El amor no siempre aparece como lo soñamos.
A veces llega envuelto en errores, promesas rotas y despedidas que dejan el alma cansada. Idealizamos su forma, su fuerza, su duración, y cuando la realidad no coincide, la decepción nos empuja a pensar que el amor verdadero es solo un mito.
Tropezamos una y otra vez, aprendiendo a proteger el corazón, hasta casi convencernos de que sentir ya no vale la pena.
Pero incluso en esa duda, cuando menos creemos, el amor encuentra la manera de recordarnos que si existe… aunque no sea como lo imaginamos,mucho menos perfecto.
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capitulo 14 tiempos malos
Bruna observaba el paisaje a través de la ventanilla, perdida en sus pensamientos, cuando el ómnibus se detuvo de repente.
Una muchacha subía en medio del camino, cargando a un bebé que lloraba en forma insistente.
Parecía un pulpo buscando el biberón, incómoda con todas las miradas puestas sobre ella.
— Señora,démelo que la ayudo.— se ofrecía a colaborarle.
— No quiero molestar.— continuaba hurgando en el bolso del niño, buscando con que prepararle su biberón.
— No es ninguna molestia,ven conmigo pequeño lloroncito.—lo cargaba , hablándole con cariño para intentar calmarlo.
Momentáneamente se callaba, sonriendole con el chupete puesto.
Finalmente la mamá conseguía preparar la leche y se lo devolvía para alimentarlo.
— Gracias, Lauri es un goloso, come todo el tiempo y si no tiene lo que quiere ,hace berrinche, es muy demandante.— se excusaba.
— ¿Se llama Lauri?.— se daba cuenta que era diminutivo ,pero de todas formas no dejaba de preguntar.
— Laureano,pero bueno queda más cariñoso Lauri,su padre no tuvo mucha imaginación, tampoco permitió que le sugirieran otro.
Es la combinación del nombre de sus abuelos ,de los dos. — agregaba algo nerviosa.
Quizás los nervios se debían a la incomodidad por el escándalo del niño desde que subieron al ómnibus.
— ¿Va de vacaciones,o a visitar a la familia?.— Bruna quería que se relajara , que viera que no había incomodado a nadie.
— Vacaciones, mi marido me está esperando en la terminal de Los Arboledos.— agregaba como titubeando.
— Yo me bajo más adelante, pero tengo unos amigos por ahí cerca que producen productos orgánicos.
Quizás vaya a visitarlos ahora que tengo tiempo,sabe como es la vida de la capital, trabajo,trabajo y más trabajo.
Si me necesita la ayudo hasta el Arboledo, no soy muy maternal pero por alguna razón, los niños se calman conmigo.
Tengo algunos sobrinos prestados, que cuidé de bebé, cuando vuelva a casa ,ahí estarán.
En realidad van a venir a cada rato para que les regale helados del freezer del mercadito de mi mamá.— sonreía pensando en eso.
Hacía tanto tiempo que no regresaba,tenía a su madre bastante abandonada desde que empezó su relación con Ricardo.
— Me imagino, quizás algún día te envié a Lauri a pedirte helados también.— se reían imaginando al bebé en esa situación.
— Si mandámelo.— agregaba amenizando el ambiente.
Por un instante ,Bruna pensó dejarla en paz, la veía más tranquila ,pero continuó.
—Me llamo Bruna ,¿y usted?.— se presentaba.
— Karine, un gusto, muchas gracias por la ayuda.— la mujer acunaba al niño y miraba por la ventanilla, como queriendo no hablar más nada.
Así que tampoco insistió.
El ómnibus se quedaba en silencio.
Con tantos días de estrés, el sueño le ganó.
Se dormía,como nunca lo hacía en los viajes , parecía que todos estaban inmersos en el sueño.
Hasta que el guarda los despertaba comunicándoles que harían una parada de entre 15 a 20 minutos para abastecer .
Desviaban el recorrido entrando a un costado del camino.
La estación de combustible brindaba servicios de caféteria , además de vender diversos productos.
La mayoría de los pasajeros bajó a estirar la piernas e ir al baño ,menos Karine que parecía dormida con el niño.
A Bruna le pareció una buena idea seguirlos, necesitaba comer algo,se había saltado el almuerzo y le quedaban como 6 horas más de viaje.
Miraba afuera el movimiento de todos sus colegas de viaje, algunos caminando, para aliviar las piernas o calentando agua.
Otros haciendo cola para comprar lo mismo que ella.
Se sentó con un refresco , una media luna y una bandeja pequeña de sándwiches ,atenta a que el ómnibus no la dejara.
De repente sin saber de donde venía, Karine.
Entraba apurada , nerviosa, casi corriendo con el bebé en brazos.
Miraba a todos lados como buscando a una persona conocida a quien acudir.
