Mi nombre es Aleh Tainova, soy un duque de 20 años que vio morir a su madre a manos del rey, con solo 9 años vi morir a mi madre a manos de su espada y nadie pudo salvarla, ni mis padres, ni mi abuelo y yo tampoco pude hacerlo porque solamente era un niño...
Luego de 11 años de ese incidente me he dedicado junto a mi hermana Mikaelis y mi abuelo Oleh Tainova a derrocar al rey y entronar en su lugar al príncipe heredero Julian, hemos dedicado años en moldear al príncipe Julian y hacerlo la marioneta de nuestra familia, necesitamos que confíe ciegamente en mi para lograr nuestro golpe de estado y matar al rey así como él mató a mi madre y ensucio su reputación y memoria ¿será que pueda lograrlo?
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Despertando
...Coraline estaba con su espalda descubierta mientras limpiaban sus heridas, había pasado una semana desde que había sido azotada y no había mucha mejora, la única mejora que tenía era que podía levantarse de su cama para comer, aun así le dolía demasiado su cuerpo, estaba realmente furiosa por haber sido humillada y que su plan haya fracasado, definitivamente iba a vengarse, pero por ahora debía recuperarse y buscar ganarse de nuevo el favor del rey, quizás debía dejar a Julian de lado por un tiempo y tratar de ganar el corazón del rey, primero sanaría por completo sus heridas y haría un nuevo movimiento de cartas, su plan iba a cambiar drásticamente y juraría que iba a ganar está vez...
...Mientras estaba en su habitación comiendo llegó Jacob Lafayette a esta con un gran regalo en manos, sabía que la joven era caprichosa y vanidosa, le gustaba darle regalos a la joven, a veces la miraba como hermanita y otras como mujer, pero ahora la miraba como una hermanita que fue castigada y debía consentirla, le llevo uno de los mejores vestidos de la temporada y joyas, Coraline al verlo se le levantaron los ánimos y agradeció por el regalo, aunque recordó que su amigo era todo un don Juan mujeriego así que podría incluirlo en su plan, ninguna chica se resistía a él así que esa campesina no sería la opción, haría que ella se enamore de él y luego dejarla arruinando su reputación...
-Jacob, sabes que hemos sido amigos desde la infancia no? Me conoces a mi y a mi hermano desde que tienes memoria, somos casi una familia- dijo peinando su larga cabellera haciendo que Jacob la mire fijamente
-a qué quieres llegar Coraline?- preguntó burlesco
-quiero que arruines la vida de esa maldita campesina, haz que dependa completamente de ti, cuando ella esté tan enamorada hasta el punto de dar su vida por ti, en ese instante déjala, déjala con todo el amor en las manos y arruina su reputación hasta el punto de que ella desee morir, hazla llorar lágrimas de sangre... Haz ese pequeño favor por mi Jacob, sabes bien que ella es la culpable de que me azotaran frente a todos, quiero que me vengues mi querido amigo...- dijo con ojos suplicantes que era muy obvio que quería manipular, a Jacob no lo engañaba ya que él era todo un experto, aun así no podía resistirse a su belleza así que accedió
-bien, lo haré, de hecho tengo que ir al palacio a traer a mi padre, tengo entendido que ella junto a Alejandro tienen que presentarse hoy ante el rey, aprovecharé a acercarme a ella, será fácil conquistar a una tonta campesina- dijo mientras tomaba un poco de agua
-muchas gracias, eres el mejor- dijo mirándolo fijamente a los ojos, con mirada penetrante e intensa, Jacob sonrió por sus tontos intentos de querer manipularlo con carita de mosca muerta así que sonrió y alborotó su cabello
-oye deja! Acabo de peinarme- se quejo y el rubio empezó a reír, Coraline pudo entender que él no la miraba como mujer, si eso era así sería imposible tenerlo bajo su dominio si no había forma de manipularlo
-gracias, y suerte con esa campesina- dijo en un tono más calmado, Jacob Lafayette iba a irse pero Coraline lo tomó del brazo y le dió un beso en los labios en un intento de que le prestara más atención, Jacob sonrió por su intento desesperado pero era hombre, no iba a desaprovechar la oportunidad así que correspondió el beso, ya luego vería como iba a darle la cara a William por estarse besando con su hermana

...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
...En el palacio imperial estaba Alejandro Volkov esperando al rey en el despacho, había sido el primero en llegar de los 3, hoy se cumplía dos semanas de que estaba acompañando a la joven Tainova en el entrenamiento de los guardias reales, debían de presentarse ante el rey y dar su informe, tanto de gastos como de avances, aunque el rey odiaba la mala vestimenta así que los hizo llegar bien vestidos y no con el uniforme, aunque tanto el rey como Alejandro dudaban en si la joven podría cumplir con una buena vestimenta sin ayuda de algún asesor de moda, al ser criada en el norte y vivir solo en las guerras de las murallas dudaban que supiera acerca de lo que era un buen vestido...
