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Destinada A Brillar

Destinada A Brillar

Status: En proceso
Genre:Venganza de la protagonista / Elección equivocada / Traiciones y engaños / Amante arrepentido / Autosuperación / Mujer poderosa
Popularitas:854.9k
Nilai: 4.7
nombre de autor: Nicol Estrada Tacza

Cielo Astrada de 23 años, ha soportado el desprecio de su esposo Gabriel Romero y su familia por años, creyendo que su amor y sumisión eran la clave para mantener su matrimonio. Sin embargo, cuando Gabriel decide divorciarse para casarse con su amante y la familia de él la humilla, Cielo revela su verdadera identidad: una mujer poderosa con un pasado oculto de riquezas e influencias.

Despojándose de su rol de esposa sumisa, Cielo usa su inteligencia y recursos para construir un imperio propio, demostrando que no necesita a nadie para brillar. Mientras Gabriel y su familia enfrentan las consecuencias de su arrogancia, Cielo se convierte en un símbolo de empoderamiento y fuerza para otras mujeres

NovelToon tiene autorización de Nicol Estrada Tacza para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16: Entre el Amor y la Culpa

Gabriel entró a la casa con pasos rápidos y firmes, pero se detuvo en seco al ver la escena que se desplegaba ante sus ojos. Cielo yacía al pie de las escaleras, inmóvil, con la cara pálida y el cuerpo retorcido en una posición antinatural. La sangre manchaba el suelo a su alrededor, una visión que lo llenó de terror. Su corazón se detuvo por un segundo, luego comenzó a latir con una fuerza desesperada.

—¡Cielo! —gritó, arrodillándose rápidamente a su lado.

Su mente se llenó de caos, incapaz de procesar la magnitud del horror que estaba viendo. No había rastro de la indiferencia o el desprecio que había mostrado hacia ella en los últimos meses. Todo lo que importaba ahora era el estado en que la encontraba, vulnerable y herida.

Con manos temblorosas, Gabriel levantó a Cielo, tratando de ser lo más cuidadoso posible, temiendo causarle más daño. Ella estaba inconsciente, su respiración era superficial y débil. En ese momento, todo el rencor, la confusión y las peleas que habían tenido parecían triviales. La única preocupación en su mente era mantenerla viva.

—¡Isabel! —rugió, buscando con la mirada a la mujer que lo había llamado minutos antes.

Isabel, que estaba en la puerta, fingiendo angustia, se acercó lentamente. Su rostro mostraba una mezcla de preocupación fingida y calculada manipulación. Aunque intentaba parecer consternada, sus ojos brillaban con una satisfacción oscura.

—¡No sé qué pasó! —exclamó Isabel, su voz teñida de falsa inocencia—. Entré a buscarla, y la encontré al pie de las escaleras... ¡Yo... traté de ayudarla, pero estaba tan asustada!

Gabriel la miró por un momento, su mente no tenía espacio para procesar lo que ella decía, estaba totalmente enfocada en Cielo. Sin más palabras, se levantó con Cielo en brazos y salió de la casa, dirigiéndose al coche. Isabel lo siguió, asegurándose de estar cerca, pero no demasiado para que Gabriel no pudiera sentir la falsedad de su preocupación.

—Sube —ordenó Gabriel, su voz tensa mientras colocaba a Cielo en el asiento trasero, tratando de evitar moverla demasiado.

Isabel obedeció, subiendo al coche rápidamente. Gabriel condujo lo más rápido que pudo hacia el hospital, su mente un torbellino de pensamientos oscuros y preocupaciones. Todo lo que sabía era que no podía perder a Cielo, no después de todo lo que habían pasado, no después de todo el dolor que ella ya había soportado.

El camino al hospital fue un silencio lleno de tensión. Isabel, aunque mantenía una apariencia preocupada, ya estaba maquinando cómo podría usar esta situación a su favor. Sabía que Gabriel estaba emocionalmente frágil en ese momento, y tenía la intención de aprovecharlo.

Finalmente, llegaron al hospital. Gabriel salió del coche casi antes de que se detuviera por completo y levantó a Cielo con cuidado, llevándola rápidamente hacia la entrada de emergencias. Isabel lo siguió, fingiendo desesperación.

—¡Ayuda! —gritó Gabriel a los médicos y enfermeras que estaban cerca—. ¡Por favor, ayuden a mi esposa!

El personal médico respondió de inmediato, tomando a Cielo de los brazos de Gabriel y colocándola en una camilla. Él trató de seguirla, pero lo detuvieron, llevándola rápidamente hacia una sala de emergencias.

Gabriel se quedó allí, en la sala de espera, con las manos cubiertas de la sangre de Cielo, sintiendo que su mundo se derrumbaba. No había palabras para expresar el miedo que sentía en ese momento. La idea de perderla le resultaba insoportable.

Isabel se acercó a él lentamente, colocando una mano en su hombro con una expresión de falsa compasión.

