Acompáñame a leer esta bella historia, se puede decir que es la continuación de la anterior Solo Sé Mía, aunque esta estará enfocada en las vidas de Alonso y Gisell.
Esta historia al igual que las anteriores son de mi entera autoría, prohibido el plagio, pues mis obras están debidamente registradas.
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Capítulo 16
Al terminar la cena la lluvia acompañada de los rayos era presente. Se encontraban en la sala cerca a la chimenea bebiendo café, debido al estado del clima Steven optó por pasar la noche en la mansión junto con su esposa.
Gisell subió furiosa a su habitación, en el pasillo se encontró a Andrew quien la tomó por el brazo de manera sutil.
-¿Acaso me vas a seguir ignorando? Gisell.
La chica no respondió.
Andrew: Pensé que eras más madura.
Gisell aún no respondió, se zafó del agarre del hombre e ingresó a su habitación, una hora después se encontraba en pijama y dispuesta a dormir, cuando escucho como golpeaban su puerta de manera fuerte.
-Momento, momento ¿Quién toca de esa manera?
Diciendo esto abrió la puerta, al ver que era su hermano mayor le reclamo.
- Steven, casi tumbas la puerta de mi habitación, ¿Que te pasa?
Steven: ¿Que, que me pasa?, pasa que tú comportamiento infantil me tiene harto, pero esto ya fue la patada, ¿Por qué arruinaste las cosas de Sarah?
Gisell estaba asustada y sorprendida pues no entendía por que razón la acusaba de esa manera.
- No, no sé a qué te refieres.
Steven: Claro que lo sabes, toda la ropa de Sarah está destruida, ¿Por qué lo hiciste?
Gisell: Te juro que no tengo nada que ver, ella te está mintiendo.
Steven: Pues Sarah, no me ha dicho nada, yo vi todo cortado y destruido con mis propios ojos.
Gisell: Stev, créeme yo no he hecho nada.
Steven: Pues no te creo, tú eres la única que hace todo porque Sarah este incomoda, además me pediste que te diera las cosas de ella y como no te las di, por eso las destruiste.
Diciendo lo último salió furioso.
Gisell quedó perpleja pues era verdad que ella en algún momento le pidió las cosas que le había comprado a Sarah, pero era solamente por que los modelos eran únicos y muy hermosos, sin embargo en ningun momento imagino o planeo dañar las cosas de la mujer.
-Pará completar ahora todo lo malo que pasa en esta casa es culpa mía.
Se dijo a sí misma de manera molesta.
Días después Gisell ingreso a la mansión al llegar de la universidad, para desestrezarse optó por salir a correr un rato, en su camino pudo notar como era observaba por Andrew, ella le dio un sonrisa y el hombre giro su mirada hacia otro lado.
- ¿Será que quieres repetir nuestro encuentro?
Se preguntó así misma, pues para ella no había pasado desapercibido que siempre que estaba en ropa ligera o en ropa deportiva Andrew babeaba al observarla.
Al siguiente día optó por ir al hotel que pertenecía a su hermano Steven, pues necesitaba pedirle que le ayudara para hacer las practicas de su carrera en una de sus empresas. Al pasar por uno de los pisos observó a Andrew en su oficina y quiso acercarse.
Toc-Toc
Andrew: Adelante.
La chica ingresó saludando al hombre con un beso en la comisura de sus labios. Este quedó sorprendido pero Gisell pudo notar que él se había emocionado.
-Bien Gisell, ¿Ahora qué quieres?
Trató de demostrar indiferencia, pero Gisell sabía que quería hacerse el difícil.
-¿Pero porque me tratas así? Andrew, si lo hemos pasado lo más de bien.
Andrew: Ya Gisell, déjate de idioteces lo que pasó nunca debió suceder.
Gisell se acercó de manera coqueta.
- Pero igual sucedió y fue MMM, delicioso.
Andrew se alejó bastante nervioso.
- Por favor vete de mi oficina.
Gisell: ¿Y por qué me voy a ir?, te recuerdo que mi hermano es el dueño de este hotel, así que puedo estar aquí.
