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PERDERLO TODO Sin Ti, GANARLO TODO Contigo.

PERDERLO TODO Sin Ti, GANARLO TODO Contigo.

Status: Terminada
Genre:Autosuperación / Mafia / Amor prohibido / Completas
Popularitas:301.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Un golpe familiar, una traición lleva a Maya Velini a la quiebra, literal casi a la calle. Pero un hombre más que peligroso le propone un trato. Un matrimonio, la Joven rica de apellido aristocrático lavaría la sangre de un mafioso salido de la nada. Dante Caruso

¿Quien gana? ¿Quien pierde?

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 20 EL DEMONIO QUE ES UN ANGEL.

Afuera, alguien gritó. No fue un grito de advertencia. Fue un grito de dolor. Luego otro. Luego un golpe sordo, el sonido inconfundible de un cuerpo desplomándose.

El silencio duró varios segundos.

Luego, tres golpes en la puerta. Suaves. Controlados.

—Maya —dijo la voz de Dante—. Abre.

Sus manos temblorosas giraron la llave. La puerta se abrió, y Dante estaba allí, en el umbral, con el traje manchado de sangre que no era la suya.

En su rostro no había miedo, ni furia, ni siquiera alivio. Solo una calma glacial, como si acabara de hacer algo tan rutinario como firmar un cheque.

—¿Estás bien? —preguntó.

Maya asintió, sin poder hablar.

Dante la miró de arriba abajo, verificando que no tuviera heridas. Luego, sin decir nada, entró en la habitación y cerró la puerta detrás de él. Se apoyó en la madera, con los brazos cruzados sobre el pecho, y cerró los ojos un momento.

—Eran tres —dijo, como si estuviera haciendo un recuento—. Uno está muerto. Los otros dos huyeron.

—¿Muerto? —Maya sintió que las piernas le flaqueaban—. ¿Mataste a alguien? ¿Aquí? ¿En mi puerta?

Dante abrió los ojos. La miró. Y en esa mirada, Maya vio algo que no esperaba. No orgullo. No arrogancia. Solo una verdad cruda, desnuda, que no admitía adornos.

—Sí. Lo maté. Iba a entrar en tu habitación. Iba a hacerte daño. No lo permití. ¿Eso te molesta?

Maya quiso decir que sí. Que la violencia la horrorizaba. Que no podía creer que hubiera sangre en el pasillo, a pocos metros de donde ella dormía. Quiso ser la Maya Velini de antes, la que nunca había visto un arma, la que creía que los problemas se resolvían con abogados y contratos.

Pero esa Maya ya no existía.

—No —respondió, y se sorprendió a sí misma—. No me molesta. Me da miedo. Pero no me molesta.

Dante la miró largo rato. Luego, lentamente, asintió.

—Eres más fuerte de lo que crees —dijo—. Más fuerte de lo que cualquiera de ellos cree. Y eso es lo que te mantendrá viva.

*_*

Bajaron juntos. La mansión era un campo de batalla. En el recibidor, dos hombres de Dante (Marco y otro cuyo nombre Maya no recordaba) estaban esposando a un intruso que sangraba por la nariz.

Elsa estaba sentada en una silla, con una bolsa de hielo en la mejilla, maldiciendo en un idioma que Maya no reconoció. Y en el suelo, junto a la escalera, un cuerpo envuelto en una sábana blanca que rápidamente se teñía de rojo.

—No mires —dijo Dante, poniéndole una mano en el hombro.

Maya miró.

El cuerpo era el de un hombre joven, de unos treinta años, con tatuajes en el cuello y los brazos. Tenía los ojos abiertos, vacíos, mirando al techo como si aún no entendiera lo que le había pasado.

—¿Quién era? —preguntó Maya, con la voz extrañamente calmada.

—Un sicario —respondió Dante—. De los baratos. Tu tío no se gastó mucho en esto. Fue una prueba, nada más. Quería ver cómo reaccionábamos.

—¿Y ahora qué? ¿Ahora que sabe que mataste a uno de los suyos?

Dante la miró. Por primera vez desde el ataque, algo se movió en sus ojos. No era miedo. Era determinación.

—Ahora sabe que no soy un blanco fácil. Y eso le va a doler.

*_*

Alessandro apareció en la escalera, envuelto en una bata de baño, con el rostro pálido y los ojos desorbitados.

—¿Qué ha pasado? —preguntó, mirando el cuerpo, la sangre, los hombres esposados—. ¿Maya? ¿Estás bien?

—Estoy bien, papá —respondió ella, separándose de Dante—. Dante… Dante nos protegió.

Alessandro miró a su yerno. Por un momento, el odio que había sentido desde el principio se tambaleó. No desapareció, pero se movió, como una placa tectónica reajustándose.

—¿Mató a alguien? —preguntó, señalando el bulto ensangrentado.

—Sí —respondió Maya.

Alessandro cerró los ojos. Cuando los abrió, había algo nuevo en ellos. No gratitud, no todavía. Pero algo parecido.

—Llamaré al abogado —dijo, con voz ronca—. Esto tiene que manejarse con cuidado. Mateo no puede saber que tenemos testigos.

—Ya lo sabe —intervino Dante—. Sus hombres huyeron. En una hora, estará al tanto de todo.

