Inevitablemente había vuelto a caer en sus brazos, pero esta vez la historia era diferente, esta vez había NO negociables, habían límites y suficiente madurez.
Inevitable es lo que él y yo sentimos, ya se salió de control, ya no podemos controlarlo. Juntos somos dinamita, juntos hacemos una explosión de amor y lujuria.
Inevitable somos él y yo.
NovelToon tiene autorización de Jaivelis Sthormes para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
18: Compras.
KALEN.
Las observo mirarse entre ellas, entonces lo que yo ví no eran alucinaciones, era ella.
Yo también estuve en New York y la vi, de lejos, pero la vi y pensé que era una mala jugada de mi mente y el alcohol que tenía encima, pero ahora veo que no, que no estaba tan borracho como pensaba y que estaba lucido.
Decido no decirles nada, porque realmente la vi, pero no hice nada para acercarme, no tuve los pantalones para hacerlo, me costó un año más poder venir y jugarmelas todas para recuperarla, porque haré hasta lo imposible para hacerlo, ella es mi vida.
Desde que la bese después de 5 años no he podido estar en paz, quiero hacerla mía, quiero volver a sentirla, pero se que debo ser paciente, no quiero arruinar nada, no quiero perderla otra vez por mis estupideces.
Enterarme de que tengo un hijo me terminó de plantar en la tierra, fue un golpe bajo, pero que ahora me llena de emoción saber que existe una creación del amor que Sara y yo nos tenemos, bueno espero que ella aún me tenga. Ahora más que nunca quiero recuperarla, quiero que vivan conmigo ya han pasado muchos años lejos de mi y ya no quiero que pasen más.
Ahora tengo que prepararme para la furia de mis padres, sobre todo para la de mi mamá, va a regañarme e insultarme cada vez que pueda, pero tarde o temprano tiene que pasar y si Sara está de acuerdo, ¿quién soy yo para negarme? Mientras más tiempo pase, será mucho peor.
—Iremos de compras, ¿te apuntas?— pregunta mi hermana mientras Sara toma sus cosas de la mesa de centro.
—¿Tengo opción?— pregunto.
—No hermanito, ninguna— sonríe y salimos los 4 de la casa.
Me gustaba ir de compras con Sara, ella es muy decidida con lo que quiere y va directo al punto, no es tan complicada para elegir, pero mi hermana es una pesadilla total, salir con ella es meterse a la boca del lobo.
Faruk va muy activo hablando sin parar y su madre le envía a hacer silencio, pero a los segundos vuelve a hablar, me rio por lo bajo, porque me recuerda a ella misma hablándome como loro.
Después dice que no tiene nada de ella.
Llegamos al centro comercial más grande que tiene Dublín, aquí hay para escoger y una enorme variedad, nótese que no quiero ir para ningún otro lugar.
Que comience el juego.
SARA.
Kalen nos trajo al centro comercial más grande de la ciudad y se lo agradezco, Monse es la más complicada a la hora de comprar y aquí no tiene opción de quejarse, porque hay más de 100 tiendas.
Mi pequeño va observando todo a su alrededor sentado en su carriola, sí, está grande para usarla, pero en un centro comercial tan grande, dónde hay muchísimas personas es mejor prevenir que me lo roben.
—Estoy feliz de pasar navidad contigo nuevamente— me susurra Kalen mientras observo unos vestidos—y ahora con Faruk incluido— sonríe.
—Yo también— sonrió de lado, porque de verdad si me hace feliz que él esté aquí con nosotros, más allá de lo feliz que este mi hijo.
No me haré ilusiones, no pensaré demasiado, quiero dejarlo correr, quiero sentirme bien, quiero vivir el presente, he pensado mucho en el pasado y en el mañana y estoy agotada de eso.
El regalo de navidad de Faruk ya lo he encargado en línea y comprar ropa es nuestro deporte favorito, mi bebé se adapta a todo, le gusta que le pruebe prendas nuevas y me las modela como el guapo que es, nos reímos y lo disfrutamos mucho. No es un niño problemas y doy gracias por ello.
—¿Puedes comprarme un helado?— le pregunta.
—¿Chocolate, fresa o vainilla?— le pregunta y mi hijo se queda pensativo.
—¿Pueden ser los tres?— pregunta y me carcajeo.
—Kalen es una elección difícil— le digo—Dile al chico que combine los tres sabores por favor— pido.
Ambos se van a la heladería mientras yo termino de escoger la ropa que le probaré a Faruk, hoy tengo que comprarle todo lo que necesita y adicional comprar lo mío, más tarde Danna, Monserrat y yo haremos una visita al spa y Kalen cuidará a su hijo por primera vez solo.
—Mi hermana está haciendo buen trabajo— opina Monse—esperemos no meta la pata, porque de un solo golpe lo envío de regreso a los Estados Unidos— sonreímos.
—Si no dices uno de tus comentarios populares no serías tú— niego riendo—Pero sí, digamos que está teniendo puntos positivos, esperemos a más tarde cuando le toque quedarse con Faruk— confieso.
—Pensé que lo dejarías con tu padre— frunce el ceño.
—No, quiero que se quede con su papá, que él también aprenda a cuidarlo sin mí, que se defienda con él, Faruk no va a matarlo— digo.
—Yo quiero ver eso— aplaude emocionada y con un deje de malicia en su mirada—Y después quiero escuchar como te lo has follado— me ahogo con mi propia saliva y la observo con ganas de matarla.
—Por favor Monse no digas eso— le pido en voz baja.
—Mi hermano se muere por llevarte a la cama y tú te mueres por irte con él, no tiene nada de malo, no has follado con Amyr por lo menos follate a mi hermano para que te quite esas telas de araña que debes tener ahí abajo— dice haciéndome sentir vergüenza.
—¡Cállate!— exclamo apenada.
—No pierdes la costumbre— escuchamos la voz de Kalen y trago grueso.
—Te voy a matar Monserrat— susurro y ella solo se ríe.
Ahora Kalen pensará que me quiero acostar con él, no es tan falso, pero tampoco quería que lo supiera, Monserrat con su bocota e imprudencia, quiero es ahorcarla, más allá de querer asesinar a la tia de mi hijo, observo a Kalen muy serio, creo que escucho la parte de Amyr y conociéndolo sé que no le gustó absolutamente nada, pero no me importa tanto como me habría importado en el pasado, porque él se fue creyendo que yo le había sido infiel y como ya estaba embarazada decidí no sacarlo de su error.
Fue la excusa perfecta para dejarlo y poder irme sin decirle de mi embarazo.
Continuamos de tienda en tienda volviendo loco a Kalen, pero no me importa; Su hermana y yo dentro de unas horas nos iremos al spa y él ni siquiera sabe que será el cuidador de su hijo, quiero verle el rostro cuando se lo diga.
—Dentro de una hora tendré una cita en el spa— digo mirando mi reloj de pulsera—Te quedarás con Faruk— suelto y observo como tiene mil cambios de humor al mismo tiempo, su rostro es un total poema.
—¿No me estás jodiendo?— pregunta con duda.
—Para nada Kalen— niego—Es tu hijo y ya tú estás preparado para que tengan una tarde padre e hijo— sonrió con malicia, no sé quién va a colgar a quién.
Vacila antes de asentir con la cabeza—Quédense en el apartamento, es más fácil — sugiero y vuelve a asentir.
Quiero reír a carcajadas, pero no quiero hacerle saber que me burlo de él, siento que si la pasarán bien a diferencia de ahorita con las compras, él lleva la mayoría de las bolsas, además no la tendrá tan difícil, porque Faruk ya se durmió.