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El León De Oro Y Su Musa

El León De Oro Y Su Musa

Status: En proceso
Genre:Romance / Enfermizo / Posesivo
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: Ariane Salvatore Falcó

El Caos del Capitán
En la Universidad de Saint Jude, las apariencias no solo engañan... te destruyen.
Ian Thorne es el dios de la duela. El capitán de baloncesto con la sonrisa perfecta, el carisma que ilumina auditorios y el rugido de una motocicleta negra que anuncia su llegada. Todos creen conocerlo. Pero cuando las luces se apagan y la multitud se dispersa, el "chico de oro" se desvanece. En su lugar queda un hombre de pocas palabras, mirada gélida y una lengua tan afilada como un bisturí. Ian tiene una regla de oro: nadie lo toca. Su espacio personal es una fortaleza blindada, y su curiosidad por la anatomía humana es puramente científica... hasta que ella aparece para alterar toda su estructura.
Sky es el incendio que nadie pidió, pero que todos se detienen a mirar. Loca, atrevida y absolutamente sinvergüenza, vive la vida sin filtros ni frenos. Está cansada de los chicos predecibles y de las promesas vacías. Ella busca un reto, algo que no pueda descifrar a simple vista.

NovelToon tiene autorización de Ariane Salvatore Falcó para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capítulo 18: La ley de la proximidad

La estación forestal de Monte Sombrío no era más que un conjunto de estructuras de madera vieja que crujían bajo el peso de la humedad y los años. Cuando el profesor Garrick abrió la puerta de la Cabaña 4, un olor a pino resinoso y a encierro golpeó a los cuatro estudiantes que aguardaban fuera. La realidad del "presupuesto limitado" se manifestó en un espacio que apenas superaba los veinte metros cuadrados. No había paredes internas, solo un área común que servía de cocina y sala, y un rincón sombrío donde dos literas de madera maciza se alzaban como centinelas de un destino inevitable.

—Recuerden —sentenció Garrick antes de marcharse hacia su propio puesto de mando—, el aislamiento es parte del estudio. Aprendan a convivir con el ruido de la biología ajena.

Ian entró primero, cargando su mochila con una mano y la de Sky con la otra, un gesto que no pasó desapercibido para la pareja de biólogos que compartía la cabaña con ellos, una pareja de tercer año que parecía más interesada en sus microscopios que en el drama que palpitaba entre el capitán y la chica de arte. Ian dejó las maletas sobre el suelo de tablones desiguales y se quedó de pie, su cabeza casi rozando las vigas del techo. En ese espacio tan pequeño, su presencia física se volvía abrumadora, una masa de músculos y tensión que parecía ocupar la mitad del cuarto.

—Bueno, Thorne —soltó Sky, intentando romper el silencio que se volvía denso como el lodo del exterior—, espero que no ronques como un oso pardo, porque estamos a una distancia peligrosamente cercana de descubrir todos tus secretos nocturnos.

Ian no respondió. Sus ojos estaban fijos en la litera asignada. Era estrecha, con colchones finos que prometían cada movimiento del compañero. Por una cuestión de lógica y peso, Ian se adjudicó la parte inferior, dejando que Sky subiera a la superior. Sin embargo, el problema no era solo el sueño; era el movimiento constante dentro de la cabaña.

El primer contacto accidental ocurrió apenas diez minutos después. Sky se inclinó para sacar su cuaderno de campo de la mochila en el momento exacto en que Ian se giraba para colgar su chaqueta en un clavo de la pared. No hubo tiempo para calcular. El hombro de Ian impactó contra el costado de Sky, haciéndola tambalear. Él, con sus reflejos de atleta, disparó una mano para sostenerla por la cintura antes de que chocara contra el borde de la litera.

El tiempo se detuvo. Los dedos de Ian se hundieron ligeramente en la suavidad de la cintura de Sky, a través de la tela fina de su camiseta. Ella contuvo el aliento, sintiendo el calor de su palma como si fuera una marca de hierro. Estaban tan cerca que podía ver el patrón irregular de sus pupilas negras y oler el aroma a bosque y adrenalina que se desprendía de su piel.

—Lo siento —murmuró Ian, pero su mano tardó un segundo de más en soltarla. Su voz sonó más profunda, una vibración que Sky sintió directamente en su propio plexo solar.

—Cuidado, capitán —respondió ella, recuperando su sonrisa descarada aunque su corazón latía con la fuerza de un tambor—. Si me sigues agarrando así, voy a pensar que la reserva natural te está despertando instintos de protección... o de algo más.

Ian retiró la mano como si se hubiera quemado y se alejó hacia la pequeña mesa de madera donde los otros estudiantes ya desplegaban sus mapas. Pero el confinamiento no perdonaba. La cabaña obligaba a una coreografía constante de disculpas y roces. Para ir al diminuto baño químico, Ian tenía que pasar rozando las piernas de Sky mientras ella se sentaba en el borde de su cama; para cocinar algo de sopa en el hornillo, sus brazos se cruzaban en un baile de proximidad forzada.

