NovelToon NovelToon
La Falsedad Del Amor

La Falsedad Del Amor

Status: Terminada
Genre:Amor tras matrimonio / Síndrome de Estocolmo / Atracción entre enemigos / Venganza / Venderse para pagar una deuda / Amor-odio / Completas
Popularitas:77.5k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Crisbella

Soy Anabella Estrada, única y amada hija de Ezequiel y Lorena Estrada. Estoy enamorada de Agustín Linares, un hombre que viene de una familia tan adinerada como la mía y que pronto será mi esposo.
Mi vida es un cuento de hadas donde los problemas no existen y todo era un idilio... Hasta que Máximo Santana entró en escena volviendo mi vida un infierno y revelando los más oscuros secretos de mi familia.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo XVI Un deseo incontrolable

Punto de vista de Máximo

Estaba esperando en el auto, la impaciencia me carcomía. No saber qué estaba ocurriendo en esa habitación me llenaba de una ansiedad que detestaba.

​—Señor, la señorita Estrada acaba de salir del edificio —anunció mi chófer, rompiendo el silencio.

​Escuchar ese apellido me encendió la sangre.

​—Ella es la Señora Santana —sentencié, mi voz vibrando con una amenaza sorda—. Que no se te vuelva a olvidar.

​—Disculpe, señor. No se volverá a repetir.

​El chófer bajó para abrir la puerta. Ana subió con esa elegancia innata que parecía llevar en el ADN, incluso después de haber pasado por el infierno. Se sentó lo más lejos posible de mí, pegada a la puerta.

​—¿Qué tanto hablaste con tu madre? —pregunté. Mi tono fue tan gélido que el ambiente en el auto pareció congelarse.

​—Nada importante —respondió ella, sin mirarme—. Solo quería saber cómo me estabas tratando.

​—Espero que no hayas dicho nada que me obligue a sacar a la luz nuestro matrimonio antes de tiempo.

​—No te preocupes. Inventé una historia para que ella estuviera tranquila.

​El auto se puso en marcha y el silencio volvió a tronar entre nosotros. Ella se refugió en el paisaje tras la ventana, mientras yo fingía revisar documentos. Pero no podía concentrarme. El calor en el interior del vehículo se volvió sofocante. No soy de piedra; saber que la mujer más hermosa que había visto en mi vida ahora me pertenecía legalmente, empezó a despertar una atracción que se escapaba de mi control.

​Con un movimiento seco, pulsé el mando para subir el separador. El vidrio oscuro e insonorizado nos aisló del mundo exterior.

​—¿Qué está pasando? —preguntó ella, y el rastro de terror en su voz fue música para mis oídos.

​—Es obvio: quiero privacidad con mi mujer —dije, deslizándome por el asiento de cuero como un lince cazando a su presa.

​Sus ojos se cristalizaron en segundos. Empezó a temblar, y aunque sus labios se movieron, no salió sonido alguno. Estaba paralizada.

​—Tranquila, seré amable contigo —susurré, acortando la distancia—. Ahora estarás con un hombre de verdad.

​Lo dije dando por hecho que ya se había entregado al imbécil de Agustín, y la idea de borrar cualquier rastro de ese tipo me obsesionaba. Inhalé su aroma natural; era adictivo, una mezcla de flores frescas y miedo. Acaricié sus brazos con una lentitud desesperante, sintiendo su piel de gallina bajo mis dedos.

​—¿Te comió la lengua el ratón? —pregunté. Era la primera vez que se quedaba callada.

​Su expresión de puro pánico me hizo dudar un instante. No estaba jugando, no estaba fingiendo desinterés para provocarme; estaba aterrada. Pero mi deseo era más fuerte que mi lógica.

​—¿Sabes que esto es normal en una pareja de recién casados? —dije, volviendo a acercarme hasta que nuestras respiraciones se mezclaron.

​—No somos una pareja normal —logró articular con voz temblorosa—. ¿O es que ya olvidaste que soy tu rehén?

​Sus palabras, en lugar de frenarme, alimentaron mi furia y mi necesidad de doblegarla.

​—Tienes razón, Anabella. No somos normales.

