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Bandoleros

Bandoleros

Status: En proceso
Genre:Mafia / Romance / Traiciones y engaños
Popularitas:7.6k
Nilai: 5
nombre de autor: maucris

Es una historia intensa y visceral sobre pasión, ambición y lealtad en un universo donde cada decisión puede ser la última.
Un romance envuelto en balas.
Una guerra donde el corazón es el único territorio que no están dispuestos a perder.

NovelToon tiene autorización de maucris para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 19.

Los primeros meses con Miguel alteraron el ritmo de toda nuestra vida. No fue un cambio suave ni gradual, fue más bien como una tormenta que irrumpe sin aviso sobre un mar tranquilo.

_ Fue un cambio brusco _ dice Gabriel algunas noches, cuando el día por fin termina y quedamos rendidos sobre la cama, mirando el techo en silencio.

Yo, simplemente giro la cabeza y lo observo. Porque, en el fondo, sé que tiene razón.

Las primeras noches en casa todavía viven con claridad en mi memoria. Despertaba a mitad de la madrugada con esa intuición que nace cuando una madre siente que algo ha cambiado en el aire. Y entonces lo veía.

Gabriel estaba despierto.

A veces sentado en el sillón junto a la cuna, con los codos apoyados en las rodillas y la mirada fija en el pequeño cuerpo dormido de nuestro hijo. Otras veces caminaba lentamente por la habitación con Miguel en brazos, balanceándolo con una paciencia casi infinita, como si el tiempo se hubiera reducido únicamente a ese pequeño movimiento de ida y vuelta.

Miguel apoyaba la cabeza contra su pecho, y el sonido grave y constante del corazón de Gabriel parecía calmarlo más que cualquier canción de cuna... Mientras yo me quedaba en la cama observándolos en silencio.

Con el paso de las semanas Miguel comenzó a cambiar...

Su rostro, al principio redondo y difuso como el de todos los recién nacidos, empezó a definirse poco a poco. Sus facciones adquirieron líneas más claras, más firmes… y cada día se parecía más a su padre.

A veces fruncía el ceño exactamente igual que Gabriel cuando algo no le gustaba. Ese pequeño gesto serio que parecía demasiado adulto para una criatura tan diminuta.

Otras veces sonreía dormido, una sonrisa casi secreta, que aparecía en medio del sueño y tenía la extraña capacidad de borrar de golpe todo el cansancio acumulado de noches sin dormir.

La casa también cambió.

Antes de Miguel, la propiedad siempre había estado dominada por un silencio elegante, casi solemne. Un silencio propio de los lugares donde el poder se mueve con discreción y las conversaciones importantes ocurren detrás de puertas cerradas.

Pero ahora ese silencio había desaparecido y en su lugar surgieron nuevos sonidos. El llanto suave de un bebé reclamando atención o pequeñas risas inesperadas y balbuceos que parecían intentos torpes de comunicarse con el mundo.

Incluso los hombres de seguridad que vigilaban la propiedad comenzaron a comportarse de forma distinta.

Al principio lo observaban desde la distancia. Con esa cautela respetuosa que los hombres acostumbrados a la violencia suelen mostrar frente a algo frágil, como si temieran romperlo con solo acercarse.

Pero Miguel tenía una forma curiosa de derribar barreras. Y poco a poco comenzaron a acercarse.

Mario fue el primero en rendirse por completo.

Una tarde entró al despacho mientras yo revisaba algunos documentos sobre el escritorio. Sus pasos, normalmente firmes y seguros, se detuvieron a mitad de la habitación cuando su mirada se dirigió hacia la cuna.

_ ¿Está despierto? _ preguntó con un tono que intentaba disimular la curiosidad.

_ Desde hace diez minutos _ respondí sin levantar la vista de los papeles.

Mario dejó escapar un leve suspiro y caminó hasta la cuna.

Se inclinó ligeramente y por un segundo permaneció en silencio, observándolo con una expresión que jamás le había visto antes.

Luego sonrió.

_ Hola, pequeño heredero _ murmuró con una voz sorprendentemente suave.

Miguel respondió con un pequeño sonido gutural, algo entre un balbuceo y un intento de risa.

Mario soltó una carcajada sincera.

_ Definitivamente es un Herrera _ dijo y a partir de ese día dejó de fingir indiferencia.

Gabriel, por su parte, nunca cambió su forma de dirigir el imperio.

Seguía siendo el mismo hombre calculador, frío cuando la situación lo exigía, temido en lugares donde su nombre era pronunciado con respeto o con miedo.

Las reuniones continuaban, las rutas marítimas seguían revisándose con precisión casi militar. Los negocios crecían y se expandían con la misma eficacia implacable de siempre... Pero había algo que sí había cambiado.

Cada noche, sin importar cuán tarde regresara a casa, pasaba primero por la habitación de Miguel.

A veces solo abría la puerta unos centímetros y se quedaba observándolo dormir. Y otras veces entraba en silencio, acomodaba la manta que se había movido durante el sueño y luego salía nuevamente... Ese pequeño ritual parecía ser lo único capaz de cerrar su día.

