NovelToon NovelToon
Una Noche De Pasión Con El CEO

Una Noche De Pasión Con El CEO

Status: En proceso
Genre:Venderse para pagar una deuda / Romance de oficina / Aventura de una noche / CEO
Popularitas:17k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna Ro

Florencia tuvo que sacrificarse por salvar a su hermano menor, vender su cuerpo por dinero, pero su sacrificio fue en vano.
Pero, esa noche tuvo consecuencias, y termina embarazada.
Ella lucha por salir adelante con sus hijos y su madre, sin saber que el hombre de aquella noche no puede olvidarla.

Shane Hillings estaba deprimido por su exnovia, quien le engañò de una forma cruel, estbaa tan mal que se sentía impotente como hombre, sin embargo, una noche con una mujer lo cambia todo, ahora obsesionado, solo quiere encontrarla, pero cuando piensa que ella no existe, decide olvidarla, hasta que un día la encuentra de nuevo ante él, como su empleada y con dos secretos de sangre que no puede ocultar, ¿puede el amor nacer de una noche de pasión?

NovelToon tiene autorización de Luna Ro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo: Una advertencia

—¡Por favor! ¡Detengase, va a matarlo! —la voz de Florencia temblaba mientras intentaba detener a Shane, que parecía no escucharla.

El caos a su alrededor se sentía como un torbellino, cada segundo intensificando el miedo que la atrapaba. S

in embargo, Florencia no se dio por vencida y tocó su hombro.

Ese simple gesto fue suficiente para que Shane la mirara. Sus ojos se encontraron y por un instante el mundo pareció detenerse.

Había demasiado miedo en su rostro angelical, tanta inocencia y vulnerabilidad que una punzada inesperada de remordimiento atravesó a Shane. Respiró hondo, como si intentara ahogar esa parte oscura y salvaje de sí mismo que había estado a punto de despertar.

Liberó al hombre que tenía frente a él, quien tosió con prisa y trató de recomponerse.

Parecía tan impactado, tan aterrorizado, que ni siquiera pronunció palabra; solo lo miraba, con el terror reflejado en cada músculo de su rostro.

Shane supo, con certeza fría, que jamás volvería a intentar lastimar a Florencia. Ella estaba pálida, pero por fin pudo respirar, un alivio profundo recorriendo su cuerpo.

Sin embargo, cuando levantó la mirada hacia él, sus ojos se encontraron con una intensidad inesperada. Shane no la veía como antes; su mirada estaba cargada de una lascivia contenida que hizo que Florencia se estremeciera.

No era la joven frágil de hace años; era una mujer que emanaba fuerza y sensualidad, igual de hermosa, igual de inocente en su apariencia, pero transformada, madura, imponente.

Observó la respiración de Florencia, abrupta, como sus pensamientos, y un escalofrío recorrió su espalda.

—¡¿Qué me ve?! —exclamó ella, mordiendo sus palabras con coraje y tensión.

Shane clavó sus ojos en los de ella, y esbozó una sonrisa tan sensual que Florencia sintió cómo cada rincón de su cuerpo vibraba ante la intensidad de aquel hombre.

—Solo compruebo por qué ese hombre se volvió loco al verte —dijo con voz grave, ronca, que casi no parecía suya. Florencia sintió que no reconocía a ese hombre ante ella.

—¿Es una burla? —respondió, ladeando la cabeza y arrugando el entrecejo. —Porque le queda muy mal al presidente de una compañía actuar como héroe y luego como patán.

Florencia estaba enfurecida. Dio media vuelta para alejarse, intentando escapar de la tensión que Shane provocaba, pero él caminó tras ella sin perder el ritmo.

—¿Qué de malo tiene alabar la belleza de una mujer? —su voz era firme, dominante—. ¿Acaso eso tiene también un precio?

La detuvo. Sus palabras hicieron que Florencia se girara lentamente, sus ojos lo miraban con rabia contenida y una chispa de desafío que no podía ocultar.

—Cuide sus palabras. A mí no me va a ofender, señor. No sé con qué mujeres trate, pero tenga cuidado, porque no lo permitiré —dijo con un tono firme que dejaba claro que no era fácil intimidarla.

Shane rio suavemente, pero con intensidad, y sus ojos la atravesaron.

—¿Y qué harás al respecto?

Florencia frunció los labios, indecisa, confundida. No esperaba que él se enfrentara tan directo a ella.

Sonrió y le miró.

—Señor Hillings, creo que usted no vale la pena para discutir, le agradezco haberme salvado, pero si intenta ofenderme de nuevo, no seré tan gentil.

Se alejó de él a toda prisa, dejándolo ahí parado, sin nada que hacer.

Respiró profundo y, por un instante, recordó a la mujer de esa noche, y cómo la sostuvo entre sus brazos años atrás; un deseo ardiente, inconfesable, lo atravesó por completo.

**

Florencia se acercó a sus compañeros. Ivonne y Eugenio habían dejado de bailar, observando la escena con mezcla de sorpresa y curiosidad.

—Chicos, debo irme —dijo con voz firme, pero con un dejo de pesar.

—¡No! Florencia, no te vayas, todavía es temprano —dijo Eugenio, intentando contenerla. —Además, no has bailado conmigo.

Florencia se tensó, consciente de la presencia de Ivonne a su lado, quien sentía una punzada de celos.

—Eugenio, déjala ir. Florencia tiene responsabilidades, su madre está enferma. No puede quedarse —dijo Ivonne, con autoridad maternal, calmando la insistencia de su amigo.

—Así es, Ivonne. Me gustaría quedarme, pero debo irme —dijo Florencia, intentando mantener la calma.