​No quería seguir discutiendo. Me adueñé de sus labios en un beso brusco, posesivo, que buscaba una rendición absoluta. Ella era dulce, suave como los pétalos de una rosa, pero sus palabras seguían siendo espinas. Para mi sorpresa, no luchó contra mí. Intentó seguirme el ritmo, pero sus movimientos eran torpes.

​Un pensamiento cruzó mi mente como un rayo: su inexperiencia era evidente. Si Agustín era el idiota que ella amaba, estaba claro que ese infeliz no tenía la menor idea de cómo tratar a una mujer como ella. Ella estaba intacta, y descubrirlo solo hizo que mi deseo de destruirla se mezclara peligrosamente con el de poseerla para siempre.

​—No tienes ninguna experiencia con un hombre —afirmé. No era una pregunta, era una certeza que me golpeó con la fuerza de un descubrimiento prohibido.

​Ana giró la mirada hacia el suelo del auto, ocultando sus ojos de los míos. Sus mejillas se habían teñido de un carmesí profundo; no sabía si era por el calor del momento, por la vergüenza o porque mi deducción le había dado de lleno en el blanco.

​—¿Cuál sería la diferencia? —logró decir, aunque su voz sonaba pequeña—. Sea cual sea mi respuesta, eso no cambia en nada mi posición en esta relación. Sigo siendo una moneda de cambio.

​Sus palabras fueron como un balde de agua fría sobre mi deseo. Tenía razón. Ella era una deuda pagada con piel y apellido, y yo estaba dejando que mis instintos nublaran mi juicio.

​—Tienes razón —respondí, apartándome de ella con brusquedad y recuperando mi espacio en el asiento. Me obligué a mirar hacia el frente, respirando el aire acondicionado para calmar la sangre que aún me hervía.

​Llegamos a la mansión minutos después. El imponente edificio de piedra nos recibió bajo una luz mortecina. Al bajar del auto, Ana parecía haber recuperado parte de su calma, moviéndose con esa elegancia robótica de quien acepta su condena. Yo, en cambio, era un torbellino interno.

​Tenía que controlarme. No podía permitir que ningún sentimiento por ella —ni siquiera la curiosidad— echara raíces dentro de mí. Había pasado años construyendo este plan de venganza como para dejar que una cara bonita y un beso lo echaran todo a perder. Lo mejor era mantenerme alejado, poner muros de hielo entre nosotros hasta que mi voluntad fuera de nuevo de hierro.

​—Emilia te enseñará tus nuevos aposentos —dije sin mirarla, mientras caminábamos hacia la entrada—. Desde hoy, esta es tu casa, pero no te confundas, Anabella. Las puertas están cerradas para ti.

​Entré en mi estudio y cerré la puerta tras de mí, necesitando desesperadamente el silencio para recordar por qué la odiaba, antes de empezar a desearla de una forma que no pudiera controlar.

