NovelToon NovelToon
“El Ryokan Sakura: La Humana Y El Oni”

“El Ryokan Sakura: La Humana Y El Oni”

Status: En proceso
Genre:Pareja destinada / Viaje a un mundo de fantasía / Mundo de fantasía / Fantasía épica
Popularitas:779
Nilai: 5
nombre de autor: Cube Things

Hola, soy CubeThings.

Me gusta escribir historias que se sienten… más que solo leerse. Historias que mezclan fantasía, romance y emoción, donde los personajes no son perfectos, pero sí intensos.

Amo los mundos tipo anime: yokais, magia, destinos entrelazados… y amores que no se construyen de un día para otro.

Mis historias suelen ser slow burn, con tensión, misterio y personajes que se marcan entre sí de formas que no siempre entienden.

Si te gustan las historias que te hacen sentir, que te envuelven poco a poco… entonces estás en el lugar correcto.

NovelToon tiene autorización de Cube Things para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Demasiado cerca para ser un error

El vapor seguía envolviendo el baño en una bruma densa, cálida, casi sofocante.

Hikari no se detuvo.

El paño se deslizaba con cuidado sobre la piel del oni, retirando la suciedad y la sangre con movimientos cada vez más seguros. Sus manos ya no temblaban como al inicio; ahora eran firmes, concentradas… guiadas por algo más que la simple instrucción.

El oni la observaba.

En silencio.

Demasiado atento.

Y ella lo sabía.

Pero no se apartó.

—…así está mejor —murmuró, más para sí misma que para él.

Fue entonces cuando—

—Ya terminaste.

La voz cayó como un golpe.

Seca.

Directa.

Sin aviso.

Hikari se tensó de inmediato.

Giró la cabeza.

Kuro estaba ahí.

De pie junto a la entrada.

No había hecho ruido.

No había anunciado su presencia.

Simplemente… apareció.

Y su mirada—

no estaba tranquila.

No estaba evaluando.

Estaba fija.

Intensa.

Y claramente…

molesta.

—…Kuro—

—Tu trabajo ha terminado.

No la dejó continuar.

Hikari frunció el ceño.

—¿Qué…? Pero yo todavía—

—Alguien más se encargará.

Su tono no dejó espacio a discusión.

El silencio cayó pesado.

El oni soltó una risa baja desde la tina.

—…¿interrumpo algo?

Kuro ni siquiera lo miró.

Sus ojos no se movieron de Hikari.

—Levántate.

Hikari dudó.

—Pero este es mi trabajo—

Y ese fue su error.

Porque en el siguiente segundo—

Kuro se movió.

Rápido.

Sin aviso.

Su mano cerró alrededor de la muñeca de Hikari.

Firme.

Caliente.

—¡—!

El tirón la hizo levantarse de golpe.

—¡Oye—!

Pero no se detuvo.

No explicó.

No suavizó.

Simplemente la sacó de ahí.

El vapor quedó atrás.

El sonido del agua.

La presencia del oni.

Todo.

Se desvaneció mientras Kuro la guiaba por el pasillo con pasos firmes, sin soltarla ni un segundo.

Hikari intentó resistirse.

—¡Espera! ¿Qué estás haciendo?

Nada.

Silencio.

Solo el sonido de sus pasos.

Rápidos.

Tensos.

Hasta que—

La puerta de su oficina se abrió de golpe.

—¡—!

Y antes de que pudiera reaccionar—

Kuro la jaló dentro.

La puerta se cerró con un golpe seco.

El sonido resonó.

Encerrándolos.

Aislándolos.

El aire cambió de inmediato.

Más denso.

Más cerrado.

Más… peligroso.

Hikari apenas tuvo tiempo de girarse—

cuando Kuro la empujó ligeramente hacia atrás.

No con violencia.

Pero sí con firmeza.

La distancia entre ellos desapareció.

De golpe.

Demasiado cerca.

—¿Qué demonios estabas haciendo ahí adentro?

Su voz fue baja.

Pero cargada.

No era grito.

Era peor.

