Cupido es el protagonista de una historia de amor. En esta historia de fantasía y romanticismo donde todo es posible.
¿Qué ocur riría si sintieras que la vida te niega lo que los demás disfrutan en tu cara? Este era el caso de ella, quien veía como todos caían en las garras de aquello hermoso y puro llamado "amor"; sin embargo, aun con su edad, no poseía esa experiencia tan mágica, pensando que si de verdad existiera Cupido y se lo encontrara, lo confrontaría por haberla olvidado.
No obstante, jamás pensó que realmente se llegaría a cruzar cara a cara con él, ¿Qué ocurrirá cuando una batalla por el amor comience? ¿Podrá ella demostrar que de verdad es merecedora de aquello?
NovelToon tiene autorización de Dairon Canfel para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
18
Tocaron la puerta justo cuando quise irme a dormir. Eran las tres de la tarde, lo cual era mi hora para tener una pequeña siesta.
Al abrir me encontré con el rostro de Soviel sonriente y el de Nio, un poco serio.
- ¿Que tal?- dijo Nio entrando rápidamente a mi casa, sin poder cerrarle el paso-.
- No sabia que iban a venir...-miré a Soviel-.
-Al principio tan solo iba a venir yo...- suspiró- ¿Puedo pasar?
-Si, claro... -lo dejé entrar y cerré la puerta-.
-Venía a hablar contigo...
Yo miré a Nio, observando en todos los rincones.
-Oye... No sabia que vivías en el medio del bosque...-dijo Nio- Es una cabaña pequeña, pero está de lujo...
-Gracias.- miré a Soviel - ¿De que querías hablar?
- Primero que nada... ¿Estabas ocupado?
-Bueno... Si..
-¿Ocupado comiendo, mirando la tele y durmiendo? -Dijo Nio agarrando una bolsa de patatas y comiendo de lo que habia adentro-. Ah, se me olvidó... Llevando tu mente a la locura...
Lo miré un poco molesto, ya que tenía razón. Suspiré hondo y puse mi atención en Soviel.
-¿Que decías?
-Ah. Verás- Me senté en el sofá, y les aseñalé para que tomaran asiento- sé que dentro de poco será tu cumpleaños... Y que tal vez... Sea el último... Me preguntaba si.. Te gustaría celebrarlo...
-Bueno... Aún no lo tengo seguro si será el último...
-Ya pero... por las dudas... ¿No te gustaria celebrarlo con tus amigos?
- ¡Una fiesta!-exclamó Nio- ¡Que bueno! Hace tiempo que no voy a una... Será divertido...
-Estaba pensando -Soviel me miró- que podría ser algo como ir a acampar...
-¿Es enserio? -Dijo Nio- Mira donde vive...pasó toda su vida al lado de los arboles ¿Y tu quieres llevarlo a otro bosque en su último cumpleaños?
-No pienso que sea mi úl...
-¿Que es lo que se te ocurre a ti eh?
- No sé.. Hacer una fiesta en la playa... o una fiesta en la mansión de Shar... Hay otras opciones...
-Chicos ya calmensen... Ni siquiera dije que si...
Los dos me miraron.
-¿Entonces no quieres?- dijo Nio-.
-¿Porque no?
Los miré a los dos.
-No sé porque debería celebrarlo, eso es todo. No tengo ninguna razón.
-Bien- Soviel se levantó- Si no quieres no te obligaremos, vamos a respetar tu desición, ¿Verdad Nio?
-¡Ni un cuerno!
Los dos miramos a Nio seriamente.
- Es su decisión. Y hay que tomarla en cuenta - dijo Soviel -.
Nio tan solo suspiró en silencio.
No sabía que más decir, Soviel se dió cuenta y me sonrió.
- Bien, eso era todo. Nio y yo ya nos vamos.
-Bueno...
-Adios.- Soviel empezó a caminar hacia la puerta
-Adios.
-Si necesitas algo- dijo Nio acercandose- Avisanos...
-Gracias Nio...
-No lo digo por mi. Sé que Soviel está dispuesto a hacerlo, y venir por si necesitas algo... Sin animo de ofender pero tu casa queda en el fin del mundo como para que yo venga a buscarte...- me tocó el hombro y se dirigió hacia la puerta.