1
MARTITA
ALGUIEN PUSO LA MECHA Y OTRO LA ENCIENDE, DEPENDE DEL ALCANCE DE LA EXPLOSIÓN, ASÍ SERÁ LA CAÍDA DE FALSOS IMPERIOS. NADA NI NADIE SALDRÁ INDEMNE DE ÉSTE DESASTRE.🫣🫣🫣😳😳😳
MARTITA
AL FIN, DESPUÉS DE VEINTE AÑOS SE ESTÁ HACIENDO UNA JUSTICIA ATRONADORA, DESTRUCTIVA Y VERAZ ANTE TANTA AMBICIÓN DESMEDIDA, CRUEL Y DESTRUCTIVA.
MARTITA
ACÁ HAY TRES FAMILIAS QUE SE HAN TRAICIONADO MUTUAMENTE, LA ÚNICA QUE PAGÓ CARO UNA TRADICIÓN FUERON LOS PADRES DE MÁXIMO, Y GRACIAS A ESO LOS OTROS DOS MANTUVIERON BIEN SUS NEGOCIOS, HASTA AHORA; QUE FERNANDO Y EZEQUIEL ESTÁN EN BANCAROTA Y ODIÁNDOSE MUTUAMENTE, SUS HIJOS CASÁNDOSE POR CONVENIENCIA DE SUS PROGENITORES HAN LLEGADO A TAL EXTREMO DE ODIOS Y RESENTIMKENTO QUE HASTA LA VERDAD PARECE DILUIRSE LENTAMENTE...🫣😳🥺🤔
MARTITA
SI NADIE HABLA CON CLARIDAD DEL PASADO, ÉSTOS PADRES, CON MUCHA CULPA DE LO OCURRIDO, TERMINARÁN DESTRUYENDO EL CORAZÓN DE SUS HIJOS.
MARTITA
EN VEZ DE DECIRLE A SU HIJA LA RAZÓN POR LA CUAL ODIABAN TANTO A MÁXIMO DECIDIERON DESPRECIARLA Y NEGARLE SU PATERNIDAD.
MARTITA
QUÉ DIRÁN AHORA, DELANTE DE MÁXIMO Y DESCUBRIENDO QUE ESTÁN CASADOS...
MARTITA
ME HABÍA OLVIDADO QUIEN ERA ELENA, ESPERO QUE MÁXIMO HAGA ALGO PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA DE ÉSTA PEQUEÑA FAMILUA.
MARTITA
MÁXIMO ESTÁ TERRIBLEMENTE PERDIDO DE AMOR POR ANABELLA, ESO LO HACE REALMENTE HUMANO.
MARTITA
ESPERO QUE MÁXIMO DESCUBRA EL TRASFONDO DE SU TRAGEDIA.
MARTITA
ÉSTE TAL FERNANDO ES MALO IGUAL QUE SU HIJO ESTÚPIDO
MARTITA
SE VA A CASAR POR INTERÉS Y PERSIGUE A ANABELLA POR ORGULLO DE MACHO, SÓLO PARA DIVERTIRSE.
QUÉ ASCO DE HOMBRE! OJALÁ MÁXIMO LO UNDA EN LA PEOR DE LAS MISERIAS SOLO POR MOLESTAR LA PAZ DE SU MUJER.
MARTITA
UN HOMBRE TAN CRUEL NO PUEDE TENER UNA HIJA DE CORAZÓN NOBLE COMO AMABELLA. PERO TAL VEZ LOS PADRES DEL EX DE ELLA TENGAN MUCHO QUE VER.
ESOS SÍ QUE SE AJUSTAN AL MODELO PERFECTO EN AMBICIÓN Y MALDAD 😳🤔
MARTITA
MÁXIMO! DEJA DE HACERTE EL REY VERDUGO! SOLO ERES UN HOMBRE QUE POR DÉCADAS HA CARGADO UN ODIO VICERAL QUE AHORA CUESTA SOLTAR ANTE LA PRESENCIA DE UN SENTIMIENTO HERMOSO.
ACÉPTALO DE UNA MALDITA VEZ! ESTÁS TERRIBLEMENTE ENAMORADO.🤭
MARTITA
HACE RATO QUE ESTÁ ENAMORADO, PERO SU SED DE VENGANZA NO MERMA, Y NO SE PERMITE SER GENTIL CON SUAVIDAD EN VEZ DE SOLTAR LA FIERA EN UN SEGUNDO.
MARTITA
MÁXIMO ESTÁ CADA VEZ MAS PENDIENTE DEL BIENESTAR DE "ESPOSA-ESCLAVA.
MARTITA
SU ORGULLO, DIGNIDAD Y ENTERESA ESTÁN AL LÍMITE.
SI MÁXIMO SIGUE ASÍ LA VAN A INTERNAR, ANABELLA YA NO RESISTE.
MARTITA
MÁXIMO ESTÁ CELOSO Y NO SABE CÓMO MANEJARLO.
MARTITA
QUÉ RÁPIDO VINO CUPIDO!
MARTITA
TANTO QUE SE VAN A HACER LA VIDA IMPOSIBLE Y TERMINARÁN EMBOBADOS UNO Y OTRA🤭
MARTITA
CUANDO MÁXIMO SE ENAMORE HASTA EL HUESO, TRATARÁ DE QUE LO PERDONE ANABELA.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play