Los únicos que seguían bailando eran Fatima y Gonzalo, pero pronto Eugenio insistió de nuevo:

—¿Cómo vas a irte?

—Tomaré un taxi afuera —respondió ella, firme.

—¡Claro que no! Yo te llevaré —intervino Eugenio, con determinación.

Ivonne miró a Florencia con preocupación y un temor profundo ante la insistencia de Eugenio, y Florencia comprendió de inmediato lo que sentía.

—No, gracias. Prefiero ir sola. —Su voz era firme, pero gentil.

Eugenio frunció el ceño, deseando acercarse a ella, pero Florencia bloqueaba cada intento con sutil autoridad.

—¿Acaso alguien te espera en casa? —preguntó él, tratando de obtener una respuesta.

Florencia permaneció en silencio por un momento, evaluando qué decir.

—Conteste, señorita Florencia. Es un asunto importante para el señor Caceres —intervino Shane, acercándose con su presencia imponente, provocando sorpresa en todos los presentes.

—¡Shane! ¿Qué hace aquí? —preguntó Eugenio, desconcertado.

—Vine a divertirme. ¿Acaso necesitaba permiso? —respondió él con calma y una seguridad que llenaba la habitación.

—Oh, vamos, solo era una vil pregunta —dijo Eugenio, con un dejo de mal humor, molesto por la seguridad de Shane.

—¿Y entonces, Florencia? ¿Hay alguien esperándote en casa? —insistió Shane, observándola con atención.

—Mi madre y mis hijos —respondió ella con naturalidad, aliviando parte de la tensión.

Shane se quedó perplejo al escucharlo.

—¿Hijos? ¿Y el esposo la deja venir a trabajar?

Ella se puso nerviosa

—Soy… viuda.

Shane la miró fijamente, pero Eugenio dudó, él sabía por su hoja de vida que ella era madre soltera, pero no dijo nada.

—Bueno, dejemos de hablar y mejor bailemos.

Ivonne soltó una risa nerviosa, evidencia de su embriaguez y confusión.

—Debo irme —dijo Florencia, abrazando a Ivonne con afecto. —Diviértete.

Se despidió de todos, pero no de Shane. Caminó hacia la salida mientras sus miradas seguían cada uno de sus pasos, llenas de deseo y añoranza.

—Bueno, debo irme —dijo ella finalmente, respirando profundo.

—¿A dónde vas? —preguntó Eugenio, preocupado. —Quédate con nosotros.

—No, tengo cosas que hacer. Pero cuida a Ivonne; si algo le sucede, será tu culpa —respondió con firmeza, dejando a Eugenio con una mezcla de pesar y admiración.

Florencia caminó hasta el estacionamiento, ansiosa por abordar un taxi.

La incertidumbre la mantenía tensa, deseando resguardarse en casa. De repente, un auto de lujo se detuvo frente a ella y la ventanilla bajó.

Shane apareció, su rostro inconfundible.

—Señorita Florencia, suba. La llevo a casa —dijo con voz firme, mientras ella fruncía el ceño, visiblemente molesta.

—No, gracias. Estoy esperando un taxi —respondió, tratando de mantener la compostura.

Shane sonrió ligeramente, con una confianza peligrosa:

—Suba ahora, o lo lamentará.

—¿Es eso una amenaza? —exclamó ella, incrédula y con un dejo de desafío.

—No amenazo —replicó Shane, sus ojos pequeños y penetrantes, fijándose en ella con una mezcla de juego y advertencia.

1
Claudia Caro
se ve buena pero le faltó más emoción y la historia del ceo en la cama
Rosa Pandui
Excelente
Rosa Pandui
Esa Hilda es el diablo en persona,, Florencia deberías de contarle a Shane lo que te paso
Lili Hebe Villarruel
💟
Melisuga
Esa Hilda es peor de lo que pensaba. Hay que ser muy cautelosos y precavidos con ella.
Melisuga
¿Serás HDP, Eugenio?
😡😡😡
Maria Mongelos
Con Florencia nunca vas a llegar a nada y por idiota vas a perder a Ivonne
Maria Mongelos
Esto va a traer problemas a Florencia
Ella lo hizo una sola vez, no se dedicó a eso y lo hizo por necesidad
Maria Mongelos
Hilda es una asesina, Shane no sabe como es y a que se dedica su amiga?
Rosa Pandui
Santo Dios,,pobre chica,, Eugenio le partió el corazón,,son las consecuencias cuando andan fuera de sus cinco sentidos y más borrachos,,y de paso tiene transtornos alimenticios
Rosa Pandui
Shane ,,Hilda es tu peor enemiga
Rosa Pandui
Pobre Florencia,,sufre por ese pasado,,por ese triste capitulo de su vida
Rosa Pandui
Espero que la lleve a su casa jejeje
Rosa Pandui
Es el destino cruzar de nuevo sus caminos
Rosa Pandui
Era obvio encontrarse con gente grosera,,y si tú no quieres ir con esa persona que no te agrada y menos a la fuerza,,lo bueno que Shane llegó a salvarla de una violación
Rosa Pandui
Bravooo Florencia,,no te dejes provocar por Shane
Rosa Pandui
Jajaja, Florencia eres fuerte y haces estremecer a Shane
Rosa Pandui
Hilda por todos los medios va a tratar de impedir que Shane vuelva a estar con Florencia,, porque ella lo quiere tener
LecturasDeNoche
🎵🎶Y es que sin ti
Respiro con un solo pulmón... 🎵🎶😭
LecturasDeNoche
Ay, no, autora, acabo de terminar de leer un libro donde la protagonista era bulímica, y fue bien triste, no me digas que Ivonne también lo es... 😭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play