NovelToon NovelToon
Un Amor A Lo Mafia Italiana.

Un Amor A Lo Mafia Italiana.

Status: Terminada
Genre:Mafia / Apocalipsis / Completas
Popularitas:18.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Ybet Renú

Yo solo iba a entregar flores a la iglesia de San Gennaro.
No sabía que el ramo escondía un micrófono.
Ni que el hombre que me sonrió desde el altar era el Capo de Nápoles.
Ni que esa sonrisa sería lo último inocente que vería en mi vida.

NovelToon tiene autorización de Ybet Renú para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Falda y veneno.

9:47 PM. Club L’Eden. Catania.

Vestidos cortos. Luces bajas. Celos altos.

Y una falda roja que no es de Alessia.

Fiesta de beneficencia. Obligación social.

Enzo Rinaldi. No quería venir. _“Tenemos 3 niños y un Greco a 10 km”_, dijo.

> Vittoria. “Si nos escondemos, ganan”, dijo ella. “Nos vestimos.

Vamos.

Sonreímos.

Y les recordamos que seguimos vivos”.

> Él: Traje negro. Sin corbata. Una copa en la mano que no toca. Ojos en cada puerta.

> Ella: Vestido negro.

Corto.

Espalda descubierta.

Tacones.

No rojos.

Negros. _“El rojo se enterró con Alessia”_, dijo al vestirse.

Marco duerme en Villa Rinaldi. Con Sofía de guardiana y Tomás de ejército. Matteo con la niñera. “2 horas”, prometió Enzo. “2 horas y nos vamos”.

*9:47 PM.*

Música. Risas. Champán.

Y entonces ella entra.

Isabella Santoro, 26. Prima de Sofía Greco.

Falda roja.

Corta.

Piernas largas.

Pelo negro.

Boca roja.

0 inocencia.

No mira a Vittoria. Mira a Enzo.

Camina directo.

—_Don Rinaldi_ —ronronea—.

Cuánto tiempo sin verte. Desde el funeral de tu padre, ¿no?

Le pone una mano en el pecho. Sobre el corazón.

—Estás tenso —dice—. ¿La paternidad te pone nervioso?

Vittoria está a 3 metros. Hablando con el alcalde.

Lo ve. Todo.

La mano.

La falda.

La sonrisa.

No interrumpe.

Se termina su vino. Despacio.

Enzo le quita la mano a Isabella. Sin tocarla de más.

> —Estoy casado, Santoro —dice, frío—. Y mi mujer está aquí.

Isabella se ríe.

—Lo sé —dice—. Por eso vine con falda. Para ver si todavía te acordás de cómo era Sicilia antes de la Caruzzo.

Se inclina. Le susurra al oído.

—Mi primo, dice que el niño es Greco —dice—. Y que los Greco no crían hijos de otros. ¿Quieres hablar de eso? ¿En privado?

Golpe bajo. Con perfume caro.

Enzo aprieta la copa. No la rompe.

> —Hablá con mi abogado —dice—. Yo hablo con mi mujer.

Se gira. Busca a Vittoria.

Tarde.

Vittoria ya está ahí.

No llegó caminando.

Apareció.

Como la muerte.

No mira a Enzo.

Mira a Isabella.

De arriba a abajo.

Falda. Piernas. Boca.

> —Bonita falda —dice Vittoria, dulce. Mortal—. *Roja. Como la sangre. Como la advertencia.*

Isabella sonríe.

—Gracias —dice—. Es de Valentino. ¿Te gusta?

Vittoria se acerca un paso.

> —Me gusta —dice—. Para limpiar el piso de mi casa. Después de que saque la basura.

Silencio.

La música sigue. Pero alrededor de ellas, todo se calla.

Isabella da un paso atrás. Mira a Enzo. Busca ayuda.

Enzo no se mueve.

Brazos cruzados.

Mira a Vittoria.

Y solo a Vittoria.

—¿Celosa, Donna Rinaldi? —escupe Isabella—. ¿Te da miedo que él recuerde lo que es una mujer de verdad? ¿Una Santoro

>

> Vittoria se ríe. Bajito.

—¿Celosa? —repite—. *No, cara. Yo no me pongo celosa.

Se acerca más. Hasta que su boca queda a 5 cm de la oreja de Isabella.

> —Yo me pongo territorial —susurra—. Y mi territorio tiene nombre. Enzo. Sofia. Matteo. Marco. Y se defiende con hacha, no con faldas.

Pausa.

> —Así que guardá la falda —dice—. Guardá las piernas. Guardá el veneno. Porque si vuelvo a ver tu mano en mi marido...

Le toca el borde de la falda. Con dos dedos. Como si fuera basura.

> —...te juro por Giuseppe Caruzzo que te la arranco. Y te la meto en la boca para que te calles.

*Isabella palidece.*

Vittoria da un paso atrás. Sonríe. Educada.

> —Disfrutá la fiesta, Santoro —dice—. Y saludame a tu primo. Dile que NO MÁS GRECO incluye a las primas con faldas cortas y cerebros vacíos.

Agarra a Enzo del brazo.

> —Nos vamos —dice—. Se cumplieron las 2 horas.

Pasan al lado de Isabella. Sin mirarla.

En el auto, Enzo maneja. Vittoria mira por la ventana.

—No dijiste nada —dice ella, seca.

—No hacía falta —dice él—. *Ya hablaste tú. Por los dos.*

Pausa.

> —¿Estabas celosa? —pregunta Enzo, con una sonrisa chiquita.

