NovelToon NovelToon
ERES MIA, AUNQUE TU NO LO SEPAS.

ERES MIA, AUNQUE TU NO LO SEPAS.

Status: Terminada
Genre:Venganza de la Esposa / Ella Mayor Que Él / CEO / Completas
Popularitas:334.4k
Nilai: 5
nombre de autor: CINTHIA VANESSA BARROS

La noche del cumpleaños número dieciocho de su hija, el mundo de Alma Montoya se derrumba frente a trescientas personas.

Su esposo entra al salón tomado del brazo de otra mujer.
Y no llega solo.

A su lado viene una joven de dieciocho años… idéntica a él.

La misma edad que Lucía.

La misma edad de la mentira que acaba de destruir veinte años de matrimonio.

En cuestión de horas, Alma pierde mucho más que un esposo. Descubre que el hombre al que amó le robó la clínica de su familia, su fortuna y cada cosa que construyeron juntos mientras llevaba una doble vida a sus espaldas. Pero lo peor llega cuando Lucía, su hija enferma del corazón, colapsa en medio del escándalo.

Traicionada, humillada y sin un lugar al que ir, Alma cree haber tocado fondo… hasta que un desconocido aparece bajo la lluvia.

Máximo Salas es joven, poderoso y peligrosamente observador. Un hombre que conoce demasiado sobre ella, sobre Darío y sobre la trampa que destruyó su vida. Lo que Alma no sabe es

NovelToon tiene autorización de CINTHIA VANESSA BARROS para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13

Valentina trabajaba como operaba en los tribunales: sin pausas y sin contemplaciones.

En menos de una hora, con los documentos sobre el escritorio y Máximo al teléfono con sus contactos bancarios, lograron mover el dinero de la cuenta a nombre de Alma a una nueva, con clave diferente y a nombre exclusivo de ella. El trámite fue más rápido de lo que Alma esperaba. Máximo tenía dos cuentas en ese banco y eso facilitó todo.

La de Lucía tardó más.

Lucía había cumplido los dieciocho hacía apenas días y el banco necesitó verificar la mayoría de edad antes de permitir cualquier movimiento. Pero al final también cedió.

Alma miró los números en la pantalla que Valentina le mostró y sintió algo que no había sentido en días. No alivio exactamente. Algo más parecido a oxígeno.

— Para el final de la semana la demanda estará presentada — dijo Valentina cerrando la carpeta. — Mientras tanto busca un lugar seguro para ti y para Lucía. No sabemos cómo va a reaccionar ese hombre cuando descubra que le movieron el dinero.

— No voy a dejar que les pase nada.

Máximo lo dijo mirando a Alma. Directo, sin adornos. Valentina levantó una ceja apenas, lo suficiente para registrarlo, y volvió a sus papeles sin comentar nada.

Alma no respondió.

— Descansa estos días — continuó Valentina. — Prepárate. Cuando notifiquemos la demanda vas a tener que verlo y quiero que estés entera para ese momento.

— Estaré lista.

— De eso no tengo ninguna duda.

Salieron juntos del despacho.

En el pasillo, mientras esperaban el ascensor, Máximo la miró de reojo.

— ¿Tienes tiempo para un café?

— Tengo que volver con Lucía.

— Lucía está segura en casa de Ángela. Veinte minutos. — Una pausa. — Además necesito hablarte de algo.

El ascensor llegó. Entraron. Las puertas se cerraron y quedaron los dos en ese silencio pequeño e inevitable de los ascensores cuando hay algo sin decir.

Fue Alma quien habló primero.

— Gracias.

— ¿Por qué? — preguntó él.

— Por los medicamentos. Por todo esto. — No lo miró. Miró las puertas. — Gracias.

— Te dije que las cuidaría. Solo cumplo lo que digo.

Alma asintió sin responder.

Las puertas abrieron.

Mientras caminaban hacia la salida del edificio Máximo le habló.

— Tengo un apartamento disponible. Grande, seguro, en un edificio con vigilancia las veinticuatro horas. — Lo dijo con naturalidad, sin presión. — El primer lugar donde Darío las buscará es en casa de Ángela. Es predecible.

— Puedo conseguir algo por mi cuenta.

