Débora es una mujer con una vida monótona. Tras llevar una vida de actriz, no se siente lo suficientemente segura de sí misma. Todo cambia radicalmente después de un reencuentro con aquel hombre que prometió formar parte de su vida, con aquel hombre del que ha estado enamorada desde su adolescencia; Ángel.
Pero, ¿qué pasará cuando sepa que él olvidó esa promesa que ella siempre ha llevado en su corazón, cuando sepa que éste ya tiene dueña?
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#18: ¿Te acuerdas de éste lugar, Débora?
—Tu... ¿qué clase de hombre eres?
Soy yo el que ahora ríe, dándo media vuelta lo miro a los ojos.
—No es la primera vez que mando asesinar a alguien, Jasin.
Niega, recorriendo la habitación sin saber qué hacer.
—¡¿Te das cuenta lo que hiciste, imbécil?! ¡La familia Howard es amiga de nuestra familia! ¿Sabes lo que pasará si nuestros padres, Tiffany y Débora se enteran? ¡Se formará la tercera guerra mundial, estúpido!
—Se evitará aquello si cierras tu boca.
Sonríe sorprendido.
—¿Piensas traicionar a tu hermano, Jasin?
—Ya bastante he ocultado tus cochinadas, ¿creés que no sé que te metes esa porquería de la droga? ésta mañana te encontré metiendotela. ¡¿Dónde quieres acabar, Dusan?!
—Al lado de Débora.
—¡Abre los ojos! ¡Tu no amas a Débora, ella solo es parte de una obsesión!
—¡La amo, tú no sabes lo que yo haría por ella!
—No, fíjate que sí se. Por ella asesinas a quien sea, no hermano? Hasta de matarme a mí si abro la boca. Acabarás mal, Dusan.
—¿Ahora tú eres el maduro y el experimentado?— me burlo.
—No, no me considero alguien maduro pero si realista que piensa bien las cosas antes de actuar. Te juro que te arrepentirás de tus actos, en todo camino hay una piedra que te pondrá en tu sitio, y ese no seré yo. Llorarás lágrimas de sangre y cuando intentes reparar tus errores, será tarde — cierra la puerta de golpe, como nunca siento la necesidad de seguir escuchandolo.
Ese imbécil acaba de amargarme más de lo que ya estaba.
...DÉBORA...
—Esa noche en la subasta quería pasar tiempo contigo pero lo sucedido entre Ángel y Dusan lo evitó. Te noto distraída Débora, ¿sucede algo?
—Disculpame Fabricio, ya no sé donde tengo la cabeza — vuelvo la taza de café en la mesa —. Es por el accidente que hubo con Ángel y Esme.
—Me enteré que intentaron matar a Ángel.
—Si, pero no se supo quién está involucrado aunque en las cámaras de seguridad solo se vieron dos hombres poniendo la bomba en el carro. De todas maneras, tanto yo como Ángel, no descansaré hasta encontrar al culpable.
—Esperaba traerte a esta cafetería para olvidarnos de todo, ahora, olvidemos los problemas y conversemos.
—¿De qué?
—De lo bien que me la paso a tu lado —le echo una miradita a la mano que se ha puesto sobre la mía —. Me gustas, Débora. No me culpes, teniendo a belleza de mujer, ¿cómo no lo iba a hacer?
—Lo siento, tú también me gustas pero como amigo. Ya hay alguien ocupando un lugar en mi pecho; Ángel — siendo tal momento bochornoso, miro mi reloj disimulando —. Le dije a mi madre que la ayudaría en algo, ya van a ser las 9 de la noche, me voy — me despido con un fugaz beso en su mejilla —. Buenas noches, Fabricio.
Sé que llevo días rechazando a Ángel, y puede que él mismo crea que no siento nada por él, pero siendo sincera, no quisiera estar en una relación con nadie más que con...
—¿Será el destino que siempre me acerca a tí, mi devoradora?
—¿Y será la que la mala suerte siempre está de mi lado, angelito caído?
Me abre la puerta de su automóvil.
—Subete.
—Puedo regresar sola a casa en mi carro.
—Quiero llevarte al lugar que no me dejaste mostrarte la otra noche. Sube por favor.
No parece tener intenciones de hacer cochinadas, mmmm...no confío del todo en este idiota-atractivo.
—¿Dónde vamos? — cierro la puerta al entrar.
—A darnos un recuerdo de los viejos tiempos.
Tal vez sea su cálida sonrisa que siempre disfruto observar, lo que me enamora. ¡Estar de su compañía es un bendecido regalo de los cielos! Diez años esperándolo... wow, ¿qué mujer es capaz de esperar a un hombre por diez años solo por una promesa de adolescentes? No cabe en mi cabeza la idea de que hasta ahora, sea esa única mujer que lo esperó tanto, y que sigue siendo masoquista como para seguir amándolo.
Pestañeo tantas veces que ahora, de un solo parpadear ya estamos en un...¿parque?
—¿Te acuerdas de éste lugar, Débora?
—Crei que lo habían cerrado.
—Este es el lugar que frecuentabamos. Lo compré — lo miro sorprendida —. Los recuerdos que me trae son un montón, tan maravillosos son los antiguos tiempos que había pasado a tu lado. Miento si digo que te quiero porque no es cierto, yo te amo Débora.
—Angel.
—Cometi un error de imbéciles, lo acepto. Pero de mil maneras te he pedido perdón, Débora. Quiero estar contigo, hermosa.
—Ay Ángel, sabes quitarme el aire con esas palabras.
—Débora.
—¿Ahora qué?
—Promesa es promesa, y ahora te prometo amarte siempre.
—Eso sonó tan cursi.
—Debora hablo enserio. Cásate conmigo.
felicitaciones autora gracias por compartir tu maravilloso talento