Era control contenido.

Hikari parpadeó, completamente descolocada.

—¿…qué?

—No te hagas.

Sus ojos violetas la atravesaban.

—Sabes perfectamente a qué me refiero.

Hikari frunció el ceño.

Confundida.

—Estaba… trabajando.

El silencio se tensó.

Kuro se inclinó apenas hacia ella.

Su rostro más cerca.

Su presencia envolviéndola por completo.

—Eso no es “trabajar”.

El aire entre ellos se volvió pesado.

Caliente.

—¿Entonces qué es? —respondió ella, ahora con un poco más de firmeza—. Tú mismo dijiste que empezara desde abajo.

Un error.

Otro.

Porque algo en la expresión de Kuro cambió.

Una sombra cruzó su mirada.

—Este no es un ryokan de ese tipo.

La frase cayó lenta.

Clara.

Pero cargada de algo más.

Hikari parpadeó.

—¿…de qué tipo?

Kuro la observó.

En silencio.

Como si no pudiera creer que no entendiera.

—¿Aún no lo entiendes?

Su voz bajó aún más.

Casi un susurro.

Pero más peligroso.

—No estás aquí para tocar a los huéspedes.

El impacto de esas palabras fue inmediato.

Hikari abrió ligeramente los ojos.

—¿Qué—? ¡Yo no—!

Se detuvo.

Porque de pronto—

lo entendió.

Y el calor le subió al rostro.

—¡No era eso! —respondió de inmediato—. Solo estaba limpiando sus heridas—

—Lo vi.

La interrumpió.

Seco.

Directo.

—Y también vi cómo te miraba.

Silencio.

Pesado.

Incómodo.

Demasiado cercano.

Hikari tragó saliva.

—…no hice nada malo.

Y esta vez—

no retrocedió.

Sostuvo su mirada.

Aunque su corazón estuviera completamente descontrolado.

Kuro no respondió de inmediato.

Pero su rostro estaba demasiado cerca.

Su respiración apenas perceptible.

Su mirada fija.

Intensa.

—Ese tipo de “empatía”…

Su voz se volvió más baja.

Más densa.

—…no es algo que puedas permitirte aquí.

Hikari sintió cómo algo en su pecho se apretaba.

—¿Por qué?

La pregunta salió sin filtro.

Real.

Directa.

Y eso—

lo detuvo.

Solo un segundo.

Pero fue suficiente.

Porque algo en los ojos de Kuro…

vaciló.

Apenas.

—Porque no todos los huéspedes son como él.

Su tono cambió ligeramente.

Más frío.

Más controlado.

Volviendo a su lugar.

—Y porque tú…

Una pausa.

Sus ojos bajaron apenas.

Y luego volvieron a ella.

—No eres como las demás.

El silencio se quedó entre ellos.

Pero esta vez…

no era incómodo.

Era algo más.

Algo que ninguno de los dos estaba diciendo.

Pero ambos…

sentían.

El silencio no se rompió.

Se quedó ahí, suspendido entre ellos, denso… cargado de todo lo que ninguno estaba diciendo.

Hikari no se movió.

Podía sentirlo demasiado cerca.

El calor de su presencia.

La forma en que el aire parecía volverse más pesado cada vez que respiraba.

Y aun así… no retrocedió.

—No soy como las demás… —repitió en voz baja, como intentando entenderlo—. Entonces… ¿qué soy?

Kuro no respondió de inmediato.

Sus ojos violetas no se apartaron de los de ella ni un solo segundo, como si estuviera buscando algo… o confirmando algo que ya sabía.

Lentamente, levantó una mano.

Hikari sintió el movimiento antes de verlo.

Su cuerpo se tensó apenas.

Pero no se apartó.

Los dedos de Kuro rozaron su barbilla.

Suavemente.

Demasiado suavemente para alguien como él.

La sostuvo.

Y la obligó a levantar un poco más el rostro.

—Eso es justo lo que me preocupa —murmuró.

Su voz era baja.

Grave.

Pero había algo en ella que no estaba al inicio.