-Bien. Adios Chicos.
Cerré la puerta después de verlos salir.
Me sentí un poco mal por haberme negado. Y me prometí que volvería a pensarlo.
Suspiré, y me fui a la habitación, donde me esperaba mi cama, para tener lindos sueños.
_____________
Después de salir de la casa de Amadeus, me fijé en Nio.
- ¿lo harás verdad?
- ¿El que? -Pregunté haciendome el tonto-.
- Ya sabes bien... Aunque el haya dicho que no, lo vas a hacer.
-Ahh.. Si.
-Eres un mal amigo.
-No soy un mal amigo si quiero que disfrute de su cumpleaños, y que tenga un buen momento antes de irse.
-El dijo que...
-El se va a ir.
-Eso no sonó muy lindo que digamos...
-No es que yo lo mate, pero... Ya me entiendes... Es el destino.
-Ya. -Suspiró- ¿Podemos llamar a un taxi? ¿O tu puede volar?
-No vienen taxis hasta aqui y no, no puedo volar.
-¿Que?¿Donde se ha visto que un ángel no puede volar?¿Que clase de ángel eres tu?
-Si vuelo, lo que pasa es que no puedo usar mis alas...
-¿Y para que te sirven si no las usas?
-¿ Y a ti para que te sirven los cuernos si no los usas?
Nio me miró sorprendido.
-Es lo más estúpido que he escuchado.
-Lo siento.- me avergoncé-.
-Mejor callate si no te tiraré en un agujero y le pondré una roca encima para que no vuelvas a ver la luz del día.
-Bien.
______________________
Pasaron dos semanas tan cortas que cuando uno ya quiso acordar era el cumpleaños de Amadeus.
Dos horas atrás, estaba acostado acariciando a mi princesa sin querer despertarla y ahora... Me veía sentado, al lado de Veltrane, dirigiéndonos hacia el viejo acantilado de South Diamond, en dónde nos encontraríamos con los demás, para celebrar el cumpleaños de Amadeus. Su último cumpleaños.
Aunque... Conociendo a Amadeus, supuse que un alma un poco perversa le insistió para accediera a juntarnos todos.
Maria iba detrás, a veces mirando por la ventana y aveces entretenida con el teléfono.
Veltrane conducía con prudencia tras la larga carretera.
-¿Como es que sabes conducir?- dijo Maria en la parte de atrás.
- Es un secreto...- dijo con voz misteriosa sonriendo a la vista de nuestros ojos.
Lo miré sonriendo. El me miró.
Debería de darle las gracias a mi hermano, ya que rompió las reglas por mi causa.
Y ya de paso... Decirle a Maria la verdad.
Ya no quería esconderme, afrontar las consecuencias, aunque éstas no fueran a mi gusto.
Mire en el retrovisor, Maria estaba hermosa, como los pétalos de cerezos en primavera.
Me preguntaba si me lo perdonaría. Podría ser que no.
-Falta mucho?- dijo Maria en el fondo-.
-Yo diría que no...- dije mirando por la ventana-.
-Claro que si.. Unos 25 minutos más.
-Ah. No creí que fuera tan lejos- sonreí-.
Miré de vuelta por el retrovisor. Maria me sonrió.
__________________
-¿Crees que llegaran? -miré a mi lado-.
Soviel estaba cómodo en un banco leyendo un libro sin prestarme mucha atención.
-¿Que deseas oír?-dijo cambiando de página-.
- ¿Pues acaso tú no puedes predecir el futuro?¿No tienes ese poder? -dije curioso-.
Soviel se fijó en mi detrás de aquellos lentes de sol.
-Ahh... Por supuesto que si.-movió sus hombros y resopló cerrando el libro- Usaré mis poderes de visión al presente... Haber...
Miré como Soviel se preparaba. De repente este grito fuerte, provocando mi sorpresa y un poco de espanto.
-¡Si!¡Si! ¡Los veo! ¡Vienen en camino hacía aquí! -Se puso la mano en la cabeza- ¡Oh no! ¡No!¡Dios mío no puede ser!¡No...no es posible!