— Puedes. Pero esto es más fácil.

— Máximo...

— Te cobro renta si eso te hace sentir más cómoda. Tengo varios edificios en la ciudad. Este está vacío. No tiene ningún sentido que estén apretadas en casa de Ángela cuando hay una opción mejor.

Alma caminó en silencio medio bloque.

— ¿Cuánto?

— Lo que quieras pagar.

— Eso no es una cifra.

— Paga lo que puedas cuando puedas. — La miró. — Con que aceptes ya estaré tranquilo.

— Acepto — dijo Alma. Lo dijo rápido, antes de que el orgullo se le adelantara. — Pero es una renta. Formal. No un favor.

— Como quieras llamarlo.

La cafetería estaba al final de la calle, pequeña y con las mesas de madera gastada de los lugares que llevan años en el mismo sitio. Cuando Alma empujó la puerta el olor a pan recién horneado la golpeó de frente y sin querer sonrió.

— Qué linda sonrisa, doctora — dijo Máximo.

Ella lo miró. Él ya estaba buscando mesa y no había ningún rastro de coquetería en lo que había dicho, solo lo había dicho, con esa calma suya de siempre, como quien nombra algo que ve.

Eso era casi peor.

Se sentaron en una esquina junto a la ventana. Pidieron café. Máximo pidió también pan de la casa sin preguntarle y cuando llegó Alma comió sin pensarlo porque llevaba dos días olvidándose de comer.

— Mi mamá preguntó por ti esta mañana — dijo Máximo. — Quiere invitarlas a cenar cuando estén instaladas en el apartamento.

— Elena es muy amable.

— Es que te debe veinte años de vida feliz. — Lo dijo sonriendo. Una sonrisa diferente a la de siempre, más abierta. — La viste anoche en la cena, no para de hablar, ¿verdad?

— No para.

— Antes no hablaba nada. — La sonrisa se le calmó un poco. — Cuando antes era muy callada. El miedo hace eso.

— Lo sé — dijo Alma.

Se miraron un momento. Algo tranquilo y sin complicaciones pasó entre los dos, algo que ninguno de los dos intentó nombrar.

Entonces una voz rompió el momento desde la mesa de al lado.

— ¿Alma Montoya?

Alma levantó los ojos.

Patricia Salcedo. Cuarenta y tantos, el cabello perfecto, ese tipo de mujer que lleva el chisme como se lleva el bolso, siempre a mano y siempre listo.

— Patricia — dijo Alma con la misma voz con que hubiera dicho qué fastidio.

— Ay, Alma, qué sorpresa. — Se acercó sin que nadie la invitara, con los ojos yendo de Alma a Máximo y de Máximo a Alma con una velocidad que no disimulaba nada. — Qué buena cara tienes, la verdad, considerando todo lo que pasó el otro día en la fiesta de tu hija. Dios mío, qué escena tan terrible. Todo el mundo habla de eso. ¿Cómo estás? ¿Y Darío? Dicen que... bueno, se dicen muchas cosas.

— Estoy perfectamente — dijo Alma.

— Claro, claro. — Los ojos de Patricia volvieron a Máximo. — ¿Y este joven tan guapo?

— Un amigo — dijo Alma.

— Máximo Salas. — Él extendió la mano con una sonrisa cordial que no llegaba a los ojos. — Mucho gusto.

— Salas... — Patricia frunció el ceño fingiendo que pensaba. — No conozco esa familia. ¿De dónde son?

— De aquí — dijo Máximo. — Aunque pasé varios años fuera.

— Ah. — Una pausa calculada. — Oye, Alma, sin ánimo de meterme, pero la gente habla mucho, ya sabes cómo es esto. Dicen que Darío llevaba años con esa mujer, que la niña es de él, que tú sabías y hacías la vista gorda. — Soltó una risita que pretendía ser compasiva. — Yo les dije que eso era imposible, que tú eras muy lista para no darte cuenta, pero...

— Señora Patricia. — Máximo la interrumpió. La voz tranquila, sin un gramo de agresividad, pero con algo adentro que cerraba el espacio. — Estamos ocupados, por si no lo noto. Si tienes algo que decirle sobre su vida personal que sea útil o amable, adelante. Si no, creo que tu mesa te espera.

