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EL CACHORRO DEL ALFA

EL CACHORRO DEL ALFA

Status: Terminada
Genre:Reencuentro / Demonios / Brujas / Embarazo no planeado / Hombre lobo / Embarazada fugitiva / Completas
Popularitas:1.1M
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Dayana, una loba nómada, se ve involucrada con un Alfa peligroso. Sin embargo un pequeño bribón hace temblar a la manadas del mundo. Daya desconcertada quiere huir, pero termina en... situaciones interesantes...

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 4 ¡Dayana! ¡Por aquí!

La estación de buses era un caos de olores a diesel, gente apresurada y ansiedad. Dayana llegó arrastrando una maleta y con su pequeño Óscar, regordete y somnoliento, agarrado a su cuello como un koala. Su corazón latía a un ritmo frenético, bombeando miedo puro en lugar de sangre. Sus ojos, bien abiertos y brillantes por el pánico, escudriñaban la multitud de forma compulsiva.

Buscaba ansiosamente a Miguel. El hombre que, sin saberlo, estaba hasta las patas enamorado de Caterina. Era un humano, bueno, guapo y de modales impecables, que jamás en su más alocada imaginación podría sospechar que la mujer que tanto anhelaba era una loba Omega. Él solo veía a la mujer fuerte e independiente que le volvía loco.

Miguel, fiel a su palabra, ya estaba allí. Llevaba media hora esperando, con tres pasajes comprados en el bolsillo de su chaqueta. Su plan era acompañarlas, asegurarse de que estuvieran a salvo en ese viaje tan repentino y misterioso. Cuando vio a Dayana, su rostro se iluminó por un segundo antes de ensombrecerse al no ver a Caterina a su lado.

—¡Dayana! ¡Por aquí! —gritó, haciendo señas con la mano

—¿Dónde está Cati?

Dayana se abrió paso entre la gente hasta llegar a su lado, sin aliento.

—Miguel, no te preocupes —jadeó, mintiendo descaradamente

—Ella… toma unos minutos. Llega antes de que partamos. Un… asunto de último momento.

Miguel asintió, pero la preocupación no se borró de su rostro. Tomó la maleta de Dayana y, con movimientos eficientes, la guardó en la bodega del bus que ya roncaba con el motor encendido. Luego ayudó a Dayana a subir, con el bebé aún en brazos.

Los minutos se estiraban como chicle. Dayana sacó su celular por enésima vez. Cati ❤️: Llamada perdida (5). El sudor frío le empapó la nuca. ¿Dónde estás? Rogaba en silencio. Por favor, contesta.

El conductor anunció la partida con un gruñido. Las puertas del bus sisearon, comenzando a cerrarse.

—¡Esperen! —gritó Miguel, poniendo una mano

—¡Falta una!

Fue entonces cuando un grito desgarrador cortó el bullicio de la estación.

—¡VÁYANSE! ¡¡VÁYANSE, SUBAN AL BUS AHORA!!

Era la voz de Caterina. Venía corriendo como una posesa, el cabello al viento y el rostro desencajado por una mezcla de terror y furia salvaje. Hacía señas desesperadas para que arrancaran.

—¡Me interceptó uno de los betas del Alfa! —logró gritar, casi sin voz, mientras corría.

—¡¡NO ME ESPEREN, VÁYANSE YA!!

Dayana sintió que el mundo se desmoronaba. No. No sin ella. Siguiendo un instinto ciego, se giró para bajar, para ir por su amiga, para agarrar a su hijo y correr…

En ese preciso instante de caos y distracción, cuando toda su atención estaba puesta en la figura de Caterina corriendo hacia ellos, unas manos enormes y fuertes como tenazas de acero se colaron por la puerta semiabierta.

No agarraron a Dayana. Le arrebataron a Óscar de sus brazos.

Un grito de terror absoluto, primal, se escapó de los labios de Dayana. Un sonido que no era humano, que era puramente lobuno, de madre herida. Sus dedos se cerraron en el vacío, donde un segundo antes había sentido el cálido y regordete cuerpo de su hijo.

Al otro lado de la puerta, ahora completamente abierta por la fuerza bruta del recién llegado, estaba Lycas. No como un lobo, sino en su forma humana, lo que era infinitamente más aterrador. Su expresión era impasible, glacial, pero sus ojos grises ardían con el fuego frío de la victoria. En sus brazos, Óscar comenzó a llorar, asustado por el movimiento brusco y por el aura de poder abrumador que emanaba del hombre que lo sostenía.

—Mamá… —lloriqueó el pequeño, extendiendo sus manitas hacia Dayana.

—Bebé —dijo Dayana en total desesperación, su mundo se desvanecía y su corazón estaba a mil por hora, era como morir en vida, pero aún peor, ya que no podría siquiera descansar en paz sin saber que su hijo está bien.

Lycas ni siquiera miró al niño. Su mirada estaba clavada en Dayana, penetrante como una lanza.

