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¡PUEDO CONVERTIRME EN GATO!

¡PUEDO CONVERTIRME EN GATO!

Status: En proceso
Genre:Romance / Mundo mágico / Autosuperación
Popularitas:9.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Bai Qi

Dorius Isolde tiene un secreto: puede convertirse en un gato naranja.

Desde que su abuela murió, vive en una casa de acogida con otros cuatro niños y Sonia, la única adulta que lo ha querido sin condiciones. En el instituto, es invisible. El chico callado de la última fila. El que nadie mira.

Kael Alistar es todo lo contrario. Capitán de baloncesto, popular, guapo, rodeado de gente. Pero su sonrisa es una máscara. En casa, sus padres lo desprecian por el color de su pelo —negro, en una familia de rubios— y le exigen que sea perfecto. En las noches, cuando nadie lo ve, se sienta frente a la ventana y le habla a un gato naranja que aparece los jueves.

El gato es Dorius.

Y Kael no lo sabe.

Todavía.

NovelToon tiene autorización de Bai Qi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO #15: LO QUE UNE LA SANGRE.

La noticia llegó un martes por la noche, cuando Sonia los reunió a todos en la sala.

Los niños estaban revoloteando como siempre, sin prestar demasiada atención. Lucas corría con Pipo. Martina y Tomás discutían por un juguete. Sofía intentaba hacer la tarea en una esquina.

Dorius estaba en la cocina, terminando de lavar los platos de la cena.

—Siéntense todos —dijo Sonia, con un tono que no usaba a menudo—. Tengo que decirles algo importante.

Los niños se calmaron. Dorius se asomó desde la puerta, el trapo aún en las manos.

Sonia esperó a que todos la miraran. Luego sonrió, pero era una sonrisa nerviosa, de esas que preceden a las noticias grandes.

—Empecé los trámites para adoptarlos.

Hubo un silencio.

Luego un grito. De Martina. Después otro de Tomás. Sofía se quedó quieta, con los ojos muy abiertos. Lucas preguntó:

—¿Eso qué significa?

—Que voy a ser su mamá —dijo Sonia, arrodillándose para quedar a su altura—. Para siempre. Con papeles y todo.

Lucas la abrazó sin entender del todo, pero contagiado por la emoción de los demás. Martina y Tomás saltaban en el sofá. Sofía se llevó las manos a la boca y empezó a llorar en silencio.

Dorius se quedó quieto en la puerta de la cocina.

Sonia levantó la vista y lo miró. Por un momento, solo un momento, sus ojos se encontraron. Y él vio algo allí. Algo que no supo nombrar.

Los niños no paraban de hacer preguntas. ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Podremos llamarte mamá? ¿Tendremos tu apellido? ¿Nos vamos a ir de aquí?

Sonia respondía con paciencia, explicando que llevaría tiempo, que había papeles que hacer, que sí, que podrían llamarla mamá si querían, que no, no se irían de la casa, que este era su hogar.

Dorius sintió que el aire se volvía espeso.

—Tengo que salir —dijo, con voz baja.

Sonia lo miró.

—¿Ahora?

—Sí. Un rato. Tengo cosas que hacer.

No esperó respuesta. Salió por la puerta antes de que alguien pudiera detenerlo.

Caminó rápido por la calle, sin rumbo, solo alejándose. Las palabras de Sonia resonaban en su cabeza. Adoptarlos. Sus hijos. Para siempre.

No era celos. No era envidia. Era algo más difícil de nombrar. Algo que tenía que ver con quedarse fuera. Con ser el mayor. Con ser el que siempre había llegado tarde a todo, incluso a tener una familia.

Dobló una esquina y casi se chocó con alguien.

—Perdón —murmuró, levantando la vista.

Era Adán.

Estaba apoyado contra una farola, con las manos en los bolsillos y el aliento condensándose en el aire frío. Tenía puesta una chaqueta que no le cerraba bien, como si la hubiera cogido sin mirar al salir. Su pelo naranja, bajo la luz de la farola, parecía casi rojo.

—¿Dorius? —preguntó, frunciendo el ceño—. ¿Qué haces aquí a estas horas?

—Caminaba. Nada más.

Adán lo miró un momento. Esa mirada suya que a veces resultaba incómoda, como si viera más de lo que uno quería mostrar.

—¿Estás bien?

—Sí.

—Mientes.

Dorius no respondió.

Adán se encogió de hombros y señaló con la barbilla hacia atrás, hacia donde había venido Dorius.

—Vengo de casa de Kael. Está raro. No quería hablar. Así que me fui.

—Ah.

—Pero tú no vienes de su casa, ¿no?

—No. Vengo de la mía.

Adán asintió. Hubo un silencio incómodo. El viento movió las ramas desnudas de los árboles.

—Bueno —dijo Adán al fin—. Si no quieres hablar, no hablas. Pero si quieres... no sé. Estoy aquí. Aunque sea para caminar en silencio.

Dorius lo miró. Adán no parecía estar esperando nada. No había reproche en su voz, ni la tensión de antes. Solo una oferta simple, sin compromiso.

—Solo voy a caminar —dijo Dorius.

—Yo también.

Caminaron juntos hasta la siguiente esquina. No hablaron. Adán llevaba las manos en los bolsillos, mirando al frente. Dorius iba a su lado, sintiendo el frío en la cara, las palabras de Sonia todavía resonando en algún lugar de su cabeza, pero ahora un poco más lejos.

En la esquina, Adán se detuvo.

