Estaba feliz, realmente lo estaba, después de una vida de trabajo, finalmente a sus 68 años podía jubilarse, eso era en lo único que pensaba Ell. ¿Qué haría en su tiempo libre? Dormir, pasear por el parque, dormir más, pasar tiempo con su amada Whisky, su preciosa y maravillosa gata, dormir juntos, tal vez aprender algo nuevo como pintar o tejer, dormir era una opción, también podía terminar de ver todas las series que dejó inconclusas en los últimos años o probar aquellas clases de zumba de las que tanto hablaban sus vecinas en el supermercado.
Ya saboreaba su preciada jubilación, se acostó feliz, dichoso esperando el mañana; un mañana que nunca llegó ¿Por qué? Un infarto fulminante mientras Whisky dormía en su cara.
Ese era el fin, debía serlo, un fin injusto ante sus ilusiones de jubilado pero el destino es caprichoso.
“¿Dónde rayos estoy? ¿Por qué me siento tan mal? ¿Qué es este cochinero? ¿Whiiiiiiisky, dónde estááás, bebéééé?”
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Capítulo 21. Negro
— ¿Estás seguro de que vendrá? Pregunto Rick a Ethan.
— Estoy seguro, ha estado moviéndose mucho todos estos días, incluso escondiéndose de mis hombres.
— Estoy empezando a dudarlo, mira la hora y no llega, eso sin hablar que no ha venido a ensayar una sola vez.
— Jajaja vendrá, yo sé lo que te digo…
Y va a ser muy interesante pensó Ethan mientras sonreía y Rick lo miraba con sospecha
...…...
— Amor, de verdad Adell vendrá pregunto Henry mientras lo maquillaban en su camerino
— No lo sé, contesto Cyril apretando los dientes, ese maldito me ha estado evitando e ignorando desde que salió del hospital… Como se atreve
Cyril realmente estaba enfadado, después de todo, siempre tuvo a Adell en sus manos, pero últimamente no era así, él no volvió a contestar, a dejarlo acercarse… Se atrevía a rechazarlo aun cuando él le mostró bondad, se decía a sí mismo.
Pues siempre considero que Adell era una propiedad suya y como era suya, no podía irse a ningún lado pero lo dejo así porque sabía que Adell no haría nada en su contra.
Aún así esto lo tenía irritado, eso sumado a que últimamente estaba teniendo problemas con sus negocios… Siempre había piedras que eran lanzadas de la nada.
— Mm, es mejor que no venga, simplemente me estorbaría y hoy es mi gran momento, nos haría quedar en ridículo dijo Henry
Él al inicio considero a Adell una amenaza, después de todo era más bello que él, pero era un inútil que era pisoteado por todos, no era algo que valiera la pena, y Cyril desde un inicio lo priorizo a él para todo.
— Ya tengo suficiente con esos idiotas de REZT, cuando esto terminé me aseguraré de hacerlos arrodillarse por todas las humillaciones que se han atrevido a hacerme pasar dijo Henry apretando sus labios
— Cariño… Por favor no te muevas le dijo su maquillador
— Ah lo se Pam
— Esos idiotas y el inútil de Adell me desesperan
— Cariño, sabes que este es tú gran momento, nadie es como tú, tan bello y encantador, no dejas que insignificantes como Adell te arruinen tú día, tú brillaras más que cualquiera le dijo Pam.
— Ay, tu siempre sabes que decirme dijo Henry
Pam era el jefe de estilistas de la empresa de Cyril, para definirlo en una sola palabra, un cabrón; cuando Cyril llevo a Adell presentándolo como su pareja y nuevo artista, se pegó a él pensando en lo que podía ganar, pero cuando no fue como esperaban y Cyril lo regañaba por lo las críticas que recibía Adell por su estilo, él arremetía contra Adell, cuando lo convirtieron en un chiste, el buscaba las ropas y maquillajes más horribles y lo obligaba a salir así.
Cuando Henry llegó y se pegó a él, todo empeoró, descargo todo su veneno en Adell y realmente lo disfrutaba.
— Umm ya no importa si vine o no, ya hicimos lo que necesitábamos de él dijo Cyril recostándose y pensando que sin importar que Adell viniera o no, podía simplemente obligarlo luego a responder por eso.
...…...
4:45 pm casa de Adell, una hora quince minutos antes del concierto.
— ¿Qué les parece? pregunto Ell a las cinco personas que estaban con él en este momento
— Es… Increíble, respondió Vivian, la joven que Ell conoció hace unas semanas y trajo con él; ella era una DJ y sintetista modular que vio tocando en un centro comercial. Tenía 29 años, pero se veía mucho más joven, era una Omega hermosa de ojos verdes, piel morena y cabello oscuro rizado.
