El amor no siempre aparece como lo soñamos.
A veces llega envuelto en errores, promesas rotas y despedidas que dejan el alma cansada. Idealizamos su forma, su fuerza, su duración, y cuando la realidad no coincide, la decepción nos empuja a pensar que el amor verdadero es solo un mito.
Tropezamos una y otra vez, aprendiendo a proteger el corazón, hasta casi convencernos de que sentir ya no vale la pena.
Pero incluso en esa duda, cuando menos creemos, el amor encuentra la manera de recordarnos que si existe… aunque no sea como lo imaginamos,mucho menos perfecto.
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capitulo 16 no soy una secuestradora.
Ya habían pasado seis meses desde la desaparición de Bruna.
Su madre vagaba en un mundo de incertezas.
En el hospital no tenía datos sobre su identidad, todo se había perdido en la explosión.
Tal vez, había subido al ómnibus a último momento, o se encontraba en alguno de los vehículos que cargaban combustible en la estación de servicio.
El llanto de un niño la despertó.
Le dolía todo el cuerpo, apenas conservaba destellos de lo ocurrido.
La habitación giraba a su alrededor.
—Lauri.— balbuceo y la persona que la cuidaba dió el alerta .
Enseguida llegó un hombre bien vestido que se sentó a su lado.
Unos guardias bloqueaban la entrada,incluso para los médicos.
Bruna seguía aturdia ,con un zumbido constante en los oídos.
El hombre a su lado le hablaba en forma severa ,casi a los gritos, se puso a llorar .
Pero luego cambio su actitud, poniéndose mas amable.
— Cálmese,recién se despierta,no quiero hacerle daño.
Es mejor que comprenda que está viva, porque creo que salvó a mi hijo.
Aunque también tengo dudas si usted lo secuestro o no.— que ignorancias decía ese tipo.
—¿ Secuestro?....¿donde está Lauri?.. Karine..¿ está bien?.— le dolía la garganta,sentía sed.
— Lauri es mi hijo,no sé quien es Karine, ¿que recuerda de la explosión?.—bajaba un poco el tono.
— No dejé que Lauri se lastime, es solo un bebé.
¿Donde está Karine?, ¿su madre está bien..?.— insistía.
— ¿Que madre?, no me tome por tonto ,¿de que madre me habla?.
Mi hijo fue secuestrado ,¿usted lo secuestró?.— insistía en acusarla.
— No hice nada ,Lauri estaba con la mamá, subieron al ómnibus en el camino.— hablaba casi sin voz.
— Que mas...— le asustaba su mirada.
— Lloraba y lo calme,me duele la cabeza...— parecía que le iba a explotar.
— El doctor va a venir así que me conteste las preguntas que tengo para usted.— le aclaraba.
— Mi cabeza...—se quedaba dormida, inconsciente.
Uno de sus ayudantes se acercaba con la lista de los pasajeros nuevamente.
Habían tres opciones para mujeres que faltaban identificar, ella era la única sobreviviente y no sabían ni el nombre.
— Insiste con las grabaciones de la terminal y de lo más cercano al puesto de combustible ese.
Paga lo que sea ,si es necesario.— ordenaba .
— Si señor,¿ ya dejamos al médico entrar?.— asintió.
Personalmente observaba todo lo que le hacían ,no saldría de la habitación hasta conseguir algo.
Cuando volvió a despertar , otro hombre mayor con cara de bueno, la acompañaba.
— ¿Te sientes bien muchacha?, hace dos días que duermes.
Y más de seis meses que estás en coma.— le explicaba su situación.
— ¿Quien es usted?, quiero a mi mamá. — pedía algo llorosa.
— Soy un amigo,me llamo Lauro Quinteros.
Déjame contarte algunas cosas, hace ocho meses,secuestraron a mi nieto.
Es sólo un bebé, se llama Laureano creo que lo conoces.— empezaba diciéndole.
— ¿¿Lauri??.— preguntaba.
— Si,llevábamos dos meses buscándolo y apareció debajo de ti después de una explosión.— ahora entendía muchas cosas.
—¿ Está bien el bebé?.— preguntaba.
— Si ,ya anda caminando por todos lados, mi hijo estuvo hablando contigo.— le contaba.
— Yo no lo secuestre, venía con su mamá. Solo se lo cuidé para que fuera al baño, tenía su período.— volvía a aclarárselo, con voz casi agoníca..
— Entiendo,lo que pasa es lo siguiente, nosotros pagamos una suma considerable por su regreso, pero nadie lo devolvió.
De repente aparece contigo.— claro que lo entendía, pero ella no tenía nada que ver.
— No lo secuestre ,venía con su madre,porque no me escuchan. — insistía.
— La mamá de mi nieto falleció en el parto, así que no puede ser ella.
