Oliver y Yuuki, dos personas totalmente diferentes, se ven obligados a casarse. Yuuki es talentoso, pero presumido debido a su buen estatus, mientras que Oliver odia a las personas ricas, sin imaginar que sería vendido por sus propios padres para casarse con el arrogante Yuuki.
Su relación no empieza nada bien, pues Oliver culpa a Yuuki por tener que verse atado a él en un matrimonio que no pidió y Yuuki aún añora a su primer amor. Pero lo que empezó como un mal matrimonio, empieza a ser una relación donde la pasión es la principal protagonista, aunque Yuuki se ve sometido a los arranques de ira y celos de Oliver, en especial con el regreso del ex amor de Yuuki.
¿Podrán esos encuentros pasionales convertirse en algo más?
¿Será Oliver capaz de borrar los sentimientos que Yuuki aún tiene por su ex?
Advertencias
En esta historia se tocan temas delicados, los personajes pasarán por muchas situaciones, así que si eres menor de edad, por favor abstente de leer.
NovelToon tiene autorización de May de eunhyuk para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Dulce
Yuuki
Lo que Oliver decía, era verdad, nosotros solo éramos mercancía que vendían e intercambiaban. Menos mal que sabemos eso. Aunque no evité reflexionar sobre lo que nuestros padres hacían con nosotros, bueno, mi padre, porque el suyo no sé qué haya hecho con él; sin embargo, seguro era casi el mismo caso. Y lo que Izumi Jiyang hizo conmigo, rompiéndome el corazón porque terminó eligiendo a otro…, yo de verdad pensé que me casaría con él, porque cuando estábamos juntos, se la pasaba diciendo que yo era lo mejor que le pudo pasar, que siendo virgen, él me cuidaría por siempre. Como cambian las promesas, él no las cumplió, yo solamente me dediqué a hacerlo feliz siempre que yo podía. Traté en serio de complacerlo en todo lo que me pedía, hice cosas que jamás creí hacer y que si un sacerdote se enterara, me mataría por impuro. Aunque Oliver es peor; sin embargo, será mi esposo, entonces, ¿debo tolerarlo?, ¿siempre debo permitir que me golpee cuando esté enojado? Yo considero que no, pero si le pido ayuda a mi papá, estoy completamente seguro de que me dirá que debo aguantarme porque es mi esposo… lo mismo que le decía a mi madre. Me perdí en mis recuerdos solo por un momento, cuando de repente tocó mi cuerpo de manera que iba a hacer algo. Cuando pensé que ya no haría nada, me giro maniobrando conmigo y continuó embistiendo. Gemía bajo, ahora me concentré más en el delicioso punto dulce que estaba por explotar de nuevo. Al menos no se percató que había manchado las sábanas. Estaba perdido, Oliver lo hacía como los dioses. Estaba delirando y llamando su nombre varias veces. Me retorcí como nunca, entonces lo vi cambiar de semblante, se veía molesto... Oh no, se dio cuenta rápidamente. Definitivamente, no puedo guardar nada. Apretó mi excitación, eso estaba causando que no pudiera correrme bien.
—No tienes derecho de quejarte, tú ya te habías corrido —dijo sonriendo inocente y señalando las sábanas—, yo no.
—Mmmghh... Lo siento... No estabas despierto y por eso recurrí al dildo...
No sé si creía en mis explicaciones, no sé por qué él es así. Aun así, Oliver continuó. No le estaba mintiendo, pero él jamás me cree. Comenzó a besarme y al mismo tiempo a mover nuestros miembros juntos. Eso era aún más caliente, en verdad…, creo que toleraré sus agresiones.
¿Estoy tan mal?
Oliver
Negué suavemente saliendo de él.
—No sé por qué insistes en mentirme.