— Bruna,por suerte te veo,creo que me vino el periódo.
Voy a cambiarme ,¿me lo pudes cuidar 5 minutos?.— hasta el bolso del niño era dejado con ella.
— Si claro,nos llevamos bien con Lauri.
¿Estás bien?, tengo toallitas femeninas en mi bolso si no tienes ,siempre las cargo por las dudas.— la veía pálida,sin colores.
— Yo tengo, gracias. — salía corriendo,apurada en dirección a los baños.
Ese bebé no tendría más de 7 meses, pero se notaba que ya comía alguna cosa.
Empezó a darle al niño, parte de uno de los sándwiches, cortandolo en pequeños trocitos .
De repente alzó la vista , el ómnibus en el que viajaban se prendía fuego.
Una onda explosiva venía en dirección al mercadito.
Instintivamente se colocó de espaldas ,tirándose al piso y protegiendo al niño con su cuerpo.
Una nueva explosión y ya no tenía más conciencia,una barra de metal, atravesaba su cuerpo .
Pero el bebé debajo de ella estaba a salvo,lo sentía llorar,veía su carita llena de polvo.
Quería calmarlo,pero la voz no le salía , perdía la conciencia.
Cuando logró despertar y abrir los ojos nuevamente, todo era un caos de sirenas.
No sabía si eran policías , bomberos o gente común que removian los escombros junto a unos perros.
Lauri,lloraba una vez mas aproximando los ladridos hacía ellos, pero no conseguía pedir ayuda con la garganta reseca.
Eso alertó a los bomberos que enseguida buscaron siguiendo el sonido del llanto .
Escavaban con cuidado donde los perros señalaban.
Después de 2 días debajo de una pared de ladrillos ,entre vidrios rotos,la rescataban desmayada junto al niño.
Su estado era delicado,había perdido mucha sangre y no podían quitarle la barra de metal sin más exámenes.
Nadie sabía el origen del niño, pensaban que Bruna era su madre.
La mayoría de sus compañeros de viaje ,estaban o heridos graves o muertos.
Hasta el chófer y el guarda, habían fallecido en la explosión. Nadie se explicaba , como había sucedido.
La relación de pasajeros fue brindada por la empresa de transporte ,pero los que subían en el camino ,esos no estaban registrados .
Así que dependían de otros medios para su identificación.
Presente......
Ricardo regresaba al hotel ,luego de una semana ausente, desconectado del mundo para no ser cuestionado.
También comprometido para casarse en un mes con Rose Myanmar.
La noticia había salido en todos medios de comunicación que se dedicaban a la farándula .
Así como la estrondosa celebración en una playa exclusiva de Fernando de Noroña.
Bruna no estaba, su escritorio se notaba un poco vacío.
Volvía a solicitar un café,tenía que aclarar muchas cosas con ella.
Principalmente como pretendía continuar la relación de ambos, aún después de casado .
Mas que nada quería hacerle el amor ,sin importarle donde estaban,la había extrañado como un loco.
Un joven apareció a entregarle el café solicitado, seguramente estaba enojada por lo que había sucedido.
Por eso , enviaba a alguien del hotel a hacerlo en su lugar.
— Quiero que me lo traiga Bruna, no voy ni a probarlo porque sé que no me va a gustar.
Dile a Bruna que quiero mi café, el de siempre. — abría la computadora, pero el muchacho se quedaba pensando quien era Bruna,tal vez alguna empleada de servicio.
— ¿Que haces ahí parado?¡Muévete! .
Quiero mi café.— insistía en su pedido.
— Disculpe señor pero soy nuevo, no conozco a casi nadie en el hotel.
Le podrá parecer atrevido de mi parte, pero no se quien es Bruna.
Es un placer servirle,soy Rubén su nuevo asistente, buscaré a la señora Bruna ,no se preocupe.— debía averiguarlo con Rita que estaba trabajando desde hace más tiempo.
— ¡Alto ahi!,¿que fue lo que dijiste?,¿ cómo que nuevo asistente?.— daba un golpe en la mesa.
Supuestamente hace pocos dias ,Bruna debería haber firmado su nuevo contrato con todas las especificaciones que solicitó para que no pudiera marcharse.
— Soy su nuevo asistente, empecé ayer.
No nos han presentado soy Rubén, el nuevo asistente, estoy emocionado de trabajar para usted.— le parecía algo afeminado el tipo.
— ¿¡Y Bruna!?.— insistía con esa mujer.
¿Quien sería?,pensaba el muchacho.
— La buscaré aunque no la conozco ,ya regreso señor.— se retiraba desconcertado.
— No es necesario, yo me encargo,no quiero un café, si ella no me lo trae.— lo corría con la bandeja y se ponía a llamar a recursos humanos.
— Buenos días señor¿en que podemos ayudarlo?.— quizás alguna referencia de la nueva contratación ya que ocuparía en algun momento la gerencia.