¿Como dijo esa mujer que se llamaba?.— al menos era más amable que el hijo.
— Rose..no...¿cómo era?..¿cómo era?...no lo recuerdo.— se volvía a dormir , el médico le explicaba que su condición era inestable.
Cada vez que forzaba su mente con recuerdos, se desmayaba.
En sus sueños buscaba las respuestas que no encontraba.
Sintió dolor ,mucho dolor ,algo rebotaba contra su cuerpo mientras dormía.
Podía ver a los médicos con las manos ensangrentadas tratando de hacerla regresar a la vida .
Dos hombres de blanco se colocaban a su lado ,uno de cada lado,calmandola.
Ya no sentía ningún dolor ,esas manos,esas miradas le daban una paz, que no sentía desde hace mucho tiempo.
Susurraban algo a su oído que no escuchaba o no recordaba, para después volver a despertarse con el ruido de una sirena.
Con el movimiento regresaba el dolor ,seguía confundida , haciendo deducciones de donde se encontraba .
El sol la quemaba,el vacío le daba arcadas.
Despertaba en otro lugar, extraño, con ese hombre mayor a su lado.
— Señor.... Quintana.— lo llamaba de repente, abriendo los ojos.
— Quinteros.— la corregía, haciendo sonar la alarma.
Enseguida venía un médico a revisarla junto una enfermera que la atendía amigablemente.
Más tarde,hablaba brevemente con ella antes de marcharse.
— ¡Que bueno que despertaste Bella Durmiente!, vengo más tarde .— parecía que ya había escuchado eso antes.
Su acompañante regresaba y se sentaba a su lado,con mejor semblante que meses atrás.
— Hola muchacha, debemos retomar nuestra charla.
Quiero creer que eres buena persona, pero cuando alguien entra a un hospital e intenta matarte, suponemos que no es tan así.
Te llamas Bruna Rodríguez, ¿estoy en lo correcto? y tienes 26 años.— ese era su nombre , pero no sabía de que hablaba.
Dudaba estar en el mismo lugar, quizás la cambiaron a otra habitación, dentro del mismo hospital.
— ¿Muerta?, ¿quien me quiere muerta?,ni sé quienes son ustedes.
Soy Bruna Rodríguez si , era la asistente de la gerencia en el hotel Internacional Paradise ,una persona común y corriente que renunció a su trabajo.
Quería regresar a casa,con mi mamá para descansar,cuando el ómnibus en el que viajaba explotó en la gasolinera .— esa era su verdad.
— Entonces,dime ¿ porque te darían tres tiros?.— todo era irreal.
Como si su vida se tratase de una película de acción de la que no quería ser la protagonista.
—¿Tiros? ,¿que tiros?,hubo una explosión en la gasolinera ,no soy una secuestradora, quiero que venga la policía inmediatamente.
Los voy a denunciar por acoso a una paciente en recuperación. — agregaba enojada.
— No soy alguien que quiera tu mal, ya mi hijo necesita respuestas.
Dos meses atrás durante el cambio de turno del hospital, un hombre armado entró donde estabas internada y te dió varios disparos.
Estás viva de milagro,porque mi hijo se olvidó del celular y regresó enseguida a buscarlo.
Tienes que decirnos que querías con mi nieto y quienes son esos tipos.
Lauri es pequeño, frágil, tememos por su bienestar.— le explicaba.
— No soy una secuestradora,no se quien me disparó ,¿porque no lo entienden?.— nada de lo que decía era escuchado.
— Entonces dime el nombre de la mujer que tenía a mi nieto .— le pedía .
— Me dijo que se llamaba....,se llamaba...¿cómo se llamaba?... Karine,eso Karine ,también me dijo que su esposo la esperaba en la terminal de Los Arboledos.
Es todo lo que sé,varios pasajeros vieron como la ayudé cuando subió al bus,con Lauri llorando.
Después me pidió que lo cuidara mientras iba al baño,tenía su período.— la historia era la misma de siempre, pero con más detalles.
— Bueno me queda una cosa por hacer.
Si ves algunas fotografías,¿será que la reconoces?.— le preguntaba.
— Claro que sí,creo que si.—afirmaba.
— Traje muchas fotos ,de gente que conozco,de los que iban en el ómnibus y usted me dice quien es esa mujer.— abría un sobre para empezar a mostrarle.
— De acuerdo.— miraba cada una con detenimiento señalando a algunos que conocía de ese breve viaje y otros que no conocía de nada.
Hasta que vio a Karine.
— Es ella.— señalaba convencida.
— ¿Está segura?.— preguntaba confundido.
— Claro que si,ella es Karine, la mamá de Lauri.— afirmaba con mucha seguridad.
— No juegue conmigo, ella es la madre de mi nieto.— cambiaba su tono amable.