......................

El primer cumpleaños de Miguel llegó casi sin que nos diéramos cuenta.

Un año.

A veces todavía me parecía imposible que hubiera pasado tanto tiempo desde aquella madrugada en la clínica… cuando escuché su llanto por primera vez.

Al año Miguel ya caminaba.

Sus pasos eran pequeños, inseguros, ligeramente torpes, pero avanzaban con una determinación admirable.

Recorría la casa como si cada rincón fuera un territorio nuevo por descubrir y reía cada vez que Gabriel lo levantaba en el aire. Tambien reía cuando lograba escapar de las manos de alguien que intentaba atraparlo antes de que llegara a las escaleras o al jardín.

Pero Gabriel tenía una idea muy clara para ese día.

_ Mi hijo no va a tener un cumpleaños pequeño _ declaró una noche mientras revisábamos documentos en el despacho.

Levanté una ceja.

_ Gabriel… Solo tiene un año.

_ Precisamente _ respondió cerrando la carpeta _ Es su primer cumpleaños.

Sonrió.

_ Y será en grande.

Y así fue...

El día de su cumpleaños la casa nunca había estado tan llena de vida.

El jardín, que normalmente se extendía silencioso frente al océano como un espacio solemne dominado por el sonido constante de las olas golpeando los acantilados, ahora estaba lleno de conversaciones, música y risas.

Varias carpas blancas habían sido instaladas sobre el césped.

Bajo una de ellas, un pequeño grupo de músicos tocaba melodías suaves que se mezclaban con el murmullo constante de los invitados.

Las primeras luces comenzaron a encenderse entre los árboles cuando el sol empezó a descender sobre el horizonte.

Miguel llevaba un pequeño traje azul oscuro. Era tan diminuto dentro de él que cada vez que intentaba caminar parecía un caballero en miniatura intentando dominar unas piernas que todavía no entendían del todo cómo obedecer.

Gabriel lo observaba con una sonrisa que muy pocas personas tenían el privilegio de conocer... Una sonrisa genuina y libre de cálculos.

_ Hace un año nadie habría imaginado esto _ murmuró Mario acercándose con una copa en la mano.

Yo miré a Miguel, que en ese momento intentaba tirar de la corbata de Gabriel con absoluta concentración.

_ Yo sí _ respondí con calma.

La fiesta continuó creciendo a medida que llegaban más personas.

Autos elegantes recorrían el largo camino de la propiedad uno tras otro.

Los guardias vigilaban discretamente desde sus posiciones mientras los invitados se desplazaban entre las mesas iluminadas y el jardín abierto hacia el mar.

Fue entonces cuando un lujoso automóvil negro se detuvo frente a la entrada principal.

Mario lo notó primero.

Su mirada se dirigió inmediatamente hacia el portón justo cuando uno de los guardias abría la puerta del vehículo.

Primero bajó Valentina... En cuanto la vi, algo se tensó en mi estómago.

No esperaba verla allí. Porque Valentina pertenecía al pasado de Gabriel... Un pasado complejo que él mismo había decidido cerrar hacía mucho tiempo.

Y aun así… ella ahí estaba. Caminando por el sendero de piedra con la seguridad de alguien que siempre había pertenecido a ese lugar.

Durante un segundo me pregunté por qué había venido. Y, sobre todo… por qué Gabriel no me había dicho nada.

Pero Valentina no venía sola, un hombre descendió del automóvil detrás de ella. Era alto, cabello claro y ojos azules.

Su postura transmitía esa seguridad tranquila que solo poseen los hombres acostumbrados a entrar en lugares donde inevitablemente terminan siendo observados.

Valentina avanzó entre los invitados con una sonrisa elegante. Varias personas la saludaron mientras pasaba.

Hasta que finalmente llegó hasta nosotros.

Abrió los brazos.

_ Aurora.

La saludé con cortesía, aunque aún no terminaba de comprender su presencia.

_ No esperaba verte _ fui sincera.

Valentina sonrió levemente.

_ Pensé que no alcanzaría a llegar _ dijo _ Pero no iba a perderme el primer cumpleaños del heredero del Jaguar Herrera.

Luego miró a su acompañante.

_ Quiero presentarte a alguien.

El hombre dio un paso adelante.

_ Él es Iván Volkov.

Los ojos de ese hombre se posaron en mí de inmediato. No fue una mirada casual, fue lenta, detenida y analítica... Como si estuviera intentando memorizar cada detalle de mi rostro.

Extendió la mano.

_ Es un placer conocerte, Aurora _ la forma en que pronunció mi nombre fue extrañamente suave.

_ Bienvenido _ respondí estrechando su mano.

En ese momento Gabriel se acercó con Miguel en brazos y Iván Volkov desvió la mirada hacia él.

_ Herrera _ dijo con una leve inclinación de cabeza.

Gabriel sostuvo su mirada durante un segundo.

