pequeñas joyas, ni siquiera eso se llevó, yo podría dar las mejores y más caras joyas a mi esposa, pero Camila es delicada y no le gusta nada muy llamativo, tal vez eso es su diferencial, pero para nuestro medio eso es despreciable, las personas valen por lo que exhiben en los grandes eventos.
La semana pasa, sin ninguna noticia de ella, sé que tienen personas enviadas por el abogado, intentando hacerme firmar el divorcio, yo debería estar saltando de alegría, pero estoy con los dos pies atrás con esta historia, necesito entender lo que esta mujer quiere, tal vez ella quiera que yo prometa alguna cosa, realmente no sé qué hacer, la casa está terrible sin ella, la comida me está haciendo mal, la única que fue detrás de investigar, se orientó con nutricionista sobre la alimentación adecuada para mi problema, fue ella y eso me causó tal vez una dependencia emocional, mismo odiando el hecho de que ella haya armado para casarse conmigo, no sé cómo va a ser sin ella.
Mi abuelo me está cobrando noticias de Camila, mi padre ya me ha dado tantos sermones que estoy huyendo de los dos.
Al final de semana es la premiación de los mejores del año, yo, como hace varios años estoy concursando como el empresario que más viene creciendo a lo largo de los años, desde que asumí los negocios de la familia, ¡estamos en otro nivel!
Mis mejores amigos me preguntan si voy a acompañar a Soraia.
- Ella tiene al padre que la lleva, hasta porque allá ella se va a pegar a mí mismo.
- Cara, no entiendo por qué permites eso, aquella mujer es intragable, ofende a tu mujer y actúas como si fuera normal - habla Pedro Henrique, él no soporta a Soraia, en realidad, ninguno de ellos la soporta.
En el día del baile, me encamino solo para el hotel, donde será el evento, espero quedarme próximo a la hora de la premiación, no quiero quedarme más de lo necesario.
Después de quedar en primer lugar, por el tercer año consecutivo, estoy volviendo para la mesa, soy abordado por varios empresarios que quieren felicitarme por mi éxito. Me quedo conversando, cuando oigo un murmullo, todos miran en una dirección.
No acredito cuando la veo, Camila está linda, no, ¡ella está deslumbrante! Las miradas de todos están sobre ella, mis amigos vienen para cerca de mí.
- Cara, ¿qué mujer es aquella? No consigo creer que es Camila - Leone dice con la boca abierta, así como todos los otros están.
Ella cogió el micrófono de la mano de la famosa actriz, Letícia Margareth, y habló mirando en mis ojos que me espera mañana en el registro civil para que firmemos el divorcio, sus palabras me hieren, ¡ella quiere realmente alejarse de mí!
Después de hablar lo que quiere ella gira, y se va, dejando el aire en suspenso por un buen tiempo.
- Señor, no sabíamos que era casado!¿El señor se va a divorciar de aquella linda dama? - los reporteros están en polvorosa, todos quieren saber quién es aquella mujer misteriosa que se dice esposa del gran Sebastian Medeiros.
Los hombres, hasta los falsos amigos están babeando por ella, Camila siempre fue muy bonita, pero nunca la vi así, toda producida, ¡ella sin duda fue la mujer más bonita que entró por aquella puerta hoy!
- ¿Cómo aquella mujer se atrevió a afrontarte de esa manera, delante de toda la sociedad? ¡Los más importantes empresarios están aquí hoy! Soraia habla destilando su veneno.
- Ahorra, ahórrate, Soraia, porque no preguntaste para Sebastian por qué huyó del abogado de ella toda la semana, Camila salió de la casa de él desde el día que fue envenenada en una cena que él sabe muy bien dónde - Pedro Henrique habla muy irritado.
- Mira cómo hablas conmigo, no tienes pruebas, no puedes quedar acusando a las personas - respondí, estoy todavía aturdido con la imagen de Camila.
- ¿Es mismo? ¿Por qué crees que ella habló del laudo médico? Solo quiero saber si mañana vas al registro civil a liberar aquella chica, o si vas a esperar que ella busque a la prensa.
¡Aquel baile ya dio para mí! Voy en dirección a la puerta, soy abordado por Soraia que quiere acompañarme, la desprecio, no antes de oír de un reportero.
- Señorita Soraia, la señora siempre dio a entender que se casaría con el señor Sebastian, este tiempo todo se queda pegada a él, mismo él siendo casado con aquella moza linda, ¿ustedes son amantes? Ahora que parece que ella se va a divorciar de él, ¿ustedes van a asumir el romance de ustedes?
Me giré y salí de allí antes de que yo haga una locura.
En el día siguiente desperté temprano y me dirijo para el registro civil, donde Afonso me mandó la dirección.
Si es lo que ella quiere, es lo que tendrá, espero que no se arrepienta y venga a implorar para volver.