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LA ACOMPAÑANTE...

LA ACOMPAÑANTE...

Status: Terminada
Genre:Venderse para pagar una deuda / Salvar al hijo enfermo / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:987.8k
Nilai: 4.9
nombre de autor: JHOHANNA PEREZ

"¿Qué harías por salvar la vida de tu hijo? Mar Montiel, una madre desesperada, se enfrenta a esta pregunta cuando su hijo necesita un tratamiento costoso. Sin opciones, Mar toma una decisión desesperada: se convierte en la acompañante de un magnate.

Atrapada en un mundo de lujo y mentiras, Mar se enfrenta a sus propios sentimientos y deseos. El padre de su hijo reaparece, y Mar debe luchar contra los prejuicios y la hipocresía de la sociedad para encontrar el amor y la verdad.

Únete a mí en este viaje de emociones intensas, donde la madre más desesperada se convertirá en la mujer más fuerte. Una historia de amor prohibido, intriga y superación que te hará reflexionar sobre la fuerza de la maternidad y el poder del amor."

NovelToon tiene autorización de JHOHANNA PEREZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Lo que provoca...

Jhosuat le devolvió una tierna sonrisa a Elizabeth.

— No se preocupe, señora Elizabeth —dijo el pequeño con dulzura—. Le agradezco que haya venido. El señor Santiago ha sido muy bueno conmigo.

— Te traje un pequeño detalle —respondió Elizabeth con voz maternal—. Santiago dijo que podría gustarte.

Jhosuat tomó la cajita envuelta con un lazo azul y la abrió con curiosidad. Al descubrir su contenido, sus ojos se iluminaron con emoción.

— ¡Cubos de Rubik! —exclamó entusiasmado—. ¡Y son raros! ¡Mire este, es triangular!

Elizabeth soltó una risa cálida ante su reacción.

— Santiago me contó que te gustan los desafíos mentales —comentó—. Pensé que estos te entretendrían durante tu recuperación.

— ¡Gracias! Me encantan los cubos —dijo Jhosuat, sonriendo con gratitud.

Elizabeth permaneció un largo rato conversando con el pequeño. Cada palabra suya, cada gesto, la cautivaban. Tenía la impresión de estar frente a un hombre maduro atrapado en el cuerpo de un niño de cinco años. Su forma de expresarse, su inteligencia y esa dulzura innata la conmovían profundamente.

Cuando la visita llegó a su fin, Elizabeth lo abrazó con cariño.

— Prometo volver pronto, mi pequeño caballero —susurró ella, acariciando su cabello.

— La esperaré, señora Elizabeth —respondió Jhosuat, con una sonrisa que le derritió el alma.

Elizabeth regresó a su casa con el corazón agitado. Durante el trayecto, una idea insistente no dejaba de golpear su mente.

— ¿Cómo puede parecerse tanto a Santiago? —se preguntó, intrigada.

Apenas llegó a la mansión, se dirigió a la biblioteca. Abrió el viejo álbum familiar y buscó una foto de Santiago cuando tenía la edad de Jhosuat. Al verla, su respiración se entrecortó.

— Son idénticos, como dos gotas de agua… —murmuró con incredulidad, comparando ambas imágenes—. ¿Qué secreto esconde este niño?

Su intuición le gritaba que esa conexión no era casual. Tal vez la vida le estaba revelando algo que su hijo aún no sabía.

Esa misma noche, mientras Elizabeth intentaba ordenar sus pensamientos, Santiago regresaba al penthouse agotado. Solo quería una ducha y dormir. Pero al cruzar la puerta de su habitación, su semblante cambió de inmediato.

Una figura femenina, en lencería roja, lo esperaba recostada sobre la cama.

— ¡Fernanda! —rugió, enfurecido—. ¿Qué diablos significa esto? ¿Crees que con esto lograrás que olvide tu infidelidad? ¡Vístete y lárgate inmediatamente de aquí! ¡Entiéndelo, no quiero volver a verte nunca más! ¡Me das asco!

Fernanda, con los ojos enrojecidos, corrió hacia él intentando tocar su brazo.

— Por favor, Santiago… bombón, estoy desesperada —suplicó entre sollozos—. No sé qué más hacer para llamar tu atención. Solo te pido una oportunidad. Cometí un error, pero quiero enmendarlo. No me rechaces más, no lo soporto. Por los años que estuvimos juntos, te lo ruego.

Santiago la miró con una mezcla de rabia y decepción.

