NovelToon NovelToon
El Contrato Del Despecho

El Contrato Del Despecho

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Venganza / Amor prohibido / Completas
Popularitas:7.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Lobelia

​Margo siempre fue la mujer de los planes perfectos, hasta que su prometido la abandonó en el altar por su mejor amiga. Humillada y con la prensa social acechando, Margo decide que no será la víctima de esta historia. En un arrebato de orgullo y dolor, recurre a la única persona que odia tanto como a su ex: Lucas, el rival empresarial de su familia y el hombre que ha intentado hundir sus negocios por años.
​Lucas acepta la propuesta de un matrimonio por contrato, pero no por caridad. Él ve la oportunidad de finalmente entrar en el círculo de poder de los de Margo. Lo que comienza como una alianza gélida y transaccional, pronto se convierte en un campo de batalla emocional donde el odio se confunde con una atracción eléctrica. En un juego de apariencias, Margo y Lucas deberán decidir si su unión es la mejor venganza o la peor de sus derrotas.

NovelToon tiene autorización de Lobelia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 19

​El jardín de invierno de la residencia Valente estaba envuelto en una luz plateada. Margo se encontraba allí, no como la novia humillada que salió huyendo meses atrás, sino como la arquitecta de su propia vida. Había regresado a la casa de sus padres para recoger las últimas cajas de su pasado, un trámite que se sentía más como una exhumación que como una mudanza.

​Lucas la esperaba fuera, en el coche, dándole el espacio que sabía que ella necesitaba para cerrar esa puerta por última vez. Pero el pasado no siempre se queda enterrado por voluntad propia.

​—Te ves diferente, Margo. El poder te sienta bien, aunque sospecho que el precio ha sido alto.

​Margo no necesitó girarse para reconocer esa voz. Era la voz que una vez prometió amarla ante Dios y que, horas después, se convirtió en el eco de su mayor vergüenza. Mateo estaba de pie junto a las estatuas de mármol, luciendo un traje que intentaba desesperadamente ocultar su decadencia. Ya no era el heredero brillante; era un hombre acorralado por las deudas y el desprecio social.

​Mateo se acercó con esa confianza ensayada que a Margo, en otro tiempo, le habría parecido encantadora. Ahora, solo le producía una mezcla de lástima y hastío.

​—Me han contado que Thorne está arriesgando su capital para sostener tus acciones —dijo él, deteniéndose a una distancia que pretendía ser íntima—. Es un movimiento peligroso, Margo. Un hombre como él no hace sacrificios por amor, los hace por control. Estás cambiando un dueño por otro.

​Margo lo observó en silencio. Notó el ligero temblor en las manos de Mateo, la forma en que sus ojos buscaban una grieta en su armadura. Él buscaba a la Margo impulsiva, a la mujer que se movía por despecho, la que él creía conocer.

​—Vuelve conmigo —susurró Mateo, dando un paso más—. Podemos usar tu posición actual para recuperar el control total. Yo conozco los puntos débiles de la infraestructura de Thorne.

Juntos, podemos ser los que lo hundan a él. Sofía fue un error... un peón en un juego que se me fue de las manos. Tú eres la reina, Margo. Siempre lo has sido.

​En otro momento, Margo habría sentido una rabia incendiaria. Habría gritado o llamado a Lucas para que expulsara a este intruso de su vista. Pero lo que sintió fue una calma gélida, una quietud que solo nace cuando el dolor ha sido procesado y transformado en sabiduría.

​—Es curioso, Mateo —comenzó ella, su voz fluyendo con una serenidad que lo dejó desarmado—. Viniste aquí pensando que encontrarías a una mujer sedienta de venganza. Pero para querer vengarse de alguien, ese alguien debe seguir teniendo importancia. Y tú, para mí, eres menos que el polvo sobre estos planos.

​Margo dio un paso hacia él, pero no hubo rastro de afecto en su movimiento. Era la depredadora observando a la presa que ya no vale la pena cazar.

