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La Novia Equivocada

La Novia Equivocada

Status: En proceso
Genre:Romance / Venganza / Amor-odio
Popularitas:13.7k
Nilai: 5
nombre de autor: daniela Capurro

Valentina no recuerda a Gael Montenegro.

Él asegura que hace tres años estuvieron enamorados… hasta que un accidente le borró aquella noche de la memoria.

Pero cuando sus recuerdos comienzan a regresar, Valentina descubre algo aterrador:

ella no fue la víctima del accidente.

Fue la única persona que sobrevivió.

Y antes de perder la memoria, dejó un mensaje para sí misma:

“No confíes en Gael. Él sabe quién me quiso matar.”

NovelToon tiene autorización de daniela Capurro para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La promesa que debía olvidarse

Capítulo 15

El reproductor dejó de sonar.

Durante varios segundos, ninguno de los dos habló.

Valentina seguía mirando a Mateo.

—Yo te protegí.

Mateo bajó la mirada.

—Sí.

—¿De quién?

—No lo sé.

Valentina frunció el ceño.

—No me mientas.

—No te estoy mintiendo.

—Entonces dime qué pasó.

Mateo respiró profundamente.

—Aquella noche recibí una llamada.

—¿De quién?

—De ti.

Valentina sintió un pequeño escalofrío.

—¿Qué me dijiste?

Mateo cerró los ojos, intentando recordar.

—Me dijiste que no fueras a la casa.

—¿Y fuiste?

—Sí.

—¿Por qué?

Mateo soltó una pequeña sonrisa.

—Porque nunca fuiste muy buena dando órdenes.

Valentina negó con la cabeza.

—No estoy para bromas.

—Lo sé.

Su sonrisa desapareció.

—Cuando llegué, ya había fuego.

Valentina sintió que una imagen aparecía en su mente.

Llamas.

Humo.

Mateo corriendo.

Y alguien gritando su nombre.

—Yo estaba allí —susurró.

—Sí.

—¿Qué estaba buscando?

Mateo la miró.

—Una grabación.

—¿La que está en el USB?

—No.

Valentina quedó confundida.

—Entonces, ¿cuál?

—La original.

Mateo sacó su teléfono.

Abrió una fotografía.

Era una habitación.

En la pared había un reloj detenido exactamente a las 11:47 p. m.

—A esa hora ocurrió todo.

Valentina acercó la imagen.

—¿Qué hay detrás de esa pared?

Mateo la miró sorprendido.

—¿Cómo sabes que hay algo detrás?

Valentina no respondió.

Porque acababa de recordar.

Ella misma golpeando aquella pared.

Tres veces.

Toc. Toc. Toc.

Y una voz detrás:

—Valentina, vete.

Ella abrió los ojos.

—Había alguien escondido.

—Sí.

—¿Quién?

Mateo no respondió.

—¡Mateo!

—No lo sé.

Valentina se apartó.

—Todos me dicen que no saben nada.

—Porque algunas cosas no las sabemos.

—¿Y otras?

Mateo la miró directamente.

—Otras las estamos descubriendo contigo.

Valentina guardó silencio.

Entonces su teléfono vibró.

Un mensaje.

“No confíes en Mateo.”

Ella mostró la pantalla.

Mateo soltó una risa seca.

—Qué original.

Valentina casi sonrió.

—Ya ni se esfuerzan.

—Tenemos admiradores muy insistentes.

—Y muy molestos.

La tensión bajó apenas.

Pero entonces llegó otro mensaje.

“Pregunta por qué Emilia mintió.”

Valentina dejó de sonreír.

—¿Emilia?

Mateo miró el teléfono.

—No.

—¿Qué?

—No le creas.

—¿Por qué?

Mateo se acercó.

—Porque quien está enviando estos mensajes quiere que sospechemos de todos.

Valentina lo miró.

—¿Y si esta vez dice la verdad?

Volvieron al hospital.

Emilia estaba sentada junto a Clara.

Cuando vio entrar a Valentina, sonrió.

—¿Encontraron algo?

Valentina no respondió.

Se acercó lentamente.

—¿Dónde estabas hace cinco años?

La sonrisa de Emilia desapareció.

Clara levantó la mirada.

Mateo se quedó en la puerta.

—Valentina...

—No, Mateo.

Ella no apartó los ojos de Emilia.

—Quiero escucharlo de ella.

Emilia bajó la mirada.

—No puedo.

—Eso significa que sí sabes algo.

—Sí.

Valentina sintió un vacío en el estómago.

—¿Por qué mentiste?

Emilia respiró profundamente.

—Porque me lo pidió tu hermana.

