¿Quién pensaría que sería tan simple?
Un papel y un bolígrafo.
Solo una firma en un pedazo de papel.
Pero a veces la vida te sorprende y te enamoras de alguien cuando nunca pensaste que sucedería.
No debería haber pasado, todo era solo un acuerdo mutuo, solo un contrato.
Primer libro "El Contrato"
Segundo libro "¡Abordo!"
Próximamente tercer libro "Unidos"
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Capítulo XII
Mark
Estar tranquilamente con un montón de papeles por leer, tener que organizar para que dentro de una semana mi mejor amigo me lleve a comprarle algo a su conquista, luego recibir a mis otros mejores amigos para una boda, sí, este mes sería un jodido dolor de cabeza.
—Señor, tenemos un llamado de los padres de su prometida, y no están muy felices —Escucho decir a mi secretaria, suspiro.
—¿qué hizo? —Desde el principio se veía problemática, sin embargo, por lo que me había comentado su primo, había hecho un trato con sus padres de no hacer ninguna ocurrencia hasta el cumpleaños de Eleanor, al parecer lo incumplió.
—Es mejor que se arregle y salga, señor, lo esperan en el colegio donde el director —me paso el cabello hacia atrás mientras vuelvo a suspirar, me levanto de la silla para coger mi abrigo y salgo de la oficina con celular en mano. Un mensaje de Adrián dice: "Se adelantó el viaje de los otros, van a llegar mañana". Vuelvo a suspirar. Tener a los otros es totalmente normal, sin embargo, existe uno que será tremendo con Leah. Son muy opuestos con la personalidad de Leah, más la de él. Será divertido.
Salgo rumbo al instituto de Leah y Eleanor, no creo que sea tan grave, estoy segura de que no, no es tan grave.
Unos minutos después llegó, miento si digo que no siento la mirada de la gente a mi alrededor, tengo un traje, mis ojos sobre todo llaman la atención, al llegar a la oficina del director, es ver a Leah con los brazos cruzados y una sonrisa burlona hacia él, suspiro.
—¿qué hizo? —Le pregunto a los padres, si ella tiene emociones, estrés o cualquier cosa puede suceder algo con el bebé.
—Jalo el cabello de alguien —La miro incrédulo —Sí, lo hizo, y no piensa disculparse; el padre de esa niña tiene dinero para poder echar a mi hija, entonces… Creo que puedes persuadirla de que se disculpe... O hacer el intento, además de que rompió nuestro trato, entonces estará castigada y no nos quiere hablar —¿serán las hormonas?
—Creo que tengo una buena explicación para eso, pero tendrá que esperar. Su hija puede ser impulsiva, como yo en muchas ocasiones, pero ella también piensa mucho. Debe tener una excelente razón por la que se dejó llevar —respondí al padre de la alumna mientras nos dirigíamos a la oficina. Sin embargo, en el camino, alguien me empujó para llegar primero. Miré al hombre que acababa de llegar y noté que también llevaba un traje, pero… No se veía con clase, la actitud fue llevada del poder. Suspiro, bueno, si el padre es así, como será la niña, al entrar Leah me hace ojitos de cachorrito, y rio suave.
—¿usted quién es?
—El prometido —respondo de forma simple.
—¿qué? —responden los dos adultos.
—Zorra —murmura la chiquilla.
—No más que tú —le devuelve Leah mirando sus uñas indiferentes.
—¡papá!, mírala, no tiene vergüenza.
—Vergüenza deberías tener tú, te estás mirando en un espejo —Voy hacia Leah y le sonrió.
—¿estás enojada con ella aún? —ella asiente cruzándose de brazos —¿por qué?
—Ella se puso a hablar de cosas que no debía, mientras se burlaba. Si fuera la primera vez, lo pasaría por alto, pero ya son muchas veces y se comporta como si fuera perfecta. Es otra niña mimada que solo tiene el dinero de papá y no sabe usar su cerebro. ¿Sabe cuánto es 4x4? Les aseguro que no. No pude aguantarlo más. —Asiento mientras acaricio suavemente la cabeza de la niña y miro al director.
—Usted no puede intervenir. No es su tutor legal. Ella es demasiado joven para casarse. —Suelto una risita.
—¿Eres abogado? —pregunta el padre de la niña.
—Debería actualizarse, vejestorio. Tiene 16 años, pronto 17. Quiere decir que puedo casarme con ella desde los 14, con el permiso de ella y de los padres. No puedo ir a prisión a menos que ella lo diga. Si fuera menor de 14, los padres podrían intervenir, pero a partir de los 16 años, puede casarse. —Respondo mientras saco mi celular para enviar un mensaje a Adrián—. Leah, cariño, ¿dónde está Eleanor?
—La mandaron a la casa porque está suspendida por hoy —la pelinegra mira mal a la niña sentada a su izquierda —Por culpa de la tonta.
—Listo, ya voy a llamar a Adrián para que llame a los abogados y organice esto —No haría gran cosa, pero la conquista de mi mejor amiga está en peligro.
—¿usted es…?
—Mark Jakov.
—¿ese Jakov?
—¿de las empresas? —le respondo al director, el hombre asiente —Ajá.
—Señor… —Mira al padre de la niña —Creo que lo mejor que puede hacer es retirarse... Porque aunque sea abogado, no creo que le gané a este.
—Con justa razón, aun así, voy a investigar totalmente, porque si le vale todo a esta niña, ¿cómo será con otras? —respondo de forma simple.
—No señor… Por favor, por favor hablé con nosotros, organicemos algo —sonrió de lado, Leah esta entretenida escuchando, sin embargo, la veo un poco pálida.
—¿desde qué hora estás aquí? —ella me mira, y se queda unos segundos en silencio para responder.
—Siete —miro mi reloj, son las 10.
—¿comiste? —niega —Ve a comer, te hará daño si no lo haces, tienes que tener cuidado —Sacó un billete para dárselo —Come lo que deseas, ve, no tenga miedo, puedes comer sin preocuparte por el precio —ella asiente sonrojada mientras sale.
—Ahorita vuelvo con la devuelta —asiento sonriendo, le había dado una cantidad un poco grande, pero hasta donde sabía era comelona. Miro al director fijamente.
—Listo, es hora de organizar con ustedes....
Una hora después salí de la oficina, Leah estaba en el suelo mirando alguna película con mi celular mientras comía, sus padres se habían ido después de que ella les dijo que me quedé hablando con el amable director, la joven se había ido con el padre muy enojado, pero no importaba.
—¿ya tah? —pregunta ella levantando su mirada para verme.
—Si señorita, vamos, te voy a llevar a la oficina para que te quedes el resto del día conmigo, Eleanor puede volver mañana y no habrá nada malo en el registro, solo que faltó por un problema, no llamaremos a su madre, Adrián va a hablar con ella.
—¿entonces todo bien? —asiento mirándola, ella sacude su uniforme donde supongo que está su bolsillo y saca unos billetes —Toma, es la devuelta, comí un poco más de lo pensando.
—No importa, ahora te alimentas por dos, si no es más, vamos a la oficina, mañana te tengo que presentar algunas personas.
—Mañana tengo colegio —habla mientras se levanta y me entrega mi celular, y sigue toma su bebida.
—En la tarde, en la tarde, iremos a comer.
—¿pizza?
—¿amas la pizza?
—Shi, duh.
—Hablaré con ellos para que sea pizza, iremos con Eleanor para que no te aburras, ¿va? —Ella asiente contenta mientras vamos hacia el auto.
Captaste mi atención desde el primer momento
Ya quiero leer la saga completa!!