...Pero eso era lo de menos, lo importante era si acaso sabía qué vestido iba para cada ocasión. Él estaba en el despacho del rey con un traje perfectamente hecho a su medida, le quedaba perfecto y los adornos en el eran realmente maravillosos, nació en cuna de oro así que para él no era complicado presentarse decente ante el rey, suspiró mirando su reflejo en un espejo y se acomodó para esperar pacientemente a la entrada del rey, debía hacer su trabajo muy bien y ganarse su favor, su padre le dijo que debía de conseguir un buen puesto y no vivir toda su vida como un espía de los Tainova Soleil, debía ser algo más que eso...

...Estaba esperando pacientemente hasta que uno de los guardias anuncio la llegada del rey, se posicionó rápidamente y al entrar el rey se inclinó haciendo reverencia y dando los respectivos saludos, Felix miró que solamente estaba Alejandro ahí, suspiró no muy contento pero ya acostumbrado, todos los Tainova eran así, recordaba como su padre siempre esperaba al duque Oleh hasta por una hora, él siempre odió eso, pero ahora parecía entender a su padre, en su corazón no podía hacer nada, sentía que dependía de ellos, sobre todo de Aleh, estaba muy preocupado por él, se sentó en su trono mirando al joven presente, al ver su vestimenta y su perfecta inclinación supo que estaba haciendo lo mejor posible por caerle bien a él...

-y bien, cuál es tu informe?- dijo el rey sin más
-pues los gastos no superan los 100 lingotes de oro, apenas unas mil monedas de oro, el dote dado a la comandante Mikaelis está casi completo, no ha usado mucho, entrenan menos que antes y se alimentan más, parecen progresar y no hay gastos innecesarios, de los 500 lingotes que entregó para el entrenamiento vengo a entregarle 300, no serán necesarios, con los pocos gastos que ha hecho la comandante de la guardia real no será necesario tantos fondos, es una muy buena forma de ahorrar- dijo cabizbajo
-entiendo, enviaré esto al ministro de impuestos Lafayette, será guardado y utilizado para las fundaciones, si en dado caso se llega a necesitar daremos lo que quede, aunque por ahora no hay gastos que hacer, así que ese dinero guardado será de mucha ayuda, muchas felicidades a ambos, tu forma de calcular bien las cantidades de dinero usada, ahorradas y que pueden servir para los guardias reales es muy buena, espero que los 200 lingotes sean muy bien usados y tus cálculos no fallen- dijo y Alejandro asintió
-le aseguro que no será necesario más dinero aparte de esos 200 lingotes, a menos que ocurra una emergencia puede que se necesite de los otros, aun así puedo asegurarle que si ocurre una emergencia aun así no se ocupará más, he estado viendo de cerca los gastos y las compras de la comandante y he calculado la dote dada así que no será necesario que se preocupe más en ese tema de que llegue a faltar más dinero- dijo seguro de sus palabras, se había matado días viendo los movimientos y gastos de la pelirroja, parecía ser muy ahorrativa en todo, como si estuviera en una guerra y no quería desperdiciar lo más mínimo
-bien, entonces confiaré en tus dones, voy a guardar el resto del oro entonces- respondió Felix y a los segundos anunciaron la llegada de Mikaelis

...Al entrar ambos hombres quedaron completamente sorprendidos por su vestimenta, peinado y maquillaje, era algo completamente diferente a lo que suelen usar las jóvenes nobles, rompía todas las reglas de etiqueta de vestimenta. Mientras que para Alejandro era algo curioso, para Felix era un golpe directo al corazón, la nostalgia lo invadió ya que esa forma de vestir oscura, atrevida y satinada era el sello personal de Alicia, los peinados diferentes a simples diademas y el encaje junto a los guantes pequeños y maquillaje oscuro definitivamente gritaban Alicia, eran cosas que solamente Alicia se atrevía a hacer. Después de 11 años era la primera en atreverse a vestirse igual...
