NovelToon NovelToon
Operación: Corazón Blindado

Operación: Corazón Blindado

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Romance
Popularitas:3k
Nilai: 5
nombre de autor: Leidy Ocampo

Meghan Whitmore, hija del recién electo presidente de Estados Unidos y brillante abogada, siempre ha vivido entre poder y estrategia. Desde la muerte de su madre y su hermano, ella se convirtió en el mayor apoyo de su padre... y en su punto más vulnerable.

Cuando una amenaza logra infiltrarse en la Casa Blanca, su seguridad se refuerza con un nuevo jefe de protección: el capitán Ethan Cole, un militar frío y disciplinado que solo cree en el deber. Lo que comienza como una misión profesional pronto se convierte en una tensión imposible de ignorar.

Pero mientras las amenazas se vuelven más personales y secretos del pasado salen a la luz, Meghan y Ethan descubrirán que el mayor riesgo no está en los enemigos externos... sino en cuando los sentimientos comienzan a ganar terreno y todo el país los está observando.

NovelToon tiene autorización de Leidy Ocampo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 13

GALA DIPLOMÁTICA -

Meghan Whitmore

Hoy es la gala diplomática anual.

Y odio admitirlo… pero me gustan estas noches.

Estoy frente al espejo de mi habitación, dando el último retoque al maquillaje. Base impecable. Labial suave. Nada exagerado. Elegancia calculada.

El vestido palo rosa cae hasta el suelo con una caída perfecta. Cuello alto, sobrio. Pero la espalda… completamente descubierta hasta la mitad. Sutil. Estratégico.

El cabello recogido en un moño bajo, pulido. Pendientes delicados. Pulsera fina.

Me observo unos segundos más.

No puedo titubear esta noche.

Salgo de la habitación y casi choco con mi padre en el pasillo.

—Vaya… —dice él llevándose una mano al pecho—. ¿Desde cuándo mi hija parece dueña del mundo?

Sonrío.

—Desde siempre. Solo que ahora lo disimulo mejor.

Él ríe.

—Si algún embajador se desmaya, fingiré que no te conozco.

—Si algún embajador se desmaya, será por tu discurso, no por mí.

Bajamos las escaleras juntos.

El equipo ya está en posición.

Y entonces lo siento.

Esa mirada.

Levanto apenas la vista.

Ethan.

Traje negro perfectamente ajustado. Corbata oscura. Postura recta. Profesional.

Pero sus ojos no lo son tanto.

Se quedan en mí un segundo más de lo habitual.

No sonríe.

No dice nada.

Solo sostiene la mirada.

Yo tampoco la aparto.

Un segundo.

Dos.

Demasiado.

Desvío la vista primero y continúo caminando como si nada hubiera ocurrido.

Pero lo sentí.

Y él también.

En la camioneta voy con mi padre atrás. Harris conduce. Ethan, de copiloto.

—¿Lista para sobrevivir a tres horas de diplomacia fingida? —pregunta mi padre.

—Preferiría enfrentar a veinte periodistas hostiles.

—Eso es mañana.

—Perfecto, así mantengo el ritmo cardíaco estable.

Papá me observa de reojo.

—Hoy vendrá la delegación del norte.

—Lo sé.

—Su representante es complicado.

—Todos lo son cuando quieren algo.

—¿Y tú qué quieres, Meghan?

Lo miro.

—Estabilidad. Cooperación. Y que no intenten subestimarme.

Él sonríe con orgullo contenido.

—Eso nunca lo logran.

—Lo intentan.

Hacemos una pausa.

—¿Estás bien? —pregunta más bajo.

Sé a qué se refiere.

Siempre lo sé.

—Sí.

No profundizamos.

No en noches como esta.

Llegamos.

Luces. Prensa. Escalinatas.

Ethan baja primero.

Abre mi puerta.

Me ofrece la mano.

La tomo.

Su agarre es firme. Seguro.

Demasiado consciente.

Al incorporarme, nuestras miradas vuelven a encontrarse.

Cerca.

Más de lo necesario.

—Cuidado con el escalón —dice en voz baja.

—Sé caminar sola.

—Lo sé. Igual lo digo.

Lo suelto.

—Qué considerado.

—Estoy lleno de cualidades ocultas.

—Eso está por verse.

Mi padre se adelanta unos pasos saludando a los anfitriones.

Ethan se coloca ligeramente detrás y a mi lado.

Mi sombra esta noche.

Entramos al salón principal.

Candelabros enormes. Música suave. Murmullos diplomáticos. Copas de cristal.

Siento la tensión conocida. La sonrisa correcta. La postura perfecta.

—A su derecha, embajador Valenti —murmura Ethan apenas inclinado hacia mí.

—Ya lo vi.

—Solo confirmo.

—¿Siempre necesitas tener la última palabra?

—Es parte del entrenamiento.

—Deberían actualizarlo.

Escucho un leve suspiro contenido.

No sé si está molesto o entretenido.

Caminamos entre grupos de personas que nos observan más de lo que hablan.

—Esta noche estaré más cerca —dice en voz baja.

—¿Más que de costumbre?

—Sí.

—¿Debo preocuparme?

—Siempre debería.

Sonrío apenas.

—Qué tranquilizador.

Se inclina apenas cuando un camarero pasa demasiado cerca.

Su mano roza mi espalda baja para guiarme.

Es profesional.

Pero el contacto dura un segundo más.

Mi respiración se altera, casi imperceptible.

Mal momento.

Mal lugar.

Seguimos avanzando.

—Recuerde —dice él con tono formal—, sonrisa diplomática, no sonrisa de advertencia.

—No tengo sonrisa de advertencia.

—La tiene.

—No la tengo.

—La vi ayer con el senador Rivas.

—Se la merecía.

—Posiblemente.

Nos detenemos mientras mi padre inicia conversación con una delegación extranjera.

Quedo frente a Ethan por un segundo sin distracciones.

Demasiado cerca.

—¿Algo más que quiera corregir esta noche, comandante? —pregunto en voz baja.

—Sí.

—¿Qué?

Sus ojos bajan apenas hacia mi espalda descubierta.

Regresan a los míos.

—Manténgase a mi alcance.

El tono cambia.

No es broma.

No es sarcasmo.

Es serio.

Trago saliva.

—Siempre lo estoy.

Tensión.

Silencio.

Alguien llama mi nombre.

Rompo el contacto visual y avanzo hacia el grupo diplomático.

Pero lo siento detrás de mí.

Atento.

Presente.

Cerca.

Demasiado cerca.

Y por primera vez en una gala diplomática…

no estoy completamente concentrada en la política.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play