Patricia parpadeó.

Nadie le hablaba así. Se notaba en su cara que nadie le había hablado así en mucho tiempo.

— Yo solo...

— Gracias por acercarte — dijo Máximo, con la misma cortesía de antes, que era peor que un grito. — Que tengas buen día.

Patricia los miró un segundo. Luego recogió su bolso, murmuró algo que no llegó a ser una frase completa, y volvió a su mesa.

Alma esperó hasta que se sentara.

— No tenías que hacer eso.

— Lo sé. — Máximo tomó su café. — ¿Más pan?

Alma lo miró.

Luego miró el pan.

— Sí — dijo.

Y por segunda vez en la mañana, sin buscarlo y sin poder evitarlo, sonrió

💜✨ MENSAJE DEL DÍA ✨💜

Mis lectoras hermosas 😘

Ya tienen nuevos capítulos disponibles 📖🔥 y quiero saber algo muy importante… 👀

👉 ¿Les está gustando la novela?

👉 ¿Qué opinan de los personajes y de todo lo que está pasando? 😏

Las invito a comentar muchísimo 💬❤️

Quiero leer sus teorías, sus gritos, sus enojos y sus amores jajajaja 😈✨

Las quiero ver súper activas porque me encanta leerlas y saber que están disfrutando la historia conmigo 💕

Gracias por el apoyo de siempre 💋

— CINVAN ✨

.

1
Hiradia Cohen
Hay no vamos a ver esto cambio todo ya no es la sala 3 pasaron a la que el juez de ahi si acepto el soborno vamos como la abogada de alma mueve las piezas de este ajedrez
Hiradia Cohen
Si ese es el Juez que iban comprar porque el tipo y que es un corrupto y acepta acuerdos por dinero
Hiradia Cohen
Exactamente pense ella podría buscar en clinio Hospitales públicos o hacer consultas privadas como mefico puede tener otras opciones dentro del campo de la salud
Rita Coba
seré que gane el juez se vendió nnoo
Hiradia Cohen
Espero que Angela no esté en el apto y la confundan con Alma y le hagan daño
Rita Coba
sii maratón gracias esctidora🌹
Hiradia Cohen
Realmente siempre trato de Leer las novya terminadas porque muchas veces me ha pasaque las dejan incompleta de lo demás se esta desarrollando bien lo que me cuesta es la relación de Máximo y de ella es muchos años de diferencia pienso que mejor hubiera sido con Sofia qué aunque tiene se ve como mas parejo la diferencia y para ella alguien .as acorde a ella que tiene 48
Rita Coba
muy interesante
Hiradia Cohen
Soy de Venezuela soy poco de criticar como muchas que critican hasta la coma que se puso do de no iba pero si hago comentarios con respecto a la temática de la historia empecemos con esta historia a ver que tal
Rita Coba
es un maltido🐶 muerto de hambre ojalá ke lo kiden todo😡
Dalia Brito
Un consejo lleven las edades y las historias con hilo conductor de la historia para que no cometan herrores y así no se enredan con cartas que no se recibió nunca , edadades que no corresponden, el
Dalia Brito
QUE PASO CON LA DICHOSA CARTA
AYA
El chico muy joven, le hubiera puesto uno treinta y cinco es pasable, ella ya pisa los 50 años , una relación con esa edad puede existir pero no pir mucho tiempo es muy joven, claro es un drama , pero un poco mas realista. Digo yo.
Lorena Angulo
es un desgraciado 😡
Lorena Angulo
enserio no vieron cuando ella le hecho algo al agua que vigilantes tan malos 😡
Lorena Angulo
ahora sí me perdí, Darío separado , y cuál casa si acaba de llegar esa casa era de alma y lucia no es hija de Darío no entendí
Lorena Angulo
desgraciado peleando por cosas que nisiquiera son suyas miserable 😡
Lorena Angulo
la criaron igual a ellos sin sentimientos 😡 pobre chica
Maris Benitez
UPS 🫣😳 quedó embarazada 🫄
Lorena Angulo
desgraciado 😡 porque se mete con su hija es un papá miserable 😡
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play