Rebeca es una joven que es obligada a casarse con un hombre al que no conoce, todo por qué su padre no quiere pagar su deuda con dinero, la ambición lo lleva a perder a su única hija.
Rebeca acepta casarse aunque en el fondo no lo desea, lo que Rebeca no sabe es que su esposo es uno de los líderes de la mafia más poderosa del país...
Ahora Rebeca se verá envuelta en un mundo que no conoce y su futuro se verá comprometido por culpa del hombre que le estaba arrebatando la libertad...
Pero Rebeca se sorprenderá con el hombre con el que se casará, toda una aventura por descubrir... Amor, sobretodo hay amor, así que espero que les guste esta novela ☺️
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Capítulo XX
Rebecca
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— Baja el arma _ el Kai de la puerta le dice al que tengo frente a mi
En su mirada hay preocupación
— Ella debe morir y lo sabes, las putas sobran, puedo darte muchas _ respondió el otro Kai apuntando mi cabeza
— por favor _ chille cuando preparó el arma
— No lo hagas, ella es necesaria para el plan _ dice el Kai de la puerta
— te dije que no, ella es la culpable de todo, por su culpa tú terminaste en ese lugar, no la dejaré salir ilesa
El Kai frente a mi se gira para verme
— Despídete _ antes de que su arma dispare, Kai lo tira al piso. No perdí la oportunidad y salí corriendo de allí.
Con todas mis fuerzas corrí por la casa hasta salir al jardín, habían un par de cuerpos sin vida en el suelo, me quedé viéndolos, mis piernas se debilitan y caigo al piso en un charco de sangre...
— No puedes huir de mí _ la voz de Kai se escuchó detrás de mi
Con la respiración agitada él trataba de acercarse, su mirada era la de siempre.
Lo vi, este era el verdadero, la mirada era igual que siempre...
Con miedo retrocedí llenándome del rojo carmesí, no puedo confiar en él, no después de lo que acaba de pasar.
— Aléjate _ dije asustada
— Déjame explicarte, primero que nada, estás a salvo, nadie te hará daño
— Él... Me quería matar _ le grité.
— Lo sé, pero ya está resuelto, no te lastimaría nadie, te lo prometí _ dijo acercándose a mí _ jamás dejaría que alguien te toque
Sus ojos me demuestran que es el Kai que conozco.
Su mano tomó mi mano y me ayudó a poner de pie, mis nervios no se fueron, pero por alguna razón mi cuerpo confía en la cercanía de Kai.
— tienes un hermano gemelo _ dije entre lágrimas
— Así es _ su respuesta fue como un susurro
— Me quiere matar _ dije cerrando los ojos
— si, no solo a ti, así que no te preocupes _ dijo acariciando mi cabello como cuando tenía pesadillas.
¿Qué no me preocupe?, intentó matarme...
— ¿por qué me odia?, ¿es cierto lo que dijo? _ me separé un poco para verlo.
— sí, pero yo no te culpo de nada, tú solo eres otra víctima en esto _ dijo limpiando con un pañuelo la sangre en mi mano _ yo sé quién es el responsable de mis desgracias, incluyendo las tuyas...
Sus ojos no mentían, pero ahora no tengo razón para creer todo lo que dice, puede que su hermano también me habló mientras se hacía pasar por él.
En donde me metí...
lentamente saqué de mi pantalón una navaja, la tomé con fuerza con la intención de clavarla en su cuerpo. Su reacción fue rápida esquivando el golpe.
— Detente _ dijo sosteniendo mi mano
— Me usas, no quieres nada de mí, todo este tiempo fui tu alumna para hacer por ti lo que tú no te atreves _ le di una patada alejándolo un poco de mí.
La navaja cae al piso, él se me acerca y le lanzó un golpe en la cara, su reacción fue una sonrisa divertida viéndome fijamente.
— Me dolió, eso me indica que estás lista _ dijo esta vez con una mirada maliciosa.
— no haré nada de lo que pides _ le dije preparada para darle otro golpe
— No lo entiendes, mañana te darás cuenta de por qué estás aquí y no en una morgue _ dijo dándome un golpe en las piernas dejándome en el piso
Se subió sobre mí y me sostuvo de las manos
— Nena, soy tu única opción de vida, no te conviene odiarme ahora. Déjame explicar el desastre que mi hermano ocasionó está noche.
Nuestros ojos se conectan nuevamente, ¿estoy tan loca, cómo para imaginar que se ve tan atractivo cuando me intimida?.
