NovelToon NovelToon
EL PROYECTO DOMO

EL PROYECTO DOMO

Status: En proceso
Genre:Apocalipsis
Popularitas:231
Nilai: 5
nombre de autor: Luis Ochoa

En la ciudad de Arcadia, la rutina terminó en un instante 🔥. Lo que comenzó como un supuesto accidente químico terminó convirtiéndose en el encierro más grande de la historia moderna 💥. Un domo de energía azul eléctrico cubre la ciudad completa: bloquea señales, distorsiona el aire y descarga electricidad a cualquiera que intente cruzarlo ⚡️. Nadie entra. Nadie sale 🚫.

Mientras el caos consume las calles, una infección conocida extraoficialmente como VX-17 comienza a propagarse 🔴. No mata de inmediato. No destruye el cuerpo. Destruye la conciencia 🧠.

Los infectados —apodados Los Vacíos— no sienten dolor, no sienten miedo… solo un impulso violento que los vuelve más rápidos, más agresivos y más activos en la oscuridad 💀.

Pero el verdadero horror no está solo en ellos 🤯. Un grupo de jóvenes atrapados en el Instituto Central Arcadia deberá aprender que sobrevivir no significa seguir siendo humanos 👥. Aislados, vigilados desde el exterior por drones militares 🚁.

NovelToon tiene autorización de Luis Ochoa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 2

El timbre final no sonó como liberación. Sonó como metal cansado. Las aulas comenzaron a vaciarse con el ruido habitual de mochilas cerrándose, sillas arrastrándose y conversaciones superpuestas. El aire de la tarde tenía un tono más cálido; la luz entraba por los ventanales con una inclinación dorada que suavizaba los bordes del edificio.

Luis se quedó sentado unos segundos más cuando el profesor salió del aula. No estaba cansado. Estaba pensando.

Ismael recogía sus cosas con orden metódico.

...—Tienes esa cara otra vez —dijo sin mirarlo....

...—¿Cuál?...

...—La de que estás intentando resolver algo que no existe....

Luis exhaló por la nariz.

...—Solo estoy pensando en el torneo....

...—Mentira....

Luis sonrió apenas.

Bajaron las escaleras entre empujones y risas. El pasillo olía a desodorante barato y plástico caliente por el sol.

Afuera, el patio estaba lleno de grupos dispersos. Agustina discutía con Rafa junto a las bancas.

...—No puedes decir que el reglamento es más importante que la persona —decía ella con los brazos cruzados....

...—No dije eso —respondía Rafa—. Dije que si rompes reglas, hay consecuencias....

...—Ay, ya cállate....

Tony estaba a su lado, como siempre, firme pero callado.

Cerca de la entrada del gimnasio, Rubí Vargas se agachó para recoger los cuadernos que se le habían caído a una chica de primer año. Movimientos precisos. Sin exageraciones. Sin llamar la atención.

...—Gracias —murmuró la chica....

Rubí solo asintió. Tenía una energía distinta. No necesitaba levantar la voz para que se notara su presencia. Observaba todo. Siempre.

Luis la saludó con un gesto de cabeza. Ella respondió igual.

Ismael habló bajo:

...—Si algún día pasa algo grave, quiero a Rubí de nuestro lado....

...—¿Por qué lo dices así? —preguntó Luis....

......—Porque ella ya vive como si siempre estuviera lista.......

Luis miró de nuevo hacia Rubí. No sabía si Ismael exageraba. O si simplemente veía cosas que otros no.

En la explanada central, Ángel Israel estaba sentado sobre una mesa de concreto, hablando con Brajhan y Ezequiel.

...—Les estoy diciendo —decía con calma— que no todo tiene que hacerse como siempre. Si queremos que el equipo funcione mejor, cambiamos la formación....

...—O seguimos ganando como estamos —respondió Ezequiel....

...—Eso es pensamiento mediocre —contestó Ángel Israel sin agresividad, pero firme....

Luis se acercó.

...—¿Qué planeas cambiar ahora?...

Ángel Israel sonrió levemente.

...—Todo lo que no esté funcionando, aunque nadie lo note todavía....

Ismael lo observó con interés. Ángel Israel no era confrontativo. Era alternativo. Eso a veces incomodaba más.

Más tarde, cuando la mayoría ya había salido, Leleni permanecía en el laboratorio. La luz del atardecer entraba en líneas oblicuas, iluminando partículas de polvo suspendidas en el aire.

Luis apareció en la puerta.

...—¿Te vas a quedar a dormir aquí?...

Ella no se sorprendió.

...—Depende. ¿Vas a traerme cena?...

Luis entró, apoyándose en la mesa. El laboratorio olía a alcohol, papel y metal. Un ventilador pequeño giraba con un zumbido suave.

...—¿Qué haces? —preguntó él....

...—Revisando resultados de unas muestras de agua que tomé la semana pasada....

...—¿Y?...

...—Y nada. Solo… —dudó un segundo— pequeñas variaciones químicas....

