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Muerte Al Primer Amor

Muerte Al Primer Amor

Status: En proceso
Genre:Romance / Venganza / Traiciones y engaños
Popularitas:9k
Nilai: 5
nombre de autor: AMZ

No murió por falta de latidos, sino por ausencia de valentía para sostenerlos.
El primer amor...el primer amor de Arya Rosenfeld fue eso, un amor cobarde.
Entonces porque ese amor cobarde luego de arruinar un vínculo que para Arya era tan importante como su vida misma, se atrevía a decirle que todo lo había hecho por ella.
August von Hohenberg, el primer amor de Arya Rosenfeld, no solo era cobarde. Era egoísta, mentiroso y completamente despreciable. Por eso Arya solo podía desear la "muerte al primer amor", no a la persona, sino a sus sentimientos.
Acompaña a Arya a recorrer un sinuoso camino, ¿logrará imponerse ante las adversidades? ¿logrará matar a ese primer amor? ¿logrará volver a confiar, volver a amar?

NovelToon tiene autorización de AMZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 17

El alboroto de ese día se diluyó con el paso de los días, pero las consecuencias obligaron a Arya a detenerse.

Reposo absoluto.

La orden del médico fue clara, se vio confinada a su habitación. La inmovilidad le resultaba más incómoda que el dolor mismo. No asistir a clases, no caminar por los pasillos, no perderse entre la biblioteca y el patio… era como si el mundo continuara girando sin ella.

Los primeros días intentó concentrarse en la lectura. Pero la quietud tiene una forma particular de amplificar pensamientos que, en movimiento, se mantienen a raya.

Y entonces estaba él.

Edward von Reinenhart.

Su voz baja. Su mirada severa. El “porque me resultas molesta” dicho sin desprecio.

Arya apretaba el libro entre los dedos cada vez que el recuerdo regresaba.

Es complicado. Solo eso.

Se repetía que no debía darle vueltas a algo que probablemente nunca entendería. Que no era asunto suyo descifrarlo.

Aun así, la imagen de él inclinándose frente a ella, examinando su tobillo con una delicadeza que contradecía su naturaleza áspera, volvía con una persistencia incómoda.

Sacudía la cabeza y cambiaba de página.

Pero no siempre funcionaba.

Y luego estaba August.

August rompía las reglas como si fueran meras sugerencias.

La primera vez que apareció en su habitación, Arya casi dejó caer el libro del susto.

— Tú... De nuevo. No deberías estar aquí —susurró, mirando instintivamente hacia la puerta.

—Lo sé —respondió él con tranquilidad impropia—. Pero no es la primera vez que hago esto, y no fui descubierto ¿verdad?

Dijo con un tono orgulloso y juguetón.

Traía consigo dos libros de la biblioteca y, como si fuera lo más natural del mundo, los dejó sobre la mesa junto a un pequeño paquete envuelto en papel.

—¿Qué es eso? —preguntó ella.

—Algo que encontré en la ciudad el último permiso de salida.

Eran dulces.

Detalles pequeños. Constantes.

August llenaba el espacio con una presencia luminosa y cálida. Se sentaba cerca, hablaban de su rutina, de trivialidades que hacían que la habitación dejara de sentirse como una celda temporal.

Volvió más de una vez.

A veces solo para asegurarse de que el vendaje estuviera bien ajustado. Otras para contarle algo que había ocurrido. O simplemente para verla.

Arya sabía el riesgo que corría él.

Y aun así, cuando escuchaba ese golpe suave en la puerta, su corazón latía con una expectativa imposible de ocultar.

Aquella tarde, la visita fue distinta.

Un profesor había faltado a su clase, y Giselle aprovechó el horario inesperado para subir.

Arya casi suspiró de alivio al verla entrar.

—Por fin alguien con quien hablar que no me trate como si estuviera hecha de cristal —dijo con una sonrisa.

Giselle se sentó junto a la cama, observándola con esa mezcla de ternura y agudeza que siempre la caracterizaba.

Conversaron primero de cosas simples. Del comedor. De comentarios que corrían por los pasillos. De cómo el incidente había sido exagerado más de lo necesario.

Pero la conversación tomó el rumbo inevitable.

—August ha estado viniendo, ¿verdad? —preguntó Giselle con aparente casualidad.

Arya dudó apenas.

Luego asintió.

—Más de lo que debería.

—Rompiendo las reglas por ti.