...No cabía duda de que Mikaelis era su hija, era su viva imagen, si no fuera porque físicamente se parecía más a su padre Mike, Felix podría jurar que era Alicia, la arrogancia en su mirada, la altanería en su tono y forma de caminar, su forma desafiante de ser al mirarlo a la cara era algo que nadie se había atrevido nunca a hacer hasta que lo hizo Alicia, luego Aleh y ahora Mikaelis, sintió una punzada en su pecho pensando si lo habían hecho a propósito. Lo que no sabía es que Mikaelis vivía de los recuerdos de su madre, Mike al tener siempre guardado todo lo de ella, Mikaelis tenía accesos a sus ropas, joyas y maquillajes, su vestimenta se basaba en como era su madre, eso la hacía sentirse cerca a pesar de que no llegó a conocerla...
-saludos majestad- dijo sin más acercándose
-llegas tarde- respondió Felix
-lamento la tardanza, usted exigió una estricta etiqueta de vestimenta y me tomó un poco de tiempo encontrar el adecuado, por eso es que estoy aquí a esta hora- respondió sin más
-no cree que su forma de vestir es muy atrevida para la ocasión y presentarse ante el rey?- dijo Alejandro algo confundido, era un poco imprudente por parte de la comandante aparecerse así frente al rey
-eso cree joven duque? Mi madre solía usar este vestido cuando vivíamos en el norte, hacia muchas presentaciones sociales con el y no hubo problemas con ello, considero que no es inapropiado- respondió, Felix al oír que era de Alicia sintió una punzada en su corazón, definitivamente tenía que ser cierto, el vestido y las joyas eran algo que solo ella daría a diseñar
-basta, me parece bien la vestimenta, no venimos aqui para ser críticos de la moda, hemos venido a trabajar respecto a la guardia real, Mikaelis falta tu informe- dijo sin siquiera notar que había llamado a la joven por su nombre con total confianza, cosa que no pasó desapercibido por Alejandro que se quedó analizando todo, mientras que Mikaelis quedó algo sorprendida de su repentino llamado con tanta confianza
-majestad, no es necesario tanto oro para la guardia, con un poco es suficiente, lo importante es entrenar y comer, el armamento está en perfecto estado así que no es necesario renovar todo innecesariamente, solo hay que pulir nuevamente las armas y listo, la comida y el entrenamiento no genera mucho gasto, los guardias viven de frutas y verduras, no muy seguido pollo y carne, equilibrar su alimentación los hará soportar una crisis de hambruna sin necesidad de llegar a los extremos, sus avances en combate cuerpo a cuerpo y en arco es muy bueno, quizás dentro de un mes estén listos- dijo y Felix asintió, era la primera vez que los guardias estaban listos para enfrentarse a un combate real en tan poco tiempo, siempre llevaba meses o incluso un año en completar el entrenamiento
-entiendo, ese es todo tu informe?- preguntó
-asi es, dentro de poco organizaré un combate cuerpo a cuerpo en el campo de entrenamiento del palacio, me gustaría invitar a su majestad y a algunos nobles a ver el combate y que vean por ustedes mismos su avance, son muy buenos ahora, no se decepcionarán de la guardia real- dijo y Felix asintió mientras que Alejandro la vio desconcertado, nunca estuvo al tanto de dicho evento
-cómo es posible eso? No se me notificó nada- dijo un tanto disgustado
-no es necesario notificarle joven duque, usted solamente está para calcular los fondos, no para meterse en asuntos del entrenamiento o lo que planeo hacer con la guardia real- dijo sin siquiera mirarlo
-por eso mismo debía estar enterado, no consultó el presupuesto conmigo, hacer un evento de combate llevara mucho dinero- dijo frunciendo el ceño
