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La Princesa Del Mafioso

La Princesa Del Mafioso

Status: Terminada
Genre:Mafia / Casarse por embarazo / Mujeriego enamorado / Secuestro y encarcelamiento / Completas
Popularitas:125.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Durante tres años, Cloe Conti y Mattheo Farina tuvieron una sola regla: nada de besos, nada de sentimientos.
Hasta que una noche la rompieron... Y después, Cloe desapareció.
Cuando finalmente regresa, ya no es la mujer desafiante y despreocupada que Mattheo conocía. Lleva consigo heridas que nadie puede ver y recuerdos que amenazan con destruirla.
Mattheo sabe que no puede borrar lo que le hicieron.
Pero puede quedarse.
Puede protegerla.
Puede recordarle quién era antes de que intentaran arrebatárselo todo.
Lo que ninguno de los dos espera es descubrir que aquello que durante años llamaron deseo quizá siempre fue algo mucho más peligroso.
Porque Mattheo Farina estaría dispuesto a enfrentarse al mundo entero por Cloe.
Y esta vez, su princesa no tendrá que luchar sola.

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Mi decisión

Cloe

Mattheo cierra los ojos.

Su mandíbula se mueve.

Siento temblar sus dedos alrededor de mi muñeca.

—No importa lo que haga —continúo—. Nunca voy a librarme de él.

Silencio.

No sé cuánto dura.

La doctora habla.

—Cloe, mírame. —Lo hago—. Lo que te pasó no fue una elección tuya.

Trago.

Ya lo sé. O al menos intento recordármelo.

—Pero esto sí lo es —continúa. Bajo la mirada hacia mi vientre—. No tienes que tomar ninguna decisión ahora. Y cuando lo hagas, no tiene que ser por tu hermano, por tus padres ni por ninguna otra persona.

Sus ojos se desvían brevemente hacia Mattheo.

Los míos también.

Él sigue sosteniendo mi muñeca.

Solo eso.

—Lo que decidas hacer estará bien. Es tu cuerpo, tu decisión —agrega.

Mi decisión.

La palabra se siente extraña.

Mi cuerpo no se ha sentido mío desde hace casi dos semanas.

Lucio decidió cuándo podía moverme.

Cuándo podía dormir.

Cuándo comer.

Cuándo beber.

Cuándo tocarme.

Decidió demasiado.

Y ahora todos están esperando una decisión mía.

No sé qué hacer con eso.

—No sé qué quiero —susurro.

—No necesitas saberlo hoy.

Asiento.

Pero sigo mirando a Mattheo.

Hay algo que necesito preguntar.

No sé por qué. Quizá precisamente porque tengo miedo de escuchar la respuesta.

—Mattheo.

Sus ojos se abren.

—Sí.

Miro nuestras manos.

—¿Qué crees que debería hacer?

Fabiano se tensa.

La doctora permanece en silencio.

Mattheo no responde inmediatamente.

Su mirada cae sobre mi vientre. Solo un segundo. Después vuelve a mí.

—Lo que tú quieras.

Frunzo el ceño.

—Eso no es una respuesta.

—Es la única que puedo darte.

—¿Por qué?

—Porque no es mi decisión.

El nudo en mi garganta aumenta.

—¿Y si tomo la decisión equivocada?

Algo cambia en su rostro.

—No creo que exista una respuesta correcta para algo así.

—Tiene que existir.

—No. —Niega lentamente—. Existe la decisión con la que tú puedas vivir, Cloe. Nadie más puede decirte cuál es.

Bajo la mirada.

No quiero decidir.

Quiero que alguien lo haga por mí.

Quiero que Fabi me diga qué hacer.

Que la doctora me diga qué hacer.

Que Mattheo lo haga.

Quiero entregarles este problema y esconderme debajo de las mantas hasta que desaparezca.

La idea me provoca un asco inmediato.

No.

Eso es exactamente lo que Lucio hizo durante casi dos semanas.

Decidir.

Todo.

Mi cuerpo dejó de pertenecerme desde el momento en que desperté encadenada en ese sótano.

Él decidía cada pequeña cosa.

Decidía cuánto dolería el día.

Cuánto miedo sentiría esa noche.

Cierro los ojos.

No.

No voy a volver ahí.

—¿Y si no puedo decidir? —pregunto.

Esta vez es la doctora quien responde.

—Entonces no decides hoy.

Levanto la mirada.

—Pero está...

No consigo terminar.

Dentro de mí.

Está dentro de mí.

—Sí —dice con suavidad—. Pero tener miedo no significa que tengas que tomar una decisión inmediatamente. Primero quiero que descanses. Mañana podemos completar los exámenes y, cuando estés preparada, volveremos a hablar.

Preparada.

Suelto una risa seca.

—Creo que esa palabra ya no aplica para mí.

Fabiano aprieta mi mano.

—Enana...

—No, Fabi.

No quiero que intente arreglarlo.

No puede.

Esta vez no.

Miro nuevamente a la doctora.

—Si decido que quiero interrumpirlo... —Mi voz tiembla—. ¿Puedo?

—Revisaremos contigo las opciones médicamente disponibles y todo lo que implican. Y si esa es tu decisión, tendrás acompañamiento durante el proceso.

Asiento lentamente.

Debería sentir alivio.

Hace menos de una hora estaba gritando que lo sacaran de mí.

Lo quería fuera. Todavía lo quiero.

Entonces, ¿por qué no puedo simplemente decir que sí?

Mamá vuelve a mi cabeza.

Papá.

Mierda.

Me cubro el rostro.

—No sé qué hacer.

—No tienes que saberlo ahora —repite la doctora.

—Pero quiero saber.

Mi voz se quiebra.