Arya bajó la mirada, incapaz de evitar el leve rubor que subía por sus mejillas.

—No debería hacerlo. Si alguien lo descubre…

—Pero lo hace igual.

El brillo en los ojos de Giselle no era disimulado.

—Para mí es bastante evidente —continuó con suavidad— que le gustas. Más incluso de lo que él mismo es consciente.

—No bromees así —murmuró Arya, aunque su voz no tenía verdadera firmeza.

—No estoy bromeando.

El silencio se instaló entre ambas.

Giselle la observaba con paciencia. Esperando.

—Y a ti también te gusta —añadió finalmente.

Arya sintió que el aire se volvía más denso.

Podía negarlo. Podía desviarlo. Podía refugiarse en la prudencia que siempre la había acompañado.

Pero ya no tenía sentido.

Se llevó una mano al rostro, avergonzada y vulnerable al mismo tiempo.

—Creo… —empezó, y tuvo que detenerse para ordenar lo que sentía—. Creo que estoy enamorada de él.

La confesión cayó en la habitación como algo frágil y definitivo.

Giselle sonrió, no con triunfo, sino con una felicidad genuina.

—Eso ya lo sabía.

Arya la miró con reproche suave.

—No es tan simple —susurró.

Y no lo era.

La conversación se extendió por un rato más, hasta que llegó el momento de que Giselle regresará.

Giselle se despidió con una alegre sonrisa.

Cuando la puerta se cerró, el silencio regresó como una marea suave pero persistente.

Arya permaneció unos segundos mirando el vacío. Estar sola implicaba pensar, y pensar últimamente era un territorio inestable.

Necesitaba orden.

Tomó el libro de medicina que había dejado sobre la mesa. Trataba sobre lesiones articulares y recuperación ligamentaria. Irónico. Pasó las páginas con disciplina, intentando concentrarse en la descripción anatómica del tobillo, en la vascularización, en los tiempos adecuados de reposo y rehabilitación. Se obligó a leer con rigor, subrayando mentalmente conceptos, como si estuviera en el aula.

Pero el cansancio la alcanzó sin aviso.

La tensión acumulada, el dolor que aunque leve persistía, las noches inquietas… todo pesaba.

Las letras comenzaron a difuminarse.

Parpadeó una vez.

Dos.

El libro descendió apenas sobre su pecho mientras su respiración se hacía más lenta. Sus dedos quedaron atrapados entre páginas abiertas.

Y entonces, el mundo se volvió oscuro y tranquilo.

Giselle avanzaba por el corredor principal cuando divisó una figura familiar a lo lejos.

August.

Caminaba con ese porte recto que parecía natural en él, pero su dirección era clara.

— ¿Va hacia las habitaciones?— pensó.

Una sonrisa lenta, casi traviesa, curvó sus labios.

Se deslizó detrás de uno de los pilares de piedra que sostenían la galería. Desde allí tenía una vista perfecta del pasillo que conducía al ala donde descansaba Arya.

Esperó.

No tuvo que hacerlo mucho tiempo.

August pasó frente a ella sin notar su presencia. Llevaba el ceño apenas fruncido, como si estuviera concentrado en algo más que en el simple acto de caminar.

—¿Buscas a alguien? —preguntó Giselle desde atrás.

Él se detuvo en seco.

Giró el rostro con evidente sorpresa.

—¡Oh tú! ¿Giselle?.. —exhaló, recomponiéndose casi de inmediato.

Ella salió de detrás del pilar con naturalidad.

—¿Vas a ver a mi prima?

August dudó apenas. Solo un segundo. Luego asintió.

—Sí.

No intentó negarlo.

Giselle inclinó ligeramente la cabeza.

—Tal vez deberías esperar un poco. Está… ocupada ahora.

La palabra quedó suspendida.

August interpretó seriedad en su tono.

—Entiendo —respondió con sobriedad—. No quiero interrumpir nada importante.

Giselle casi suspiró.

Demasiado correcto.

Demasiado contenido.

No era eso lo que quería.

Entonces, con aparente ligereza, añadió:

—Es una pena que se haya lastimado el tobillo… pero habría sido aún peor si se hubiera lastimado la mano. ¿Cómo respondería a todos esos chicos que se preocupan por ella? —comentó como quien menciona el clima—. Me imagino lo abrumada pero feliz que debe estar leyendo todas las cartas que le entregué hace un momento.

La frase flotó en el aire.

August no respondió de inmediato.

Primero frunció el ceño.