—Se acabó correr, Dayana —dijo su voz, un rumor grave que cortó como un cuchillo el grito estridente de Caterina, que acababa de llegar y se detuvo en seco, paralizada por el horror.

—La cacería ha terminado —dijo sabiendo que sus betas estaban ahí escuchando y se dieron cuenta de que el heredero de manada había sido encontrado.

La reacción de Dayana no será una sola, sino una ola tumultuosa de emociones en conflicto que se sucederán con ferocidad. Aquí está desarrollada, con un enfoque en su trauma, su instinto maternal y la chispa de su propia fuerza lobuna.

El grito de Dayana no fue un sonido humano. Fue un aullido desgarrador, un grito primal de loba herida que se elevó sobre el ruido de la estación de buses y heló la sangre incluso de los humanos presentes, aunque no entendieran por qué. Por un microsegundo, todo su cuerpo se paralizó, congelado en un cuadro de horror absoluto: sus brazos, aún en la postura de cargar a su hijo, ahora vacíos, y sus ojos, dilatados hasta el límite, clavados en la figura imponente de Lycas.

La primera reacción fue puro instinto de supervivencia. Su loba, la Omega acostumbrada a huir, a esconderse, sintió el aura abrumadora del Alfa y quiso retroceder. El olor a poder y a dominación de Lycas la inundó, desencadenando una respuesta visceral de miedo. Una oleada de adrenalina fría le recorrió el cuerpo, dejándola temblorosa y sin aliento. Su corazón se convirtió en un pájaro aterrorizado golpeando contra sus costillas. "No, no, no, no..." era el único mantra que su mente, entumecida por el pánico, podía formar.

Pero entonces, los llantos de Óscar, su pequeño, su cachorro, su razón de existir, le llegaron como una descarga eléctrica. El miedo no desapareció, pero fue superado por una ira tan feroz y protectora que hizo vibrar el aire a su alrededor. El temor de la Omega se quebró como un cristal, y de sus ruinas emergió algo mucho más antiguo y peligroso: una madre loba dispuesta a morir por su cría.

1
Maria Garcia
muy hey está historia felicidades aurora
Teresa Guevara
excelente
Ursula
Hermosa historia, llena de Grandes amores , traici o nes y oportunidades. la Ame. gracias Adri por compartir con nosotros
Isis Zeraus Legna
uyy que prota tan bello!!!
Ursula
ya lo sospechaba, lobitos en camino
Magda Ortiz
gracias escritora por esta maravillosa novela, realmente amé tu novela. Felicidades
Ursula
crei que le habia llegado el celo, 🤔🤔🤔pero parece que es otra cosa. la habran drogado??
Ursula
Creo que Lycas va a sufrir mas teniendo el cuerpo de Dayana tan cerca.....🤭🤭
Ursula
wow, me encanta....estan muy guapos nuestros protas
Celia Garces
simplemente genial 😁
Anerol Arevir
Hermosa la historia
Zulema Balverdi
Disculpa Autora, no me gusta corregir errores de los autores, pero el nombre de la beta de Luriel era Sonia, No Vanessa, Sonia es el nombre de la beta, por lo demás me encanta ésta historia preciosa
Zulema Balverdi
Me gusta cómo es el príncipe de fuego, con su mamá y padre, es amoroso y muy cuidador de ellos👍
Zulema Balverdi
Ami me parece que Octavia se casó con Lucien por compromiso y no, xq fueran la pareja destinada de cada uno, pero el destino, tiene su trampa y su tiempo, para qué las parejas destinadas se encuentren, en este caso Lucien y Sonia y bueno, la vida continua y lo qué Lucien vivió con Octavia nunca la va a olvidar, más que ella fue una gran mujer, muy buena de un gran corazón y repartía cariño dónde Hiba o con quien se acercara a ella, y ellos se amaron mucho y no es que la vaya a olvidar, siempre va a quedar en un lugarcito en su corazón 🌹❤️
Zulema Balverdi
Pobre Lycan, quizás pierda su manada por culpa de las traición dé sus hermanas y todo el horror qué causaron en un instante, él pobre Lycan capaz qué pague por el gran daño qué causó su familia, pero él, al ver bien, a su hijo Óscar y a su Amada Dayana, y qué estén bien sus cachorritos, para él es suficiente, xq sus amores están bien cuidados y protegidos y sabe que ahí, nada les va a pasar ❤️
silvia oviedo
Enserio del tal palo da la astilla 🤣🤣🤣
Cecily~★
chau, a la mierd4 jajaja justo me agarran sin paciencia y ya me cayó pa la Mier el supuestamente pinch3 protagonista masculino. 🤣🤣🤣👋
❤️
Dmary
triste que sus hermanas hayan matado a su madre,pero como toda buena historia se hizo justicia
Dmary
hermosa historia, gracias por compartir
Dmary
es muy rápido para olvidar a su esposa
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