-no se preocupe, no planeo hacer grandes gastos, es un simple combate para mostrar sus avances y ya, con tener asientos disponibles es más que suficiente- respondió sin más, solamente quería demostrar que ahora tenía el control de la guardia real pero quería hacerlo sutilmente y esa era la única forma
-basta de discutir ambos, Mikaelis puedes hacerlo, solamente consulta la fecha conmigo y pondré a que condicionen el campo de entrenamiento para que lleguen los nobles y se realice el evento- dijo parando la discusión, no estaba de humor para oírlos pelear
-de acuerdo, muchas gracias majestad- respondió Mikaelis haciendo reverencia mientras se retiraba, Alejandro hizo lo mismo yendo tras ella, quería saber por qué lo había hecho a un lado pero la pelirroja caminaba a un ritmo bastante rápido para ser alguien de baja estatura y estar en tacones. Cuando estaba a punto de tomar su brazo Jacob se interpuso en el camino de la joven que iba saliendo del palacio

-oh, señorita Tainova Soleil, no esperaba verla aquí, cómo se encuentra?- dijo estirando su mano para besar la mano de la joven pero Mikaelis se cruzó de brazos mirándolo con indiferencia
-estaba bien hasta que me cruce con usted- dijo y se movió para irse pero el castaño la tomó del brazo impidiendo que avance
-señorita Mikaelis solamente quiero hablar con usted, no sea tan mal educada, es cierto que es una pueblerina pero al menos finja tener educación- dijo en un tono arrogante tratando de ocultar su molestia al ser rechazado por la joven
-no tengo interés en ser educada con tipos como usted, así que mejor suélteme antes de que se arrepienta de su decisión- dijo con severidad mirándolo molesta
-señorita Mikaelis tengo que hablar con usted!- dijo Alejandro llegando para calmar la situación
-vaya, que coincidencia, los dos amigos del alma reunidos, convercen entre ustedes y déjenme a mi en paz- dijo soltándose de un solo tirón mientras daba la vuelta alejándose sin siquiera darles oportunidad de responder, ambos se vieron entre si mientras la miraban alejarse, ambos estaban disgustado con la joven, uno por haber sido rechazado y el otro por no haber sido tomado en cuenta en las decisiones
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...

...Mientras tanto en el sur había pasado una semana desde que Aleh no despertaba, los soldados empezaban a entrar en pánico y William tenía mucha presión sobre sus hombros, tener a un rey con ellos era algo completamente inesperado, y no solamente era cualquier rey, era uno de los más importantes de los 3 reinos de la región, el rey era alguien que se negaba a hablar con los soldados o doncellas, no dejaba que nadie se acercara a él, quería alguien que realmente tuviera un puesto de valor que de la cara para hablar con él, podían notar la molestia del rey Cassian Valtor y temían hacerlo enfadar y que eso desate una guerra desastrosa...
...Por primera vez los soldados tomaron en cuenta a William y decidieron pedirle ayuda, después de todo era el único noble con un puesto importante ahí, si no daban la cara podían hacer enfadar al rey así que le pidieron ayuda a William para que se presente ante el rey de Vaeloria. William termino aceptando simplemente para no hacer que se desate una guerra que puede perjudicar a su familia ya que él estaba ahí y debía impedirlo, también porque le impacientaba que Aleh no despertaba y si no calmaban al rey no podrían moverse de ahí, ya que él dijo que no se movería si no había algún noble de alto rango que hable con él. William camino hacia las tiendas de campaña y se presentó ante el rey...