—Gabriel, estoy aquí para ti —dijo con suavidad—. Todo estará bien, ya verás. Lo importante es que ella reciba la atención que necesita.

Gabriel no respondió, su mente estaba en otro lugar, en los recuerdos de los últimos meses, en las peleas, en las palabras crueles que había dicho y que ahora lo llenaban de arrepentimiento.

Mientras tanto, en otro lugar de la conciencia de Cielo...

Cielo se encontraba flotando en un estado onírico, donde todo era cálido y sereno. No sentía el dolor físico que había experimentado antes de perder el conocimiento. En lugar de eso, una suave sensación de paz la envolvía, como si estuviera envuelta en los brazos de un ser querido.

De repente, frente a ella apareció una niña pequeña, de no más de cuatro o cinco años, con una sonrisa dulce y ojos llenos de amor. Cielo la miró, sintiendo una conexión profunda e inexplicable con ella. Era como si conociera a esta niña, aunque no podía recordar de dónde.

—¿Quién eres? —preguntó Cielo, su voz suave y curiosa.

La niña sonrió aún más y se acercó a ella, tomando su mano con una ternura que hizo que el corazón de Cielo se llenara de calidez.

—Soy tu hija —respondió la niña con una voz melodiosa—. Vine a decirte que no estés triste, mamá. Yo siempre te amé, incluso cuando estaba dentro de ti. No fue tu culpa lo que pasó, y quiero que sepas que siempre estaré cuidándote desde el cielo.

Cielo sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas mientras miraba a la niña. Había una pureza y un amor en esa pequeña figura que le rompía el corazón y al mismo tiempo la sanaba de una manera que nunca había experimentado.

—Lo siento tanto... —susurró Cielo, sintiendo que todo el dolor y la culpa que había llevado consigo se desbordaban en ese momento—. Lo siento tanto, mi amor.

La niña sacudió la cabeza suavemente, todavía sonriendo.

—No te preocupes, mamá —dijo—. Estoy feliz aquí, y quiero que tú también lo estés. Vive tu vida, sé fuerte, porque sé que tú puedes serlo. Y recuerda, siempre estaré contigo, cuidándote.

Cielo la abrazó, sintiendo la presencia cálida y amorosa de su hija envolverla. Por un momento, todo el dolor, la confusión y la desesperación se desvanecieron, reemplazados por una sensación de paz que nunca había conocido.

Pero lentamente, la visión comenzó a desvanecerse, y Cielo sintió cómo la realidad la llamaba de vuelta. La niña comenzó a desvanecerse, pero su sonrisa y sus palabras quedaron grabadas en el corazón de Cielo.

—Te amo, mamá —fue lo último que escuchó antes de que la oscuridad la rodeara de nuevo.

De regreso en el hospital...

Gabriel seguía esperando, su mente llena de imágenes confusas y dolorosas. El tiempo parecía pasar lentamente, cada segundo era una agonía mientras esperaba noticias de Cielo.

Finalmente, un médico salió de la sala de emergencias, su expresión era seria, con una sombra de tristeza en sus ojos. Gabriel se levantó de un salto, acercándose rápidamente.

—¿Cómo está? —preguntó, su voz llena de desesperación—. ¿Está bien?

El médico lo miró fijamente, su rostro reflejaba la gravedad de la situación.

—Señor —comenzó el médico, con un tono cauteloso—, su esposa está estable por ahora, pero me temo que tengo malas noticias. Su esposa tenía aproximadamente un mes de embarazo, y lamentablemente ha perdido al bebé debido a la caída. Hemos hecho todo lo posible, pero no pudimos salvarlo.

Las palabras del médico golpearon a Gabriel como un martillazo. Por un momento, se quedó sin aire, como si el mundo se hubiera detenido a su alrededor. Había un bebé... un hijo o hija que nunca conocería. La noticia lo dejó aturdido, incapaz de procesar la realidad de lo que acababa de escuchar.

—¿Un... bebé? —murmuró, más para sí mismo que para el doctor. Sentía un dolor agudo en el pecho, como si algo se rompiera dentro de él.

El médico asintió, observando cómo Gabriel luchaba por aceptar la verdad.

—Lo siento mucho —dijo el doctor, con una voz llena de compasión—. Entiendo que esto debe ser muy difícil para usted, pero es importante que esté fuerte para su esposa. Ella va a necesitar su apoyo cuando despierte.

Gabriel asintió lentamente, aún en estado de shock. Apenas escuchó al médico mientras este continuaba hablando, dándole más detalles sobre la condición de Cielo. La culpa, el arrepentimiento y el dolor se entrelazaban en su mente, formando un nudo imposible de deshacer.

Isabel, que había escuchado todo desde la distancia, sintió una oscura satisfacción al ver a Gabriel tan destrozado. Pero sabía que tenía que manejar la situación con cuidado. Fingió angustia y tristeza, acercándose a Gabriel para ofrecerle consuelo, aunque en su interior ya planeaba cómo usar esta tragedia en su favor.