—Entonces tenemos que movernos rápido —respondió Alessandro, y por primera vez, se dirigió a Dante como a un igual—. ¿Tienes un plan?

Dante asintió.

—Siempre tengo un plan.

*_*

La noche se extendió hasta el amanecer. Los hombres de Dante limpiaron la escena con una eficiencia que helaba la sangre. El cuerpo desapareció. La sangre fue fregada.

Los intrusos capturados fueron llevados a algún lugar que Maya prefirió no imaginar. Para cuando el sol asomó sobre los cipreses, la mansión volvía a estar impecable, como si nada hubiera pasado.

Pero Maya sabía que algo había pasado. Algo había cambiado en ella.

No pudo dormir.

Se levantó de la cama pasadas las cuatro de la madrugada, se puso una bata sobre el camisón y bajó las escaleras con paso silencioso. No sabía adónde iba. Solo necesitaba moverse, necesitaba salir de esa habitación donde las paredes parecían cerrarse sobre ella.

La biblioteca estaba a oscuras, pero la puerta estaba entreabierta. Un resplandor anaranjado, tenue, se filtraba por la rendija. Maya la empujó suavemente.

Dante estaba sentado en el sillón de cuero junto a la chimenea. El fuego casi se había apagado, reducido a brasas que ardían con un resplandor moribundo.

Tenía una copa de whisky en la mano y la mirada fija en las llamas. Su traje seguía manchado de sangre en los puños y en el cuello de la camisa. No se había cambiado. No se había duchado. Aún llevaba puesta la ropa de la batalla.

—No deberías estar aquí —dijo, sin volverse—. Deberías estar durmiendo.

—No puedo —respondió Maya, entrando y cerrando la puerta detrás de ella—. Cada vez que cierro los ojos, veo el cuerpo. Veo la sangre. Veo tu cara cuando me abriste la puerta.

Dante alzó la copa, bebió un sorbo, la dejó sobre la mesita.

—Esa es la vida que elegí —dijo—. La sangre. La muerte. La violencia. No te pedí que la compartieras. Tú viniste a mí, recordarás.

—No tuve otra opción.

—Siempre hay otra opción. Siempre. Pero elegiste esta. Y ahora estás aquí, viendo las consecuencias.

1
Fly🦋
Será que Dante ai está enamorado de ella pero ella es una niña caprichosa ya como volvió a vivir bien se le sale lo riquilla pero bien que se aguantaba en donde vivía
Francisquitag
Excelente
Lennys Ariannys
excelente recomendado
Kelvis Rondon
Excelente
Kelvis Rondon
Me gustó mucho
La descargué y la lei en el tiempo que duró el tiempo sin luz
Gracias
Joanny Millán
❤️💯👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻💖❤️‍🔥🎉
Cliente anónimo
Muy buena historia, me gustó como pudiste hacer una narrativa muy buena: menos que si lo ve lo ve los comentarios que te hice, pero definitivamente me encantó el tipo de mafioso en común en la protección y todo lo que hizo desde que la conoció no fue una historia de Estocolmo, a contrario te felicito. Sigue por esta línea. Esta línea es buena. La demás en la de agentes de espías está historia si la saben desarrollar son un éxito y yo te deseo éxito. Gracias por excelente historia.
Cliente anónimo
Sigo lo que estoy leyendo, maya está en la galería con una copa de vino y meciendo al bebé de tres meses y Dante entra con una bolsa de paños y ella le dice que se durmió y él le dice que lo estuvo caminando una hora y se había dormido en el carro no entiendo dónde estaba el bebé con ella o con Dante además no estuvo dando una hora como que lo estuvo andando si el bebé tiene tres meses estas son cosas que nosotros no les Torres no entendemos pequeño error
Cliente anónimo
Y por qué ahora le preocupa si los papás están vivos si ella fue la que le dijo a Dante que lo dejara atrás o ya se le olvidó que le dijo que Elsa lo iba a cuidar que ya nos protegía no hombre
Cliente anónimo
Si en Meta dice que no pudo cumplir la promesa durante 30 años y Dante tenía 14, cuando mató al señor y yo quiere decir que Dante tiene 44 años son muchos y ella apenas tiene 22 tal vez 23 creo que fue lo que leí al principio. es un viejo para ella, le dobla la edad 20 años tal vez y 14 34, pues obvio 20 30, pero aquí como que los números no se dieron porque la foto de Dante se nota que es su nombre joven y un papi chulo así que No Se, pero como que no pegan las edades
Stella Vega
No entiendo, si Renata estaba en la mansión, como hizo Mateo para llevársela?
Roxana 🇦🇷
linda
Omis Mendoza
no me explico por qué los padres ojalá tengan poder dinero para gastar en cosas inecesaria por qué no enseñan a sus hijos hacer humilde y aprender a horrar para tiempos difíciles 🙏🙏 felicidades escritora es una excelente reflexión
Marifer Riera
bien
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
excelente
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
bueno lo único que no cuadro al final fue que bebió cuando estaba amamantando
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
no se me hace justo salió muy bien librada
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
esto no cuadra
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
malditas seguro la otra lea está pagando con el mismo dinero que le dieron para la supuesta enfermedad del padre ya vera 😡
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
bueno si la tiene agendada entiendo pero podría estar escribiendo de números diferentes miren que ahí cada loco obsesivo en este caso loca obsesiva pero ustedes me entendieron
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