Cartas.

Chicos.

¿Feliz?

Las palabras no se ordenaron en su mente; se incrustaron.

—¿Cartas? —preguntó, pero su voz había perdido suavidad.

—Algunas son bastante insistentes —continuó Giselle, midiendo cada gesto—. Después de todo, Arya no pasa desapercibida.

Eso era cierto.

Y precisamente por eso, la idea resultaba insoportable.

August sintió un calor incómodo subirle por el pecho. Una mezcla de celos, ansiedad y algo más crudo.

Intentó imaginarla sonriendo ante las palabras de otro.

Intentó imaginarla respondiendo con esa calidez que a veces le dedicaba a él.

No pudo.

Sus manos se cerraron lentamente en puños a los costados.

Era miedo lo que sentía.

Miedo de haber sido demasiado lento.

Miedo de que alguien más tuviera el valor que él había pospuesto.

La respiración se le tensó apenas.

Giselle observó el cambio en su expresión: la mandíbula firme, la mirada endurecida por algo que ya no podía disimularse.

Ahí estaba.

Reconocimiento.

Determinación.

—Yo… me voy —dijo ella finalmente, como si nada.

August apenas la escuchó.

Su mente ya no estaba en el pasillo.

Cuando Giselle se alejó, no pudo evitar sonreír. Caminó hacia el aula imaginando la escena que vendría. Se preguntaba si Arya se ruborizaría, si intentaría negar lo evidente, si luego correría a contárselo en secreto.

La sola idea la emocionaba.

August avanzó hacia las habitaciones con paso firme.

No iba a esperar más.

No iba a permitir que la duda lo dejara atrás.

Se detuvo frente a la puerta de Arya y llamó con suavidad.

Ninguna respuesta.

Volvió a llamar.

Silencio.

Una tercera vez.

Nada.

El corazón le latía más rápido de lo habitual.

¿Estaría realmente ocupada?

Dudó apenas un segundo antes de girar el picaporte.

La puerta cedió con un leve sonido.

Y entonces la vio.

Arya recostada sobre la cama, el libro abierto sobre su pecho, los dedos aún atrapando una página. La luz dorada de la tarde entraba por la ventana y la bañaba por completo, delineando su figura con una claridad casi etérea.

Dormía.

Tranquila.

Vulnerable.

El vendaje blanco contrastaba con la suavidad de la manta. Un mechón oscuro descansaba sobre su mejilla.

August cerró la puerta con sumo cuidado.

Toda la agitación que lo había impulsado hasta allí se transformó en algo distinto.

Se acercó despacio, como si temiera perturbar la escena.

El libro amenazaba con resbalar. Lo sostuvo antes de que cayera y lo retiró con cuidado, dejándolo sobre la mesa.

Se quedó de pie junto a la cama.

Observándola.

Se inclinó apenas, lo suficiente para apartar con delicadeza el mechón que cubría su rostro. Sus dedos rozaron su piel por un instante fugaz.

Arya respiró más profundo, moviéndose ligeramente, pero no despertó.

August sintió que el pecho le ardía.

—No puedo seguir callando —susurró, aunque ella no lo oyera.

La miró como si intentara memorizarla.

Y supo que, cuando abriera los ojos, ya no habría espacio para la duda.