—¿ Porque tengo un asistente que no pedí?, Bruna pidió dias ,¿es eso?.
Quiero saber cuanto tiempo solicito inmediatamente.— su pequeña estaba enojada y celosa.
Así le gustaba ,desafiante, molesta, seguramente entendería sus razones para el matrimonio .
Era solo hablar y explicarselo.
— No pidió dias.— le informaban.
—¿ Entonces porque no está trabajando.?— la imaginaba deprimida ,llorosa ,todo por su compromiso.
— Su asistente, la señorita Bruna Rodríguez no trabaja mas en el hotel.
Recibimos su renuncia el dia de la renovación de su contrato, hace una semana para ser exactos.
Los demás contratos laborales quedaron resueltos.
Varios empleados se acogieron a los beneficios jubilatorios.
Ya envié la planilla al correo para las compensaciones que faltan.—le informaban ,pero no quería saber nada de eso.
— ¿Que dices?,
¡¡Como que renunció!!, ¿Quien lo autorizó?.—si lo tuviese en frente, lo agarraba del cuello.
— Usted señor, acá tengo su pedido de no renovación del contrato y la aprobación para su cese imediato.— buscaba entre los papeles que estaban para el archivo, con un poco de dudas.
— ¡Yo no firme nada!.
Busque esos papeles y venga a mi oficina ¡¡ ya!!.— quien se creía que era Bruna para dejar la empresa y falsificar su firma.
Inmediatamente el jefe de recursos humanos le traía la recision , no podía decir que no era su firma,porque si lo era.
Estaba con un humor de los demonios, le pidió a Rubén el trabajo atrasado de Bruna para hacerla regresar y cumplir.
— Señor,lo siento,no hay nada atrasado.
Su anterior asistente era una mujer muy organizada y dejó todo muy bien estructurado.
Casi no tuve problemas en adaptarme ,creo que incluso estaba más preparada que yo.— cualquiera era menos preparado que ella ,por eso le confiaba todo uno y otra vez.
— Cancela mi agenda , no me llamen, ni porque venga el papa desde el Vaticano.— dictaminaba,de malas gana.
Rita quiso decirle algo que no escuchó para nada.
Luego sonreía satisfecha.
— ¿Qué me mirás?, sigue con lo tuyo.— trataba mal a Rubén.
— Esa no es la actitud si quieres que te mantenga como secretaria. — era como una amenaza que desdeñaba haciendo caretas,como imitandolo.
Le había caído mal desde el primer día y sabía que a su jefe tampoco le agradaba, sus días estaban contados.
No podría ser gerente ahí,ni por acaso,ese afeminado.
Ricardo parecía un desahuciado perdido, saliendo del hotel.
Aceleraba el auto, todo lo que podía ,hasta llegar al departamento de Bruna.
El conserje tal como ella lo había solicitado, le proporcionaba las llaves para entrar.
Todo estaba vacío,sin rastros por ningún lado.
Bajo a dejarlas con el portero, con la intención de averiguar alguna cosa que le diera pistas de su paradero.
Pero se detuvo en lo que usaba una muchacha que jugaba con su móvil sacándose fotos.
Llevaba consigo ,una de las bolsas que él le había regalado a Bruna, costaba una pequeña fortuna.
— ¿Quien te dió ese bolso?.— preguntaba molesto.
— Alguien de los departamentos lo tiró a la basura,no soy tonta.
Vi que todo el contenido de la bolsa era valioso y lo tomé para mi, pero las fotos ,esas si las dejé donde estaban.
No me interesaban para nada. — seguía con lo suyo.
— Esas cosas son mías,¿donde está lo demás?..— la miraba enojado, tomándole el brazo con firmeza.
— Yo...yo lo vendi.— se asustaba.
— Vendré mañana a buscar mis cosas,tengo boletas de todo.
Mas te vale muchacha que las tengas de regreso o voy a mandarte presa.— le aclaraba , tratando de acertar el tiempo pasado.
—Pero si estaban en la basura.— protestaba.
— Mañana, a ésta hora ,no lo olvides.— se lo recalcaba.
¿Quién se creía Bruna para tirar a la basura sus regalos?.
Si la tuviera enfrente, le haría saber , cuán enojado estaba con su actitud.
Aunque sabía bien que sus enfados terminarían del mismo modo de siempre, bajo las sábanas,ahogando con besos sus gemidos de placer.
En los últimos años, la relación que mantenía con ella ,se había convertido en su mejor terapia.
Con Bruna conseguía ese equilibrio perfecto ,entre dulzura y deseo, tan imprescindible para su carácter.
Perderse entre sus piernas, respirar el aroma de su piel, era todo lo que necesitaba y buscaba en ese momento.
No estaba en su mente, ni por un segundo, prescindir de esa mujer.