​—Dices que Lucas me controla. Pero Lucas fue el único que se quedó en la habitación cuando yo no tenía nada que ofrecer. Él no me ve como una "reina" en un tablero de ajedrez; me ve como la mujer que diseña los puentes por los que él camina. Él conoce mis sombras y, en lugar de usarlas para manipularme, se sentó conmigo en la oscuridad hasta que aprendí a encender mi propia luz.

​Margo vio cómo el rostro de Mateo se contraía en una mueca de incredulidad. Él no podía entender una lealtad que no estuviera basada en la conveniencia.

​—De hecho —continuó ella con una sonrisa leve y genuina—, tengo algo que decirte que nunca pensé que saldría de mi boca. Gracias, Mateo.

​Él parpadeó, confundido. —¿Gracias?

​—Gracias por dejarme en el altar. Gracias por ser lo suficientemente cobarde como para no casarte conmigo. Si hubieras cumplido tu promesa, yo seguiría siendo esa versión pequeña de mí misma, atrapada en una vida perfecta y vacía, casada con un hombre que nunca me habría visto de verdad. Tu traición fue el regalo más grande que me pudiste dar. Me obligaste a romperme para que pudiera reconstruirme con materiales más resistentes. Me llevaste directamente a los brazos del hombre que me enseñó que el amor no es un contrato de apariencias, sino una alianza de supervivientes.

​Mateo intentó decir algo, una última réplica para salvar su orgullo, pero Margo levantó una mano, dándole por terminado.

​Margo metió la mano en el bolsillo de su abrigo. Allí, en una pequeña caja de terciopelo que había encontrado en el fondo de un cajón, estaba el anillo de compromiso original. Un diamante perfecto, tradicional, aburrido. Lo había conservado durante meses, no por amor, sino como un recordatorio del odio que necesitaba para no desmoronarse.

​Sacó el anillo y lo observó por un segundo. La piedra brillaba bajo la luz del jardín de invierno, pero ya no tenía poder sobre ella. No representaba una promesa rota, sino una vida que ya no le pertenecía.

​—Quédatelo —dijo Margo, dejando caer el anillo sobre la mesa de piedra que los separaba. El sonido del metal contra la piedra fue el punto final de su historia—. Úsalo para pagar tus deudas o para comprarle algo a Sofía. Ya no necesito este recordatorio de quién fui. Mi mano ya tiene un peso mucho más real.

​Margo se giró y caminó hacia la salida, sin mirar atrás ni una sola vez. Cada paso que daba la alejaba del "fantasma del altar" y la acercaba a la vida que ella había elegido.

​Al salir de la casa, vio a Lucas apoyado en el coche. Él no preguntó qué había pasado, ni quién estaba dentro. Simplemente la miró, analizando su expresión con esa atención que siempre la hacía sentir protegida pero libre.

​—¿Has terminado? —preguntó él, abriéndole la puerta.

​—He terminado —respondió Margo, sintiendo que el aire de la noche era más puro que nunca—. He dejado lo último que quedaba del pasado en ese jardín.

​Lucas le tomó la mano antes de que ella subiera al coche. Rozó con el pulgar el anillo de diamantes negros que él le había dado, el símbolo de su pacto oscuro que se había convertido en su luz más brillante.

​—Entonces, Señora Thorne —dijo él con una sonrisa que solo ella conocía—, es hora de ir a casa. Tenemos puentes que construir.

​El coche se alejó de la mansión Valente, dejando atrás las sombras y los espejismos. Margo apoyó la cabeza en el hombro de Lucas, cerrando los ojos. La catarsis era completa. Ya no era la novia de nadie, ni la heredera de nada. Era simplemente Margo, la mujer que había encontrado su hogar en medio de la guerra, y que finalmente, por fin, estaba en paz.

1
Graciela Barragan Piedra
Me encantó! Nada de mafias, matanzas, secuestros, erotismo explícito.
Genial la novela! Gracias por compartir tu talento!
Graciela Barragan Piedra
El destino jugó a su favor! Ambos son únicos!
Daiana Martínez
muy buena novela!!
Lobe ❣️: muchas gracias ☺️
total 1 replies
Yolanda milagros Cardona
me encantó la novela
Yolanda milagros Cardona
me encantó la novela 👏
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play