Tatiana lleva enamorada de su amigo una década pero el se casará y ella debe ser madrina de su boda junto a su enemigo
NovelToon tiene autorización de SilvinaTracy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 22
14/12
Tatiana
Luego de haber despertado algo incómodos los dos nos dirigimos al salón donde la parejita feliz estaba desayunando. Al vernos Oriana nos sonríe pícara mientras yo pienso mil maneras poco agradables de borrarle esa estúpida sonrisa, la primera que me viene a la mente es a puñetazos pero no sé vería bien.
-¿Cómo durmieron?- pregunta Oriana moviendo sus cejas
-Crei que tendríamos una habitación para cada uno. Jamás nos dijeron que debíamos convivir en todo el sentido de la palabra- respondo con el enojo saliendo por cada uno de mis poros
-¿En serio no les dije? Hay lo olvide perdón- encima sarcástica, que alguien me sujete porque la mato
-No, seguro lo olvidaste así como también la hora de salida porque no lograbas encontrar un conjunto apropiado... Y como siempre nosotros cargando con culpas que no nos pertenecen- le dedique mí mejor sonrisa falsa por supuesto, si quiere jugar a esto mejor que se acostumbre a perder
-hay lo siento es que con todo esto de la boda olvido algunas cosas- se excusó con expresión triste cuando en sus ojos se veía la diversión que la situación le provocaba
-Entiendo tranquila, delegarle todo a los demás debe ser agotador. Con permiso- concluí y volví a la habitación sin desayunar dejando así a la parejita con la boca abierta y a Emanuel luchando para no reírse
Ya en la habitación no sabía que hacer, mí estómago rugía pero mí orgullo superaba a mí hambre y solo me quedó acostarme hasta calmarme para salir cuando ellos no estén a comer algo aunque Emanuel tenía otros planes.
Un Emanuel demasiado sonriente y con una gran bandeja de desayuno vino a la habitación. Creía más probable que las vacas vuelen a qué él tenga un detalle así conmigo pero vaya que se lo agradecía
-Supuse que tenías hambre y preparé algo para los dos
-Si, por culpa de esa idiota me quedé sin desayuno
-Si, lo sé. Tampoco me pareció bien que actúe así y por eso tampoco quise compartir con ellos y más por lo que hizo después
-No se si quiero saber que hizo pero creo que algo imagino. A ver si adivino, se hizo la víctima...
-Si y Ramiro que es idiota le cree
-Supongo que el amor es ciego- ahora tenía ganas de llorar de tristeza, de bronca, de todo. Demasiadas emociones juntas en poco tiempo, mucho para mí.
-Tranquila mejor desayunemos y si no quieres no salimos de la habitación en todo el día, ya tampoco quiero estar con ellos y menos aún luego del comportamiento de Oriana
-Creo que es una buena idea. Gracias de verdad
-No tienes nada que agradecerme, creo que te lo debía
Así luego de una conversación extraña desayunamos en un cómodo silencio, cada uno perdido en sus propios pensamientos.
Mentiría si no dijera que no pensé a que se refería Emanuel con que "me lo debía" y no llegué a ninguna conclusión. Dejamos de tratarnos hace tantos años que no se a que se refiere pero no puedo quejarme. Es un buen cocinero y muy considerado.
Cuando acabamos el desayuno Emanuel retiró la bandeja y fue a lavar las cosas supongo. Aprovechando mis momentos de soledad decidí buscar mí móvil y llamar a Danilo quien luego del tercer tono contestó
-Hola hermosa ¿Cómo estás?
-¿Cómo estoy? Estresada y enojada
-¿Problemas?
-Debimos compartir la habitación y...- M*e interrumpió
-¿Quiénes y por qué*?
Así que procedí a contarle todo desde nuestro viaje al momento de acostarnos
-Vaya y ¿Cómo dormiste?
-Incómoda
-¿Es molesto para dormir el bombón?
-No, no lo es. Además es bueno conmigo
-¿Y entonces?
-Entonces... El problema fue buscar mí pijama porque encontré prendas que jamás debí usar- ahora Danilo comenzó a reír
-Solo fue una pequeña broma, además no sabía que no estarías sola en la habitación pero puedo apostar que a Emanuel no le disgustó para nada que estés así vestida
-Tampoco me prestó atención, no se que quieres insinuar pero deja de hacerlo, el me odió por años y se burló de mí mil veces. Ahora sólo intenta ser amable conmigo porque los dos estamos en esto obligados y mejor llevarnos bien- dije convencida
-Amable o no, el me cae mejor que Ramiro y no se puede negar que está para comerselo completito pero por lo visto él y yo no tenemos los mismos intereses
Hablamos por un buen rato hasta que Emanuel volvió a la habitación y se sentó en la cama a mí lado. Luego de unos momentos de incomodo silencio decidí buscar un tema de conversación ya que si pasaríamos el día encerrados mejor e intentar divertirnos
-Hablé con Danilo
-¿Que te dijo?
-Bueno le conté lo que había pasado y obviamente le hice saber que estoy disgustada por su broma
-No es para tanto- me dijo riendo
-Claro como soy yo quien duerme con algo que deja poco a la imaginación- respondí molesta
-¿Y?
-¿Y? Me dirás que estás súper cómodo conmigo ahora o que lo mejor de éste estúpido viaje es estar en la misma habitación- mí preciado sarcasmo manifestándose
-Si, de hecho si. Dormir juntos no me molestaría independientemente de lo que usaras. Éste viaje es estúpido si pero al menos no estamos en la habitación a su lado ni debemos estar con ellos. ¿O preferirías dormir con Oriana? Porque si es así hablo con ellos
-No, eso jamás. Hasta prefiero dormir debajo de un puente a compartir algo con ella. Aún así es raro todo esto
-¿Raro?
-Si, raro. Llevamos años sin hablar Emanuel. ¿Por qué de buenas a primeras estás tan amable conmigo? Me odiabas y ahora nos toca estar juntos más de lo necesario, no finjas que no estás incómodo con todo esto
-Escúchame bien. Yo jamás te odié, nunca. Reconozco que me alejé pero tuve mis razones pero eso no significa que ahora esté mal por todo eso. ¿Crees que no quise acercarme en estos años?
-Pero no lo hiciste. Y si no me odiaste ¿Por qué te alejaste? ¿Por qué dejaste de hablarme? Contéstame porque no entiendo
-Hay cosas que no puedo responderte ahora pero si quise acercarme. Te vi pocas veces en estos años pero me veías con tanto desprecio que si de la nada iba a hablarte me hubieses mandado al diablo. Y que te quede muy claro ésto yo no te odié ni te odio y jamás lo haré- dijo mirándome a los ojos y con una seriedad que no me quedó dudas que me decía la verdad