toda mi vida vivi una vida donde fui despresiada y sola pero ahora que e renacido en la hija de un duque disfrutaré esta segunda oportunidad como hija mimada del duque William valtorian
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capitulo 17 Astrix vs Sophia
Los Días después de los acontecimientos llegó la una prueba Astrix estaba subida a un pequeño banquito frente a la mesa de la cocina. Sus pies apenas tocaban el borde, balanceándose de forma inquieta.
Tenía las manos manchadas de harina y el ceño fruncido con una seriedad que no combinaba con su tamaño.
Respiró hondo.
—Tranquila… —murmuró para sí misma—. Ya lo hiciste antes.
Desde la entrada, William observaba en silencio. No intervenía. No corregía. Solo miraba.
Y eso era peor.
Astrix sintió ese peso en el pecho.
No quería que él la ayudara.
Quería que viera.
—Solo… no te equivoques —susurró, apretando la cuchara.
En ese momento, Sophia apareció como un torbellino.
—¿astrix a ti también te toco el mismo día que Ami hacer la prueba de ingreso? —preguntó, sorprendida, mirando los ingredientes desordenados.
Astrix no respondió enseguida. Continuó mezclando, aunque sus movimientos ya no eran tan firmes.
—Estoy cocinando —dijo al fin—. Para la evaluación.
Sophia se acercó más, observando con curiosidad.
—¿Sola? —arqueó una ceja—. Eso es difícil incluso para adultos.
Astrix tragó saliva.
Lo sabía.
Y aun así, no se detuvo.
—No necesito ayuda —respondió, más rápido de lo que quería.
Sophia se encogió de hombros y fue a su propia mesa. No dijo nada más, pero el sonido de sus utensilios empezó a llenar el aire.
Astrix intentó ignorarla.
El azúcar cayó un segundo antes de tiempo.
No mucho.
Pero lo suficiente.
—… —Astrix se quedó quieta.
Removió. Probó.
Sus ojos se abrieron apenas.
No estaba mal.
Pero no era perfecto.
Y ella quería perfecto.
Sus manos comenzaron a temblar.
—No ahora… —susurró, apretando los labios.
Un pajarito se posó cerca, inclinando la cabeza, pero Astrix no lo miró.
Estaba demasiado concentrada en no fallar.
Desde la puerta, William frunció el ceño.
No por enojo.
Por preocupación.
Sophia, por su parte, derramó un poco de su mezcla. Soltó un pequeño quejido, frustrada, pero siguió adelante, limpiando con torpeza.
—Tch… —murmuró—. Qué difícil…
Astrix la oyó.
Y por primera vez, dudó.
“Si fallo…”
“Si ella lo hace mejor…”
Astrix cerró los ojos un segundo.
No.
No iba a huir.
Sirvió la tarta con cuidado, aunque sabía que no era su mejor obra.
Cuando ambas terminaron, el silencio cayó pesado.
La señora Rebeca probó primero el plato de Sophia. Asintió con educación.
—Correcto —dijo simplemente.
Luego tomó el de Astrix.
Masticó despacio.
Astrix sostuvo el aire en los pulmones.
—…Tiene talento —dijo Rebeca al fin—. Mucho. Pero estás tensa.
Astrix bajó la mirada.
—Quise hacerlo perfecto —admitió en voz baja.
No pidió disculpas.
No se excusó.
Rebeca la observó con más atención.
—La perfección no nace de la presión —añadió—. Nace de la constancia.
Sophia apretó los dedos de su vestido, confundida.
No había ganado.
Pero tampoco había perdido.
William no dijo nada.
Solo dio un paso adelante.
Astrix levantó la vista.
No sonrió.
No pidió aprobación.
Pero sus ojos brillaban.
William apoyó una mano sobre su cabeza.
—Estoy orgulloso —dijo simplemente.
No la llamó “mi niña”.
No exageró.
Y aun así…
Astrix sintió que el pecho se le aflojaba.
No dijo “papá”.
Solo asintió.
puede que en su primera vida la hallan tratado mal sus padres pero en esta le dieron la bendición de un padre que la adora y ella solo se nuestra indiferente con el
lo que debería es aprovechar el amor que el le tiene
esa es mi humilde opinión