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CICATRICES BAJO LA LLUVIA

CICATRICES BAJO LA LLUVIA

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor eterno
Popularitas:5.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Kyoko...

Elena: Una talentosa restauradora de arte que perdió la confianza en su talento tras un accidente que le dejó una leve secuela en la mano derecha. Es perfeccionista, un poco retraída y está tratando de reconstruir su vida en un pueblo costero alejado del caos de la ciudad. podrá encontrar su rumbo en este lugar?

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CAPÍTULO 16: LA ARQUITECTURA DEL DESEO

​El regreso de La Atalaya no fue ruidoso. No hubo celebraciones con los vecinos ni más planes de batalla. Al llegar al taller, Julián y Elena se movieron por el espacio con una sintonía nueva, casi sagrada. El descubrimiento del sótano había dejado sus nervios a flor de piel, pero también había eliminado la última barrera que quedaba entre ellos: la duda sobre si su encuentro era un error del destino. Ahora sabían que sus sangres ya se habían buscado mucho antes de que ellos nacieran.

​El taller estaba en penumbra, iluminado solo por la luz de la luna que se filtraba por el gran ventanal y unas cuantas velas que Elena había encendido para combatir la humedad de la noche. El aroma a madera recién cortada se mezclaba con el olor dulce del jazmín que crecía fuera.

​—No puedo dejar de pensar en ese plano —dijo Julián, quitándose la chaqueta y lanzándola sobre un taburete—. Mi abuelo y tu bisabuela... Estaban allí, en ese mismo sótano, soñando con lo mismo que nosotros.

​Elena se acercó a él. Ya no llevaba el delantal de trabajo ni las herramientas colgadas. Se había soltado el cabello, que caía en ondas oscuras sobre sus hombros.

​—Ellos no pudieron terminar su historia, Julián —susurró ella, acortando la distancia hasta que sus pechos casi se tocaban—. Pero nosotros no somos ellos. No tenemos que escondernos.

​Julián la tomó por la cintura, atrayéndola hacia sí con una firmeza que hizo que a Elena se le cortara la respiración. Sus manos, esas manos que sabían de vigas y de cálculos de carga, recorrieron la espalda de ella con una delicadeza que la hizo estremecer.

​—He pasado toda mi vida intentando que nada se caiga, Elena —murmuró él, hundiendo el rostro en el hueco de su cuello—. Edificios, puentes, mi propia reputación... Pero contigo, por primera vez, no me importa derrumbarme.

​Elena levantó su mano derecha. Esa mano que había sido su mayor condena, ahora buscaba el rostro de Julián. Sus dedos recorrieron la línea de su mandíbula, y aunque el leve temblor seguía allí, ya no era una señal de debilidad. Era una vibración de vida.

​—Entonces derrúmbate —respondió ella, antes de sellar sus palabras con un beso que no se parecía a ninguno de los anteriores.

​No hubo prisas. La intimidad entre un arquitecto y una restauradora es, por naturaleza, un proceso detallado. Julián la guío hacia la pequeña zona de vivienda que Elena había habilitado al fondo del taller, un espacio separado por pesadas cortinas de lino donde una cama amplia esperaba bajo una colcha tejida a mano.

​El humor, ese compañero inseparable, hizo una última aparición antes de que el mundo exterior desapareciera por completo.

​—Espero que esta cama tenga mejores cimientos que la puerta que arreglé el primer día —bromeó Julián en un susurro mientras la ayudaba a deshacerse de su suéter.

​Elena soltó una risita suave que se fundió con un suspiro.

—Tú eres el ingeniero, Julián. Si esto colapsa, será bajo tu responsabilidad técnica.

​Él sonrió, pero su mirada se volvió rápidamente seria, cargada de una devoción que la hizo sentir la mujer más hermosa de la tierra. La ropa fue quedando olvidada en el suelo, como las capas de barniz viejo que Elena solía quitar de los cuadros para revelar la verdadera obra de arte que había debajo.

