NovelToon NovelToon
La Joven Amante Del Lycano

La Joven Amante Del Lycano

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Hombre lobo / Mundo de fantasía
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

La Joven Amante del Lycano

Clara solo tenía dieciocho años cuando conoció al hombre que cambiaría su destino.

Sebastián era siete años mayor, atractivo, elegante y dueño de un encanto imposible de ignorar. Todo en él parecía perfecto: su sonrisa, sus atenciones y la forma en que la hacía sentir la única mujer del mundo.

Lo que Clara no sabía era que, desde el primer día, él le ocultaba el secreto más importante de su vida.

Mientras ella se enamora perdidamente, Sebastián observa, calcula y nunca deja nada al azar. Para él, perder a Clara no es una opción. Y cuando descubre cuál es la única cosa capaz de alejarla para siempre, decide adelantarse a su destino... aunque tenga que atarla a él de la forma más irreversible.

Pero Sebastián no es un hombre cualquiera.

Es un lycano.

Y cuando un lycano decide que alguien le pertenece, no acepta un "no" como respuesta.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

La elección

Sebastián estaba de pie frente a la ventana del hotel.

París dormía abajo. Las luces apagándose una a una. Los últimos coches deslizándose por las calles húmedas. El cielo violeta volviéndose negro.

Tenía un whisky en la mano.

No lo bebía.

Lo sostenía.

Miraba la ciudad.

Y pensaba.

No en Clara. No en Monique. No en Angélique.

En sí mismo.

En lo que era.

En lo que quería.

---

Sebastián Blackwood tenía veinticinco años. O eso parecía.

Un rostro que detenía miradas sin proponérselo. Un cuerpo tonificado que la ropa no lograba ocultar. Una presencia que llenaba las habitaciones antes de que él dijera una palabra.

Dinero. Conglomerados. Empresas en tres continentes. Un apellido que abría puertas antes de que él las tocara.

Y mujeres.

Las mujeres nunca le habían faltado.

En la ciudad. En los viajes. En las fiestas donde el champán fluía y las bocas se acercaban con una facilidad que ya no le interesaba. En las galerías. En los hoteles. En las terrazas con vistas.

Todas terminaban igual.

Rendidas.

Cumpliendo sus fantasías. Diciendo su nombre con la boca abierta. Mirándolo con esos ojos que él conocía tan bien. Ojos de admiración. De hambre. De necesidad.

Clara no era la excepción.

Clara también se había rendido.

Pero.

Sebastián bebió un sorbo.

*Pero.*

---

Sebastián tenía diversiones.

Angélique era una diversión. Una noche. Dos. Un cuerpo joven y fogoso que sabía moverse y no hacía preguntas. Un pasatiempo extracurricular. Nada más.

Tenía pasatiempos.

Almendra era un pasatiempo. Una cena. Unas rosas. Un fin de semana. Algo que brillaba un momento y después se guardaba en un cajón.

Y tenía amantes.

Monique era una amante.

Una amante no era una diversión. No era un pasatiempo.

Una amante era alguien a quien dedicaba más tiempo. A quien daba cierto nivel de ayuda económica. Protección. A quien buscaba. Con quien tenía noches de pasión que no eran de una sola vez sino de años.

Algo parecido a tener una esposa tradicional.

Pero sin las obligaciones. Sin el compromiso. Sin el papel firmado. Sin la pregunta de *¿dónde estabas?* cada vez que llegaba tarde.

Una amante era una mujer que lo atendía. Que lo mimaba. Que lo trataba como el hombre más importante del planeta. Que ponía el bienestar de él por sobre el de ella.

Eso era lo que Sebastián quería.

No una esposa.

No una compañera.

No una igual.

Una mujer que existiera para él.

Que viviera en función de él.

Que lo esperara.

Que lo recibiera con los brazos abiertos.

Que le dijera *sí* antes de que él terminara de preguntar.

---

Sebastián terminó el whisky.

Se sirvió otro.

*¿Por qué Clara?*

La pregunta flotó en el aire de la habitación.