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missobsidiana
Edward porque tiene que ser tan misterioso con todo 😭 eso me desespera, tal vez si simplemente es más sincero y directo se acerque más rápido a Arya
Elizabeth Yepez
las guerras cambian a las personas, espero que Arya y Edward su cambio sea para bien que su relación se haga mas fuerte
Mitsuki G
Creo que este Edward tuvo que hacerse fuerte ya que me imagino que tiene alguna situación en su hogar por eso intentaba ser inmune a los venenos como también ser el mejor tal vez para tener lo suyo o quien sabe aunque me gusto ver cómo Arya tuvo miedo por el estuvo esperando noticias suyas ya esta empezando a ver algo ahi sobre todo la confianza que se tienen y aunque esa guerra es mala ya que desgraciadamente hay muchas vidas perdidas por la causa donde muchos no regresarán o lo harán muy mal en verdad esas guerras las hacen por poder o ambición sin importar los que mueren por eso esperó que Edward como Arya logren resistir todo lo que vivirán y sean unidos contra todo eso
Valquiria: Creo que si, ah de tener situaciones que lo obligan a ser fuerte (espero que la autora luego de contexto jajaja), e incluso, me atrevo a decir que es Edward quien auspicio a Arya para entrar a la universidad, porque ya desde un principio se veia que estaba interesado en ella, per se apartó porque ella queria al idiota de August 🤭
total 1 replies
Anonymous
Súper lindo! Ya ella se está dando cuenta de que es muy importante para ella y que sus sentimientos han empezado a cambiar👏👏👏y él poco a poco va soltando un poco más
Anonymous
No sé por qué tengo el palpito de que el patrocinador de Aria es Edward y adicional quién la pidió en su batallón también fue él para protegerla, estoy casi segura
RiYue87🇻🇪
no se 🤔🤔🤔 Annie siempre pareció envidiarla aunq nunca hizo mal pero algo no me cuadraba con esos comentarios raros q lanzaba a veces. y si era para hablar del cucaracho no gracias 😒
Mitsuki G
O tengo sentimientos encontrados primero admiró a Arya que a pesar de saber los escenarios que vera en esa guerra como los peligros que puede correr pero me alegra que la suerte o el destino volviera a unirlos aunque se nota que Edward sabe demostrar que no lo sacan de su lugar actuó bien solo espero que no la haya olvidado y que este para apoyarla como Arya a él que se unan en toda la situación y me intriga lo que está Annie le urgía verla ya que al parecer eso le urgía me preguntó que habrá sido?
missobsidiana
Me intriga saber que es lo que tiene Annie para decirle
Elizabeth Yepez
que bueno que los dos estén juntos en ese horrible escenario que es la guerra, que será lo que quería decirle Annie
Elizabeth Yepez
que bueno que los dos estén juntos en ese horrible escenario que es la guerra, que será lo que quería decirle Annie
Rosa Paredes
Eduard si es un HOMBRE de verdad no como ése cucaracho de porquería espero que ésas lágrimas sean las últimas en derramar por un indeseable que no supo luchar y apreciar en fin en ésas épocas pasaban de todo y todo dependía de uno mismo EXCELENTE HISTORIA 😁🌸🍀
Elizabeth Yepez
no fue buena idea ir al baile, pero así Arya, confirma que August sigue siendo un cobarde que no la merece ojalá logre olvidarlo
missobsidiana: para mí no pasa la situación por ser una buena idea o no porque Arya no puede pasar el resto de su vida limitándose a ir a lugares porque ahí podría estar August, solo debe superarlo y Edward 10/10
total 1 replies
Yobely Gomez Neira
🥰🥰🥰🥰
Yobely Gomez Neira
Edward te tenemos fe
Mitsuki G
Bueno aunque la idea de Giselle era que al verse olvidarán todo que estuvieran juntos cuando ese August es un cobarde que sigue ahí con esa bruja de Natalie que solo da entender que a Arya la tendría como amante la casa chica y a la bruja como la legítima eso quiere que no se valore por lo menos Edward la hizo divertir un momento y la apoyo donde Arya sin querer o sin aceptarlo el la da confianza a diferencia a los demás es un gran apoyo y ese encuentro ayudo a sacar en verdad todo lo que pasó y espero que con eso deje de sentir eso que ese cobarde no la vería como algo serio si no como algo escondido y ella vale mucho a pesar de su origen y Edward a pesar de eso este de su lado
missobsidiana
Giselle está haciendo mal, debería respetar la decisión de Arya y August demostró ser un cobarde la ama pero no se arriesgaría a luchar por ella defendiéndola y dándole su lugar ante los otros nobles y encima egoísta porque quiere que ella lo siga amando y lo busque descarado
Mitsuki G
Ese August se nota que tiene mucha autoestima después de como terminó con ella penso que Arya no tenía dignidad y le rogaría pero ahora está Gisselle la verdad está actuando mal si ese tonto actuó cobarde no digno de su prima por qué quiere volver a juntarlos debería ver a alguien mejor para ella no rogar por alguien cobarde que no es el único por lo menos está Arya sin saberlo tendrá a alguien que la apoye que no piensa que solo tendrá a alguien cobarde y al parecer necesitara apoyo donde Edward sera un gran apoyo
Yanitza Cótua: Giselle, parece enamorada también de August
total 2 replies
Sol
ay no Giselle te estas metiendo donde no deberías...ese August es un princeso alejó a Arya pero quiere que ella lo busque que lo amé, alguien así no vale la pena
Sol
Edward iba a aceptar 🤣
Sol
Pobre Arya le rompió el /Brokenheart/
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