-saludos a su majestad el rey Cassian Valtor del reino Vaeloria, mi nombre es William Smith, de la casa Smith, joven duque de la capital del reino dorado, mi padre es el ministro de finanzas Smith, es un placer saludarlo majestad- dijo inclinándose haciendo reverencia
-asi que solamente me trajeron a un joven duque, tan poca cosa creen que soy? Se olvidan que están ante un rey? No voy a dialogar si no viene alguien de verdadero valor ante mi y me da las explicaciones que he venido a exigir, me temo que si mañana temprano no hay respuesta no voy a responder ante las consecuencias- dijo mientras tomaba las uvas que le daba su criada

-majestad mi padre es un ministro, yo- fue interrumpido por el rey
-ya lo has dicho niño, tu padre es el ministro, no tú, no te agrandes con méritos ajenos, si tú no eres un ministro no deseo hablar contigo, vete muchacho- dijo y William apretó la mandíbula molesto ante tal arrogancia, aun así no pudo hacer nada y se retiró humillado
...Mientras William regresaba Aleh se levantó sobresaltado de su colchón, estaba completamente mareado, confundido y muy sediento, no sabía cuánto tiempo ha estado inconsciente ni qué día era, lo único que recordaba era haber visto a un rey, aquello lo hizo levantarse rápidamente, no presentarse ante un rey era una muestra de ofensa. A como pudo vendo nuevamente sus heridas, se ducho y cambio de ropa, aun así no se puso su traje porque le dolía demasiado el pecho, al salir todos los guardias corriendo hacia él contento de que había despertado y estaba con vida, rápidamente le dieron agua y sopa para que comiera, le dijeron sobre el rey y como se negaba a moverse y hablar con alguien que no sea de alto rango en el reino, Aleh asintió un poco extrañado, sentía que faltaba alguien ahí...
...Al notar su inquietud uno de los guardias le dijo que habían enviado al joven duque William a presentarse ante el rey, era el único noble entre todos ellos así que debía de presentarse, Aleh se sobresalto ya que sabía que para un rey un duque era poca cosa, se sentiría ofendido y posiblemente lo mate, se preocupó de que le hayan hecho algo a William y fue a como pudo hacia la tienda de campaña de este, si el rey se ofendia podría atacarlos, debía asegurarse de que William no había ido aún a verlo. Al llegar a la tienda de campaña del moreno se percató de que ya no estaba ahí, definitivamente eso era muy malo, no pudo evitar que la preocupación se notara en su rostro...

-ministro no puede caminar así! Su herida es muy grave puede lastimarse!- dijo uno de los guardias
-es tarde, tomen sus armas y alistense, puede que se inicie otro combate, que el enemigo no sepa que están alerta, tomen sus armas discretamente y guarden el oro y los alimentos, que las doncellas cuiden las tiendas y denles armas, iré a presentarme ante el rey para ver si aún hay tiempo de calmar las cosas- dijo e iba a caminar hacia donde estaban las tiendas de campaña del rey pero el guardia nuevamente lo detuvo
-ministro, irá desarmado?- preguntó preocupado
-nunca estoy desarmado- dijo mostrándole la daga en su pantalón mientras avanzaba, al llegar al campamento del rey Cassian Valtor vio a lo lejos como iba caminando de regreso William, intento acelerar el paso soltando un quejido de dolor, al oírlo William alzó la vista notando a Aleh a lo lejos, al verlo de pie corrió rápidamente hacia él, el rey lo observó correr repentinamente y eso le pareció extraño así que envío a un guardia a ver
-Aleh qué haces en pie! Mírate, tu herido está sangrando porque te has sobre esforzado!- lo regaño el moreno sujetando de los hombros al pelinegro
-estoy bien, ayúdame a ir ante el rey- dijo algo cansado, William lo tomó del hombro y lo ayudó a ir ante el rey, el rey que había cambiado ahora estando bajo una tienda observando las murallas notó como se acercaba aquel joven herido que había visto la primera vez

-saludos a su majestad el rey Cassian Valtor del reino Vaeloria, mi nombre es Aleh Tainova Soleil, ministro y concejal de guerra, también duque y general, mi abuelo es el duque Oleh Tainova y mi padre es el gran general Mike Soleil, jefe y dueño del ejército del reino dorado, mi hermana es la subgeneral y comandante de la guardia real Mikaelis Tainova Soleil, es un placer saludarle y servirle- dijo inclinándose con las pocas fuerzas que tenía, al escuchar tantos títulos rápidamente dedujo que aquel joven era miembro de las familias que eran los pilares de este reino, controlaban el ejército y el dinero de la casa real, sin duda alguna un pez gordo, no se equivocó al verlo por primera vez, ese chico era muy peculiar a pesar de estar malherido