Sebastián la dejó flotar.

Y respondió.

*Porque es inocente.*

*Porque es pura.*

*Porque no tiene malicia.*

*Porque viene de un pueblo rural donde lo más peligroso que existe es el río crecido en invierno. Donde no conoce el mundo. Donde no conoce las maldades de las que puede ser capaz un hombre.*

*Desconoce lo mentiroso que puede ser un hombre. Lo calculador. Lo paciente. Lo cruel.*

*Por eso cayó en mis brazos. Sin resistencia. Sin sospecha. Sin la más mínima idea de que el lobo ya estaba dentro de la casa.*

Sebastián bebió un sorbo.

*Monique sabía lo que yo era. Lo supo desde el principio. Se entregó con los ojos abiertos. Con cálculo. Con conocimiento.*

*Almendra sospechaba. No todo. Pero algo. Lo suficiente para no hacerse demasiadas preguntas.*

*Angélique sabe exactamente lo que quiere de mí. Dinero. Estatus. Un benefactor. Nada más.*

*Pero Clara.*

Sebastián dejó el vaso en la mesa.

*Clara no sabe.*

*Clara no sospecha.*

*Clara no calcula.*

*Clara me ama.*

La palabra se quedó en el aire.

*Me ama.*

*No a mi dinero. No a mi apellido. No a mis conglomerados. No a mi cara. No a mi cuerpo.*

*A mí.*

*A lo que cree que soy.*

*A la máscara. Al disfraz. Al hombre que inventé para ella.*

*Y eso.*

Sebastián cerró los ojos.

*Eso es nuevo.*

---

En toda su vida, Sebastián había tenido mujeres que lo querían por lo que tenía. Por lo que representaba. Por la puerta que abría.

Mujeres que lo miraban y veían el apellido Blackwood antes que la cara.

Mujeres que decían *te amo* y pensaban *te conviene*.

Pero Clara.

Clara lo miraba y veía a Sebastián.

Solo a Sebastián.

El hombre que le enseñó el mar. El hombre que le puso un lobo de plata en el cuello. El hombre que le dijo *tú ya eres suficiente*. El hombre que la llevó a París y le consiguió un profesor de pintura.

Clara no quería su dinero.

Clara quería sus manos. Su voz. Su presencia. Su nombre dicho al oído en la oscuridad.

Y eso.

Eso era una emoción que Sebastián no conocía.

Una sensación nueva.

Como un color que nunca había visto.

Como un sonido que nunca había escuchado.

Y le encantaba.

Le encantaba cuando estaban juntos en la intimidad. Cuando Clara se entregaba sin medida. Sin guardarse nada. Sin calcular. Sin pensar en lo que vendría después.

Solo él.

Solo el momento.

Solo la piel y la respiración y el nombre dicho como una oración.

*Sebastián.*

*Sebastián.*

*Sebastián.*

Sin interés. Sin estrategia. Sin segunda intención.

Solo amor.

Ciego. Absoluto. Estúpido.

Hermoso.

---

Sebastián abrió los ojos.

Miró la ciudad.

*Por eso decidí convertirla en mi amante.*

*No en una diversión. No en un pasatiempo.*

*En una amante.*

*Alguien a quien dedicarle más tiempo. A quien darle un poco más. A quien buscar.*

*Alguien que me espere. Que me reciba. Que me mime. Que ponga mi bienestar por sobre el suyo.*

*Alguien que sea mía.*

*Completamente.*

*Sin saberlo.*

*Sin cuestionarlo.*

*Sin pedir nada a cambio.*

Sebastián terminó el whisky.

Dejó el vaso en la mesa.

Sacó el teléfono.

Marcó.

Dos tonos.

—Señor.

—Bolton.

—Sí, señor.

—¿Ya está todo listo en la universidad?

Silencio. El sonido de un teclado al otro lado.

—Sí, señor. La matrícula está registrada. Los papeles están en orden. Y la habitación está asignada.

—¿En el primer piso?