La ropa que Ell eligió para ella era un conjunto con una falda color negro que caía como un velo a sus pies y tenía una abertura lateral, la parte superior un elegante top de cuello alto y lo acompaño botas altas que le llegaban hasta las rodillas. Ana peinó su cabello, definió sus rizos y lo dejo suelto, su maquillaje acentuaba sus ojos, se veía como una muñeca preciosa.
— Claro que estas preciosa Vivi dijo fuerte una voz masculina mientras reía
— Te ves como una reina niña dijo riendo para luego mirar a la mujer a su lado y decir:
— Pero tú te ves aún más maravillosa amor mío, una diosa, dijo tomando la mano de la mujer y dando un besó en esta.
— Ayyyy, mi amor, basta que me haces sonrojar, yo también te amo respondió la mujer
Estos eran Franco y Alba, él de 47, alfa, ella de 43, beta, casados desde hace más de 20 años con dos hijos actualmente.
Ambos músicos de profesión que se aman con locura; tenían una tienda de instrumentos musicales en una pequeña calle comercial de la ciudad.
Alba era un mujer hermosa, de cabello rubio y ojos claros, tenía una apariencia cálida; para ella Ell eligió un vestido largo de gala color negro, con caída tipo princesa, señido a la cintura, escote en V y mangas cortas, acompañado con unos aros grandes, su cabellos suelto y un maquillaje que resaltaba sus fracciones.
— Una diosa he dicho, volvió a decir Franco
Todos rieron, ese par realmente eran únicos.
— Y tu mi corazón, también te ves guapísimo le respondió Alba
— Ja, ja, ja gracias corazón, no me vestía tan bien desde nuestro aniversario dijo riendo. Franco era un hombre risueño, de talla grande, calvo y con apariencia de un gran malvavisco; Para él, Ell eligió un traje negro tipo esmoquin, que acentuaba su cuerpo y lo hacía ver muy bien, Ana maquillo un poco su rostro para que resaltara en los reflectores.
Franco era pianista y Alba violinista, aunque ella también tocaba el bajo como pasatiempo.
— Los tortolitos tienen razón, te ves bien dijo una voz masculina suave que hablo desde el fondo de la habitación mientras miraba a Whisky dormir.
Julián, Omega, 22 años, baterista callejero que conoció a Ell cuando él muy loco le tiró un fajo de billetes mientras él tocaba y se le quedó mirando como un desquiciado.
Era un joven corpulento para ser Omega, tenía una mirada desafiante y malhumorada; sus rasgos eran bonitos, aunque más bien se diría guapo, ojos azules, piel clara, cabello castaño pero rapado. Para él, su ropa era un traje negro de dos piezas, una gabardina tipo esmoquin que se cruzaba lateralmente, se ajustaba a la cintura y tenía un escote en V, pantalones de tiro alto y zapatos de vestir clásicos, el traje fue acompañado con una gargantilla con pequeñas joyas. Ana lo maquillo poco por solicitud de este, el poco maquillaje aplicado resalto sus bonitos rasgos dejándolo simplemente guapo.
— Es verdad dijo la voz de un hombre mayor; Marco, beta, 74 años, trompetista jubilado y vecino de Adell. Él llevaba un traje negro clásico, sofisticado que lo hacía ver elegante e imponente.
— Cuando nos dijiste que nos vestiríamos como para un funeral realmente lo decías en serio dijo Marco
— Ja, ja, ja río Ell haciendo que los presentes lo miraran fascinado.
— Hoy vamos a velar a alguien dijo Ell con una sonrisa siniestra que los estremeció
Todos ellos se miraban y pensaban como rayos terminaron envueltos con este loco… Aunque cuatro de las cinco personas si podían explicarlo, Ell les dio una gran y cuantiosa razón… En efectivo… Que los convenció
Para muchos esto fue una cantidad que no pudieron rechazar, aunque si se arrepintieron cuando se enteraron dónde y con quién se presentarían.
El único que no se quedó por el pago y miraba a Ell con tristeza y melancolía era Marco, él se quedó por Adell… Por Nicolás…
Marco Scott
Beta - 74 años
Trompetista de orquesta - retirado
Vivian Molina
Omega - 29 años
DJ y compositora, especializada en sintetizadores
Feromona: Frambuesa
Alba Harris
Beta - 43 años
Violinista profesional - retirada
Franco Fusco
Alfa - 47 años
Pianista profesional - retirado
Feromona: jengibre
Julián Andrade
Omega - 22 años
Estudiante universitario y baterista callejero
Feromona: Mango
Bruno Santos
Alfa - 31 años
Comandante de batallón
Feromonas: piña
espero te recuperes y pronto te sientas mejor.
y que los problemas se solucionen pronto. bendiciones
nora: estoy enamorada de esta novela, así que espero con ansias su desarrollo ❤️❤️❤️