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Renací Siendo La Villana

Renací Siendo La Villana

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Amor-odio / Venganza
Popularitas:5.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Miranda lo tenía todo: un esposo que la amaba y una vida perfecta. Pero un "accidente" le arrebató el aliento. Ahora, ha despertado en el cuerpo de Ámbar Valer, la chica señalada como su asesina. Atrapada en una casa llena de enemigos y perseguida por el odio implacable de su propio esposo, Damián Villegas, Miranda deberá jugar un juego peligroso. ¿Podrá convencer al hombre que ama de que ella sigue viva, o morirá de nuevo a manos de su propia venganza?

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Proteger a la instrusa

[Perspectiva de Arturo Valer]

El silencio no es la ausencia de sonido; es una profundidad líquida, un abismo donde el tiempo deja de ser una línea para convertirse en un océano. En este estado de gravidez, suspendido entre los pitidos rítmicos de las máquinas y el frío sepulcral que intenta arrastrarme hacia abajo, ya no siento el dolor en mi pecho. La presión de las manos de Damián, esa furia que me arrebató el oxígeno, ahora es solo un recuerdo lejano y borroso, como el eco de una tormenta que ya pasó.

Me encuentro en un lugar que no es lugar. Todo es blanco, una neblina radiante que no quema los ojos, pero que lo envuelve todo. Y allí, en medio de esa paz absoluta, la veo.

—¿Ámbar? —intento preguntar, pero mi voz no necesita de aire. Es un pensamiento que vibra en el vacío.

Ella está frente a mí. Mi pequeña. Pero no es la Ámbar que vi despertar en la clínica, esa mujer de mirada gélida y movimientos precisos. Esta es mi niña, la de los hombros encogidos, la que siempre parecía pedir perdón por existir, la que cargaba con el peso de un mundo que nunca supo amarla como ella merecía. Se ve luminosa, hermosa tranquila.

—Papá —dice, y su sonrisa es el bálsamo que finalmente cura las heridas de mi corazón cansado—. No llores. Aquí no hay miedo.

Intento acercarme, abrazarla, pedirle perdón por no haber sido el escudo que ella necesitaba, por no estar ahí el dia del accidente. Pero ella levanta una mano, deteniéndome con una suavidad infinita.

—No tengo mucho tiempo, papá. No me dejan quedarme, pero tampoco me permiten volver. He venido a pedirte un favor. El último.

—Lo que sea, pequeña. Lo que sea con tal de que regreses —suplico, sintiendo que la oscuridad de la muerte vuelve a tirar de mis pies.

—Yo no voy a regresar, papá. Mi ciclo se cerró en aquella carretera —su voz suena como campanas de cristal—. Pero el cuerpo que habitas todavía tiene una misión. Hay alguien ocupando mi lugar, alguien que fue traída por un propósito que ni ella misma comprende todavía. Su nombre es Miranda.

El nombre resuena en la blancura. Miranda. La mujer que todos creen que murió por mi culpa, por culpa de mi hija.

—Ella está sufriendo, papá —continúa Ámbar, y sus ojos se llenan de una compasión que me desgarra—. Está sola en una casa llena de lobos. Damián la odia porque cree que ella me mató, pero ella tiene una misión que debe cumplir. Por favor, ayúdala. No la juzgues. Al igual que yo, ella no tiene la culpa de lo que pasó en esa carretera.

—¿Cómo... cómo es posible? —mi mente de hombre de negocios lucha contra la imposibilidad de sus palabras—. ¿Miranda está en tu cuerpo? ¿Por qué?

—No me es permitido revelarte más, papá —dice ella, empezando a desvanecerse en la luz—. El velo es grueso y las reglas son antiguas. Solo prométeme que la cuidarás. Ella tiene la fuerza que a mí me faltó. Ella es la única que puede hacer justicia por las dos. Cuídala como si fuera yo... porque, de alguna manera, ahora lo es.

—¡Ámbar! ¡Espera! —grito, pero la luz se vuelve cegadora.

Siento un tirón violento. El frío regresa. El peso del mundo vuelve a caer sobre mis pulmones como una losa de plomo. El dolor en mi pecho se reactiva con la fuerza de mil agujas incandescentes. Escucho voces, ruidos metálicos, el olor a ozono de un desfibrilador.

Regresa, Arturo. Regresa.

Abro los ojos con un esfuerzo sobrehumano. La luz de la habitación del hospital me hiere, es demasiado real, demasiado cruda. Intento mover la mano, pero se siente como si pesara toneladas. Lo primero que veo es una silueta. Es mi hija, es Ámbar... pero cuando mis ojos logran enfocar, veo la mirada. Es esa mirada de acero, de inteligencia vibrante, de una mujer que ha vivido mil vidas en una sola. Es la mirada de la que Ámbar me habló.