— Claro...., se lo dije ,esa es la mamá del niño, se subió en el camino con el niño llorando.
Quería su biberón, se lo calme mientras se lo preparaba,estaba bastante nerviosa.
Después me pidió que lo cuidara en la estación,vi que tenia hambre,así que le di pedacitos de mi sándwich.
También cuidaba que el ómnibus no nos dejara,me distraje un momento jugando con Lauri.
Cuando levanté la vista,el ómnibus estaba en llamas y una bola de fuego venía en nuestra dirección.
Le di la espalda a las ventanas, protegi como pude al niño hasta que me desmaye ,una y otra vez hasta el rescate.— repetía lo mismo una y otra vez
— Pues no le creo nada,no ofenda mi inteligencia.
Esa mujer que señala es Patricia, la esposa fallecida de mi hijo.
Murió en el parto,por eso jamás podría estar con el niño.— le aclaraba.
—Ella es Karine,lo juro y estaba con su nieto.
Busque a los que estaban conmigo en la explosión y todos le dirán que ella iba en ese ómnibus.— insistía con la verdad .
— No le creo.— la veía cada vez más alterada y apenas despertaba.
Asi que dejó el interrogatorio.
Hizo señas y un médico se encargaba de ella.
Lentamente se fue durmiendo, sin tener noción alguna de donde estaba.
No volvería a despertarse en días y cuando lo hizo estaba en otra cama como atada.
Ahora a su lado tenía al hombre malo, con un tapa bocas puesto, lentes transparentes ,una especie de túnica y guantes .
Era como si cargara con un virus contagioso del que no tenía noción.
¿Quienes eran esas personas?, no lo sabía,pero ella no había secuestrado a nadie.
¿Porque no la escuchaban?.
— Está viva porque protegió a mi hijo con su cuerpo,pero no le creemos nada.
Quiero que sepa que no estamos más en el hospital, ésta es mi casa,afuera hay una pandemia y la gente se muere.
El médico nos dijo que debido a su fragilidad ,era del grupo de riesgo,así que la sacamos de ahí.
Necesito que entienda que le estamos dando lo que muchos desean hoy en día ,exclusividad médica.
Tendrá una enfermera que la cuidará las 24 horas del día para que se recupere y un médico que nos dará instrucciones desde donde pueda atendernos.
Aquí es aislado,nadie entrará a verla sin protección ,para cuidar que no se enferme.
Será mejor que cuando logre caminar, nos muestre a sus cómplices o me voy a olvidar de esa pequeña buena acción que hizo por mi bebé.
La desató y con la fuerza que no sabía de donde sacaba ,le gritó.
— ¡No soy una secuestradora!!.— después lo abofeteo .
Quería salir corriendo ,pero no tenía fuerzas para nada,se caía de la cama.
Nuevamente le volvía a atar las manos.
— Cuando esté más calma ,se las saco , no vuelva a golpearme . — le tomaba la cara con fuerza y se marchaba de la habitación.
No tenía idea de donde estaba, pero quería una sola cosa.... escapar.
Ese tipo estaba loco hablando de virus , de muerte y secuestros.
¿Que era eso?, mientras dormía el mundo se volvió apocalíptico ,a esa altura no se asombraria que todos afuera fuesen zombis.
Una cara conocida ,pero cubierta venía a colocarle medicamentos.
— No me duerma,dígame alguna cosa por favor.— suplicaba.
— ¿Que quiere saber?.— preguntaba pronta para inyectarle algo al suero.
— Me dijo ese hombre que se está muriendo la gente,¿tengo alguna cosa contagiosa?.— pobre mujer,pensaba.
— Es verdad la gente se está muriendo, pero usted está a salvo aquí.
Como el señor tiene recursos y ya tenía todo ésto pronto para usted, en el hospital le advirtieron que estaba en peligro por su condición.
Hay un virus suelto.
Dicen que es culpa de unos murciélagos chinos, otros afirman que liberaron algo para diezmar a la población.
Lo cierto es que los que mueren por ese virus y los que no,están todos en la misma lista.
Hay mucha incertidumbre, entré en pánico, algunas de mis colegas se enfermaron, otros murieron.
En Europa está falleciendo mucha gente.
Imagínese que puede pasar acá, con todas nuestras carencias, si ese virus se dispersa sin control.
Quienes se recuperaron han vuelto a enfermar otras veces.
No están haciendo efecto las vacunas, hay de varios tipos y procedencias.
Los que las toman, se enferman igual.
Cuando el señor Quinteros,me ofreció atenderla en forma exclusiva, no me negué, no quiero morirme.
Tengo que medicarla.— le explicaba colocando la medicina.
— Gracias. — se iba durmiendo poco a poco.
La cubría y se marchaba cerrando la habitación.
La tenían en un ambiente esterilizado, totalmente aislada del resto de la casa.