—Yo me voy para acá —dijo, señalando hacia la izquierda.

—Vale.

Adán lo miró un segundo más.

—Dorius.

—¿Qué?

—No sé lo que te pasa. Pero si tiene que ver con Kael... no te preocupes. Él no se va a ir. Es más terco de lo que parece.

Y antes de que Dorius pudiera responder, Adán se dio la vuelta y se perdió calle abajo, con las manos en los bolsillos y el pelo naranja brillando bajo las farolas.

Dorius se quedó quieto un momento, mirando cómo se alejaba. Luego siguió caminando.

Cuando estuvo lo suficientemente lejos, en un callejón oscuro donde nadie podía verlo, cerró los ojos y se concentró.

Su cuerpo se encogió. Sus huesos se reordenaron. El pelo naranja cubrió su piel.

Cuando abrió los ojos, era un gato.

El alivio llegó inmediato. El mundo se volvió más simple. Los olores, los sonidos, la noche. Todo era más fácil de procesar con cuatro patas y una mente que solo quería correr.

Corrió.

Sin pensar adónde. Solo correr.

Pero sus patas conocían el camino mejor que su cabeza. Pronto estuvo en las calles anchas del barrio residencial, saltando jardines, esquivando farolas, hasta llegar al árbol que conocía tan bien.

El roble. La ventana de Kael.

Estaba iluminada.

Se quedó en la rama, dudando. No era jueves. No debía estar allí. Pero necesitaba... no sabía qué necesitaba. Solo sabía que Kael era lo único que se le había ocurrido.

La ventana se abrió.

Kael asomó la cabeza. Tenía el pelo revuelto, una camiseta vieja, expresión de no poder dormir.

—¿Gato? —susurró, sorprendido—. ¿Otra vez un día que no es jueves?

Dorius no se movió.

Kael sonrió con suavidad.

—Pasa, si quieres.

Dorius saltó al alféizar. Kael se apartó para dejarlo entrar.

La habitación estaba igual que siempre. Desordenada, cálida, con olor a Kael. Dorius saltó al suelo y se sentó en la alfombra, mirando.

Kael se tumbó en la cama y suspiró.

—Menos mal que apareciste —dijo—. Hoy no podía dormir. Demasiadas cosas en la cabeza.

Dorius parpadeó.

—Adán sigue raro. Mi madre llamó para decir que no viene en Navidad. Y luego... no sé. Cosas.

Se quedó en silencio un momento.

—¿Tú crees que la gente puede quererte sin condiciones? —preguntó de repente.

Dorius movió una oreja.

—Yo no lo sé. A veces pienso que mi madre me quiere, pero solo cuando soy el que ella espera. Cuando gano partidos, cuando sonrío, cuando no doy problemas. Y si fallo...

No terminó la frase.

—En fin. Hablar con un gato de estas cosas. Estoy peor de lo que creía.

Se rió, pero era una risa triste.

Dorius se levantó y saltó a la cama. Se acurrucó a su lado, apoyando la cabeza en su costado.

Kael se quedó quieto un momento. Luego, despacio, le pasó una mano por el lomo.

—Gracias, gato —murmuró—. No sabes cuánto te necesitaba.

Dorius cerró los ojos. El calor de Kael lo envolvía. La mano en su lomo era suave, rítmica, tranquilizadora.

No pensó en Sonia. No pensó en la adopción. No pensó en los niños.

Solo pensó en esto. En estar aquí. En ser solo un gato que alguien acariciaba.

Y por un momento, fue suficiente.

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Annyely
🥰🥰🥰
⭐~ELISA~⭐
awwwwww😻
Camion Kun arrollame😌
ESPERA NO! TODAVIA NO , LOS QUIERO VER GRADUADOS , TRABAJANDO DORIOS COMO PROFESOR ,LEO LLENDO A LA SECUNDARIA LO QUE SEA FIME QUE VA A HABER MAS CAPITULOS POR FAVOR😭😭
Camion Kun arrollame😌
la amo , la amo , por dioooos Kae , Dorius,l la relacion, ni siquiera termine de lerlo compleyo la PTM waaaa😭
Camion Kun arrollame😌
pobres peliculas nunca las miran🥺
Camion Kun arrollame😌
HDP LOS AMO WEY , MY BABYS
Camion Kun arrollame😌
sera este dia , esta madrugada sin dormir?porfavor
Camion Kun arrollame😌
que chismosa me cae bien😼
Camion Kun arrollame😌
hagan trio porfa😟
Camion Kun arrollame😌
me da pena🥺
Camion Kun arrollame😌
💪eso vv
Camion Kun arrollame😌
JAJAJA ni que fuera perro😭
Camion Kun arrollame😌
hagan trio yo apoyo y Sonia tambien😭
Camion Kun arrollame😌
yo tambien soy negra no te preocupes💪🥺
Camion Kun arrollame😌
se le junto el ganado a Kael
⭐~ELISA~⭐
¡Ahhhhh! siiiiiiiiiii lo besó
Jimminie
a dónde tan romántico? 🤭
⭐~ELISA~⭐
noooooo pensé q si le iba a decir😭
⭐~ELISA~⭐
sabes por q mi papá pensaba lo mismo?
no?
por q nací Blanca 🤦JAKDJDSJDJ
⭐~ELISA~⭐
se que es personal pero eso sí me pasó a mí ,si se siente feo pero con el paso del tiempo te acostumbras y lo vas dejando atrás y no le tomas importancia
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