NovelToon NovelToon
Después de la traición

Después de la traición

Status: Terminada
Genre:CEO / Mujer poderosa / Oficina / Venderse para pagar una deuda / Atracción entre enemigos / Completas
Popularitas:89.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Sue Ferrasso

Faltaban pocos días para la boda perfecta de Aurora Salazar. Tenía el vestido listo, la carrera soñada como una de las mejores arquitectas de Madrid y un futuro trazado al lado del hombre que amaba. Hasta que decidió darle una sorpresa a su prometido… y lo encontró en la cama con otra.

Esa misma noche, cegada por la rabia, Aurora agarra un bate de béisbol y destroza el auto de lujo estacionado en el garaje. Solo hay un problema: el auto no era de su ex. Pertenece a Matteo Castellani, el CEO más poderoso —y más arrogante— de la ciudad, y ahora ella le debe una fortuna que jamás podría pagar.

Matteo lleva años intentando contratarla. Y por fin tiene la carta que necesitaba: en lugar de dinero, le cobrará la deuda con trabajo. A su lado. Todos los días.

Lo que ninguno de los dos esperaba era que, entre planos, viajes y discusiones a muerte, la línea entre el odio y el deseo empezara a borrarse. Ella juró no volver a confiar en nadie. Él juró no dejar que ninguna mujer se acercara a su corazón. Dos promesas hechas para romperse.

Pero el pasado de Aurora no piensa soltarla tan fácil, y hay secretos —sobre su ex, sobre su antigua empresa, sobre la traición que lo empezó todo— que amenazan con destruir lo único que por fin la hace sentir viva.

Cuando el hombre que te rompió el corazón se convierte en tu peor enemigo, ¿te atreverías a enamorarte de aquel a quien juraste odiar?

NovelToon tiene autorización de Sue Ferrasso para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

16

Matteo

En cuanto Aurora colgó el teléfono, ya estaba saliendo de la empresa.

No lo pensé dos veces.

Tomé las llaves del auto y dejé el estacionamiento a velocidad controlada, pero con la mente completamente puesta en lo que ella me había contado. Aurora jamás había demostrado ser una mujer dramática. Todo lo contrario. En poco tiempo ya me había dado cuenta de que solo pedía ayuda cuando de verdad no tenía otra alternativa.

Si dijo que Roman seguía en la puerta del departamento desde hacía más de media hora… era porque la situación se estaba saliendo de control. Apreté el volante con más fuerza. Los hombres que confundían la insistencia con el amor siempre me habían provocado repulsión.

El tráfico parecía más lento que nunca. Miré el reloj por tercera vez. Faltaban pocos minutos para la hora en que Aurora debía estar en la empresa.

Ella nunca llegaba tarde.

Yo le creía.

Cuando por fin estacioné frente al edificio, entré al ascensor sin perder tiempo. En cuanto las puertas se abrieron en su piso, oí la voz de Roman incluso antes de verlo.

—¡Aurora! ¡Por el amor de Dios, abre esa puerta!

Los golpes resonaban por el pasillo. Caminé hacia él. Estaba de espaldas a mí, completamente concentrado en seguir insistiendo.

—Ya basta.

Mi voz hizo que se volviera de inmediato.

Sus ojos me analizaron de arriba abajo.

—Y tú… ¿quién eres? —Me detuve a pocos metros de él.

—Eso no importa. —Esbozó una sonrisa burlona.

—Claro que importa. —Antes de que respondiera, oí el ruido de la cerradura.

Aurora abrió la puerta apenas lo suficiente para asomar el rostro. En cuanto me vio, soltó un suspiro de alivio. Roman lo notó de inmediato. Su mirada alternó entre los dos.

—¿Qué hace él aquí? —Aurora respondió antes de que yo abriera la boca.

—No es tu asunto. —Roman ignoró su respuesta. Siguió mirándome fijamente.

—¿Estás trabajando para él? —Ella se cruzó de brazos.

—Sí. —Él respiró hondo.

—Así que es eso… —Lo miré directamente.

—Ahora escucha con atención. —Di un paso al frente—. Te vas a ir de aquí ahora mismo.

Soltó una risa corta.

—¿Y si no me voy? —Mi respuesta salió fría.