—Quiero saber qué pensaría mamá. Qué me diría papá. Quiero... —Un sollozo me corta—. Quiero que alguien me diga qué hacer y al mismo tiempo quiero que todos dejen de decirme qué hacer.

La doctora asiente.

—Ambas cosas pueden ser verdad.

Bajo las manos.

Fabiano me está mirando con los ojos llenos de lágrimas.

Mattheo también.

Pero ninguno habla.

—Estoy cansada —susurro.

Muy cansada.

No solo físicamente.

Estoy cansada de tener miedo.

De cerrar los ojos y verlo.

De sentir asco cuando alguien se acerca demasiado.

De mirar mi propio cuerpo y preguntarme qué parte sigue siendo mía.

Y ahora esto.

Una nueva decisión.

Una que parece demasiado grande para la mujer en la que me convertí.

—Quiero dormir.

La doctora comienza a guardar sus cosas.

—Entonces duerme. Volveré mañana.

Asiento.

Fabiano se inclina y besa mi frente.

No me aparto.

—Voy a estar cerca.

—Lo sé.

Miro a Mattheo.

Su mano continúa alrededor de mi muñeca.

Suavemente.

Como si recién ahora se diera cuenta, comienza a retirarla.

Mis dedos reaccionan antes que yo.

Lo sostengo.

Mattheo se detiene.

No levanto la mirada.

No quiero ver su expresión.

Solo necesito unos segundos más.

Algo conocido.

Algo que Lucio nunca tocó.

Después lo suelto.

Mattheo no dice nada.

Se levanta. Fabiano también.

Los dos esperan.

Siempre esperando ahora.

Esperando que yo diga si pueden acercarse.

Si pueden quedarse.

Si pueden irse.

Es extraño. Pero quizá también es bueno.

—Quiero estar sola un rato —digo.

Fabiano asiente inmediatamente.

—Claro.

Mattheo tarda apenas un segundo más.

—Estaré afuera.

No digo nada.

Los veo caminar hacia la puerta.

Salen.

La puerta queda abierta. No les pedí que la cerraran.

Me recuesto lentamente.

Durante varios minutos no miro mi vientre.

Tengo miedo de hacerlo.

Finalmente, bajo los ojos.

No hay nada diferente.

Sigue siendo mi cuerpo.

La misma piel.

El mismo vientre.

Y aun así siento que todo cambió.

Llevo una mano hacia él.

Me detengo antes de tocarme.

No puedo. Todavía no.

Retiro la mano.

Las lágrimas vuelven a llenar mis ojos.

—No sé qué hacer —susurro hacia una habitación vacía.

Y por primera vez nadie responde.

Quizá sea eso lo que necesito.

Silencio.

Tiempo.

La posibilidad de escucharme a mí misma cuando consiga recordar cómo hacerlo.

Porque Lucio ya decidió demasiado por mí.

No va a decidir esto también.

Ni siquiera a través del miedo que dejó dentro de mi cabeza.

Cierro los ojos.

Hoy no sé qué quiero.

Quizá mañana tampoco.

Pero cuando llegue el momento... la decisión será mía.

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Petra Melo
que rescaten a Arianna. también leo hasta las doce am, me levanto a las cinco. Es que está interesante caray💕♥️🇻🇪
Petra Melo
muy emotivos capítulos ♥️♥️
Petra Melo
Matteo está para ti querida Chloe ♥️
Rebeca Perez
bella novela 🥰
Rebeca Perez
amo todas tus novelas 🥰
Deyda Ninorca Sanchez Batista
claro volvieron a hacerlo después de besarse
Marina Estefana Hernandez
,ese bebé es de Mateo que vean el tiempo que tiene el bebé
Petra Melo
capítulos tristes😞
Petra Melo
que no le hagan daño a Cloe 😞
Paula Giaccaglia
me fascina esa mezcla de ternura, y buen humor con un toque de dramatismo que logras escritora 🤩
Yesenia Bello González: Gracias jajja me gusta romper la tensión con un poco de humor
total 1 replies
Paula Giaccaglia
pobrecita!!!
Paula Giaccaglia
escritora, me encantan sus novelas!!! me salieron de casualidad, cómo hago para poder seguirla?
Yesenia Bello González: Hola... no sé no me sigo a mí misma jajaj, a lo mejor si pinchas mí nombre debería aparecerte seguir... Alguien ayude, por favor🙌
total 1 replies
Paula Giaccaglia
un bebé producto de una violación es atroz, por ella y por ése inocente, pero el bebé va a ser de Matheo
Elizabeth Vivas
de nuevo encantada con otra historia felicidades utora
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
Paula Giaccaglia
me encanta escritora ahora descubrir la historia de ellos dos ☺️, aunque con mucho sufrimiento
Paula Giaccaglia
son 20 capitulos más que la novela de Fabiano y Alessia, espero que no sea muy explícita en las torturas que le hizo ése bastardo y ojalá el bebé sea de Matheo, por ella y por ese pobre inocente
Paula Giaccaglia
me encanta, es la continuación o mejor dicho la vida de ellos dos que leí en la novela anterior donde no eran los protagonistas, no digo más nada por si alguien no la leyó
Yolanda Edith Cruz Arredondo
Excelentes novelas, muchas fleicidades

Algo tarde para leerlas pero aun así, están super buenísimas las novelas.

Te pongo 🌟🌟🌟🌟🌟 por talento, ideas, tiempo, etc.

Voy por otra novela tuya jejeje

Saludos desde México
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
Zaida Sanchez
quisiera ver las anteriores historias
Nahilu Pariguan
excelente historia,cómo todas las anteriores
Yesenia Bello González: Gracias por leer y por la puntuación 💛 😊 💕 🙌 💜 ♥️ 💛
total 1 replies
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