​Bajo las sábanas de hilo, el tiempo se detuvo. Julián descubrió cada cicatriz del accidente de Elena no con lástima, sino con veneración, besando cada marca de su piel como si estuviera restaurando una pieza invaluable. Ella, a su vez, exploró la fuerza de sus hombros y la tensión de sus músculos, aprendiendo el mapa de un hombre que había sido construido para aguantar pesos imposibles, pero que ahora se entregaba por completo a su tacto.

​Hacer el amor con Julián fue para Elena como pintar el lienzo más difícil de su vida: requería paciencia, capas de ternura y una entrega absoluta de los sentidos. En el momento de la unión, sus manos se entrelazaron con fuerza —la mano derecha de ella firme entre las de él— y por un instante, el dolor del 14 de febrero fue finalmente borrado por una marea de placer y pertenencia.

​Fueron horas de susurros, de promesas mudas, Julián la amo, la adoro, lento, con toda la calma, para recorrer cada espacio de ella y dejarlo marcado por sus besos fue entrega total, la hizo suya, con toda la pasión que tenía. Ella le entrego su primera vez y se creo una conexión que iba más allá de lo físico. En el silencio de la noche, mientras la respiración de ambos se acompasaba, nació algo que ninguno de los dos se atrevía a decir en voz alta aún: una semilla de futuro. La idea de que su amor pudiera crear vida, de que de dos linajes marcados por la tragedia pudiera nacer algo nuevo y puro, flotaba en el aire cálido del taller.

​—¿En qué piensas? —preguntó Julián mucho después, mientras ella descansaba la cabeza en su pecho, escuchando el latido rítmico de su corazón.

​—En que este es el primer cimiento de verdad —respondió ella, trazando círculos invisibles en su piel—. Lo de afuera, los juicios, las restauraciones... eso es solo el decorado. Esto es la estructura.

​Julián la abrazó con más fuerza, envolviéndola en un refugio de calor.

—Vamos a construir algo increíble aquí, Elena. No solo un taller o un museo. Vamos a construir una vida que nadie pueda quemar.

​Se quedaron dormidos mientras el primer rastro de la madrugada empezaba a clarear el horizonte. No sabían que, efectivamente, este encuentro íntimo era el inicio de un camino que los llevaría, meses después, a enfrentarse a todo juntos, como una sola persona, ante las adversidades.

​Pero por ahora, solo eran dos náufragos que habían encontrado tierra firme en los brazos del otro. Ese día terminaba con la promesa de que, pase lo que pase en los próximos días y meses, ellos ya eran una sola pieza, restaurada y eterna.

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✿.。.:* ☆𝙰𝚗𝚗𝚒𝚔𝚊✿.。.:* ☆:.
😌
Rositha🌹📝📚
Excelente 🙏🌷
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
muy buen cap 👏👏👏
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
yo quiero que sea niña
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
es cierto que la fertilidad aumenta luego del primer embarazo?
𝙉𝙄𝙂𝙃𝙏𝙁𝘼𝙇𝙇
AAAAH 😱jajajaja el muchacho lo volvió a hacer, que linda familia, cada vez se hace más grande
Andrea
Adorable
🦋 Vαηυн ✨🦋
Bueno, yo no sabía que los colores se sentían incomprendidos 🤣🤣
🦋 Vαηυн ✨🦋
🤣🤣🤣🤣 Como sería el moco de trol?? 🤣🤣
yewein¥§
sexo no 🤕
yewein¥§
Cupido un poroto 😁🥵 quiero zexo ver🤧
yewein¥§
son iguales 🤓
yewein¥§
le gustó el nombre 😁
yewein¥§
son 2 gotas de agua
yewein¥§
encontraste tu alma gemela 🤓
yewein¥§
yo Cristian 😁
yewein¥§
que está lloviendo no sabía ☂️
yewein¥§
pobre universo siempre sale siendo acusado 🤓
yewein¥§
es la correcta embarazala😁
yewein¥§
que te den cómo cajón que no cierra🥵
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