—Yo mismo te saco. —La sonrisa desapareció de su rostro. Por un instante, todo el pasillo quedó en silencio. Aurora salió del departamento y se puso entre los dos.

—Basta. —Me miró primero a mí.

—Matteo… —Luego a Roman.

—Y tú, vete. —Roman negó con la cabeza.

—No. —Sus ojos seguían clavados en ella.

—Te amo. —Aurora soltó una risa incrédula. Fue una risa amarga. Cargada de desprecio.

—¿Tú? —Negó con la cabeza—. Tú no amas a nadie, Roman.

Observé cómo su expresión se endurecía. En ese instante, unas ganas enormes se apoderaron de mí. Contar toda la verdad. Decirle a Aurora que ella nunca había sido una prioridad para aquel hombre. Que, para Roman, las relaciones siempre habían sido conveniencia.

Negocios.

Estrategias.

Ella ni se imaginaba lo mucho que la habían usado.

Las palabras me llegaron hasta la punta de la lengua. Pero me quedé callado. Aquella verdad no me pertenecía. Aurora tenía derecho a descubrirla en el momento adecuado. Roman volvió a acercarse a ella.

—Aurora… —Ella retrocedió de inmediato.

—No te me acerques.

—Escúchame.

—Ya escuché demasiadas mentiras.

Él estiró la mano. Ella dio un paso más hacia atrás. Todo mi cuerpo se puso en alerta.

—Te dije que no la tocaras. —Roman desvió los ojos hacia mí.

—¿O qué? —Mantuve la calma.

—O acabo con esta conversación de la forma que pareces entender mejor.

Sonrió de lado.

—¿Me estás amenazando?

—Te estoy advirtiendo. —Fue suficiente. Roman caminó directo hacia mí. Yo también di un paso. La distancia entre nosotros se redujo hasta casi desaparecer.

Levantó el mentón.

—Vamos a ver si eres tan bravo como pareces. —Yo ya estaba preparado. Bastaba un movimiento más. Mi puño llegó a cerrarse. Pero antes de que cualquiera de los dos reaccionara, Aurora se metió entre nosotros. Abrió los brazos, impidiendo que nos acercáramos.

—¡Basta!

Su voz resonó por el pasillo. Miró directamente a Roman. Sus ojos estaban firmes. Sin miedo.

—Vete. —Él permaneció inmóvil.

—No. —Ella respiró hondo. Entonces dijo, pausadamente:

—Ya estoy con Matteo. —Mi mirada encontró de inmediato la suya. Roman frunció el ceño.

—¿Qué? —Aurora dio un paso atrás.

Se volvió por completo hacia mí. Por un instante, yo tampoco entendí lo que iba a hacer.

Hasta que sujetó con delicadeza la solapa de mi blazer.

Y acercó el rostro. Sentí su perfume antes que cualquier otra cosa. Un aroma suave, elegante, imposible de ignorar. Entonces sus labios encontraron los míos. El tiempo pareció desacelerarse. Fue un beso breve.

Delicado.

Pero absolutamente inesperado. Por un segundo, todos los pensamientos desaparecieron.

Solo alcancé a sentir la ligereza de aquel contacto, el calor de su rostro tan cerca del mío y la sorpresa que recorrió todo mi cuerpo. Mi corazón, normalmente tan disciplinado como mi rutina, perdió por completo el ritmo. No hice ningún movimiento para prolongar aquel instante. Tampoco me aparté. Solo me quedé ahí, asimilando la realidad de que Aurora me estaba besando.

Cuando ella retrocedió, nuestros rostros quedaron cerca. Nuestras miradas se encontraron.

Ninguno de los dos encontró palabras. Fue Roman quien rompió el silencio. Una risa seca se le escapó.

—Así que es esto… —Se pasó la mano por el cabello.

—Ustedes dos se merecen. —Miró una vez más a Aurora. Después a mí. Sin decir nada más, se dio la vuelta y caminó hasta el ascensor.

Nos quedamos observando hasta que las puertas metálicas se cerraron. El pasillo se sumió en un silencio casi incómodo. Aurora soltó el aire lentamente. Se llevó una mano a la frente.