Algo más profundo.

Más personal.

Hikari sintió cómo su respiración se volvía irregular.

—…no entiendo…

—Lo sé.

La respuesta fue inmediata.

Y peligrosa.

Porque no sonaba a molestia.

Sonaba a certeza.

Kuro se inclinó un poco más.

La distancia entre ellos desapareció lentamente.

Centímetro a centímetro.

Hikari sintió su corazón golpearle el pecho con fuerza.

Demasiada fuerza.

Como si intentara advertirle algo.

O empujarla.

No sabía cuál.

Su mirada bajó apenas.

A los labios de él.

Y eso—

eso fue un error.

Porque Kuro lo notó.

Su pulgar se movió ligeramente contra su barbilla.

Un gesto mínimo.

Pero suficiente para hacerla consciente de todo.

Del contacto.

De la cercanía.

De él.

—Hikari…

Su nombre salió distinto.

Más suave.

Pero más peligroso.

El espacio entre sus labios se redujo.

Respiración contra respiración.

El mundo alrededor desapareció.

No había oficina.

No había ryokan.

No había nada más.

Solo ese momento.

Solo esa distancia.

Tan pequeña que dolía.

Hikari dejó de pensar.

Su cuerpo reaccionó antes que su mente.

Y sin darse cuenta…

se inclinó apenas hacia él.

Un movimiento casi imperceptible.

Pero suficiente.

Suficiente para cruzar una línea invisible.

Y entonces—

Kuro se detuvo.

De golpe.

Como si algo lo hubiera detenido desde dentro.

Sus ojos se abrieron apenas.

No por sorpresa.

Sino por decisión.

Su mirada cambió.

Volvió a endurecerse.

A cerrarse.

A controlarse.

Y con un movimiento lento—

pero firme—

se apartó.

La distancia volvió.

Fría.

Brusca.

Injusta.

Hikari tardó un segundo en reaccionar.

El aire regresó de golpe a sus pulmones.

—…¿qué…?

No terminó la frase.

Porque no sabía cómo hacerlo.

Kuro se enderezó completamente.

Dándole la espalda por un instante.

Como si necesitara romper ese momento.

Como si quedarse ahí fuera… peligroso.

—No vuelvas a hacer eso.

Su voz volvió a ser firme.

Controlada.

Pero esta vez…

había algo más.

Algo que no estaba antes.

Hikari frunció el ceño.

—¿Hacer qué?

Kuro giró ligeramente la cabeza.

Lo suficiente para mirarla de reojo.

—Confundirte.

La palabra cayó entre ellos.

Ambigua.

Pesada.

Hikari sintió cómo algo dentro de ella se movía.

—Yo no estoy confundida…

murmuró, aunque ni ella misma estaba segura.

Kuro la observó un segundo más.

En silencio.

Y luego—

—Entonces aprende rápido.

Su tono volvió a endurecerse.

—Porque este lugar no perdona errores.

El ambiente volvió a cambiar.

Como si todo lo anterior no hubiera pasado.

Como si ese momento…

no hubiera existido.

Pero Hikari lo sentía.

En su pecho.

En su respiración.

En sus labios que… aún no entendían por qué…

seguían temblando ligeramente.

Y en la forma en que Kuro evitó mirarla directamente otra vez.

Como si acercarse…

hubiera sido un error.

Uno que no pensaba repetir.

1
Edith 💋💕
carai este capítulo fue un poco intenso 🫣🫣🫣
Edith 💋💕
que estraño jaja las palabras se puede transformar en otra cosa /Facepalm//Facepalm//Facepalm/
Edith 💋💕
sigue subiendo esta muy bueno ☺️☺️
Cube Things: Gracias por el apoyo claro que seguiré subiendo un saludo
total 1 replies
Edith 💋💕
a las bestias 😱😱😱😱😱
Edith 💋💕
me sorprendió y me lo imagine es 🫣🫣🤩🤩Wouuu
Edith 💋💕
Wou lo sentí real me gusto el capitulo ☺️
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play