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Kai Sullivan
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Después de la pequeña pelea que me quiso dar Rebecca, la llevé conmigo a la casa.
Antes de entrar a la habitación me asesoro de que mi hermano está retenido.
Verla correr de miedo me causó algo inexplicable para mí.
Su mirada de miedo, la sorpresa al verme y saber que tengo un hermano gemelo, todas sus reacciones quedaron guardadas en mi mente.
— Jodiste todo _ le grito a mi hermano
Él solo sonríe, está tan jodido que nada le importa.
— ¿no me digas que te odia?, por qué eso es lo que queda después de conocernos _ dijo viéndome fijamente
— teníamos un plan
— te dije que tenías que regresar, esta mierda de familias no es lo tuyo _ dijo enojado
Lo sé, mi mundo es mucho más complicado que recuperar un territorio
— te dije que me dieras tiempo
— No lo hay, mientras te acuestas con ella, yo tengo que encargarme de todo, te dije que si no regresas ella pagará la factura.
Le di un puñetazo, con una sonrisa ensangrentada me mira y se que no está jugando.
— Mañana es la fiesta, solo necesito encargarme de esto, solo eso
— Ya no va a haber compromiso, te recuerdo que el abuelo ha descubierto tu plan, se fue a la mierda
La puerta se abre y veo a mi princesa entrar algo temerosa
— Llegó la princesita _ dice Jair mientras la sigue con la mirada
— No debes estar aquí _ deteniendo su paso
— no me dices que hacer _ me responde ella soltando mi mano
Ella se nos queda viendo, luego a Jair.
— ¿Por qué me quieres muerta?
— Porque sí _ responde mi hermano sin apartar sus ojos de los de ella.
Conozco a mi hermano, sé lo que planea, no me gusta para nada tener este sentimiento de pertenencia, ella se irá.
— dime la verdad, ¿mi familia que les hizo?
— Imagina que es lo peor que le puedes hacer a unos niños con sus padres presentes y felices...
Sé que se tenía que enterar de esto, pero antes de la boda no. Ahora será difícil mantenerla de mi lado.
— ¿Por qué les hicieron eso? _ pregunta sin mostrar alguna reacción en su rostro
— Porque eramos felices _ respondí llamando su atención _ por qué mi padre tenía más territorio, por qué para ellos era más importante la tierra que las personas _ dije con rencor
Rebecca me dedicó una mirada de tristeza, me sorprendió que su mirada cambio cuando vio a Jair, a él le dedicó una desinteresada.
— no es mi culpa _ dijo
— sí, si lo es, por qué somos los caballeros que crearon para mantener a la princesita protegida _ confesó Jair.
— ¿De qué hablan?
— las fotos, las viste, éramos él y yo, ambos, con 16 años cuidando que la niña de ocho años no sufra ni un rasguño, protegiendo a toda costa que tú salgas ilesa.
— Por...
— Estar vivos era una orden, no había opción _ le dije _ Nos mantuvieron vivos solo para cuidarte, cuando ambos escapamos nos declararon la guerra, entonces...
— mi hermano se volvió un psicópata, terminó en un psiquiátrico para volver a cuidarte, por eso está aquí, míralo, allí dónde lo ves, sus manos tienen más vidas que él infierno _ dijo Jair sonriendo con malicia
Rebecca se aparta de mí, su mirada es de sorpresa y confusión
— Malditos _ la voz del abuelo nos desconcentra
Todos nos giramos para verlo, Milton lo traía con las esposas puestas.
— Te traje para qué me ayudarás a cobrar venganza, te saqué de esa pocilga solo para eso...
Jair soltó una carcajada
— No, no hiciste nada, solo fuiste un idiota que usamos para traernos de nuevo a este país.
Y no miente, nuestro plan siempre fue usar a los Romaní para entrar a los Zapata.
Juntarlos para hacer que ambos se meten, y solo entonces acabar con sus clanes de una vez por todas...
Pero entonces...
Mis ojos la miran, ella me observa con decepción, y no espero nada más. Jair tiene razón, ella no es de mi mundo, no lo será nunca.
Matar a los Zapata es lo que debí hacer hace mucho...
Pero Rebecca y yo tenemos algo más que un matrimonio por contrato, tenemos un pacto de sangre que cumplir.
Sonrío mientras acaricio la navaja en mi mano, la sonrisa de aquella chica mientras veía mi sangre derramada, me causa mucha confusión con la sonrisa de la Rebecca que tengo al lado.
No son para nada la misma...
debiste beber con un desconocido