NovelToon NovelToon
Atrapado En Un Objetivo

Atrapado En Un Objetivo

Status: Terminada
Genre:Acción / Romance / Contratadas / Mafia / Completas
Popularitas:224.3k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Yesenia Stefany Bello González

Qué harías si después de una desastrosa relación conocieras al hombre perfecto, pero éste te pide algo imposible, que elijas entre él y al padre que nunca has conocido, pero que has amado siempre.
¿Qué harías?

NovelToon tiene autorización de Yesenia Stefany Bello González para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Alicia

–Ángel, deberías hablar con tu hermana –me dice Benjamín cuando termino de contarle lo sucedido.

Se remueve incomodo, como si algo le preocupara. Me mira con tanta ternura y preocupación que siento que me derrito.

–Sí, lo haré. Me llamó la jefe de carrera para que te asesorara –comento.

Me sonríe y sus ojos se oscurecen, haciéndome temblar.

–Yo sé en qué me gustaría tu asesoría –dice atrayéndome hacia él.

Me toma en sus brazos y me besa. Su lengua hambrienta encuentra a la mía y me acerca más a él, se siente tan bien que no puedo evitar suspirar. El calor se expande por todo mi cuerpo. Llevo mis manos a su cuello y acaricio su pelo, logrando un gruñido de su parte.

Me levanta del suelo y me sienta sobre el escritorio del profesor. Es una buena cosa que las clases hayan terminado y nos hayamos quedado conversando. Benjamín separa mis piernas y se sitúa entre ellas. Gimo al sentirlo tan cerca. Lo abrazo con mis piernas necesitando sentirlo más cerca, me vuelve loca. Deja mis labios y besa mi mejilla, luego pasa sus labios por mi oreja, me estremezco.

Me da un beso tierno en el cuello. Suelto un suspiro.

–Disculpen. –Escuchamos.

Miramos hacia la fuente del sonido y vemos a un alumno que se apresura en cerrar la puerta. Cuando nuestras miradas convergen nuevamente, nos reímos. Nos atraparon con las manos en la masa.

–Eso fue divertido –dice Benjamín, dándome un beso en la punta de la nariz–. No me puedo controlar cuando estamos juntos. Te deseo tanto –dice logrando sorprenderme.

Miro esos ojos que se oscurecen y se estrechan cuando me miran y siento como me sonrojo, pero esta vez no es de timidez o vergüenza, es de alegría de saber que me desea.

–¿De verdad? –pregunto dudosa. Las palabras de Felipe aún me duelen.

–Ángel, mírate. Eres la mujer más espectacular que he conocido en mi vida. –Yo le sonrío agradecida.

–Tú también lo eres. –Me sonríe feliz.

Levanto mi mano y acaricio su bello rostro. Paso mis dedos por su mandíbula, su barbilla, sus perfectos labios y luego tiro de su patilla.

–Eres tan dulce –susurra mientras pone un mechón rebelde tras mi oreja. Sonríe y vuelve a besar la punta de mi

nariz. Su rostro se ensombrece por un momento, no me gusta verlo así. Vuelvo a tirar de su patilla, lo que lo hace sonreír–. Deberías hablar con tu hermana.

Cambio brusco de tema, siempre hace eso. Debo buscar los síntomas del trastorno bipolar, a veces me preocupa.

–Sí –suspiro, cansada–. La verdad es que estoy preocupada. Seguramente no es nada, bueno no es nada comparado con las cosas que me he imaginado. –Me devuelve una sonrisa forzada–. ¿Qué pasa? –pregunto cariñosamente.

–Nada, Ángel. No me gusta verte preocupada, eso es todo. –Le sonrío.

–Sí, la llamaré. –Veo mi reloj, puedo saltarme unas clases.

La llamo y me sorprende lo rápido que acepta. Ahora sí que estoy segura. Algo está pasando. Le digo que estaré en media hora y ella ofrece pedirme almuerzo. Corto y miro a Benjamín, quien me mira preocupado.

–¿Qué pasó?

–Nada, es solo que creo que de verdad pasa algo. Tengo miedo –admito. Siempre es lo mismo conmigo, el miedo me paraliza.