La tensión alcanzó su punto crítico al caer la tarde, cuando una tormenta repentina estalló sobre Monte Sombrío. El repiqueteo de la lluvia sobre el techo de zinc era ensordecedor, creando una burbuja de intimidad forzada. Sky estaba intentando organizar sus muestras sobre la litera inferior, ya que la mesa estaba ocupada. Ian estaba sentado a su lado, con la espalda apoyada en el poste de madera, leyendo un manual con una concentración fingida.

En un movimiento descuidado al alcanzar su frasco de alcohol, Sky perdió el equilibrio y su rodilla se deslizó, terminando justo entre los muslos de Ian. Fue un contacto directo, sólido. Sky sintió la dureza de los cuádriceps de él bajo el pantalón técnico. Ian se quedó paralizado. El manual que sostenía tembló ligeramente.

—Sky... —advirtió él, con una voz que era casi un gruñido.

—Ha sido el suelo, Thorne. Está desnivelado —se justificó ella, pero no retiró la pierna de inmediato. Se quedó allí, desafiándolo con la mirada, disfrutando de la forma en que el control de él empezaba a desmoronarse por las costuras.

Ian cerró el libro de golpe. La miró fijamente, y por primera vez desde que llegaron a la reserva, no hubo rastro de caballerosidad en su expresión. Había un hambre contenida, una frustración que nacía de tener que compartir el aire con la única persona que sabía cómo incendiar su paciencia.

—El suelo no es lo único que está perdiendo el equilibrio aquí —dijo él, inclinándose hacia ella hasta que sus frentes casi se tocaron—. Estás jugando con fuego en un bosque lleno de madera seca, Sky. Si vuelves a "accidentarte" contra mí de esa forma, no me voy a hacer responsable de los reflejos que se activen.

Sky sintió un escalofrío delicioso recorrerle la columna. En ese espacio de tres por tres, rodeados de lluvia y el silencio de los otros dos estudiantes que fingían no oír nada, el desafío de Ian se sintió como una promesa.

—Entonces deja de ser responsable, Ian —susurró ella, su aliento rozando los labios de él—. Nadie nos está mirando. Aquí no eres el capitán ejemplar ni yo la chica difícil. Solo somos dos especímenes atrapados en una caja.

El roce de sus rodillas, el calor acumulado en la habitación y la falta de espacio transformaron la cabaña en una olla a presión. Ian apretó la mandíbula, sus ojos bajando por un segundo a la boca de Sky antes de levantarse bruscamente y salir a la pequeña plataforma exterior de la cabaña, prefiriendo mojarse bajo la lluvia antes de terminar de romper la última barrera que lo mantenía cuerdo.

Sky se quedó en la penumbra de la litera, respirando agitada. Sabía que la primera noche en Monte Sombrío apenas estaba comenzando, y que en ese espacio reducido, el próximo "accidente" sería el definitivo. El aislamiento estaba haciendo su trabajo: estaba despojando al lobo de su piel de cordero.

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Rubiia sanz
es un idiota
Gata
❤️‍🔥
Rubiia sanz
porque tenemos que esperar hasta el día siguiente para leer otro capitulo🤔😟 no mola
✮⃟bady🪽💍𝙂⃥𝒂𝒃𝒓𝒊𝒆𝒍
que fetiche tienes con los masajes de pies 😂😂😂❤️
🌵Musa🍏: es x su culpa
total 1 replies
✮⃟bady🪽💍𝙂⃥𝒂𝒃𝒓𝒊𝒆𝒍
🙄🙄🙄...che fastidioso
🌵Musa🍏: okay /Facepalm/
total 3 replies
Carolina Alvarado Alvarado
hay Sky te dejaron con ganas de más😈😈😈 jajajaja está súper buena me encanta vamos a ver q pasa con estos 2 anatómico 😁😁😁
Carolina Alvarado Alvarado
hay Sky es un caso justamente va a aparecer el exs y ah la porrista le va a dar 3 infarto jajajaja 😁😁😁😁👏👏👏👏
Carolina Alvarado Alvarado
está buena me encanta 👍👍👍👍 espero con ansias más capitulos siiii por favor
Maria Elena Martinez Lazaro
Falta ver si la estrategia de Skay de resultados será que Ian Thorner si va a caer ?
🌵Musa🍏: no lo sé quizás no o quizás si ese demonio infernal 😭
total 1 replies
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente, gracias Autora me está encantado la historia felicitaciones
Maria Elena Martinez Lazaro: con gusto , aquí estaré pendiente leyendo esta historia para ver qué sucede con Skay y Ian
total 2 replies
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