Caleb Drack es el dueño de la mafia más grande y temida de España. Fuera del submundo, es conocido como el soltero y CEO más codiciado de Madrid. Un hombre arrogante, frío, rudo, que ya no se permite amar. Es dueño de un verdadero imperio, con una fortuna astronómica en sus cuentas. Pero el dinero no le sirvió de nada cuando, por un capricho del destino y la distracción de su chofer en el semáforo en rojo, su camino se cruzó con el de Ravena Lance.
Ravena es una médica cirujana, una madre soltera que tiene todas las razones para odiar su vida y a todos los que forman parte de ella. Ha sufrido mucho, pero a pesar de todo el caos, es una mujer fuerte, decidida, amable, valiente, protectora, posesiva y que sabe mantener la sangre fría y defender su postura cuando es necesario.
NovelToon tiene autorización de feer costt para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 1
Soy Caleb Drack, tengo 27 años, mido 1.98 de altura, soy el CEO más codiciado de Madrid y soy el Don de la mayor y más temida mafia de España, tengo un aura oscura, fría, soy arrogante, grosero, posesivo, y por más que odie admitirlo, soy terco a rabiar, pero no siempre soy así, con mi familia soy un hombre diferente, a pesar de ser todo eso, con mi familia soy más ligero, soy protector y cuidadoso, yo vivo para ellos, muchos pueden verlo como debilidad, pero ellos son mi fuerza, debilidad es permitirse ser así con una mujer, ellas no merecen que las conviertas en una persona importante para ti, ellas son mentirosas, interesadas, traidoras y falsas, solo se salvan mi madre y mi hermana, nunca voy a permitirme amar a una mujer de nuevo...
Me desperté con mi despertador, la alarma de mi celular me avisa que ya son las 5:30h de la mañana, hoy va a ser un día lleno, necesito que todo salga conforme para la misión de más tarde, con ese pensamiento en mente, me levanto, voy al baño, hago mi higiene, tomo un baño y voy a mi closet, voy a pasar por mi sede, fortaleza, imperio, como prefieras, soy dueño de un imperio que no se puede describir, o sea, tengo todo lo que quiero, como quiero, cuando quiero y del modo que quiero, no medí esfuerzo en darle a mi mafia lo mejor, hasta porque todos trabajaron duro para que pudiéramos llegar a donde estamos, elijo una ropa y después de listo voy a tomar apenas un café negro en la cocina...
Llego a la cocina y Doña Lucía ya estaba con mi café listo, ella es como una segunda madre para mí, no que mi madre sea negligente, muy por el contrario, ella es una persona maravillosa, pero cuando mi padre era Don, mi madre era la jefa de la familia, ella resolvía todo lo que envolviera a la familia, entonces a veces Lucía se quedaba conmigo y con mi hermana Laisa...
Caleb- ¡Buenos días Lucía!
Lucía- ¡Buenos días hijo mío!
Caleb- ¡Lucía, ya dije que no necesitas despertarte tan temprano para hacer café para mí!
Lucía- ¡Claro que necesito, tienes que alimentarte, y tengo certeza que con que te despiertes tan temprano y no tomes café, solo te alimentas en el almuerzo!
Caleb- ¡Ya estoy acostumbrado a eso, Lucía!
Lucía- ¡Así como los médicos están acostumbrados a cuidar de personas con la misma terquedad!
Ella habla y yo sonrío, tomo el café que ella preparó y voy para el garaje, elijo uno de mis carros blindados, y sigo camino rumbo a mi sede...
(Carro de Caleb)
Durante el camino, voy divagando en mi mente, intentando entender en qué exacto momento de mi vida me volví una máquina, preso a una rutina sin fin, y siempre concluyo que yo empecé a transformarme en lo que soy, en aquel maldito día, apago mis pensamientos sobre el pasado cuando llego a mi sede...
Estaciono en el garaje subterráneo, y sigo para adentro, estoy como siempre con mi aura oscura, un rostro imposible que afirma que mato a cualquiera sin dudar, a medida que voy caminando en la sede, los hombres y mujeres que trabajan y hacen parte de la mafia bajan sus cabezas en señal de respeto, luego avisto a mi mejor amigo y mano derecha, David...
Dav (David)- ¡Buenos días, hermano!
Caleb- ¡Buenos días, Cara!
Dav- ¡Tengo novedades sobre el cargamento que fue supuestamente robado!
Caleb- ¿Cómo así "supuestamente"? Creí que el responsable por el cargamento había dicho que fue una mafia pequeña que robó...(Soy interrumpido por él)
Dav- "Que robó, por qué no sabían de quién era el cargamento", realmente fue eso lo que él dijo, pero él mintió, los soldados que fueron a llevar el cargamento que robaron, pero no te preocupes, ¡yo ya recuperé el cargamento y cuidé de los traidores!(Habla mientras entramos en mi oficina y nos acomodamos)
Caleb- ¡Ótimo, y que quede claro que cualquiera que resuelva intentar ir contra mí, va a sufrir las debidas consecuencias!
Dav- Cierto, ¡ahora vamos a conversar sobre hoy a la noche!
Caleb- ¡Necesito que dé todo cierto, yo no acepto errores, cuida para que no haya ninguno!
Nosotros continuamos a conversar y resolver todos los trámites para la misión de hoy, nosotros vamos a invadir la sede de una de las mayores pandillas de Madrid, ellos me están afectando mucho, y están causando problemas demás, es hora de poner un fin en esa payasada, después de resolver todo lo que necesitaba, miro el reloj y veo que ya son las 8:00h...
Caleb- Mano, ¡yo ya me voy!
Dav- Quiero que estés en casa, durmiendo como mínimo a las 15:40h, ¡necesitamos estar totalmente descansados y activos para la misión de hoy!
Caleb- Cierto, ¡yo descanso en la oficina antes de venir para acá!
Dav- ¡Está bien!
Caleb- ¡Hasta luego!
Dav- ¡Hasta!
Salgo de la sede y sigo para mi empresa, llego entrego el carro a mi chofer y sigo para adentro, no saludo a nadie, no hablo con nadie, apenas sigo con la misma arrogancia que entro en mi sede, entro en mi ascensor privado, y voy para el último piso del grande predio, el piso del CEO, donde tiene, la recepción para mi secretaria, mi oficina acompañada de un cuarto y un baño, caso yo necesite, una grande sala de reuniones y una grande copa para preparar bebidas, almuerzo y cuando necesario, preparar café, sigo para mi sala y mi secretaria me sigue pasando mi agenda...
Después de recibir toda mi agenda, me sumerjo en los documentos a mi frente...