—Dios mío… —Evitaba mirarme—. Matteo… —Sonrió sin ganas—. Discúlpame.

Seguí en silencio. Ella por fin levantó los ojos.

—Solo lo hice porque estaba desesperada.

Respiró hondo.

—Era la única forma de hacer que Roman creyera que de verdad ya no existía ninguna posibilidad entre nosotros.

Asentí lentamente.

—Lo entiendo. —Y era verdad. Entendía exactamente por qué lo había hecho. Pero comprender era muy distinto de permanecer indiferente. Porque, mientras Aurora intentaba justificar un gesto impulsivo… yo todavía podía sentir la delicadeza de aquel beso. Todavía podía recordar el instante en que ella se apoyó en mí. Algo había cambiado dentro de mí.

Y, por primera vez en mucho tiempo, me di cuenta de que aquello dejaba de ser solo una relación entre empresario y arquitecta.

Sin haberlo planeado…

Aurora empezaba a ocupar un espacio que jamás imaginé volver a compartir con alguien.

1
Elia María Ramírez Rodríguez
Es muy arriesgado Aurora no se fija si hay peligro.........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
De seguro es Román, su familia y Augusto que lo están presionando por darle trabajo en su empresa Aurora.........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Poco a poco se va a ir olvidando de Román........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Matteo está al pendiente de Aurora otra comida y salida a checar solares y se van hacer ando más.........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Oh van a ser pareja de trabajo oh pareja de sentimental oh de las dos formas en una.........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Ahora como se van a tratar en el trabajo ya sintieron la emoción de un besó aquí va a ver una relación........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Matteo se quedó congelado 🥶 por la emoción del beso 💋 paso a pasito van a terminar de novios s o casados........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Va a empezar de nuevo en otra empresa ahora a exigirse mucho más para sobresalir en su trabajo y que los que la despreciaron vea la gran mujer y arquitecta que perdieron...... 🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Así se empieza una relación laboral pero pero también las relaciones sentimentales........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Así es ponerte metas pasa sobresalir tú misma, porque las personas que no te valoraron 😠 se van arrepentir más adelante al darse cuenta que ellos fueron los qué perdieron más. 🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Entré todo lo malo que has pasado saca provecho de éso y sigue hacia adelante en todo los ámbitos de tú vida demuestra les que no los necesita para seguir adelante y triunfando en lo profesional como en lo emocional.......🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Hablando claro se entiende y pueden llegar a un acuerdo claro en donde se pongan todos los inconvenientes entre ellos.
Aparte puedan demostrar que no necesitan a Román ni Augusto para seguir trabajando y sobresaliendo en su preparación profesional....... 🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Autora estás dónde avias dicho qué nunca ibas a estar porque no aceptabas trabajar con el porque no traicionabas Augusto tu jefe, pero el te traicionó a tí.........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Matteo vas a terminar enamorado de Aurora 😠 odio al amor hay un paso.......🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Director Augusto perdiste una gran arquitecta ahora por serle fiel a la familia de Román pues quédate con el........🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Que bueno que te diste cuenta del valor que tú tenías en ésa empresa antes de que empezarás la demanda de Matteo, Aurora NO cometas otro error ve a trabajar con el que tú lealtad no la merece el Sr. Augusto 😠 porque el te está s viendo como una carta de presentación canjeada a más ofertas de contratos de trabajos.......🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Habla con tu jefe explícale la situación que tienes que estás 🧬 atravesado que NECESITAS dejar de trabajar con el un tiempo..... .🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Habla con tu j
Elia María Ramírez Rodríguez
Aquí lo que debes de hacer, es publicar en la lista de invitados que se cancela la boda por asuntos de incompatibilidad de carácter y de tercera persona es su relación así Roman deja de estar molestándote y acepta que la relación terminó porque según el no tenías tiempo para atenderlo 😠que idiota todavía no se abian casado y ya se está quejando de esa excusa más antigua que el infierno.......🌹❤️🌹💋
Elia María Ramírez Rodríguez
Aurora no tienes otra opción que trabajar con el porque ni trabajando todo lo que resta de lu vida 24 × 7 lograras pagarle aparte que Matteo acepte pagos en abono.......🌹❤️🌹💋
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play