-vaya, tantos títulos me ha dejado mareado, por fin alguien realmente importante que puede hacer frente a mis quejas, espero y tengas las respuestas correctas si realmente desean tener la paz con nuestro reino- dijo con severidad y Aleh asintió
-Adelante majestad, lo escucho- dijo sujetándose de William, que lo sostenía con fuerza temiendo que pueda volver a recaer debido al sobreesfuerzo que hizo
-mi reino fue atacado por bandidos hace aproximadamente dos meses, nos atacaron por las zonas norte y sur, aunque no lograron hacer perdidas grandes sí fueron una molestia para el pueblo debido a los saqueos y bandalismo que hicieron, según mis soldados que los siguieron por los inmensos bosques los bandidos se dirigía hacia este reino, lo que los hace los principales sospechosos como los culpables de enviar a los bandidos a atacarnos, por ese motivo hemos venido hasta acá, exijo respuesta sobre eso, se supone que tenemos un tratado de paz, si han enviado bandidos a atacarnos o espiar mi reino, sepan que no seré compasivo con ustedes si nos declaran la guerra- dijo con un tono molesto
-oh majestad... Que gran confusión, nosotros también hemos luchado contra los bandidos, de hecho está herida fue causada por uno de ellos, nos han venido atacando desde hace años, igualmente desde el norte y sur, vivimos en guerra constante contra los bandidos, está vez atacaron el sur tomandonos por desprevenidos, han logrado hacer grandes bajas a nuestro reino, he perdido muchos soldados tratando de defender las murallas hasta que usted llegó, lamento mucho el mal entendido y lo poco hospitalarios que hemos sido, prometo recompensarlo por ese mal rato majestad. Mis guardias ya han recorrido la muralla tres veces y ya no hay bandidos, no hay motivo para quedarnos, que tal si vamos a la capital para que se hospede usted y sus guardias junto a sus doncellas, también puede hablar con nuestro rey sobre este tema de los bandidos y la confusión que causaron- dijo tratando de sonar firme pero el cansancio en su tono era obvio
-el rey Felix del reino dorado... Será nuestro primer encuentro, el sol del reino, el único heredero en la linea de sucesión al trono, me enteré que solamente tiene un príncipe heredero, al parecer la corona real del reino dorado solamente han podido conseguir un solo heredero, el principe es alguien sano?- preguntó curioso
-majestad el príncipe heredero Julian es alguien realmente increíble, es muy sano y fuerte, ágil en esgrima, definitivamente es un excelente heredero, no hay nada de que preocuparse majestad, su preparación ha sido muy meticulosa y exigente, será un rey perfecto- dijo Aleh en un tono severo, no permitiría que intentaran desvalorizar a Julian, el rey pudo notar como lo defendía y se molestaba al mencionarlo así que solamente asintió
-bien, partamos mañana mismo- dijo sin más alejándose y ambos jóvenes hicieron reverencia. Aleh iba caminando en silencio al lado de William, sus pasos eran cansados ya que había agitado todas sus fuerzas en intentar llegar lo más pronto posible, su cuerpo lo traicionó flaqueando pero el moreno lo sostuvo rápidamente antes de que cayera al suelo y se lastimara
-estas loco? Por qué vienes aquí en ese estado? No ves como sangra tu herida? Acaso quieres morir?- lo regaño molesto, Aleh simplemente se rió
-tenía que hacerlo o sino iban a matarte, los reyes son difíciles de tratar, enviarles a un duque fue una estupidez de mis hombres, los reyes se ofenden por nada y causan guerras innecesarias, debía evitar eso a toda costa, si hubiera llegado tarde posiblemente te hubieran matado idiota- dijo tratando de alejar al moreno pero este lo tomó fuertemente
-no vuelvas a hacer eso, me preocupé demasiado, sobre todo porque no despertabas maldito campesino suicida- dijo molesto, Aleh iba a responder pero William aprisionó sus labios en un cálido beso, Aleh se sorprendió pero por alguna razón correspondió al beso