NovelToon NovelToon
AYLANY: 15 AÑOS DE SUEÑOS, AMOR Y DESTINO

AYLANY: 15 AÑOS DE SUEÑOS, AMOR Y DESTINO

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Posesivo / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Marion Cecilia Coloma Aguirre

Aylany, al cumplir quince años, comienza a descubrir su propio camino, enfrentando nuevos sueños, emociones y decisiones que marcarán el inicio de su propia historia.

NovelToon tiene autorización de Marion Cecilia Coloma Aguirre para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 3 “El error que no fue suyo”

El día comenzó distinto, aunque Aylany no supo explicarlo de inmediato.

No era algo concreto.

Era más bien una sensación: como si el aire dentro del colegio fuera más pesado de lo normal, como si cada paso que daba tuviera un eco distinto.

Aun así, entró con la misma calma de siempre.

Mochila al hombro, mirada firme, intentando no mostrar el cansancio que ya empezaba a acumular.

—Ahí viene la perfecta —se escuchó antes de que siquiera llegara a su sala.

No necesitó mirar.

Tomás.

Apoyado en los casilleros, con su grupo alrededor, como siempre.

Su presencia ya era parte del paisaje del colegio… pero no para ella, no todavía.

—A ver si hoy no se equivoca en respirar —añadió él con tono burlón.

Algunas risas.

Aylany siguió caminando.

No le iba a dar ese espacio.

Pero por dentro, algo se apretó un poco más fuerte que otros días.

Ese día había prueba de historia.

La sala estaba en silencio cuando comenzó.

Solo el sonido de los lápices y las hojas pasando.

Aylany escribía con calma. Leía rápido, analizaba rápido.

Siempre había sido así.

No necesitaba esforzarse para destacar, simplemente lo hacía.

Tomás, en cambio, parecía completamente desconectado.

Se movía en su asiento.

Miraba el techo.

Luego la ventana.

Luego otra vez a ella.

No estudiaba el contenido.

Estudiaba cómo molestarla.

—Seguro ya terminó —murmuró lo suficientemente fuerte para que algunos escucharan—.

Le encanta terminar primero para sentirse superior.

Risas suaves.

Aylany no levantó la cabeza.

Siguió escribiendo.

Eso lo irritaba más.

Cuando la profesora pasó por su lado, Tomás volvió a hablar.

—Debe haber corregido la prueba antes de entregarla.

Esta vez hubo más risas.

Aylany apretó el lápiz.

Pero no se detuvo.

Minutos después, la profesora pidió entregar.

—Aylany, por favor.

Ella se levantó y caminó hacia el escritorio.

Detrás de ella, la voz de Tomás volvió a aparecer.

—Obvio que es la primera… si vive estudiando.

Otra risa.

Aylany dejó la prueba sin mirar a nadie.

—Gracias —dijo la profesora.

Todo parecía normal.

Hasta que, unos minutos después, mientras revisaba algunas respuestas, la profesora frunció el ceño.

—Aylany… ven un momento, por favor.

El salón entero se quedó en silencio.

Aylany sintió un vacío en el estómago.

No entendía por qué.

Se levantó y caminó hacia el escritorio.

La profesora le mostró su hoja.

—Esta respuesta no coincide con lo visto en clases.

Aylany frunció el ceño.

—Sí coincide… lo vimos en el repaso del lunes —respondió con seguridad.

La profesora dudó.

En ese momento, la voz de Tomás rompió el silencio.

—Capaz se confundió.

Le pasa por escribir tan rápido.

Risas.

Aylany lo miró.

Esta vez sí lo miró directamente.

—No me confundí —dijo con calma firme—.

Está correcto.

Silencio.

La profesora revisó nuevamente.

Segundos largos.

Pesados.

Finalmente asintió.

—Está bien.

Es correcto.

Aylany volvió a su puesto sin decir nada más.

Pero algo en ella cambió.

No por la nota.

Sino por la intención.

Por cómo Tomás siempre encontraba la forma de exponerla frente a todos.

El recreo no fue distinto.

Valeria y Camila la esperaban bajo el árbol.

—Te está buscando cualquier cosa —dijo Valeria apenas la vio.

—No es normal —agregó Camila—.

No se trata solo de molestarte.

Aylany miró hacia el patio.

Tomás estaba allí.

Riendo.

Como si nada.

Como si no hubiera pasado nada en la sala hace minutos.

—No entiende cuándo parar —murmuró Valeria.

—No quiere parar —corrigió Aylany.

Y tenía razón.

Porque Tomás no descansaba.

En educación física, la ignoró completamente en el juego.

En trabajos, la interrumpía.

En pasillos, inventaba comentarios para que otros se rieran de ella.

Era constante.

Demasiado constante.

Como si su única forma de pasar el día fuera hacerle difícil el de ella.

Al final de la jornada, el cielo de Santiago estaba gris otra vez.

Aylany caminaba hacia la salida con Valeria y Camila.

—Te está desgastando —dijo Valeria.

—Lo sé —respondió Aylany.

Camila la miró de lado.

—Pero no te ha vencido.

Aylany miró hacia atrás una última vez.

Tomás seguía en el colegio, riéndose con su grupo.

Como siempre.

Pero dentro de ella ya no había solo cansancio.

Había algo más.

Algo que empezaba a fortalecerse en silencio.

No era odio.

No era miedo.

Era determinación.

Y esa determinación… todavía no tenía nombre.

Pero ya estaba creciendo.

1
Dany 🇨🇱🥰
Mi chilito hermoso, espero que se abuena👏
Lois fuentes coloma: hay me cuenta si le gusta
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play