— ¡Basta ya! —gritó con demasiada ira en la voz—. ¡Por esos mismos años deberías haberme respetado! Si ya no querías seguir conmigo, pudiste terminar la relación y no convertirme en el cornudo más idiota de Austin. He sido lo suficientemente claro contigo. No insistas más. No me obligues a tomar medidas más severas.

— Santi, por favor… —intentó acercarse de nuevo, temblando.

Pero él dio un paso atrás y señaló la puerta.

— Espero que cuando regrese ya no estés aquí. No hace falta que dejes las llaves, me encargaré de que no vuelvas a entrar nunca más —dijo con voz firme antes de salir, bufando de ira.

Santiago bajó las escaleras, todavía con el pulso acelerado. Rafael lo esperaba en el auto, y sin decir palabra, arrancaron. El silencio solo fue roto por el zumbido del motor y los pensamientos del empresario.

Mientras avanzaban, recordó el correo que Willy le había enviado días atrás. Sacó el iPad y lo encendió. En su bandeja de entrada estaba la información de la acompañante con el seudónimo Luna Harrison.

Abrió el archivo y, al ver la primera foto, se quedó sin aliento.

— Dios… —susurró.

Era una mujer de belleza deslumbrante. Tenía una inocencia provocadora, una mezcla de dulzura y sensualidad difícil de ignorar. Sus labios parecían esculpidos con delicadeza, y su mirada, tímida pero profunda, lo atrapó sin remedio.

A medida que pasaba las fotos, el deseo lo traicionó. Su cuerpo reaccionó de inmediato.

— ¿Quién diablos eres, Luna? —murmuró con voz baja y ronca—. ¿Cómo logras provocarme esto sin siquiera conocerte?

Había algo en ella que le resultaba familiar. Esa expresión dulce… esos ojos. Pero no lograba recordar dónde la había visto.

Guardó una de las fotos, la más discreta, en su iPad.

— Le preguntaré a Theo si la conoce —pensó—. No quiero contratar a una mujer que haya pasado por las manos de mis amigos, colegas o conocidos, quiero exclusividad.

Cuando llegó al apartamento de Theodore, apenas este abrió la puerta, Santiago entró sin saludar y le mostró la pantalla.

— Dime, ¿la has contratado alguna vez? —preguntó sin rodeos.

Theo arqueó una ceja y sonrió con ironía.

— Buenas noches, Santiago. Yo también me alegro de verte. ¿Cómo estás? Yo tuve un día genial espero que tú también—bromeó con sarcasmo.

Santiago rodó los ojos, resignado, y ambos rieron.

Theo observó las fotos con detenimiento y silbó.

— Vaya… es preciosa. No, nunca la he contratado. Tiene carita de niña buena, aunque esas son más peligrosas —dijo con picardía.

— Averigua con tus amigos si alguien la ha contratado —ordenó Santiago.

— ¿Estás dudando de la palabra de Willy? —preguntó Theo, divertido—. Te aseguro que no se atrevería a mentirte, le advertí sobre tí y tú manera de cobrar las traiciones

— Solo es precaución. No quiero que nadie la mire con morbo si la llevo a un evento. No soportaría quedar en ridículo otra vez por una mujer —respondió Santiago, con voz grave.

Theo lo observó en silencio, intrigado.

— Así que ya decidiste contratarla… —dijo finalmente, sonriendo.

— Por supuesto —respondió Santiago—. Estoy harto de la cacería de Fernanda. Cuando me vea con otra mujer, me dejará en paz.

— ¿Y planeas contratarla para que finja ser tu novia? —preguntó Theo, sirviéndose un whisky.

— No. Sería demasiado obvio. Fingirá ser mi nueva amiga, alguien que me interesa. Después veremos —dijo Santiago, bebiendo de un sorbo.

— ¿De verdad no quieres nada con Fernanda o solo lo dices porque estás herido? —preguntó Theo.

Santiago lo miró con seriedad.

— La quiero, pero bien lejos de mí. Su traición mató cualquier sentimiento. La acabo de ver semidesnuda y no me provocó nada. En cambio… —guardó silencio.

— ¿En cambio? —preguntó Theo, curioso.

— Nada —replicó Santiago, desviando la mirada—. Solo me impresionó un poco la Scort.

Theo soltó una carcajada.

— Sabía que no me dejarías ver las demás fotos —bromeó—. Ya estás marcando territorio sin conocerla. Cómo será cuando la contrates. Se siguió burlando.

— No seas idiota —dijo Santiago, lanzándole un cojín.

Al día siguiente, Theodore llegó con la información confirmada.