Benjamín me abraza y acaricia mi pelo. Me siento segura en sus brazos, tan protegida. Nada malo pasará. Además, ¿qué puede ser tan malo?

–¿Cuándo vas a hablar con tu hermana?

–Ahora. Almorzaré con ella.

–Te llevo. Tengo que ir hacia el centro, tengo algunas cosas que hacer. Te puedo recoger si quieres. –Asiento y le doy un beso de agradecimiento. Él profundiza el beso, volviéndolo más apasionado, hasta que siento mis piernas débiles. Luego se aleja a regañadientes–. Vamos.

Lo sigo, con temor de lo que averiguaré.

*****

Me bajo del auto de Benjamín, después de despedirme de él, y toco el timbre de la oficina de mi hermana. Me abre y subo las escaleras. Un trabajo difícil ya que siento mis piernas tan pesadas, como si tuviera un bloque de cemento en los pies en vez de botines.

Llego a su oficina y la puerta ya está abierta.

Mi hermana aparece frente a mí y me saluda cariñosamente.

–Mira, pedí tu odiosa comida favorita. –Le sonrío agradecida

–Vaya gracias, vendré a almorzar más seguido contigo. –Se ríe, pero se ve nerviosa.

Me siento frente a ella y comienzo a comer. Ella lo hace también, es claro para mí que ambas estamos evitando hablar.

–Alicia, pregúntame lo que quieras, no voy a mentirte –habla primero, no me sorprende, es mucho más valiente que yo.

Dejo los palos de sushi sobre el escritorio y la miro.

–Jess, quiero saber qué diablos está pasando. Primero tú actúas raro desde el lunes, luego aparece un primo de la nada y no eres solo tú, mamá está actuando rara también.

–Alicia, tranquila. Necesito que me escuches. No me interrumpas, te contaré todo.

–Estoy tranquila, quiero saber. No voy a interrumpirte.

Mi hermana asiente, toma mis manos entre las de ellas y les da un beso.

Me tenso, esto será malo.

–¿Por dónde empiezo? Bueno, tal vez debería empezar por la primera vez que vi a Guerrero –dice. Quiero preguntarle quién diablos es ese tal Guerrero, pero levanta su mano sospechando que la voy a interrumpir. Cierro mi boca y decido dejarla continuar–. Eso se los comenté, creo. Casi me tropecé con él, bromeó un poco conmigo, un encuentro accidental. Ahora sé que no fue así, él me estaba siguiendo. –Me tenso y quiero decir algo, pero de nuevo levanta su mano. Ya sé, ya sé, debo dejarla continuar. Pero el saber que un hombre sigue a mi hermana,

me pone de los nervios, es peligroso–. El día lunes, después de salir del cine con Alex, me dirigía a casa y ustedes llamaron diciendo que saldrían y que llegarían tarde, así que decidí pasar a un café. Estaba buscando un lápiz para

anotar algo y ahí estaba él, sosteniendo un lápiz para mí. –No me gusta cómo le brillan los ojos cuando habla de él–. Christopher me contó la verdad sobre nuestra familia, él lo hizo, ni siquiera mamá fue capaz de hacerlo.

–¿Mamá?, ¿por qué dices eso? –pregunto, levantándome de mi asiento, mi voz sonando histérica.

–Alicia, cálmate, por favor. Me dijiste que no me interrumpirías. –Respiro hondo. La cabeza me da vueltas y mis pies se sienten débiles. Decido sentarme–. Por favor, no te asustes, solo escúchame. –Asiento y prosigue–. Guerrero cometió un error, él y su familia, bueno lo que queda de ella, pensaban que nosotras sabíamos lo

que pasaba. Pensó que nuestras vidas eran tan solo una fachada, pero se equivocó y ya es muy tarde para remediarlo. –Dios, me pongo más nerviosa con cada palabra que dice–. Guerrero y su familia necesitan nuestra ayuda porque saben quiénes somos y quien es nuestro padre. –Da un respingo cuando dice padre–. Ellos son traficantes de armas y están en una guerra contra otra familia y creen que, si nos dejamos ver con ellos, su familia tendrá una oportunidad.

