Reencarna en una época antigua, en la cual es invisible para su familia y con un trágico final, pero decidida a cambiar su destino.
* Esta novela pertenece a un mundo mágico*
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Conde
A la mañana siguiente, Eloise no dudó.
Se presentó en el comedor con la misma calma de siempre, como si su decisión no fuera a cambiar nada… cuando en realidad, para ella, lo cambiaba todo.
—Saldré al pueblo hoy —dijo con suavidad.
Su madre levantó la vista apenas un segundo, evaluándola más por apariencia que por interés.
—Compórtate como una Knapp —respondió simplemente.
Nada más.
Ni preguntas.
Ni preocupación.
Ni siquiera curiosidad.
Eloise asintió.
—Sí, madre.
Y eso fue todo.
La conversación terminó antes de empezar.
[ni si quiera una palabra de cuídate hija, al menos fingida.. nada.. esta señora, pero fuera mi hermano, hasta le daría dinero para salir, dioses esta familia ni si quiera me ve]
El carruaje avanzaba con un ritmo constante, y por primera vez, Eloise no miraba el paisaje con distracción… sino con intención.
Su mente trabajaba.
Evaluaba.
Planeaba.
Había pensado en todo durante el trayecto.
Escenarios posibles.
—Podría fingir que el carruaje se avería cerca de una de sus mansiones…
Imaginó la escena.
Elegante. Casual. Creíble.
[podría pedir ayuda, por lo que vi en los recuerdos, sé que él me ayudaría]
—O entregar una carta equivocada…
[ir a su mansión, diciendo ups me equivoque]
Más directa. Más arriesgada.
—O simplemente pagar por información…
[no tengo mucho dinero, pero quizas pueda funcionar]
Eficiente. Pero poco controlado.
Negó levemente.
Ninguna opción le parecía completamente segura.
Ni completamente fiable.
—Necesito verlos primero…
Confirmar.
Reconocer.
No podía arriesgarse a acercarse a la persona equivocada.
No cuando su vida dependía de eso.
El pueblo la recibió con ruido, movimiento… y vida.
Muy distinto a la mansión.
Aquí todo era más real.
Más inmediato.
Más humano.
Eloise descendió del carruaje y comenzó a caminar con tranquilidad, observando a su alrededor sin parecer demasiado interesada.
Puestos.
Gente.
Voces.
Olores.
[deberia venir mas seguido]
Todo era nuevo… y al mismo tiempo, extrañamente familiar.
Se movía despacio, como alguien que simplemente pasea.
Pero sus ojos…
Buscaban.
Analizaban.
Comparaban.
[Alguien cercano a los treinta… Serio… Temible… Justo… que mas.. tengo que recordar, un emblema.. si algun emblema con algo rojo..]
Las palabras resonaban en su mente mientras recorría el lugar.
Hasta que…
Se detuvo.
Fue instantáneo.
No duda.
No confusión.
Lo supo.
Ahí.
En un pequeño puesto de frutas.
Tomando algo con total naturalidad…
Estaba él.
El hombre de sus recuerdos.
Alto.
De presencia imponente.
Piel morena que contrastaba con la ropa sobria que llevaba.
Cabello corto.
Una barba igualmente corta, bien cuidada.
Y en su pecho…
Una insignia roja.
Pequeña.
Pero imposible de ignorar.
El aire pareció volverse más denso.
[Es él… ahí esta.. dioses.. ahí esta.. el hombre que estoy buscando justo al frente.. esto no lo esperaba]
No había error.
Aunque no supiera su nombre.
Aunque no tuviera pruebas.
Su cuerpo lo reconoció antes que su mente.
Y lo más inquietante…
Era que en persona…
Era aún más intimidante.
Su aura no era solo seria.
Era… pesada.
Como si el espacio a su alrededor le perteneciera.
Como si nadie se atreviera a cruzarlo sin pensarlo dos veces.
Eloise sintió un leve escalofrío recorrerle la espalda.
[definitivamente temible.. no parece un hombre que luchara contra bandidos, o que fuera justo, mas bien parece un villano.. o sea.. yo le veo venir hacia mi y cruzo la calle.. pero es él estoy segura]
Pero no retrocedió. Al contrario.
Sus pensamientos se ordenaron en un instante.
[Esta es mi oportunidad.. es ahora o nunca]
No podía dejarla pasar.
No después de todo.
Respiró hondo.
Y caminó hacia el puesto.
Cada paso fue calculado.
Natural.
Controlado.
Se acercó lo suficiente como para parecer una cliente más.
Tomó una manzana.
La giró entre sus dedos.
Y entonces…
Actuó.
Un pequeño tropiezo.
Preciso.
Ensayado en su mente durante el trayecto.
Su cuerpo se inclinó hacia adelante..
Y cayó.
Casi directamente sobre él.
El contacto duró menos de un segundo.
Porque él reaccionó de inmediato.
Fuerte.
Rápido.
La apartó sin delicadeza.
Con una firmeza que la obligó a retroceder.
Eloise logró mantener el equilibrio por poco.
El corazón le dio un golpe fuerte en el pecho.
[Es fuerte e imponente… pero nada caballeroso.. me movio como a un saco]
No hubo disculpa.
No hubo gesto amable.
Solo una mirada.
Fría.
Directa.
Intensa.
Como si atravesara.
Como si evaluara.
Como si… no le gustara lo que veía.
Eloise bajó ligeramente la mirada, componiendo su papel.
—Lo siento… —dijo con suavidad.
Sincera… en parte.
Él no respondió.
Ni una palabra.
Solo la observó un segundo más.
Y ese segundo…
Se sintió eterno.
No había burla.
No había desprecio evidente.
Pero tampoco… interés.
Era una mirada que juzgaba.
Que medía.
Que decidía que no valía la pena.
Y luego…
Simplemente…
Se apartó.
Como si ella no fuera nada.
Eloise sintió una punzada.
No de orgullo herido.
Sino de… confirmación.
[Sí… definitivamente es él… temible, y con aura de villano]
Porque esa frialdad…
No era crueldad vacía.
Era distancia.
Control.
Contención.
Se enderezó un poco, preparándose para decir algo más.
Para no perder la oportunidad.
Pero entonces..
—Aquí tiene el resto, conde Archer.
La voz del vendedor cortó el momento.
Eloise se quedó completamente quieta.
Sus ojos se abrieron apenas.
Y su mente… encajó la última pieza.
[Archer.. es el conde Archer]
Lentamente, levantó la mirada hacia él.
Ahora con nombre.
Ahora con certeza.
El conde Archer.
El hombre de sus recuerdos.
El que luchó contra bandidos.
El que llegó tarde…
Pero llegó.
El que hizo lo que nadie más hizo.
El que…
Le dio dignidad a una vida que nadie valoró.
Su corazón latía con fuerza.
Pero esta vez…
No era miedo.
Era algo más.
Algo que no había sentido desde que llegó a ese mundo.
[Te encontré… conde Archer]
Él ya se estaba girando para irse.
Sin saber.
Sin imaginar.
Que la joven con la que acababa de tropezar…
Era la misma persona cuyo destino…
Había cambiado por completo.
Y que esta vez…
No pensaba desaparecer antes de conocerlo.
[nos veremos pronto conde Archer]
Autora...sigo tus historias...muchas gracias por compartir tu imaginación!!!
Felicitaciones!!!