Luis frunció el ceño.

...—¿Eso es malo?...

...—No necesariamente....

Ella lo miró. Había algo diferente cuando estaban solos. La forma en que la luz dibujaba su perfil. La manera en que Luis intentaba parecer más relajado de lo que estaba.

...—Oye —dijo él más bajo—, ¿vas a ir hoy al parque?...

...—¿Van todos?...

...—Sí....

Ella fingió pensar.

...—Entonces sí....

Hubo un segundo de silencio cargado de cosas no dichas.

...—Luis —murmuró ella—, si algún día tuvieras que elegir entre hacer lo correcto o hacer lo que funciona… ¿qué harías?...

Él la miró sin entender completamente la pregunta.

...—Lo correcto funciona....

Leleni sonrió apenas.

...—Ojalá....

El grupo terminó en el parque central de Arcadia. El lugar estaba vivo: niños jugando, parejas en bancas, vendedores ambulantes ofreciendo elotes y papas fritas. El olor a maíz cocido se mezclaba con el césped recién cortado. El cielo comenzaba a teñirse de naranja.

Armando lanzó una botella vacía hacia un bote de basura.

...—¡Tres puntos!...

...—Eso no cuenta —gritó Agustina....

Rafa se sentó en el suelo. Rubí se quedó de pie, observando el entorno como si evaluara rutas invisibles. Ángel Alfredo escuchaba más de lo que hablaba.

Y entonces llegó Eliuth Spring. No apareció con ruido. Apareció con naturalidad. Camisa perfectamente planchada. Mochila al hombro. Sonrisa medida.

...—¿Me perdí de algo interesante? —preguntó....

Luis lo saludó con un apretón de manos.

...—Solo a Armando haciendo el ridículo....

Eliuth rió suave.

...—Eso es constante....

Se sentó entre ellos con facilidad. Como si siempre hubiera estado ahí.

La conversación cambió de rumbo cuando Agustina mencionó a un estudiante expulsado el semestre anterior por una pelea.

...—Fue injusto —dijo ella—. Solo defendió a su hermano....

...—Rompió reglas —respondió Rafa....

...—¿Y qué? —intervino Agustina....

Eliuth habló por primera vez con tono serio.

...—Las reglas existen por una razón....

Luis lo miró.

...—No todas son justas....

...—No tienen que serlo —respondió Eliuth—. Tienen que funcionar....

Hubo un pequeño silencio.

...—¿Funcionar para quién? —preguntó Caro....

...—Para el sistema....

Luis apoyó los codos en las piernas.

...—Si el sistema está mal, no lo sigues....

...—Si el sistema mantiene el orden, sí lo sigues....

...—Aunque dañe gente....

...—Si el daño es menor que el caos, sí....

El ambiente cambió. Ya no era debate ligero. Era algo más profundo.

...—Eso es una tontería —dijo Agustina....

...—No —respondió Eliuth con calma—. Es pragmatismo....

Luis sostuvo su mirada.

...—Entonces si para que algo funcione tienes que sacrificar a alguien, ¿lo haces?...

Eliuth no dudó.

...—Si el resultado lo justifica, sí....

El silencio cayó pesado. Brajhan dejó de sonreír. Rubí cruzó los brazos. Ismael observaba atento, como si estuviera memorizando cada palabra.

...—Prefiero dormir tranquilo —respondió Luis....

Eliuth lo miró un segundo más largo de lo necesario.

...—Eso es porque nunca has tenido que elegir de verdad....

El aire parecía más denso. Incluso el ruido del parque se sentía lejano.

Caro apretó los labios. Agustina murmuró un “qué tipo tan…” en voz baja. Rafa no intervino. Ángel Israel miraba a ambos con interés.

Finalmente, Luis se puso de pie.

...—Yo no sacrificaría a nadie por conveniencia....

Eliuth también se levantó.

...—Entonces no estás listo para liderar nada....

La frase cayó como una piedra. Ismael se tensó. Rubí dio un paso adelante, casi imperceptible.

Luis no respondió de inmediato. Solo sostuvo la mirada. No había gritos. No había insultos. Pero algo se rompió.

Eliuth fue el primero en apartarse.

...—Nos vemos mañana —dijo con una sonrisa leve....

Se fue caminando bajo la luz naranja del atardecer. El grupo permaneció en silencio unos segundos.

...—No me cae bien —murmuró Agustina....

...—Es inteligente —dijo Ismael....

...—Eso no lo hace correcto —respondió Luis....

Rubí habló por primera vez desde la discusión.

...—La gente como él no avisa cuando va a cruzar la línea....

El viento movió las hojas de los árboles. A lo lejos, un dron sobrevoló el cielo unos segundos más de lo normal antes de perderse entre las nubes.

Luis lo vio. Esta vez sí lo vio. Y no le gustó la sensación que dejó.

El sol terminó de ocultarse. Arcadia seguía respirando. Pero algo había cambiado. Y aún faltaban treinta y seis horas.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play