Me vuelvo a levantar de mi asiento, pero como me siento mareada, me vuelvo a sentar.

Traficantes de armas. ¿Mi hermana habló con un traficante de armas?

–No entiendo ­–consigo decir en un susurro.

–Nuestro padre está vivo. Es una especie de criminal, controla gran parte del país, todos le temen, hasta familias como la de los Guerrero. Ellos necesitan su protección porque saben que nadie se mete con la gente de El Emperador.

–¿El Emperador? –pregunto con una risa nerviosa, esto parece una película.

–Así le dicen a nuestro padre. Por eso me buscaron. Mamá lo sabe, nos ha ocultado la verdad todo este tiempo. Nuestra mamá también es conocida en ese mundo. –Llevo mis manos a la cabeza tratando de no volverme loca, fallando estrepitosamente–. No sé por qué motivo decidieron mantener esto en secreto, a lo mejor por protegernos, no lo sé. Mamá todavía tiene una relación con él porque ayer escuché a un miembro de la banda de Los Toros decir, “Retirada, es la mujer de El Emperador” –dice sonando confundida, pero ni por asomo tanto como yo.

–¿Los Toros? Hermana, no entiendo nada. ¿Una banda? ¿Qué hacías tú con un integrante de una banda? Por favor, explícate.

–Ayer tuve una cena con Christopher, en dónde me contó toda la verdad. Estábamos cenando cuando lo llamaron, su hermano sufrió un ataque, quisieron matarlo, al parecer han sufrido ataques muy seguidos y han acabado con casi toda su familia. Lo acompañé al Hospital y justo la enfermera que estaba a cargo de Christian era Alex, así que nos explicó todo. Viendo todo eso, decidí ayudarle. Después de todo, solo me pide que me deje ver con él –dice y mira hacia otro lado, incomoda–. Después de escuchar cómo estaba Christian me fui del Hospital, cuando iba llegando a la casa se me cruzó nuestro primo.

–¿David?, ¿lo mandó papá?

–No, qué va. El chico estaba huyendo de un problema, necesitaba refugio. Nuestro primo es un tiro al aire. Se metió con la mujer del líder de la banda de Los Toros. Estábamos conversando con David cuando vi que Guerrero corría hacía mí, pero antes de llegar Guillermo lo tiró al suelo.

–¿Quién demonios es Guillermo? –pregunto.

–Es mi guardaespaldas, bueno, uno de ellos. No sé cuántos tengo, ni mucho menos cuántos tienes tú. Hemos tenido siempre guardaespaldas. Yo nunca me había dado cuenta hasta el lunes, me siento una estúpida –dice, negando con la cabeza enojada con ella misma, creo.

¿Yo con guardaespaldas? Esto es una locura, si tuviera guardaespaldas, hubiesen estado siguiéndome esa noche que salí para ver que quería Conny.

¡No! ¿Es que acaso es verdad lo que me dijo Conny?, ¿le habrán robado su celular para tratar de hacerme una trampa? No, si hubiese sido eso habrían estado ahí. A no ser que hubiesen estado, pero los guardaespaldas

hubiesen controlado la situación. Dios, mi mundo gira a una velocidad aterradora, siento como el aire de evapora de mis pulmones.

–Después que dejaron a Christopher llegaron Los Toros armados, querían matar a nuestro primo, fue ahí cuando salió mamá a buscarme y todos retrocedieron como si mamá tuviera Ébola, hasta Guerrero se fue. Lo peor fue lo que pasó anoche –continúa–. Tuve que salir.  Alex me llamó, la atacaron a ella y a Christian en el Hospital. Llegamos con Guillermo, pero mi amiga tenía controlada la situación –dice sin poder evitar el orgullo en su

voz–. Los hombres de papá limpiaron la escena, se llevaron a los hombres y luego se fueron. Eso es todo lo que sé –termina.

Me mira preocupada, yo, aunque lo intento, no puedo hablar. Trato de asimilar toda la información. Espero con todo mi corazón, escuchar la alarma de mi celular en cualquier momento y despertar de esta pesadilla.

