Mía Santorini es una chica de 19 años que desde muy niña se enamora del hijo reconocido más no de sangre de su padre Alessio Santorini de 24 años.
Ella desde niña sintió cosas por él, pero no fue hasta sus catorce años que se atrevió a besarlo y confesarle sus sentimientos, Alessio también sentía lo mismo, pero sabía que era un error, por eso decidió irse a otro país y estudiar en ese tiempo ignoro por completo a mía haciendo que está pasará de ser una niña dulce a una completa rebelde.
Cinco años después él se da cuenta de que nunca dejará de amarla y regresa hecho todo un CEO y decidido a recuperarla y enfrentarse a todos.
Pero Mía está muy dolida y no le perdona su abandono, Alessio no solo deberá luchar por el perdón de Mía, sino que también deberá enfrentar a personas del pasado que traen consigo ese mundo de mafia que fue dejado atrás por sus padres y también deberá enfrentar a sus propios padres que harán lo que sea por impedir ese amor PROHIBIDO.
Podrán ellos salvar su Amor
NovelToon tiene autorización de Marines bacadare para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Él principio del fin.
Mía.
Me levanto y después de prepararme y desayunar voy a la universidad ya hace más de dos meses que me entregué por primera vez a mi único amor estoy más que feliz cada día que pasa nos amamos más hoy como todos los días al salir de la universidad iremos a nuestro nido de amor un lugar donde día a día nos dejamos llevar por la pasión amo a Alessio y no veo mi vida sin él.
Las clases terminaron y veo a Camila discutiendo con Alessio me le acerco y la empujo ella se pone como loca y le grita.
— Estás advertido Alessio.—
— Que sucede mi amor que te dijo.— Pregunté preocupada.
— Lo de Siempre que será mi esposa y que tú terminarás acostándote con Erick.— Dice con molestia en su voz.
— No hagas caso, eso es imposible y lo sabes, soy solo tuya y tú solo mío y aún lejos nos seguiremos amando.— Le dije para calmarlo.
Fuimos a nuestro lugar secreto y la pasión nos invadió el deseo del uno por el otro, reinaba sus besos, eran únicos, recorrió mi cuerpo, pues se lo sabía de memoria, bajó a mi zona secreta y su lengua fue protagonista del momento, era tan experta y hábil que me hacía delirar mi boca pedía más, mis gemidos acompañados de su nombre lo hacían aumentar su exquisita tortura un dedo y luego otro acompañaron a su ágil lengua hasta que caí en la profundidad del placer y es que cada vez era mejor.
Luego de tan maravilloso momento me beso con desesperación dejaba besos en mi cuello bajando a mi pecho tocaba cada parte de mí y yo no me quedaba atrás lo deseaba yo lo amaba igual que él a mí entro de manera demandante cosa que cada vez me volvía más loca me perdía de placer oh Alessio oh mi amor mmm ahhh gemidos de placer salían de mi boca era tan maravilloso no podía dejar de estar con él no sé cuántas veces explotamos al mismo tiempo, fueron muchas horas y muchas posiciones descansamos un momento fui a la ducha y me duche con la intención de irnos, pero fue todo lo contrario se me acercó me besó y me llevo modo princesa a la cama paso mucho tiempo llenando mi cuerpo de besos ya no había rapidez ni fuerza intensa era todo delicado sus besos eran como el algodón, suaves, eran apasionados, recorrió mi cuerpo con sus fuertes y tersas manos y al entrar en mí está vez fue dulce y tierno me recordó mucho a nuestra primera vez sus embestidas acompañadas de palabras hermosas oh te amo mi princesa ah, Mía lo serás hoy y siempre luego de tantas sensaciones maravillosas caímos de nuevo ante el tan anhelado clímax.
Me recostó en su pecho y besaba mi mejilla eres mi nena hermosa y te Amo lo repetía Alessio una y otra vez.
—Te amo mi niño hermoso — Le dije a mi amado.
— Y yo a ti mi niña preciosa.—El amor reinaba en el lugar.
Al estar listos no preparamos para irnos, era de noche y la loca de Camila no dejaba de llamar al igual que nuestros padres Alessio me monto en su auto y arranco.
— Amor, dónde me dejarás para no llegar juntos.— le pregunté al ver que casi llegamos.
— Llegarás conmigo, mi niña me cansé de ocultarnos Camila quiere separarnos y yo no lo soporto más te quiero sin tener que ocultarnos.—
— Oh mi amor no sabes cuánto anhelaba este día te amo no lo olvides nunca Alessio te amo y seré siempre tuya.—.
Antes de bajarnos del auto nos besamos de una manera tan única, tan maravillosa, no sabía que era nuestra última vez y esas eran nuestros últimos besos.
Entramos agarrados de la mano, mis padres apenas entraban en la sala cuando Alessio hablo.
— Papá Maximiliano, mamá Annia tengo que decirle algo muy importante y no me importa lo que suceda, ya no aguanto más.—
— Que sucede por qué vienen tomados de la mano donde estaban llevamos rato llamando.— Dijo mi padre con molestia.
— Vengo a decirles que amo a Mía, estoy completamente enamorado de ella nos amamos.— Dice Alessio y me abraza.
— Esto no puede ser posible, esto está muchachos dice.— mi madre.
— No lo está mamá amo Alessio con toda mi alma y queremos vivir nuestro amor.— Dije mirando a mi madre con firmeza.
— De ninguna manera esto es una aberración, ustedes son hermanos, maldita sea.— dijo mi padre furioso.
— Eso es mentira en nuestras venas, no corre la misma sangre, amo a Alessio.— Grité desesperada.
— Te irás lejos Mía si los separe una vez lo volveré a hacer.— Grito mi padre.
— Eso jamás padre no lo volverás a hacer, no viste como me destruiste, con eso lo quieres hacer peor está vez.— Grité fúrica.
— Hija entiende, está mal, no pueden deben alejarse.— Decía mi madre.
— Nos iremos, pero juntos nos amamos, amo a Mía y nadie nos podrá separar — Dijo Alessio y recibió varios golpes.
— Que dijiste maldito enfermo es tu hermana aléjate de mi princesa.— Grito Massimo golpeando a Alessio.
— Massi suéltalo, ya no se peleen paren.— Grité poniéndome en medio mientras mi madre agarraba a Massi.
— Vamos a calmarnos, es mejor que me sigas al despacho junto con Annia y Maximiliano.— Dijo esa mujer que pensé que estaba muerta.
— ¿Mamá? Dijo Alessio, — tú qué haces aquí.— Pregunto mi amor a Alexa.
— Si después que hablemos en privado piensas lo mismo, yo te apoyaré camina.— Dijo Alexa.
— No vallas amor presiento que si entras nos tendremos que separar mi amor no lo hagas.— Le suplique.
— No te preocupes mi niña, te amo.— Dijo mi amor.
— No le digas así asqueroso.— gritaba Massimo muy enojado.
Ellos entraron al despacho, mi padre, mi madre, Alexa y Alessio y ese fue el principio del fin.