Tome sus labios besándolo de forma intensa, chupando y mordiendo sus labios mientras y sentía como se retorcía debajo de mí, ¿qué pensaría ese chico al que aún ama si lo viera babeando por cómo se lo hago? Gimiendo mi nombre y pidiendo más mientras se corre debido a mí. Empiezo a creer que sería divertido.
—Eres un mentiroso.
Susurré sobre sus labios aumentando la velocidad de mi mano hasta que los dos terminamos manchándonos mutuamente y quedando en una mezcla lujuriosa e indecente de esencia sobre la cama y nuestros cuerpos. Comenzaba a considerar que solo nos llevábamos bien durante el sexo y no cuando estábamos hablando.
—¿Tienes hambre? —pregunté recostándome en su pecho para recuperar el aliento.
—¿Tendremos que comer aquí? Por favor prepárame algo.
Alcé mi vista para verlo y negué. Siempre no sabe hacer nada, ¿verdad? Este chico es un completo inútil, únicamente su cuerpo es lindo.
—¿Yo por qué? Tienes manos, ¿no? Cierto, que no sabes usarlas..., bueno, no para cocinar.
Sonreí mordiendo su pecho y acercándome a dejarle un beso, su gemido sensible agrandaba mi ego. Aun así no es momento de disfrutar, me gruñía el estómago.
—Únicamente porque está vez dijiste por favor y porque el sexo estuvo más o menos bien.
—Que bueno que te haya gustado... Ahora, me des...
Le dije burlándome de él y me fui antes que dijera algo, había sido bueno y me gustaba hacerlo molestar. Me levanté estirándome un poco, había descansado bien y bueno, me acaba de quitar las ganas con Yuuki, así que mi cuerpo estaba relajado, más que ayer.
—Haré lo posible por hacer algo digno de usted su majestad —dije con sarcasmo y me puse el bóxer acercándome a la puerta, él aún seguía atado a la cama, desnudo y sucio y no pensaba quitarle los amarres.
—Ya regreso "cariño".
Le lancé un beso y fui a ver que había en la cocina o si tendría que pedir algo, pero, cuando abrí el refrigerador me quedé reflexionando que hacer...no tenía idea de que le gustaba... bueno, tampoco era como si importara, empezaré a buscar a alguien que se encargue de la casa, yo no voy a hacerla de su sirviente, tomé unas fresas picándolas y las guarde un momento, tenía antojo de algo dulce así que hice unos Hot cakes rellenos de chocolate y cuando estuvieron listos empecé a poner la fruta encima, puse algo de café en la cafetera, lo serví en dos tazas y supuse que eso bastaría por ahora, acomodé la mesa y luego regrese a la habitación aún viéndolo tal y como lo dejé.
—Estoy pensando en regalar toda tu ropa, no me molestaría tener esta vista.
—¡Tu desgraciado!
Mordí mi labio y me reí a carcajadas viéndolo y luego me acerqué desatándolo.
—Primero date una ducha que estás hecho un desastre y luego te sientas a desayunar, está todo listo.
Le dije aun riendo por su cara y regresé a la mesa para empezar con mi desayuno, ya tenía hambre.
Yuuki
Me movía de un lado a otro tratando de soltarme, pero nada dio resultado. Opté por ponerme boca abajo e impulsando usando mis rodillas, pero justo cuando me iba a soltar, Oliver entró burlándose de mí y diciendo cosas pervertidas. Me desató y después se fue. Ese no terminaba de molestar. Me fui molesto al baño y salí con un bóxer así como él.
—Ya verá ese "cara de pez".
Al llegar a la cocina, todo mi enojo desapareció. Acaba de hacer mi desayuno favorito, pero por ser algo de pobres, no podía comer. Me acerqué y casi babeo al mirar la mesa, estaba muy linda así como la decoró, incluso puso un tarro de miel por si quería ponerle un poco más. Los frutos rojos siempre me gustaron en los panqueques, los hacía ver muy bonitos. Ya tenía tiempo… cuando fui feliz.