Valentina quedó paralizada.

—¿Mi hermana?

—Sí.

Clara comenzó a llorar en silencio.

—¿Clara sabía que yo tenía una hermana?

Emilia asintió.

—Todos lo sabíamos.

Valentina miró a Mateo.

—¿Todos?

Él no respondió.

—¿Tú también?

—Sí.

Valentina dio un paso atrás.

—¿Desde cuándo?

Mateo tardó unos segundos.

—Desde antes de conocerte.

Aquello dolió más de lo que esperaba.

—Entonces nunca me conociste de verdad.

—Valentina...

—Tú sabías que tenía una hermana y nunca me lo dijiste.

—Porque tú me pediste que no lo hiciera.

—¡Pero yo no recuerdo haberlo pedido!

—¡Precisamente!

Mateo se quedó callado.

Valentina también.

Él respiró y bajó la voz.

—No quería ser yo quien te devolviera recuerdos que tú misma decidiste borrar.

Valentina lo miró.

—¿Y por qué confié tanto en ti?

Mateo sonrió tristemente.

—Porque antes de olvidar... ya confiabas en mí.

Por un instante, ninguno habló.

Hasta que Clara dijo:

—Hay algo que no saben.

Todos voltearon.

Clara tenía lágrimas en los ojos.

—La noche del incendio... Valentina no pidió borrar solamente sus recuerdos.

Mateo frunció el ceño.

—¿Qué más pidió?

Clara miró a Valentina.

—Pidió que alguien mintiera sobre la muerte de tu hermana.

Valentina sintió que el corazón se le detenía.

—¿Por qué?

Clara negó lentamente con la cabeza.

—Porque tu hermana no estaba muerta.

Silencio.

—¿Entonces dónde está? —preguntó Valentina.

Clara no respondió.

Emilia sí.

—Está aquí.

Valentina se quedó inmóvil.

Miró a Emilia.

Después a Clara.

—¿Qué quieres decir?

Emilia se levantó.

—Que la persona que todos creían que era tu hermana...

Se acercó lentamente.

—...no era Clara.

Valentina palideció.

—¿Entonces quién era?

Emilia señaló a Clara.

—Ella.

Valentina miró a Clara.

—Pero tú dijiste que eras la gemela de Emilia.

Clara comenzó a llorar.

—Porque eso era lo que tenías que creer.

Mateo cerró los ojos.

—Dios...

Valentina dio un paso atrás.

—Entonces... ¿quién soy yo?

Nadie respondió.

Y justo cuando pensó que ya no podía recibir otra sorpresa, alguien llamó a la puerta.

Tres golpes.

Toc. Toc. Toc.

Todos se quedaron congelados.

Valentina reconoció el sonido.

Era el mismo de su recuerdo.

La puerta se abrió lentamente.

Una mujer entró.

Valentina la miró.

Y dejó caer el teléfono.

Era idéntica a ella.

La mujer sonrió.

—Hola, Valentina.

Valentina no podía respirar.

—¿Quién eres?

La mujer respondió:

—La persona que tú intentaste salvar aquella noche.

Mateo dio un paso adelante.

—No...

La mujer lo miró.

—Hola, Mateo.

Él palideció.

Porque la conocía.

Y Valentina comprendió algo aterrador:

la mujer frente a ellos no era su hermana.

Era la persona que había borrado su memoria.

1
𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Hermosa, gracias por actualizar ✨
Dani
/Smile//Smile//Smile/
𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Gracias hermosa, por actualizar ☺️✨
Warriorgame
¿Lo creyeron sin un cadáver? 🤔
Warriorgame
Todos le hablan así. Da la impresión de que ninguno de los 2 es confiable.
Warriorgame
Debería empezar por... ¿quien está dispuesto a contarle la verdad sobre lo que pasó esa noche?
Warriorgame
Actualmente hasta podría ser IA
Dani: gracias, yo tmb voy a leer tus trabajos ☺️
total 10 replies
Warriorgame
Pues desde la perspectiva de ella no lo parece.
laura123
/Shame//Shame//Shame//Shame/
mimi
me encanta ☺️
mimi
/Smile//Smile//Smile//Smile/
Dani
/Hey//Hey//Hey//Hey//Hey/
Mamc
.
Lucia
Ame este capítulo ☺️
Lupe
/Smile//Smile//Smile//Smile//Smile/
Amelia
Gracias por subir capítulos
Amelia
☺️☺️☺️☺️
𝑴𝒊𝒏𝒂𝒓𝒚ღ
Gracias por actualizar 🥰
miriam
/Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile//Smile/
miriam
excelente libro, me fascinó
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