— Buenos días, Santiago —dijo, sonriendo—. Ningún empresario o CEO que conocemos ha contratado a Luna.

Santiago asintió satisfecho.

— Excelente. Es justo lo que quería saber.

Tomó su teléfono y llamó a Willy.

— Willy, iré hoy a firmar el contrato con la agencia —dijo con firmeza—. Quiero reunirme con Luna después para firmar con ella también. Y asegúrate de que no se vista como una mujerzuela. Cuanto más discreta, mejor.

Willy sonrió triunfante al otro lado de la línea.

— Por supuesto, señor Lombardi. Lo estaré esperando con el contrato listo —respondió con entusiasmo.

Santiago colgó y se recostó en su silla, sentía una extraña emoción… una mezcla de curiosidad y deseo, quería que el reloj avanzará más rápido.

Theo, observándolo desde el sofá, sonrió divertido.

— Vaya, parece que esta acompañante ha desbloqueado tu lado amable —dijo, riendo.

Santiago lo miró con advertencia, pero al final, ambos soltaron una carcajada.

El juego apenas estaba por comenzar, nada estaba dicho aún…

1
Karina Hernández
⭐⭐⭐⭐⭐
Mely Cordova
Estoy pensando 🤔 no será que está familia hizo esa fundacion sobre la enfermedad de Joshuan,por qué alguien de la famila la tubo o quizás el mismo Santiago,que sea hereditaria
SIMARA Lamas
Lindo epílogo familiar llenó de mucha alegría porqué Santiago va hacer papá otra vez ahora sí va a disfrutar del embarazo de Mar
SIMARA Lamas
Ooohhh muchas gracias amiga Jhoanna muy linda historia de principio a fin muy familiar y nosotras las madres hacemos cualquier cosa para ayudar y salvar a nuestros hijos siempre y cuándo ya la enfermedad no esté tan avanzada pero la última palabra siempre la tiene Dios gracias amiga autora muchas felicidades
Mely Cordova
😲😲Es el papá de Joshua
SIMARA Lamas
Ja no llores porqué tú misma enterraste ése y qué amor por Santiago y ahora te arrepientes ja éso no se hacé Fernanda tenías todo y bueno lo botaste y Loren también ya no es hora de arrepentimiento y Russell tuvo lo qué sembró
SIMARA Lamas
WoooW bueno ahora sí Santiago a pedirle matrimonio a mar ya es hora para formalizar y hacer felices
SIMARA Lamas
Qué triste y lamentable hayas pasado por eso Mar pero ya todo terminó y tú acabaste con el degenerado psicópata de Russell y la loca de Fernanda y Loren
Mely Cordova
El desgraciado de Efraín,preciono,para la dejen en la calle,que otra cosas 😡
SIMARA Lamas
Y bien merecido se los tenían todos pero la mamá de Mar qué no le pasé nada malo
SIMARA Lamas
Ja Russell no te vas a salir con la tuya vas a pagar y bien merecido te lo tienes por psicópata perro sarnoso y desquiciado
SIMARA Lamas
Ya tienen las horas contadas Russell y Fernanda falta poco para qué los rescaten a josuath y a mar
SIMARA Lamas
Jajajaja estos locos cavaron sus propias tumbas les van dar duro qué no van ni poder respirar jajaja
SIMARA Lamas
Carajo la montaron en la olla ahora se va a cocinar no ojalá Santiago le haya dejado escoltas y la sigan para qué no caiga en las manos del desgraciado psicópata de Russell y lo agarren a Loren y a la otra loca de Fernanda
SIMARA Lamas
Hay abogada dejaste a tú ruso encadenado éso te va a costar caro
SIMARA Lamas
Será 🤔 qué Mar perdona a la mamá bueno ella tendrá algún argumento por el cuál fué el motivo qué ella tuvo qué botar a su única hija cuándo más la necesitaba algo tuvo qué haber pasado en ése tiempo
SIMARA Lamas
Jajajaja la abogada se está vengando del pobre ruso pero no te preocupes después de eso te van a dar duro contra la pared
SIMARA Lamas
Jajajaja diosssss está niña se está volviendo loca jajaja dígame si vienen a rescatarla y los consiguen en pleno acto de Amor qué irán hacer jajaja está abogada el salchichón ruso la dejó turuleta jajaja
SIMARA Lamas
Bueno amiga Carola usted sé lo quería comer y disfrutar ahora no se quejé de nada y te está poniendo nerviosa así no caigas en éso
SIMARA Lamas
Le dieron con todo la subieron al cielo y la bajaron a la tierra y la dejaron rendida sin fuerza
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