Intento darle sentido a todo lo que mi hermana me contó, pero no sé si entendí bien.

–Déjame ver si entiendo esto –digo al fin–. Nuestro padre no está muerto, tiene un negocio criminal muy productivo, tanto, que otros criminales le temen. Hemos estados protegidas todo este tiempo, sin saber nada. Mamá lo sabe y nunca nos contó nada, peor aún, estuvo involucrada hasta que nacimos nosotras. Un criminal

se acerca a pedirte ayuda y te cuenta la verdad de nuestra familia y tú por algún motivo aceptaste. La situación es tan peligrosa que ayer atacaron a tu amiga en el Hospital mientras cuidaba a uno de esos criminales. –Noto su

molestia cuando digo criminal.

–Sí, supongo que es buen resumen –me dice. Yo esperaba que me dijera que me estaba tomando el pelo, pero no, todo es cierto.

Así que ayer David me dijo la verdad y yo pensé que estaba bromeando. Este chico está loco, terminarán matándolo. Bueno, a lo mejor tiene guardaespaldas también, después de todo es el sobrino de papá.

–Guau nuestra familia está loca. –Todos y cada uno de ellos. Esto es muy peligroso–. Nos podemos meter en un problema mayor Jess, debemos denunciar esto o alguien lo hará y caeremos todos. ¿No te das cuenta que somos cómplices de delitos graves?

Tenemos que ir a la policía ahora mismo, no podemos involucrarnos en algo así.

–La verdad, esto es muy grande, hermana. No podemos denunciar, hay policías, fiscales, ministros de la corte, políticos y grandes empresarios involucrados y quién sabe quién más. No sacaríamos nada.

La miro sorprendida.

–Jess, si es verdad lo que dices, probablemente están oyendo nuestra conversación, ¿no? –le pregunto, preocupada. A lo mejor por decir que deberíamos denunciar me meteré en un serio problema. Veo como mi hermana mira para todos lados, buscando las cámaras. Se ve tan graciosa que logra hacerme reír en medio de

esta locura–. Te ves graciosa, buscando las cámaras –le digo.

Jess me mira y se ríe conmigo

–Si es gracioso, tienes razón– concuerda.

–Jess aún no me explicas por qué decidiste ayudar a ese criminal –le reclamo, porque sinceramente, yo nunca accedería a una locura de este tamaño. ¿Es que no ve que es peligroso?

–Se llama Christopher Guerrero, por favor no le digas más criminal –me exige con voz firme. Quiero golpearla, no puede ser que sienta algo por ese tal Guerrero.

–Por favor, no me digas que sientes algo por él –le pido suplicante.

–Ok, no te responderé –dice con voz firme.

La voy a matar.

–Hermana, ¿te volviste loca? Entiende, por favor, esto es peligroso. Típico de ti, con tantos hombres por ahí y justo pones tus ojos sobre alguien prohibido.

Nunca he estado tan enojada con Jess como ahora, ¿Cómo puede ser tan tonta?, ¿es que acaso no le preocupa su seguridad? Para peor, se ríe.

–Nada ha pasado, tranquilízate –me dice.

Estoy por decirle algo, pero suena mi celular. Miro la pantalla y es una llamada de Benjamín.

Sonrío y contesto.

–Llegó tu transporte, Ángel. No es un caballo, pero tiene lo suyo –dice y logra hacerme reír. Solo él puede hacerme feliz en un momento como este.

–Estoy terminando, ¿me puedes esperar? –pregunto.

–Ángel, te esperaría toda la vida. –Siento como me derrito.

–No te haré esperar toda la vida, solo unos minutos más.

–Aquí estaré. –Sonrío y corto. Ahogo un suspiro.

Miro a mi hermana, quién usa su mirada de "cuéntame ahora". A pesar de que siempre le cuento todo a Jess, siento que todo este asunto de Benjamín, es solo mío. No quiero compartirlo, por lo menos no aún.