Vittoria lo mira.

> —No —dice—. Estaba recordando quién manda.

Se inclina. Le desabrocha el primer botón de la camisa. Donde Isabella puso la mano.

> —Y limpiándote —susurra—. Porque en mi cama no duerme perfume de Greco.

*10:12 PM.*

Llegan a Villa Rinaldi.

Marco está despierto. Esperándolos.

—¿Ganaron? —pregunta.

Vittoria lo carga.

> —Siempre, piccolo —dice—. Los Rinaldi siempre ganan.

 

11:00 PM. Club L’Eden.

Isabella Santoro llama a su padrino.

Llora.

—Tío —dice—. No es la falda. Es ella. Es la loba. Y no le tenemos miedo a Enzo.

Pausa.

Le tenemos miedo a ella.

El padrino cuelga.

Mira a 60 hombres.

Y por primera vez... duda.

Porque las faldas se rompen.

Pero los celos de Vittoria Caruzzo...

Esos matan.

12:03 AM. Club L’Eden. Catania.

Ellos ya se fueron. Pero Sicilia no duerme.

Y un extranjero no sabe que algunas lobas... muerden. Peor la belleza de esa loba lo embeleso.

La fiesta sigue. Sin los Rinaldi.

Él entra solo.

Alexander Vance, 33. Americano.

Inversor.

Mil millones en barcos, petróleo y silencio.

Traje azul.

Ojos azules.

Acento de Nueva York.

0 miedo.

No conoce a los Rinaldi Caruzzo en persona, únicamente escucho rumores.

Conoce el poder. Y acaba de verlo irse.

—¿Quién era esa? —le pregunta al barman, señalando la puerta—. La del vestido negro. La que humilló a la de rojo.

El barman traga.

> —Donna Rinaldi—dice, bajito—. Vittoria Caruzzo. Esposa de Enzo Rinaldi.

Alexander sonríe.

—Casada —dice—. Lástima. Las casadas son las más divertidas.

Isabella lo escucha. Desde la barra. Humillada. Con rabia.

Se acerca. Copa en mano. Falda roja todavía puesta.

—Te gusta, ¿no? —dice, en inglés—. La loba.

Alexander la mide. De arriba a abajo.

—La loba no —dice—. Me gusta que nadie le tose. Ni siquiera su marido. Eso es poder, dolcezza. No tu falda.

Golpe 2 para Isabella en una noche. La humilló con solamente una corta frase, ella traga su rabia.

—¿Querés conocerla? —pregunta ella, veneno puro—. Te puedo llevar.

Mi familia... la conoce bien.

Alexander se ríe.

—No necesito una celestina con rímel corrido —dice—. Necesito una invitación. Y Sicilia siempre me invita.

Bueno a dormir que mañana es un día perfecto, adiós señorita...

1
Maria M. Rosario
Tremenda historia.
Maria M. Rosario
Estoy toda confundida con los di q hermanos y el tratado. Que enredo. 🤔🤔
Mar Sol
Una gran novela, con diferentes escenarios, emocionante, en diferentes ámbitos, muy interesante, gracias.
Mar Sol
Eres una gran Escritora, con un gran talento, con grandes historias.
Maria M. Rosario
lo q provoca los caprichos y los padres cocentidores complaciendolos sin pensar n concecuencias
Mar Sol
Bien dicen que 2 cabezas piensan mejor que una.
Mar Sol
Cada capítulo es más y más emocionante, gracias, Escritora.
Mar Sol
Escritora, mi reconocimiento a tú talento, la manera en la que escribes lo demuestra, gracias por tus lindas novelas
Mar Sol
Eres sensacional Escritora, tus libros atrapan la atención que es imposible dejar de leer.
Mar Sol
No entiendo nada, , que la deuda, que el tratado, haaayyy.
Mar Sol
Vittori es fuerte con todo y la bala que recibió en el pulmón, lo mejor, es que aún así, puso en su lugar a Enzo, dejando claro que sus hijos son lo más importante.
Mar Sol
Enzo dice que amó a Vicenza, mucho, ahora ama a Vittoria, entonces ¿por que no se quitó el tatuaje de la inicial "I" que se hizo cuando estaba con Isabella Vicenza?
Mar Sol
Enzo no tiene que ocultar nada, que diga lo que está pasando, que los niños están en peligro.
Mar Sol
Si Vicenza es una sicaria de alto rango ¿por que atacó por la espalda? a puño limpio y de frente, por que Vittoria no le quitó nada, si quiere a Enzo, que lo pelee bien, no cobardemente.
Mar Sol
¡¡Que cobardía!! sólo así, por la espalda, pudieron hacerla a un lado, saben lo que es Vittoria, una mujer temeraria, aguerrida, con carácter para cuidar lo que quiere, muy lamentable lo que le hicieron.
Mar Sol
Los niños perciben cuando una persona es mala o no tiene buenas intenciones, tal parece que Alexander no tiene doble intención.
Mar Sol
¡¡Que sorpresa!! todo esperé, menos que Vittoria y Alexander tuvieran parentesco.
Mar Sol
¡¡Hay Dios!! esto es mejor en cada capítulo, con la incertidumbre de lo que acontecerá.
Mar Sol
Que susto, ahora no sólo se enfrentan a los diferentes jefes de la mafia Enzo y Vittoria, si no ahora a lo sobrenatural.
Mar Sol
Escritora gracias por tú gran talento, por tan bonita novela, por tú profesionalismo.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play