Gabriel, por su parte, estaba tan abrumado por la noticia que apenas registró su presencia. Su mundo se había reducido a la cama del hospital donde Cielo yacía inconsciente, y el vacío en su corazón donde su hijo nunca nacería.

Mientras el médico se alejaba, Gabriel se quedó allí, con los ojos fijos en la puerta de la sala de emergencias, sintiendo que su vida había cambiado irrevocablemente en ese momento. Todo lo que quedaba ahora era un dolor sordo y una culpa insoportable, sabiendo que nunca podría enmendar lo que había sucedido.

Y en ese instante, Gabriel supo que nunca volvería a ser el mismo.

1
Anonymous
Mencanta😍
Maru
Ahora es experta en artes marciales 🥋🤔 💭 para serlo hay que entrenar duro diariamente llevar una alimentación saludable si no lo creen revísela biografía de Bruce Lee
Maru
Lucía ahora sientes lo que sentía Cielo cuando tú madre, tu cuñadita Isabel y tu misma la maltrataron y golpearon
Maru
Ya es demasiado y hasta tedioso eso de estar afirmando reafirmando y sosteniendo un supuesto desafío y autopromesa de ganarse el corazón ❤️ de un hombre que no siente nada por ella que permite y hasta se une al maltrato físico verbal y psicológico contra ella. Definitivamente la protagonista sufre de una desrealizacion en su máximo nivel.
PD: La desrealización es una sensación de irrealidad o extrañeza hacia el entorno real
Maru
Ay no! Cielo como antónimo tu nombre sería infierno; uno que tú misma le diste luz verde e incluso motivaste
Maru
Eso no es ningún desafío ni ninguna meta 🤔 eso es masoquismo ausencia de amor propio
Anonymous
De acuerfo ser humillante es ser como ellos
Anonymous
Me parece q se est passndo con Gsbtuel
Maria Garcia
me encanta su novela
Bety Barahona
gracias por involucrarnos en tu lectura , que buena lección de vida les proporcionaste a esa familia, le costó tambien a la protagonista, pero fue como lección de vida para todos, bendiciones
Ale Rojero
esto se llama aceptar,solucionar y dejar ir ....bravo por aquellos que perdonan no creo sea débil si no un conjunto de sensaciones y pensamientos.
Zaiduvi perez guerra
no es noveka romantica, mucha intriga, rencores y venganza.
podrian transformarla a una novela policiaca
Margarita Aurora Manzanero Centeno
chequen novela pero bueno ahora sí que de todas las que he leído de plano cero para esta
Margarita Aurora Manzanero Centeno
es muy cierto que no te quería decía él que no te quería en su cama ni te lo apapacharas ni nada pero quiénes fueron los que te humillaron la mamá la hermana la Isabel en su entorno que él vivía pues no se dio cuenta o si se dio no le ponía atención y después que aguanta que tú misma quisiste todo eso que llegas a vengar de una manera ya completamente irracional que te estás portando peor que ellos
Maru: Exacto 🤔se rebaja y su venganza independientemente justificada o no Cielo aguantó humillaciones, desprecio, bofetadas 😔 porque quiso
total 1 replies
Margarita Aurora Manzanero Centeno
así pasa siempre tienen un amigo del alma mira yo te he querido siempre no importa que no me quieras vamos a intentarlo y después se vuelven más maloso que el que tenían antes
Margarita Aurora Manzanero Centeno
yo veo que la lectora bueno estas novelas que ponen verdad donde se enamoran de una manera que dejan que le hagan lo que quieran supuestamente tienen dinero y llegan de criada y ellos lo hacen ay porque lo quiero mucho ya cuando pasa un año dos años tres años y dice no ya me voy me voy a empezar a vengar aguantate porque quisiste yo me caso tres cuatro cinco meses seis meses cuando mucho y me están humillando me están tomando de criado sabes que va va y bye bye bye y punto no que de ahí empieza aunque si me voy a vengar que te voy a hacer algo que tú misma permitiste que te hiciera
Margarita Aurora Manzanero Centeno
hay que ser estúpida pero no tanto qué bárbaro diría mi marido que caballo si no te quieren qué c******* haces ahí
Mercy Higuita
hasta cuando sigue ella así, esta bien que a una a veces le pasan ese tipo de cosas pero lo que uno busca es salir de ahí lo más pronto posible, más sie do una mujer preparada.
Alicia Correa
Muy buena novela, me gustó mucho la trama. Mejor que muchas otras novelas y el broche de oro Ella le pidió matrimonio me encantó. Gracias /Rose//Rose//Rose//Rose/
Lidia Baños
Hay por favor ,no me gusta hacer comentarios que no edifiquen a los autores,soy muy cuidadosa en ese sentido,cuando no me gusta una novela sencillamente dejo de leerla,pero es que hay cosas que no entiendo,por ejemplo:Que sucedió en la reunión que convocó la abuela,?Que sucedió con los golpes que se influjio Isabella?No fueron notados? A qué se debe el cambio de el,después de tanta humillación?
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