–No es nadie, solo un tipo que estoy conociendo. De la Universidad, alumno nuevo. Entro a mitad de semestre. Raro, ¿verdad? –pregunto, tratando de sonar tranquila–. Pero necesitaba ayuda, así que la jefe de carrera me pidió que lo ayudara. Y nos hemos llevado muy bien. Es muy agradable y muy atractivo –decido compartir algunos detalles. Sonrío al pensar en el hermoso hombre que espera por mí abajo–. Jess, me tengo que ir. Gracias por contarme la verdad. Ya veremos qué hacer y por favor no te metas en más líos –le exijo.

No quiero verla en peligro y mucho menos quiero que se entusiasme con ese hombre.

–Está bien –dice tranquilamente, se levanta y me da un beso de despedida. Yo la abrazo antes de alejarme. Me muero si algo le pasa a mi hermana–. Cuídate, nos vemos en la casa.

Bajo las escaleras, preocupada, pero algo más tranquila, por lo menos ya sé la verdad. Mi papá está vivo, no sé cómo sentirme al respecto. Mis fantasías de cómo sería mi padre se hacen añicos, el hombre que me he imaginado todo este tiempo, está muy alejado de quién es en verdad mi padre. Ni siquiera le pregunté qué clases de negocios tiene papá, pero con lo que acabo de escuchar, sé que debe ser malo.

Veo a Benjamín que me espera afirmado en su auto, me sonríe, pero no oculta la preocupación en sus ojos.

–Ángel, ¿cómo te fue? –pregunta, yo niego con la cabeza y me lanzo a sus brazos. Me sostiene y logra tranquilizarme–. Alicia, dime qué te pasa ­–pide.

Lo abrazo más fuerte, mientras pienso qué decir.

1
Macgleni Deriabar Sarmiento Deriabar
quién es
Cecy Castorena Castorena
a mí me lo hicieron mis hermanas y hasta ahorita a mis 67 años siempre digo que soy fea no me gusta tomarme fotos ni sonreír es frustante
Maria Alexandra La Cruz
Ahora quien es este?
Luirma Pineiro Ramos
🤔🤔🤔
Critian Lanzas
Que mujer más terca es Emilia 🤔🤔
Lorely Romero
Los libros de esta autora me encantan, presentan una excelente redacción, ortografía y coherencia, cada una de sus historias te atrapa, además de que las sagas de libros pueden comprenderse muy bien de manera independiente.
valeria fuentes
bellísima novela la super recomiendo 💐💐💐🌹🌹🌹🌹
Graciela Saiz
y ahora que pasa con lo que le dijo Felipe 🤔🤔🤔🤔🤔
Graciela Saiz
yo creo que Emi debe confesar sus sentimientos, 😞
Graciela Saiz
Ay LPM que calor ! entre Tomas y Nico me acalore 🔥🔥🥵🥵🫠😜
Graciela Saiz
que sentirá cuando se entere quien es en realidad,y pose acerco a ella 😞
Graciela Saiz
cómo no tiene papá 😳 no es a el a quien quieren agarrar 🤔
Cecy Castorena Castorena: ella cree que está muerto
total 1 replies
Alma
Ese tonto de Nicolás es un inseguro y la a perder🤭
Dani Alvarez
La alumna superó al profesor 🥰🤭
Dani Alvarez
😂😂😂
Elia Barreto
Excelente
Sylvia Farias
me encantó la historia muy bella,te felicito
Yelitza Goyo
fue buena aunque me encantó la historia de Emili y Nico más que la de Alicia imagino que no había mucho que contar pues la primera fue extraordinaria y allí se contó casi todo ahora voy por la tercera vamos a ver la historia de David y la Rodríguez esa viene pendiente de la primera novela felicitaciones a la autora
Yelitza Goyo
tengo una pequeña crítica la verdad lo de Fernando no me gustó fue una locura estúpida pensé que el odio del acosador era algo mucho más complejo sencillamente era un psicópata o sociopata pues una persona que agarre ese odio cuando sencillamente podía tomar un camino menos tortuoso el emperador s demostrado ser una persona humana bueno no se digo el rollo debió ser más profundo más creíble
Yelitza Goyo
coño es Fernando fue el y yo pensaba que era el otro tremendo pelón me eche 🤭 jajaja
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play