—Sí, señor. Como usted indicó. Es una habitación pequeña, pero ella estará sola. Así que usted podrá visitarla cuando quiera.

Sebastián sonrió.

—Excelente.

—Señor, la cobertura está preparada. Si alguien pregunta, hubo un error administrativo. El nombre de la señorita Light no fue considerado en la lista de asignación inicial. Como se dieron cuenta a tiempo, le asignaron esa habitación en el primer piso. No las compartidas entre cuatro, que son más amplias.

—Bien.

—Nadie va a cuestionarlo, señor. Es una habitación aislada. No se comunica con ninguna otra. No hay vecinos de cuarto. No hay pasillo compartido.

—Perfecto.

Sebastián caminó hacia la ventana.

Miró la ciudad.

*Una habitación sola*, pensó. *En el primer piso. Aislada. Sin vecinos. Sin testigos.*

*Cuando quiera, puedo pasar la noche con Clara.*

*Y como esa habitación no se comunica con ninguna, nuestros ruidos de amor…*

Sonrió.

*…tendré la libertad y la intimidad que quiera con ella. Y nadie me interrumpirá. Nadie escuchará. Nadie sabrá.*

*Hasta que la convenza de dejar los dormitorios.*

*Hasta que se venga a vivir conmigo. A uno de mis apartamentos cerca de la universidad.*

*Donde no habrá ni siquiera una puerta que alguien pueda tocar.*

*Donde será completamente mía.*

*Sin testigos.*

*Sin interrupciones.*

*Sin escapatoria.*

Sebastián guardó el teléfono.

Se recostó en la silla.

Miró el techo.

*Clara*, pensó.

*No sabes lo que viene.*

*No sabes lo que voy a hacer contigo.*

*No sabes que cada paso que das te acerca más a una jaula que vas a confundir con un hogar.*

*No sabes que el lobo ya construyó la madriguera.*

*Y que la madriguera tiene tu nombre en la puerta.*

Cerró los ojos.

*Y lo peor.*

*Lo absolutamente peor.*

*Es que cuando la veas, vas a sonreír.*

*Vas a abrir los brazos.*

*Vas a decir "Sebastián, qué bueno que viniste."*

*Y yo voy a besarte en la frente.*

*Y vas a creer que es amor.*

*Y va a ser amor.*

*Para ti.*

*Solo para ti.*

Sebastián apagó la luz.

Se metió en la cama.

Junto a Clara, que dormía abrazada a la almohada.

La rodeó con un brazo.

Ella murmuró su nombre en sueños.

Sebastián sonrió.

Y durmió.

Con la calma del que ha elegido la pieza.

Con la paciencia del que sabe que la pieza no va a correr.

Con la certeza absoluta del lobo que ha decidido dónde va a dormir la presa.

Para siempre.

1
yolanni
👏
EspirituCreativo
> 😂😂 María, ¡espere, espere! ¡No la despierte todavía!
Clara lleva 57 capítulos intentando descubrir dónde diablos está, y ahora resulta que está enamorada del licántropo que la secuestró. 😭

Pero le prometo algo: Sebastián todavía no ha mostrado todo lo que esconde. 👀

Y después de este comentario… me parece que usted va a querer matarme cuando lleguemos a los próximos capítulos. 😂🐺

Gracias por leer y por preocuparse tanto por Clara ❤️.
maria orellana
por Dios, despierta niña, hulle lejos de ese hombrecito que no vale nada
maria orellana
pero creo que está casado o no,,, que pena con clara ojalá pronto se de de cuenta pobre chiquita ojalá el se enamoré y sufra
maria orellana
desgraciado
Guillermo Vasquez Areque
emfermooo
Guillermo Vasquez Areque
hay no que le den su merecido a ese sinverguenza
EspirituCreativo: 🤭 Te apoyo
total 1 replies
EspirituCreativo
Bueno por eso una no debe ser tan confiada... Lo malo tambien viene en empaque de lujo
Maricruz Felix
Esta interesante
Maricruz Felix
Que malo se va aprovechar de la pobre muchacha
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play