-¡Que!¡Q-Qué pasó!- lo miré curioso- ¿¡Pasará algo!?¡Dime!
- Venían todos juntos hablando y riendo por tan solo venir a verte- se sacó los lentes poniéndolos en su cabeza y volvió a abrir el libro mirándome fijamente- Pero de repente cayeron por un precipicio y murieron los vivos y los que estaban muertos también. Fin.
-No me causa gracia.
-Soy un ángel- suspiró- Los ángeles no pueden adivinar el futuro, lo máximo que podemos hacer, es intuir y volar.
Suspiré mirando hacia los grandes árboles que nos acompañaban.
-Para ser un ángel eres perverso.
-Para ser un mago eres muy idiota, la verdad.
Lo miré de reojo un poco molesto.
Soviel tan solo sonrió y volteó de nuevo la página.
-Tranquilo, nadie es perfecto. -dijo al fin-.
De pronto se sintió un auto venir. Al levantar la mirada nos encontramos con un audi negro, brillante, aparcando a unos pocos metros de mi preciada caravana.
Las cuatro puertas se abrieron dejando ver cuatro hermosos rostros perversos que se acercaban sonriendo hacia nosotros.
-Vaya... ¡Vinieron!- les sonreí-.
-Ahorrate la emoción. No nos estaban esperando a nosotros. - Shar hizo una mueca con los labios-.
Parecía estar de buen humor...
- Que bueno que te diste cuenta pequeño demonio, yo ya estaba a punto de decirlo.
Miré a Soviel que seguía leyendo tranquilamente a mi lado.
Bueno, Soviel parecía no estarlo después de todo.
-Pero venga, no se sientan excluidos que si en media hora no vienen los demás tendremos que conformarnos con ustedes.
Nio y Gerber se miraron. Soviel me quitó todo lo que supuse de los ángeles.
Ilse se acercó a mi, sonriendo y para que ocultarlo, dándome un poco de miedo.
-Feliz cumpleaños Amadeus.- dijo tocandome el hombro-.
- Gracias Ilse.
Acto seguido me felicitaron los demás.
-¿Y cuanto cumples?-dijo Gerber curioso-
-¿Para que contarlo si será el último?- Shar sonrió-.
Lo miré de reojo. Lo único que no quería hablar, era de lo que me esperaba, y ahí estaba Shar, recordandomelo sin preocupación alguna.
Suspiré hondo y miré a Gerber.
Al menos esos tres parecían ser más simpáticos que Soviel y Shar.
-Cumplo los 26...
-¿Y ya tienes arrugas?- dijo Nio- Tendrías que ir a terapia,o tal vez.. Y es una enfermedad....
-Aunque... Tal vez ya sea así- dijo Ilse mirando a Nio- No todos tienen rostros hermosos Nio .
-De seguro eres una persona molesta, estresada, que te irritas con facilidad... Muchas veces es por eso que aparecen las arrugas siendo joven... - pronunció Gerber mirándome con sus ojos intensos-.
Vaya, que simpáticos.
-¿Y de que iba a estar estresado? Vive en medio del bosque... - se metió Soviel en la conversación-.
-No lo sé... Preguntárselo a él.-dijo Gerber-.
-No estoy estresado y no creo tener arrugas y si yo tuviera no..
-¿Tu magia es fuerte?- interrumpió Shar-.
Ví una nube negra tapando mi buen humor.
-No usaría mi magia para hacerme retoques en el rostro...
-¿Acaso yo dije algo de arrugas? Yo creo que no...
Ardí en el interior por la sonrisa diabólica de Shar.
Me iban a volver loco.
-¿Podemos hablar?
-Yo creo que no- dije un poco molesto-.
Una voz resonó fuerte en mi mente.
"Se trata de algo importante que te incluye a ti también."
Suspiré hondo.
- Bien, te sigo, ya volvemos.
Los dos salimos caminando juntos dejando a los demás atrás.
-¿Que ocurre?
Shar no me miró tampoco se limitó a hablar.
Un silencio se apoderó entre nosotros.
Supuse que no eran buenas noticias.
Gracias aveces es necesario un poquito de humor 🥰😍💜👍👏👏👏👏🤩