_ Volkov.

El aire entre ambos se volvió ligeramente más pesado.

Era esa tensión casi imperceptible que surge cuando dos hombres acostumbrados a medir el poder del otro se reconocen sin necesidad de palabras.

Pero solo duró un instante. Ya que Valentina sonrió, intentando suavizar el momento.

_ Iván está involucrado en algunos proyectos nuevos en el país _ explicó _ Pensé que sería bueno que viniera, Gabriel.

Algo dentro de mí comenzó a sentirse extraño. Esa sensación incómoda que aparece cuando el aire cambia antes de una tormenta.

Una intuición silenciosa...

Como si, en medio de aquella celebración luminosa, algo oscuro acabara de cruzar el umbral de nuestras vidas.

1
Kim Nava
que va hacer esta mujer 🤯
mariela
Aurora no te quedes callada con ese encuentro porque si Gabriel lo sabe por otra parte se vendrán los conflictos y desconfianza tienes que decirle las intenciones que tiene Iban sobre ti.
mariela
Aurora mucho cuidado porque ese Ivan va con malas intenciones secundario por Valentina la putizorra que no acepta que perdió a Gabriel y quiere destruir el matrimonio creando conflictos y desconfianza.
mariela
Esos dos son aliados y cómplices para destruir a Gabriel y a Aurora los celos enfermizos de Valentina que no se resigna a perder a Gabriel.
mariela
Esa es la Valentina despechada que le quiere dar el golpe donde mas le dolería y es su hijo Miguel bueno Gabriel guerra avisada o mata soldado y si los seran por pendejos asi que asegura que Aurora y tu hijo esten en buen resguardo.
Kim Nava
no solamente ella tiene culpa el también 😡
ella claramente le dijo que era una trampa pero el de disque macho se fue y cayó en el anzuelo a si que no venga a reclamar nada 😡
Marleni Avila Gomez
Gabriel no creo que perdone a Aurora, creo q todos ya saben lo que hizo,y el orgullo va tomar venganza
Marleni Avila Gomez
Gabriel inconsciente y ella mirándolo pensando lo que hizo, traicionar lo con Iván, Gabriel no la va perdonar,eso no se hace Aurora mejor morir junto con dignidad que traicionando con un enemigo 😭😭😭😱
Marleni Avila Gomez
creo que el amor a Gabriel no era profundo,no puso resistencia con Iván solo se dejo llevar 😱
Kim Nava
sería un patán imbécil si le reclamará ella le dijo que no fueera le rogo por que ella sabía que era una trampa y el muy imbécil le valió su familia la valió si hijo le valió su mujer se puede decir que el se la entregó en bandeja de plata a Vial por su maldito ego y orgullo😡😡😡😡
M Martinez Rodriguez
ps la verdad ella cedió bn rápido y más acostarse con el 😡😡😡 no hay excusa debió prolongarlo un pok porque al fin al cabo k más da si morían los dos Iván quería estar con ella o sino no se hubiera tomado el tiempo de hacer una trampa. como Gabriel sacrificó ella debió hacer lo mismo jugar kn Iván y su obsesión. ella se entregó muy fácil
Kim Nava: pero no solo ella tiene culpa aquí vamos parejo
total 1 replies
M Martinez Rodriguez
que tanto amor sentía si solo a la primera sedio, hubiera esperado un tiempo tbn ponerle las cosas un pok difíciles 😡😡
Yura Ran
😢😢😢😢
Eli
cuál fue el profundo amor que sentía por Gabriel, así de fácil se entrega a otro , por lo menos que sienta un témpano de hielo
Kim Nava: lo mismo digo pero también donde quedó el disque amor que Gabriel disque también sentía por su familia que solo por si maldito ego y orgullo se fue a entregará a si nada más sin escucharla a ella a qui los dos son culpables no solo ella
total 1 replies
Marleni Avila Gomez
ella u a mujer de líder mafioso no tener algo para defenderse o una estrategia 🤭
Kim Nava
autora se que dijiste que todo cambiaria a qui pero encerio asi los protas rendir cuentas a si como sin nada los dos dejaron un hijo solo les importa ellos mismo
despues de aquí seguro aparecerá la valentina esa ocupando el lugar de aurora
Kim Nava: hay no se pero seguro cuando Gabriel despirte no lo tomara nada bien pero el es culpable en caer en la trampa solo por su ego
total 3 replies
Kim Nava
que coraje
Eli
que Chimbo nme gusto que ella se entregara tan facil
Kim Nava: a mi tampoco son tan imbéciles los dos cayendo en esta trampa
ni les importó su hijo Gabriel solo por su ego de macho le importo más que su propia familia y ella no hay nada que decir creí que llegaría con más hombres y lucharían pero no
total 1 replies
Marleni Avila Gomez
ese Iván le tendió una trampa,eso se venía ver pero el como macho alfa, fue sin tener un plan 😭
Kim Nava
claro que era una y tampoco y a los dos no les importo y ahora hasta dejaron a su hijo solos
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