Ella está allí, sosteniendo mi mano con una fuerza que no es de una niña, sino de una guerrera. Tiene el rostro bañado en lágrimas, pero su expresión es de una determinación feroz.

Detrás de ella, recortado contra la sombra del pasillo, está Damián. Se ve demacrado, con la mirada perdida entre el remordimiento y la confusión. Nos observa como si estuviéramos en una orilla que él no puede alcanzar.

Intento hablar. Mi garganta está seca, como si hubiera tragado arena, y el tubo de oxígeno dificulta cada movimiento de mis labios. Pero las palabras de Ámbar en el umbral arden en mi memoria. Necesito que ella sepa que la escuché. Necesito que él sepa que la justicia no es lo que él cree.

Miro a la mujer que sostiene mi mano. No es mi hija, pero es la guardiana de su cuerpo. Es la mujer que Damián amó y por la que ahora está destruyendo todo a su paso.

—Min... —mi voz es un raspado apenas audible, un susurro que parece venir de ultratumba.

Ella se inclina hacia mí, apretando mi mano. Damián da un paso adelante, sus ojos abriéndose con una mezcla de terror y esperanza enferma.

—¿Papá? ¿Estás conmigo? —dice ella, con una voz que suena a música y a batalla.

Fijo mis ojos en los de ella, ignorando por un segundo a Damián, aunque sé que él está escuchando cada vibración de mi aliento. El secreto de Ámbar quema en mi pecho. Miranda está aquí. Ella no murió. O murió para nacer de nuevo en mi propia sangre.

—Mir... anda —logro articular finalmente.

El nombre cae en la habitación como una bomba silenciosa.

Veo cómo el cuerpo de la mujer frente a mí se tensa. Sus ojos se dilatan, una chispa de pánico y reconocimiento cruzando su mirada miel. Ella sabe que lo sé. Ella sabe que el umbral me devolvió con la verdad que ella intentaba ocultar para protegerme.

Detrás de ella, escucho un jadeo ahogado. Damián se ha quedado petrificado. Su rostro está pálido, sus labios tiemblan. Ha escuchado el nombre. Ha escuchado al hombre que casi mata pronunciar el nombre de su esposa muerta frente a la mujer que él cree su asesina.

—¿Qué... qué dijiste? —la voz de Damián es un susurro roto, cargado de una incredulidad que lo hace tambalearse.

No puedo decir más. El esfuerzo me agota y los monitores empiezan a pitar de nuevo, alertando a las enfermeras. Cierro los ojos un momento, sintiendo el calor de la mano de Miranda sobre la mía. Ámbar tenía razón. Ella no tiene la culpa. Damián no tiene la culpa. Pero en este juego de sombras, soy el único que ahora posee la llave de la verdad.

Me hundo de nuevo en un sueño profundo, pero esta vez no es el vacío. Es la certeza de que la guerra de titanes ha cambiado para siempre. He visto el alma de mi hija y me ha entregado una misión: proteger a la intrusa, salvar a la reencarnada.

Damián cree que busca venganza, pero lo que busca es a la mujer que tiene frente a él. Y yo, Arturo Valer, me aseguraré de que el sacrificio de mi verdadera Ámbar no sea en vano. Aunque el mundo entero llame loca a la mujer que ocupa este cuerpo, yo seré su primer y más fiel aliado. Porque ella no es solo Miranda. Ahora, ella es la justicia que mi familia nunca mereció, pero que finalmente ha llegado.

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valeska garay campos
me estoy comiendo las uñas 🤭
valeska garay campos
Sabían pregunta todo aunque crean que estas loco
Ámbar dile que eres Miranda aunque piense que estas loca 🤭
valeska garay campos
vamos a ver como reacciona Ámbar al llegar a su casa con su esposo 🤭
valeska garay campos
al fin Damian sabe que no fue mentira todo lo escrito en el diario 🤭
Adriana Ruiz
👏👏👏me encanta 😍
valeska garay campos
me encanta la historia que Damian salbe a su amada esposa
valeska garay campos
Miranda que no caiga en la trampa de las víboras
valeska garay campos
vamos Damian ya sabes que ámbar es tu esposa solo debes creer en tú corazón ❤️ 🤭
valeska garay campos
excelente capítulo nos podrías reglar una maratón?
valeska garay campos
cada capítulo más emocionante dan ganas de más capítulos 😊
valeska garay campos
debió quebrarle el brazo 🤭
valeska garay campos
vamos Miranda aplasta a esos gusanos 🤭💪
valeska garay campos
ya estamos conociendo a las víboras vamos a ver quien gana 🤭
valeska garay campos
muy buena historia me encantan 💪
Ysabel Correa: Gracias 🫂
total 1 replies
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Tanta perfección es rara
Maria Cantillo
vaya despertar del coma y recibir insultos del que fue su esposo y estar en un cuerpo más joven vaya vaya🤭🤭🤭
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