Andrew: Ok, tu hermano es el dueño del hotel, pero recuerda que también es mi socio, por lo tanto, yo puedo escoger a quien quiero o no en mi oficina.
Gisell: Ok, ok, pero ya bájale un poco a tu estrés. Creo que te hace falta relajarte.
Diciendo lo último se acercó al hombre y lo besó de manera feroz, Andrew trató de detenerla pero fue inevitable volvió a caer en las redes de la chica, esta por su parte pudo sentir la gran ereccion que tenía el hombre y con eso comprobó que él quería estar otra vez con ella.
Minutos después ambos estaban semidesnudos, Gisell estaba sentada en el escritorio con su vestido arriba de la cintura mientras el hombre se encontraba entre sus piernas embistiendo con rapidez.
Steven: Andrew necesito que...
Andrew se separó de golpe de la chica, subió sus bóxers y sus pantalones, mientras Gisell subía sus bragas y bajaba su vestido.
Steven: ¿QUE CARAJOS SIGNIFICA ESTO?
Andrew: Stev, esto tiene una expli...
No termino sus palabras, cuando fue interrumpido por el puño de Steven en su nariz.
Steven: Imbécil te dije que no te metieras con mi hermana.
Gisell corrió hacia su hermano.
- Steven por favor, no le pegues.
Steven: Tú te callas y no te metes.
Gisell se interpuso.
- Pues me meto, porque Andrew y yo tenemos una relación.
Esto lo dijo con la intensión de que las cosas no pasarán a mayores y evitarle mas problemas a Andrew quien no respondido de la mejor manera.
- ¿QUEEE?
Preguntaron ambos hombres al tiempo.
Andrew: No, no, no ella está equivocada, nosotros no tenemos ningún tipo de relación.
Steven estaba furioso.
- ¿Ósea que tienes a mi hermana, como un acostón de momento?.
Andrew: Tampoco es eso, solo las cosas sucedieron sin pensar, pero créeme cuando te digo que no estoy interesado en perjudicar a tu hermana.
En ese momento ingresaron a la oficina Sarah y su amiga Rachel, esta al ver la escena observo con desilusión a Andrew y salió corriendo del sitio.
Andrew: RACHEL
Gitaba mientras salía tras ella.
Steven se acercó a su hermana y la tomó por el brazo.
- Tú señorita tienes mucho que explicar, así que vete para la casa y más tarde le explicaras a nuestros padres.
Gisell se zafó del agarre.
- Suéltame Steven, ya no soy una niña, tienes que entender que tu hermana ya es una mujer y se puede acostar con quien le venga en gana.
Esas palabras salieron de su boca sin pensar, segundos después se hizo presente una fuerte bofetada por parte de Steven.
Sarah corrió hacia ella y se interpuso entre su hermano.
-STEVEN ¿QUE TE PASA? ¿Como se te ocurre golpear a tu hermana?
Steven estaba furioso.
- No te metas en esto Sarah.
Gisell se acariciaba su enrojecida mejilla.
- Si Sarah, no te metas de pronto el animal de tu esposo también te pegué a ti.
Sarah: Basta Steven, no voy a permitir que sigas maltratando a tu hermana.
Gisell se sorprendió pues nunca imagino que su cuñada interviniera a favor de ella en algún momento.
Steven salió furioso de la oficina azotando la puerta, Sarah por su parte abrazo a Gisell quien agradeció y devolvió el gesto, mientras sus lágrimas caían.
Gisell termino el abrazo con Sarah y limpio su rostro.
- Gracias Sarah, gracias por estar aquí, aunque sé que no lo merezco por lo mal que me he comportado contigo.
Sarah: No te preocupes Gisell, ahora solo debes pensar en como hablar con tus padres.
Gisell: Si, lo sé, pero Steven está muy enojado. No sé qué le vaya a decir a nuestros padres.
Sarah: No te preocupes por tu hermano yo hablaré con él.
Gisell: Gracias Sarah y enserio disculpa mi mal comportamiento contigo.
Sarah: No te preocupes, todo quedo en el pasado.