Todo gira entorno a ;__"Ariana White: y su primer amor.
Amor a primera vista , algo que cambiara su vida de golpe y le demostrará que la madurez no está en los años que tienes, si no en como afrontas los problemas que se te presentan, tendrá la ayuda de su mejor amiga y cuñada, como ella la llama desde el inicio.
Acompañenme en esta nueva historia, espero que les guste
NovelToon tiene autorización de Evelyn Sanchez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¿Cómo llegué aquí?
Mamá y papá se despidieron de mí con una preocupación palpable. Papá me abrazó con una fuerza inusual, y mamá me llenó de besos y promesas de llamar a diario, sin importar la diferencia horaria. El tiempo máximo que habíamos estado separados antes había sido una semana, y hablábamos cada pocas horas.
Aun así, también me dio cierta nostalgia verlos irse. No sabía por qué, pero un pequeño dolor se instaló en mi interior. Y aunque, por un lado, me sentía contenta de estar junto a Liam, esa punzada de vacío por mis padres era extraña.
La señora Evans, nuestra ama de llaves, se encargó de supervisar que todo estuviera en orden. Me preparó una cena reconfortante y luego me ayudó a hacer mi equipaje. Mi maleta de una semana lucía más bien como una colección de uniformes de conquista: el vestido para la cena, ropa deportiva para parecer casual, y mi traje de baño por si había piscina (aunque dudaba que la mansión Thompson tuviera una).
Tal como lo mencionó mamá, la tía Sabrina llegó junto a Fabiana.
Me sentí muy contenta al instante; me recibieron con gran cariño y familiaridad. El tío Thompson me dio un abrazo de oso, y la tía Sabrina se aseguró de que llevara mi cepillo de dientes favorito. Solo Fabiana me miraba raro, con los ojos llenos de nerviosismo.
Una vez que estuvimos a solas en la parte trasera del coche de la tía Sabrina, no pude contenerme.
—Fabi, ¿qué pasa? Pareces un personaje de thriller.,sabía que algo ocurría y quería saberlo, aunque sentía que esto no sería nada bueno.
Fabiana suspiró, su rostro se contrajo.
—Es que Liam no sabe que estarás en casa. La verdad es que no pudimos decírselo, ya que no llegó a casa anoche, y mis padres están furiosos.
—¿Qué? —exclamé, sintiendo un escalofrío. La sonrisa que el destino me había regalado se desvaneció—. ¿Cómo que no llegó? No me digas que...
—No, no lo sabemos, Ari —me interrumpió, adivinando mi pensamiento—. No te hagas ideas aún. Solo quería que lo supieras antes de que llegáramos.
—Está bien —solté, resignada. El dolor regresó, pero esta vez con un tinte de enojo. Lo más seguro era que estuviera junto a la araña roja.
Fabiana solo me observaba en silencio. Sabía que estaba preocupada por mí. Era evidente que a Fabrizzio no le había prestado ni la mitad de la atención emocional que a Liam. Ella sabía que este sentimiento era real, incluso para mí.
—Además —dijo Fabiana, rompiendo el silencio—, mañana debemos volver a la escuela, y ahí verás a Fabrizzio. ¿Has pensado que será incómodo después de la estupidez que hizo?, sabía que intentaba desviar el tema la conocía muy bien, pero no iba a ponerla en una situación incómoda así que solo asentí para después seguir.
—Sí, lo he pensado —respondí, sintiendo cómo mi furia hacia Liam se redirigía, al menos por un instante, al cretino original—. Pero sabes que soy una White, Fabiana. Y una White siempre va con la cabeza en alto, es lo que papá me ha enseñado. Es hora de arreglar cuentas con ese cretino.
¡Decir que me lancé a un coche por él!
Fabiana sonrió y solo asintió con aprobación. Mi espíritu de CEO en entrenamiento estaba intacto.
Por otro lado, Liam se removía con fastidio.
—¿Qué pasó? —dijo Liam, sosteniendo su cabeza que palpitaba con la resaca. No debió beber tanto anoche. El olor a perfume dulce y caro lo saturó.
De repente se oyó una voz, una voz que no pensaba oír a esas horas y menos en ese estado.
—Hola, cariño, ¿ya despertaste? —Serena entró a la habitación con una taza de café en la mano, luciendo impecable en una bata de seda.
—¡Serena! ¿Qué haces aquí?
—¿Cómo que qué hago aquí, tontito? Aquí vivo.
Al oír aquello, Liam se sentó de golpe en la cama y miró a su alrededor. Estaba en el loft de Serena. Se agarró el cabello con exasperación.
—Serena, ¿qué hago aquí? Mejor dicho, ¿cómo llegué aquí?
—Bebiste mucho, cariño. Los chicos estaban contentos de verte después de tanto tiempo, así que cuando vi que estabas muy bebido, me ofrecí a llevarte a casa. Pero tú me dijiste que querías quedarte conmigo. No lo recuerdas.
Liam la miró fijamente. La historia sonaba demasiado conveniente.
—No. La verdad es que no lo recuerdo. Pero dejémoslo así. Sabes que esto no fue más que un error, no volveré contigo y sabes el motivo.
El rostro de Serena se rompió en una expresión de dolor forzado.
—Liam, sabes que estoy arrepentida. Yo te amo. ¿Acaso no ha sido bastante castigo haberte alejado, por tanto, de mí?
Liam sintió un escalofrío de repulsión. Las palabras eran las mismas que había escuchado hace años. Ella sabía dónde golpear. Él se levantó, su rostro era impasible, con una frialdad que podía congelar todo el lugar. El cálido Liam que todos conocían era todo lo opuesto con este
Liam, que se notaba claramente lleno de enojo.
—Serena, le prometí a tu abuela cuidarte. Por eso no te deseché del todo, porque sé que tienes un buen corazón en algún lugar. Pero esto no es más que un error. Necesito que entiendas que lo nuestro terminó hace mucho. Te lo dejo claro.
—Pero, Liam...
—No. Mis padres me van a matar. Tengo que irme.
Se vistió rápidamente, ignorando las súplicas de Serena. Se sentía sucio, manipulado, y furioso consigo mismo por caer en la trampa de la bebida. Al salir, sintió que la presión de sus padres y la sombra de Serena lo ahogaban. Solo quería un respiro.
Solo necesito volver a casa y enfrentarme a mi vida.
Liam no tenía idea de que, al llegar a su casa, encontraría que la "pequeña amiga de su hermana" ahora vivía bajo su techo, transformando su caótico regreso en un campo de batalla romántico.