NovelToon NovelToon
Dolores Del Pasado

Dolores Del Pasado

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Casos sin resolver / Traiciones y engaños / Completas
Popularitas:1.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Leandro Martin Diaz

Es verdad lo que dicen.No sabes lo que tienes asta que lo pierdes y así empieza esta historia

NovelToon tiene autorización de Leandro Martin Diaz para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21: Días iguales

Los días empezaron a parecerse demasiado entre sí.

No fue algo que Leonardo notara de un momento a otro, sino algo que se fue instalando lentamente, hasta que un día se dio cuenta de que no podía recordar con claridad qué había hecho el día anterior, ni el anterior a ese. No porque no hubieran pasado cosas, sino porque ninguna tenía suficiente peso como para quedarse.

Se levantaba, hacía lo necesario, pasaba el tiempo como podía y volvía a acostarse. Y al día siguiente, lo mismo.

No había nada que destacara.

Nada que rompiera esa repetición.

Y en esa repetición, el vacío se hacía más evidente.

Al principio pensó que era parte del proceso, que era normal sentirse así después de lo que había pasado, que con el tiempo iba a ir cambiando. Pero el tiempo pasaba… y no cambiaba.

Si algo ocurría, era lo contrario.

Se acostumbraba.

Y ese acostumbrarse era lo más preocupante.

Porque dejaba de resistirse.

Dejaba de preguntarse tanto.

Dejaba de esperar algo distinto.

Una tarde, mientras estaba sentado sin hacer nada, se dio cuenta de que habían pasado varias horas sin que realmente hubiera hecho algo concreto. No le sorprendió. Eso ya le había pasado otras veces. Lo que sí le llamó la atención fue que no le importó.

Antes, al menos, había una incomodidad.

Una sensación de estar perdiendo el tiempo.

Ahora no.

Ahora era simplemente… lo que había.

Miró el reloj, dejó el celular a un lado y apoyó la espalda contra la silla, mirando hacia adelante sin enfocar nada en particular.

Y en ese silencio, apareció otra vez ese pensamiento que ya se había vuelto familiar.

“No estás haciendo nada.”

Pero esta vez no tuvo el mismo impacto.

No le generó esa reacción inmediata.

No lo hizo moverse.

Se quedó ahí.

Escuchándolo.

Aceptándolo.

Como si fuera una descripción más que un reclamo.

Y eso fue lo que más le inquietó.

No el pensamiento en sí.

Sino la falta de reacción.

Porque en otro momento eso lo habría incomodado, lo habría empujado a levantarse, a hacer algo, a romper esa inercia.

Pero ahora no.

Ahora simplemente lo registraba.

Y seguía igual.

Esa noche, mientras cenaba con su madre, casi no habló. No porque estuviera enojado o triste de una forma visible, sino porque no tenía mucho que decir. Las conversaciones le parecían repetidas, previsibles, como si ya supiera de antemano cómo iban a terminar.

Su madre lo miró en un momento.

—¿Saliste hoy?

Leonardo negó con la cabeza.

—No.

—Podrías haber ido a ver a… —empezó ella, pero se detuvo antes de terminar la frase.

No hacía falta.

Los dos sabían a qué se refería.

Leonardo bajó la mirada.

—No tenía ganas.

La respuesta fue simple.

Honesta.

Pero también cerrada.

Su madre asintió despacio, sin insistir.

Y ese silencio que quedó entre los dos fue distinto a otros.

No era incómodo.

Era… resignado.

Como si ambos entendieran que había cosas que no se estaban diciendo, pero tampoco había fuerzas para hacerlo.

Después de cenar, Leonardo se fue a su habitación sin decir mucho más. Cerró la puerta y se quedó unos segundos apoyado contra ella, como si necesitara ese límite físico entre él y el resto del mundo.

Se sentó en la cama y se quedó ahí, en la misma posición que venía repitiendo desde hacía días.

Sin pensar en algo puntual.

Sin hacer nada en concreto.

Solo estando.

Y en ese estar, empezó a notar algo que antes no estaba de esta forma.

No era solo vacío.

Era falta de dirección.

No sabía qué quería hacer.

No sabía qué le interesaba.

No había nada que lo moviera lo suficiente como para salir de ese estado.

Antes, incluso sin darse cuenta, siempre había algo: planes, distracciones, intereses, aunque fueran superficiales.

Ahora no.

Todo le parecía igual.

Todo le parecía poco.

Todo le parecía… innecesario.

Esa sensación se fue instalando sin hacer ruido, pero ocupando cada vez más espacio.

Y lo más complicado era que no había algo externo que pudiera señalar como causa en ese momento.

No estaba pasando nada nuevo.

No había un problema concreto que resolver.

Era simplemente cómo se sentía.

Y eso lo hacía más difícil.

Porque no había una solución clara.

Se recostó mirando el techo, dejando que el tiempo pasara otra vez sin marcarlo. Pensó en hacer algo distinto, en cambiar aunque fuera un poco la rutina, en salir, en hablar con alguien.

Pero el pensamiento no se convirtió en acción.

Se quedó ahí.

Como tantos otros.

Y eso empezó a repetirse.

Pensar en cambiar.

No hacerlo.

Ver que nada cambia.

Volver a pensarlo.

Quedarse en lo mismo.

Un ciclo.

Silencioso.

Constante.

Esa noche, antes de dormir, apareció una idea que no había formulado tan directamente hasta ese momento.

“No solo perdiste algo… te estás perdiendo vos también.”

La frase quedó ahí, flotando en su cabeza.

No la rechazó.

No la discutió.

No intentó suavizarla.

Porque en el fondo, sabía que había algo de verdad en eso.

Y lo peor era que no estaba seguro de querer hacer algo al respecto.

No por falta de conciencia.

Sino por falta de energía.

Como si cambiar implicara un esfuerzo que no sabía si podía sostener.

Se dio vuelta en la cama y cerró los ojos.

Pero no para dormir.

Sino para dejar de pensar un rato.

Aunque sabía que, tarde o temprano…

Todo iba a volver.

1
Martin
Hola,no abandonaré la otra ya hay capítulos programados asta el 15 del otro mes y se subirán cada 5 días ahora el 20 estrena uno y así
Marialeonor Roqueocampo
aquí estoy esperando otra historia fascinante, espero no abandones la otra 🫶🤭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play